Pico Urbión: circular desde la Laguna de Vinuesa. Nacedero del Duero.

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: muy buena, con marcas de GR y tablillas, excepto cuando hay nieve que oculta la mayoría de las marcas rojiblancas.
  • Distancia: 9,870 Kms. 13,650 kms. desde el aparcamiento.
  • Dificultad: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30- 4h
  • Desnivel: 560 m.
  • Altitud mínima: 1775 m
  • Altitud máxima: 2280 m

Reseña

El Pico o Picos de Urbión (2228 ms), así denominados porque en su cumbre pueden verse dos salientes, es la cima más alta de la Sierra de Urbión y una de las más elevadas del Sistema Ibérico. Se localiza entre las comunidades de La Rioja y Castilla y León, dividiendo las tres provincias que lo limitan: Soria, Burgos y La Rioja. Esta rodeado de otras cumbres importantes tales como Zurraquín (2091ms), Muñalba (2073ms) y Tres Provincias (2049ms), y en sus alrededores pueden encontrarse varias lagunas de origen glaciar, entre las que cabe destacar, la Laguna Negra, la Laguna Helada, la Laguna Larga y la Laguna de Urbión.

Sin embargo, la legendaria Laguna Negra, situada en el corazón de la Comarca de Pinares, en la Soria verde, en el término municipal de Vinuesa, a unos 50 kms de la capital y a unos 75 kms de Salas de los Infantes, es la que ha dado una gran fama a este Parque Natural, repleto de admirables y singulares paisajes. La encontramos encajada entre tres grandes cimas: Zurraquín, Urbión y Los Llanos, a unos 2000 metros de altura, por lo que seguramente sea una de las más elevadas de España, y rodeada de hermosos y enormes pinares que han dado nombre a la comarca. Acercarse a ella siempre es enigmático: contemplar el color cambiante de sus aguas, encontrar nieve en las paredes graníticas que la custodian o pasear por los pinares que la rodean siempre es una sorpresa que atrae la atención de muchos senderistas y miles de viajeros cada año.

Es una bellísima ruta de montaña en la que seguramente vas a encontrar todo lo que puedes esperar de un largo e ideal paseo por la naturaleza: impresionantes parajes, paisajes idílicos, lagunas con encanto, bravos arroyos, preciosas veredas, coloridos bosques, abundante agua etc… Salvo en épocas de nieve en las que debemos ir bien equipados con utensilios para el la nieve y el hielo, la ruta no es muy dura, aunque tiene algunos desniveles importantes en varias partes del recorrido, por lo que sólamente se la recomendamos a senderistas que estén acostumbrados a trepar, dispuestos a disfrutar de nuevas sensaciones en un entorno de magia.

Descripción del itinerario

Aunque es muy habitual empezar en el primer aparcamiento, iniciamos la ruta al pie de la Laguna Negra. Aunque no incluídos en el track, antes hemos tenido que caminar por un precioso sendero turístico que va junto al río durante unos dos kilometros desde el Paraje de la Serna, que es el parking más cercano hasta el cual se permite el acceso en coche.

Una vez en la laguna, por la parte izquierda, nos vamos en búsqueda de la única senda angosta y muy empinada que nos permite salvar los farallones de granito que rodean la laguna. Durante el ascenso, parada obligada para disfrutar de una magnífica vista de la laguna.
Una vez arriba, continuamos el camino por una senda bien marcada con líneas rojas y blancas (GR). En la bifurcación, y siempre que no haya hielo, tomamos el camino de la derecha. Al principio, es una gran llanura con pequeñas charcas, arroyuelos y pastizales de alta montaña, pero pronto tenemos que ascender para encontrarnos con la Laguna Larga a 2.010 m de altitud. La rodeamos por su parte derecha hasta un portillo que se asoma al valle del rio Revinuesa. Desde aquí, nos queda lo que quizás es la parte más dura de la subida para salvar el desnivel hasta las proximidades del Pico Urbión -en épocas de nieve es la zona más peligrosa-. Llegados a la pista forestal que sube al pico desde Covaleda, tan solo nos resta zigzaguear entre las rocas que rodean el pico para alcanzar su cumbre. Desde arriba, las vistas de la Sierra de la Demanda y del resto del Sistema Ibérico, junto con las llanuras del Duero al sur, son impresionantes. Hermosas son también las abruptas rocas que rodean la cima, así como la Laguna de Urbión que aparece ahí abajo a nuestra derecha mirando al norte.
Cumplido nuestro primer objetivo, nos acercamos hasta el nacimiento del río Duero, situado a unos 400 metros, descendiendo por el valle que va hacia el Oeste del Urbión en dirección a Duruelo. El manantial apenas tiene agua, pero emociona el cartel rememorando a Antonio Machado y a Gerardo Diego.
Continuamos nuestro camino y atajamos en dirección al camino forestal que viene de Covaleda. A unos dos kilometros del Pico Urbión, tomamos un sendero bien marcado que sale hacia la izquierda para llevarnos hasta la Laguna Helada. Ésta, junto con la Laguna Larg, también forman parte de los llamados Circos Glaciares de Urbión. La encontramos un kilometro y medio más adelante. La bordeamos por su parte izquierda, mientras disfrutamos del silencio y la paz del lugar , e iniciamos el regreso por el Collado de Majada Rubia por un vereda que nos baja hasta la confluencia de caminos que habiamos visto al principio. Para finalizar la ruta, descendemos por la misma senda que nos condujo hasta lo más alto de los acantilados.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Laguna negra de Vinuesa.

