Benasque, Anciles y Cerler. Circular.

  • Tipos de ruta: circular
  • Señalización: muy buena.
  • Distancia: 11,07 Km.
  • Dificultad: fácil con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4 horas.
  • Desnivel: 446 m.
  • Altitud mínima: 1.078 m
  • Altitud máxima: 1.525 m

Reseña

Hablar de Benasque es citar el centro neurálgico y municipio más importante de las 26 localidades y 7 municipios que conforman el valle al que este maravilloso pueblo da su nombre, y al que también se le conoce como «Valle Escondido». Es muy conocido, porque, dentro de los límites de su territorio, están dos de las grandes valores de esta comarca de Ribagorza: el Parque Natural de Posets-Madaleta y los Glaciares Pirenaicos, así como las cimas más altas del Pirineo, destacando el Aneto (3404m) y el Posets o Punta de Llardana con sus 3.369m de altitud. Pero Benasque no sólo es famoso por sus atracciones paisajísticas y naturales. La vida tradicional de sus gentes, su peculiar habla: el patués, las pequeñas aldeas llenas de encanto que lo rodean, las pistas de esquí de Cerler, la belleza de sus edificios, perfectamente reconstruidos después de su destrucción en la guerra civil, su rica gastronomía y su magnífica situación para desplazarse desde allí a descubrir las innumerables maravillas y múltiples parajes naturales que esconde este rincón del pirineo aragonés, lo convierten en un destino de obligada y recomendable visita.

La ruta que proponemos es, sin ninguna duda, una de las más bellas de todo el valle. Recorre las poblaciones de Benasque con sus dos pedanías de Anciles y Cerler, y se localiza en la comarca de La Ribagorza, en el corazón del Pirineo Aragonés, a 143 kms de Huesca, Aragón. Nos acercamos a hacerla con la finalidad de descubrir todos los bienes naturales de la zona; de paso, hacer un recorrido por la historia de Benasque y pasear por unos pueblos que mantienen perfectamente el sabor de los aldeas típicas del pirineo aragonés: Anciles, pueblo medieval, bien conservado, con numerosas casas señoriales, y Cerler, con un magnífico casco antiguo y unas modernas pistas de esquí.

¡Busca unos días y visita la zona!. Quedarás encantado e impresionado por la gran concentración de montañas que rodean Benasque. Siguiendo este track, pasearás entre barrancos, cascadas, preciosos bosques de quejigos, bojs, pinos y hayas, y pasarás por la pista donde encuentran refugio los aficionados a los deportes de nieve. Irás y volverás, estoy seguro, como lo haré yo para recorrer los itinerarios pendientes de una de las zonas más frecuentadas de nuestro país, y visitar, de nuevo, los preciosos pueblos que dan vida a este magnífico y