Laguna Larga

Pico Urbión (2228ms)

Nacedero del Duero

Laguna Helada

Avisos y recomendaciones

Si bien en la mayor parte del año la ruta no presenta ninguna dificultad y está muy bien señalizado con los signos de una GR, en épocas de nieve y hielo, es más difícil seguirla y, especialmente a la ida, el recorrido es MUY PELIGROSO por transcurrir, en alguno de sus tramos, paralelo a los acantilados. Por ello, recomendamos el USO DE CRAMPONES Y PIOLET o hacer tanto la ida como la vuelta por la Laguna Helada.

Si buscamos paisaje o disfrutar de una gama de colores verdes en pastizales y prados, la mejor época es la primavera.

Ayuntamiento de Vinuesa: http://www.vinuesa.es/

Ayuntamiento de Covaleda: http://www.covaleda.es/zona-pinares/senderismo-y-rutas

Las 5 Cascadas de Covaleda a pie (Ruta IV/Integral)

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: extraordinadia, con tablillas y marcas de ruta local, verdes y blancas, durante todo el recorrido.
  • Distancia: 21,31 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia media por la longitud del recorrido.
  • Duración aproximada de la ruta: 5h- 5.30h
  • Desnivel: 690 m.
  • Altitud mínima: 1163 m
  • Altitud máxima: 1615 m

Reseña

La espectacular ruta de las cascadas es uno de los mayores atractivos de la zona de urbión, ya que a la gran belleza de los saltos de agua se suman hermosos bosques de robles, pinos silvestres, acebos y hayas. La ruta se localiza en el término municipal de Covaleda, a 48,9 kms de Soria y a 43,2 kms de Salas de los Infantes, en el Espacio Natural de Sierra del Urbión, en la Comarca de Pinares, provincia de Soria. La realizamos con la finalidad de contemplar caminando las 5 cascadas: Río Ojeda, Paso Peñoncito, La Chorrera, Mina el Médico y. el Arroyo Lechoso. Asimismo, pretendemos disfrutar de los exuberantes paisajes que adornan la zona, típicos de la montaña mediterránea ibérica.

Por otro lado, y aprovechando que se sale desde el pueblo de Covaleda, es una buena oportunidad para conocer esta bella localidad que yace como escondida a los pies de los picos Urbión y Zurraquín, entre inmensos y densos bosques de pinos que le han permitido ser considerado » uno de los mayores pinares de Europa». Dentro del pueblo, podemos ver dos monumentos muy interesantes: la Iglesia de San Quirico y Santa Julita (siglo XVII), de estilo gótico tardío, y la ermita de la Virgen del Campo, también del siglo XVII, que los vecinos de Covaleda compraron a los monjes Benitos de Oña. Tampoco podemos dejar de ver las denominadas «Sierras de Agua», que son unas obras hidraúlicas rústicas que los lugareños diseñaron y construyeron para serrar la madera utilizando la fuerza del agua de sus ríos.

Es una ruta completa e íntegra para disfrutar de la gran belleza de todas las cascadas, a la vez que damos un largo paseo por Covaleda y los parques y bosques de sus alrededores. La longitud del recorrido la hace dura, aunque no tiene grandes obstáculos, por lo que sólamente la recomendamos a senderistas que estén muy acostumbrados a andar largas distancias. Está excelentemente señalizada con tablillas de madera tratada, labrada y pintada de esmalte, además de las señales verdes y blancas de ruta local, y no ofrece ningún tipo de dudas en ninguna parte del recorrido.
Es muy recomendable para todas aquellas personas que busquen tener nuevas sensaciones con el agua o la naturaleza, o que quieran descubrir paisajes espectaculares, rincones escondidos, hermosos bosques o parajes naturales únicos.

Descripción del itinerario

Se trata de una ruta circular idónea para hacerla en cualquiera de los dos sentidos. Nosotros optamos por hacer primero el camino de Covaleda a Bocalprado y dejar el plato fuerte de las cascadas para el final. Iniciamos el recorrido en el centro del pueblo junto a la oficina de turismo. Bajamos por la carretera CL-117 que va a Salduero y la abandonamos muy pronto, en apenas 400 metros a la izquierda. Descendemos por un camino sin marcas claras que transcurre entre prados y construcciones de granjas, cruzamos un puente sobre el arroyo de La Tejera y enlazamos con la pista GR-86.1. Además de las marcas rojas y blancas de la GR, pronto aparecen las marcas verdes y blancas de ruta local que nos conducen hasta el Refugio de Bocalprado. Ya en el camino forestal, avanzamos hasta el altar que representa el encuentro de peregrinos y nos vamos por la pista de la izquierda en busca de la cascada de la Mina del Médico. A medio camino, encontramos un horno de pez, «El Acebuchal», muy interesante por cierto, al que rendimos una breve visita. Continuamos hasta la primera cascada que encontramos 1 km más adelante aproximádamente. Nos acercamos también a la mina, pero no nos parece un lugar de excesivo interés y volvemos a la pista. Merece la pena, no obstante, acercarse a ver un árbol curioso, enraizado en las rocas, que está al otro lado de la entrada a la cascada.

Regresamos desandando el camino hasta llegar otra vez a la altura del horno de pez, para irnos, esta vez, por una vereda escondida que arranca a la izquierda. Entre hermosos pinos y siempre bien guiados por las marcas verdes y blancas, llegamos al Refugio y a la Fuente el Pico. Desde aquí, iniciamos un pronunciado descenso que nos deja en unos escalones empinados que anuncian la llegada de la segunda cascada: El Paso Peñoncito. Tras adentrarnos en su cueva, subimos por la barandilla hasta la vereda que nos llevará hasta las otras dos cascadas próximas: La Chorrera y Río la Ojeda.

Estamos en el último tramo de la ruta e iniciamos la vuelta hacia Covaleda. Continuando las marcas de ruta local pronto llegamos a la pista forestal, donde esta el aparcamiento que es punto de partida de otras rutas que nos llevan a ver las tres cascadas – ver rutas I y II de este mismo usuario-. Bajamos por el camino forestal y, tras pasar el basurero, buscamos a la izquierda la bajada a la última de nuestras joyas: El Arroyo Lechoso, que por esta época lanza grandes chorros de agua. De vuelta al camino, seguimos bajando hasta alcanzar la carretera CL-117. Nos vamos al otro lado, cruzamos el Puente de Soria, una bonita construcción originaria del siglo XVII recientemente restaurada, y nos adentramos en el área recreativa del Refugio de Pescadores. Un puente colgante nos llevará hasta el otro lado de un jovencísimo río Duero. Nos vamos a la derecha, pasamos frente al camping del mismo nombre que el parque y al lado del cementerio municipal. Por un nuevo puente, volvemos a la carretera de Soria y pasamos al otro lado para tomar un camino que, rodeando varias construcciones, nos acerca a nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Refugio de Bocalprado. Altar encuentro peregrinos.

Horno de pez «El Acebuchal»

Cascada Mina el Médico. Árbol Curioso.

Nombre designado por los naturales para nombrar el lugar donde el médico del pueblo cogía las plantas necesarias para preparar sus medicinas naturales. También procede de una mina próxima que hoy está en ruinas.

Refugio y Fuente el Pico

Las cascadas: Paso Peñoncito,La Chorrera, Río la Ojeda y Arroyo Lechoso

Si, hasta hace no mucho tiempo, la mayoría de los senderistas que se acercaban a Covaleda querían tocar y empujar la «Piedra andadera» para conocer el movimiento secreto de esta enorme roca, hoy podemos decir que, de los muchos espacios pintorescos que tiene Covaleda, las cascadas son su principal reclamo. No tienen una gran altura e, incluso, podemos encontrarlas casi secas en verano, pero su gran belleza y el entorno en el que se ubican las convierten en espacios únicos en primavera y en otoño, y en escenas sorprendentes e inéditas en invierno, cuando no es extraño encontrarlas heladas.

Puente Soria

Construido en el siglo XVII, fue declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento, en el año 2000. De gran esbeltez, destaca por su estructura realizada en sillares de buena factura. Situado a escasos dos kilómetros del casco urbano, en el antiguo Camino de Covaleda a Soria, fue un importante paso para los carreteros que transportaban madera y lana a todos los puntos de España.

Refug

Refugio de los Pescadores

Enclavado junto al río Duero, en medio de uno de los pinares más grandes de España y en una zona de gran valor paisajístico, el Refugio de los Pescadores nos ofrece tres atractivos muy interesantes: un refugio, un camping y un área recreativa con fuente, fuegos y espacios para el deporte. El lugar es ideal para pasar unos días con los amigos o en familia disfrutando de la paz y el silencio que transmite este maravilloso rincón natural.

Covaleda

Situado entre las sierras de Urbión y de Resomo, el pueblo de Covaleda, cuyo nombre procede de la existencia de cuevas en su entorno, está rodeado de enormes bosques de pinos, robles, hayas y acebos que esconden múltiples lugares pintorescos que atraen millares de visitantes. Atravesado por un jovencísimo río Duero, su caudal puede sortearse por dos hermosos puentes catalogados como Bien de Interés Cultural: el ya mencionado Puente de Soria y el de Santo Domingo. Destacan en su casco urbano dos importantes monumentos religiosos: la Iglesia dedicada a San Quirico y Santa Julita, templo de estilo gótico-tardío construido a finales del siglo XVII sobre otra anterior del siglo XV, y la Ermita de la Virgen del Campo, levantada entre los siglos XVII y XVIII y adquirida por los naturales a los monjes Benitos de Oña. Los primeros vestigios de esta villa se remontan a la Edad de Bronce y está documentada la presencia de tribus celtíberas -hay interesantes hallazgos de estas épocas en el Museo Numantino de Soria-, y de los romanos en la zona -pueden verse unos tramos de la calzada romana en sus proximidades-. Sabemos no obstante, que Covaleda fue fundada poco antes del siglo X porque aparece citada en las crónicas de Fernán González haciendo referencia a sus contiendas con los moros.

Hoy se nos presenta como un pueblo de construcción moderna con bonitas casas de piedra balconadas, debido a que un incendio arrasó la mayoría de sus casas antiguas un 8 de septiembre de 1923. Los aproximadamente 1600 covaledenses que habitan la villa, también conocidos como «Bretos» seguramente por la existencia de pueblos bretones en sus tierras, tuvieron la carretería como su principal medio de vida desde el siglo XIV; al verse sustituida ésta por modernos medios de transporte, la trasformación de la madera ha tomado el relevo como base principal de su economía, compitiendo cada día más con el turismo, que se ha convertido en otra fuente importante de ingresos para una localidad perfecta para disfrutar plenamente de la naturaleza y realizar actividades tales como senderismo, montañismo, ciclismo de montaña y esquí de travesía.

Avisos y recomendaciones

Si buscamos paisaje, la primavera y el otoño son las mejores épocas,. Para ver las cascadas en su plenitud, es aconsejable hacer la ruta en primavera u otoño y, si las condiciones atmosféricas lo permiten, en invierno; el paisaje nevado es espectacular y, con suerte, podemos encontrar alguna de ellas helada. En verano, puedes encontrar alguna de ellas sin agua, como es el caso de la del Arroyo Lechoso.

La ruta la vemos muy adecuada para hacerla en grupo y convivir todo un día. Es muy larga y exige ir bien provistos de alimentos y agua. También debemos tomar precauciones en las bajadas de las cascadas; en invierno, suelen estar resbaladizas por el barro o por la nieve o el hielo.

Ayuntamiento de Covaleda: http://www.covaleda.es/zona-pinares/senderismo-y-rutas

Monasterio de la Sierra (Ruta XII): Dehesa, Lagunas y Pico Haedillo.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: regular (sólo está marcada con hitos, a veces no muy visibles o claros)
  • Distancia: 19,270 Kms.
  • Dificultad: moderada por su larga distancia, con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 5h30- 6 horas
  • Desnivel: 800 m.
  • Altitud mínima: 1160 m
  • Altitud máxima: 1890 m

Reseña

La Laguna de Haedillo (1745m), o Aedillo para algunos lugareños, junto con otras tres lagunas más pequeñas que podemos ver en invierno a su alrededor, pertenece al grupo de las once lagunas glaciares de la Sierra de Neila, siendo ésta la más occidental.

Por otro lado, el Alto de Haedillo (1890m), formado por un conjunto de resaltes rocosos de cuarcita, es la cima que preside el entorno de las lagunas de Haedillo. Señalado con un vértice geodésico, es la cumbre más escondida y desconocida de toda la Sierra de Neila. Desde su cima, hay una excelente vista de la Sierra de la Demanda y del Valle de Valdelaguna. Pueden verse importantes cumbres tales como los picos San Lorenzo y San Millán y, si las condiciones atmosféricas lo permiten, también puede otearse el Sistema Central a lo lejos. El alto y las lagunas se localizan en el Parque Natural de las Lagunas Glaciares de Neila, zona de especial protección para la flora y la fauna, en el término municipal de Tolbaños de Arriba, en la provincia de Burgos.

Fantástica ruta para disfrutar de la belleza y grandiosidad de un precioso paisaje por el entorno de Monasterio de la Sierra, Ledanías y la Sierra de Neila. Exige un buen esfuerzo, fácilmente compensado por la contemplación de este escarpado circo rocoso y de la laguna desde lo alto. No tiene dificultades especiales, pero es muy larga, por lo que no es recomendable para aquellas personas que no estén aconstumbradas a andar largos recorridos. Aunque transcurre por caminos forestales en muchos de sus tramos, también recorre preciosas veredas entre pinos y hayas en un espacio natural en el que dominan la paz y un impresionante silencio.

Descripción del recorrido

Guiados por el Sr. Miguel, gran conocedor de todos los parajes de Monasterio, salimos del centro y, por un atajo situado en la parte de arriba del pueblo, continuamos hasta una bifurcación de caminos forestales. Nos vamos a la izquierda por el denominado «Camino de Cargaduelo» y ascendemos, durante unos 4.5 kms aproximádamente, por una amplia pista forestal que divide la dehesa, rde epleta brezos, estepas, algunos helechos, gran cantidad de robles albares y negrales, y bastantes pinos en lo más alto. A mitad camino , la tenada de Cargaduelo en ruinas nos recuerda que Monasterio siempre fue un pueblo de cría y paso de ganado.
Llegados a una nueva bifurcación del camino forestal, nos vamos por el de la izquierda y, un kilómetro más adelante, nos adentramos en una trocha que nos llevará hasta el otro lado del camino. Desde aquí, seguimos por otro atajo de un kilómetro que nos subirá, por una vereda marcada con hitos y entre espesos bosques de pinos y hayas, hasta una nueva pista situada en el Cerro de la Serratilla. Nos vamos hacia la derecha y por un buen camino rodado primero y, por diferentes caminillos escondidos entre bonitas formaciones rocosas después, habremos llegado al vértice geodésico de Haedillo (km 8.7). Todavía nos queda 1 km para avistar las lagunas, ubicadas en la parte baja del circo rocoso de origen glaciar.
Tiempo para reponer energías. Tras disfrutar del silencio y la belleza del lugar durante mas de media hora, iniciamos el regreso al pueblo por el mismo camino que nos había traído hasta aquí, exceptuando el incidente que mencionamos en nuestro apartado de avisos y recomendaciones.
En la vuelta por la pista forestal, merece la pena perderse en la contemplación lejana de Peña Águila, la Ciudad Encantada en el Buitrón y la Peña de Carazo al fondo.
Llegados al pueblo, sólo nos queda una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarnos en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, el potro de herrar y la fragua, la Torre del Reloj, y algunas chimeneas cónicas.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

Laguna de Haedillo

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

La ruta no llega hasta el punto más alto de la cumbre de Haedillo, sólo hasta las formaciones rocosas desde las que se divisa la laguna. Está señalizada con hitos, o señuelos para los lugareños, por lo que en invierno hay que estar muy atentos al track porque los montones de piedras quedan ocultos entre la nieve y es fácil desviarse del de la ruta.
En el camino de vuelta, fuimos despistados por un hito mal colocado -avisamos de ello en un waypoint del track-, que nos hizo atajar por un lugar intransitable durante unos 500 metros, por lo que es muy recomendable hacer la vuelta exactamente por el mismo camino de la ida. El hito correcto está unos metros más hacia a la derecha del falso señuelo.
Es muy posible que la paz que reina en estos parajes se vea interrumpida por la presencia de algún corzo, ciervo y , tal vez, algún jabalí.

Más información en el siguiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_la_Sierra

Monasterio de la Sierra (Ruta XI): Dehesa, Calderas de Matalhierro y Ruinas de Gozmediano / Aguamediano.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 17,420 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia media por su larga longitud.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h- 4.30 horas
  • Desnivel: 437 m.
  • Altitud mínima: 1099 m
  • Altitud máxima: 1353

Reseña

Las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas por la acción del agua del río Valladares en la roca viva a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada. Por otro lado, Gozmediano, también denominado Bustomediano o Aguamediano, es un poblado surgido en el siglo XI (1044), ahora desaparecido. En él, apenas se conservan unas pocas tumbas antropomorfas. El resto de la necrópolis fue trasladado al atrio de la Ia Iglesia de Monasterio y a las escaleras de subida a la Iglesia de Santa María la Mayor de Salas de los Infantes en 1974. Por lo demás, el poblado está bastante deteriorado y es difícil encontrar vestigios que nos ayuden a reconstruir mentalmente el poblado.

La ruta es un poco larga pero no tiene grandes exigencias para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico; está diseñada con una cuádruple finalidad: ver las preciosas formaciones rocosas que podemos encontrar o avistar desde Peñalrayo hasta las calderas; asomarnos a la garganta de Matalhierro y contemplar la hoya y su bella cascada; visitar las ruinas del poblado medieval de Aguamediano, y ver un roble singular que encontraremos al final del recorrido.

El camino transcurre en sus inicios por preciosas veredas flanqueadas por brezos y estepas y, posteriormente, haremos un largo tramo por una pistal forestal y un cortafuegos. El regreso también avanza por otro precioso sendero denominado «Camino de Monasterio a Palacios». Excepto el tramo que va por el camino forestal y el cortafuegos, el resto de la ruta es un entorno ideal para aquellos que quieran perderse, sólos o en familia, en la serenidad y el silencio de la naturaleza y desconectar de toda su actividad diaria.

Descripción del recorrido

Guiados por un track de nuestros amigos de Hacinas – usuario Ledanías-, salimos del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos. Nos vamos a la izquierda por el denominado «Camino de Cargaduelo» y ascendemos por un amplio camino forestal, que divide la dehesa entre brezos, estepas y gran cantidad de enormes robles albares centenarios. Muy pronto, a un Km. de la salida aproximadamente, nos desviamos a la derecha por el denominado Camino de Peñalrayo. Bien señalizado por múltiples hitos, no lo dejaremos hasta alcanzar las calderas en el km 5, mientras vamos contemplando a nuestra izquierda la hermosa ciudad encantada. Nos acercamos con cuidado para ver la enorme garganta de la caldera. La cascada , que en otras épocas del año suele soltar un bello, inmenso y sonoro chorro de agua, se nos muestra silenciosa y con escasa agua.
Con un bello recuerdo de la garganta que hemos contemplado, andamos unos pocos metros y salimos a un amplio camino forestal. Nos vamos a la derecha, cruzamos un puente sobre el arroyo Valladares y , durante otros 5 kms, ahora entre pinos, avanzamos por la pista forestal y, posteriormente, por una especie de cortafuegos, que nos lleva hasta el cruce de esta pista con el Camino de Monasterio-Palacios que nos llevará de vuelta al pueblo. Antes de tomar la senda, aprovechamos para bajar hasta el río Pedrosillo, que está un poco más adelante, refrescarnos en sus limpias aguas y tomar un tentempié para recuperar energías.
Regresamos al cruce por el Camino de Monasterio-Palacios y, por un bellísimo sendero, que a veces se esconde entre matorrales que dificultan nuestro caminar, vamos en búsqueda de las ruinas del desaparecido poblado medieval. Las encontramos a la derecha kilómetro y medio más adelante. Tras dar varias vueltas, finálmente podemos encontrar 3 sarcófagos dispersos y un cuarto que hace de pila de una fuente junto al camino.
Cumplido nuestro objetivo, regresamos al pueblo por la misma angosta senda. Después, un amplio sendero rodado nos sube hasta lo más alto del Camino de Monasterio a Palacios por el que volveremos al pueblo. Una parada en Peñalosa para disfrutar de una buena panorámica y un poco más adelante para ver el roble singular. Seguimos bajando, pasamos el puente que cruza el río y continuamos hasta el puebo que nos espera un poco más adelante.
Llegados a Monasterio, sólo nos queda una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarnos en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, el potro de herrar, la fragua, la Torre del Reloj y algunas chimeneas cónicas.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio: robledales.

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

Elementos rústicos de piedra: puente, colmena

Formaciones rocosas: Peñalrayo

Caldera de Matalhierro

Ruinas poblado medieval Gozmediano/Aguamediano

Mirador de Peñalosa

Roble Singular

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar y negral, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Hay que tener mucho cuidado al acercarse a la caldera si se hace la ruta en época de lluvias. El suelo es muy resbaladizo y uno puede caerse al fondo de la caldera. Por lo demás, la ruta es fácil y cómoda y el paisaje espectacular, sobre todo en los primeros 5 kms. y en los 6 últimos. El tramo medio que transcurre por un amplio camino forestal y una especie de cortafuegos se hace un tanto anodino.

Más información en el sigiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_la_Sierra

Monasterio de la Sierra (Ruta X): Dehesa, El Castillejo/Ciudad Encantada, Calderas de Matalhierro, Pico San Vicente.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 15,520 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30- 4 horas
  • Desnivel: 597 m.
  • Altitud mínima: 1172 m
  • Altitud máxima: 1458

Reseña

El Castillejo (1390m), llamado también «La Ciudad Encantada» por los caprichosos conglomerados silíceos del Cretácico que constituyen este conjunto rocoso, es un enclave singular, cada vez más conocido y visitado, que se encuentra a los pies de las sierras de Trasomo y Neila, en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. A plena vista o escondidas en recónditos rincones, tanto en el alto de El Burrero como a lo largo de todo el recorrido de la ruta, podemos encontrar espectaculares relieves y formas más pequeñas de piedra tales como setas, mesas, arcos etc…, que se han ido puliendo a lo largo de millones de años por la acción del agua, el hielo y el viento, y que impresionan por su espectacular originalidad y belleza.

Por otro lado, las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas en las rocas por la acción del agua del río Valladares a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada.

Finálmente, el Pico o Cabeza San Vicente es una modesta cumbre (1359m), situada en el mismo término municipal, que nos ofrece unas impresionantes vistas de la zona. Desde lo más alto, podemos contemplar numerosas localidades serranas, diferentes cumbres: Urbión, Campiña, Mencilla, San Millán, Peña Carazo, Pico Navas etc..,, y la nueva presa de Castrovido. Adornando la cima, podemos ver un vértice geodésico y la peana de una gran cruz de madera que, tras caer al suelo, ha sido retirada.

La ruta, un poco larga pero fácil para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico, está diseñada con una cuádruple finalidad: pasear por la dehesa de este silencioso pueblo, repleta de hermosos robledales y hayas, y adornada con preciosos canchales de piedra cubiertos de musgo que hacen del lugar un espacio único y singular; visitar el Castillejo (1390 m) o Ciudad Encantada y ver de cerca las impresionantes formaciones rocosas, rodeadas en primavera de bellísimos brezos en flor con sus colores púrpuras y blancos; asomarnos a la garganta de Matalhierro y contemplar su modesta, pero bella cascada; ascender al pico San Vicente y disfrutar de la bella panorámica que desde allí se ofrece.

El camino, que transcurre en sus inicios por la pista forestal de Cargaduelo, y, posteriormente, por preciosas veredas flanqueadas por brezos, estepas y esquenos, es un entorno ideal para aquellos que quieran perderse, solos o en familia, en la serenidad y el silencio de la naturaleza y desconectar de toda su actividad diaria.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos. Nos vamos a la izquierda por el denominado «Camino de Cargaduelo» y ascendemos por una amplia pista forestal que divide la dehesa durante unos 4,5 kms aproximadamente; avanzamos entre brezos, estepas, algunos helechos, gran cantidad de enormes robles albares centenarios, y bastantes pinos en lo más alto. Hemos dejado la tenada de Cargaduelo en ruinas a mitad de camino. Casi en la cima, nos paramos a contemplar las preciosas vistas del Castillejo que pueden verse desde la pista forestal. Coronamos y nos vamos a la derecha para ver de cerca y tocar el Castillejo, Peña Amarilla y contemplar múltiples e inimaginables formaciones rocosas en el entorno. El lugar es único y de tal belleza que cuesta abandonarlo.
Lo hacemos regresando al camino forestal. Bajamos unos metros y nos vamos en búsqueda de una angosta y escondida senda que nos da acceso a las calderas de Matalhierro. La encontramos a la parte derecha, unos metros antes de llegar a un puente sobre al arroyo Valladares. La seguimos con cuidado, ya que en algunos sitios no es muy visible. Muy pronto topamos con la caldera. Nos acercamos con cuidado para ver su enorme garganta. La cascada , que en otras épocas del año suele mostrarse silenciosa y con escasa agua, hoy suelta un bello, inmenso y sonoro chorro.
Cumplido nuestro primer objetivo, vamos a por el segundo: subir al Pico San Vicente. Para ello, regresamos en dirección al pueblo por una angosta senda, bien marcada con múltiples hitos, que enlaza con el camino de Peñalrayo; mientras, seguimos contemplando preciosas vistas de la Ciudad Encantada a nuestra derecha. Un poco más adelante, nos desviamos unos 200 metros para bajar a ver un precioso colmenar rústico que queda escondido a la izquierda del camino. Regresamos a la senda principal y continuamos la ruta por un amplio sendero que cruza dos hermosos puentes de losas de piedra. Por este mismo camino y poco antes de llegar a un arroyo, normalmente seco, nos desviamos a la izquierda, bajamos campo a través por el Burrero, cruzamos el Arroyo Valladares y, por el camino de la izquierda, iniciamos el ascenso al Pico San Vicente.
Aunque la ruta se puede seguir por el camino forestal, denominado, «Camino de Monasterio a Palacios», seguimos de frente y atajamos por una preciosa vereda que nos acerca al paraje de Fuente Umbría, donde hay un enorme roble singular, y nos sube hasta Peñalosa. Seguimos ascendiendo un poco más y , unos metros más adelante, dejamos el camino forestal y nos vamos a la derecha. Siguiendo una senda bien marcada, entre matorrales de roble y preciosas formaciones rocosas, llegamos a la cima del Cabeza San Vicente. Desde su vértice geodésico y las rocas que lo rodean, nos perdemos en la contemplación de una bellísima panorámica de varias cimas: Mencilla, San Millán, Humarrero, Peña Carazo etc., y de varios pueblos de la Sierra., con una preciosa estampa de Monasterio abajo en las faldas del pico.
Cumplido nuestro objetivo de coronar la cima, desandamos camino y nada más abandonar la cumbre nos vamos por una vereda, bien señalizada con un hito, que parte a la izquierda. La senda es angosta, pero hermosa para disfrutar de viejos robles y múltiples plantas de brezo que adornan la bajada hasta el otro puente que cruza el arroyo Valladares. En el camino, habremos dejado una vieja tenada en ruinas y un precioso árbol muerto de enormes dimensiones.
Ya en el camino forestal, una breve ojeada a las piedras de moler, traídas desde el molino y abandonadas en la parte izquierda del camino junto al río, y subida al pueblo por una empinada cuesta que, a través de la Calle Miguel de Cervantes, nos lleva a nuestro punto de partida.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

El Castillejo

Calderas de Matalhierro.

Dehesa de Monasterio

Mirador de Peñalosa

Cabeza / Pico San Vicente

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Esta ruta VIII es un combinado de nuestras rutas II y VI con el objeto de hacer la cima y la ciudad encantada en un solo recorrido (ver Ruta II) y ( Ruta VI) de este mismo usuario, y hacer con ambas una ruta muy completa y atractiva.

Si se hace la ruta en época de lluvias, hay que tener mucho cuidado al acercarse a la caldera. El suelo es muy resbaladizo y uno puede caerse al fondo de la caldera. Otra dificultad en épocas de muchas lluvias y de deshielo es que hay que cruzar el río, Este puede llevar bastante agua, por lo que recomendamos no hacerla en pleno invierno o hacer una alternativa sin tener que cruzar el río Valladares (haciendo la ruta VI primero y luego la II por separado haríamos prácticamente el mismo itinerario).

Si disponemos de tiempo, merece la pena hacer una breve visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarse en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, la fragua, el potro de herrar, la Torre del Reloj, la fuente de piedra y algunas chimeneas cónicas.

Más información en el sigiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes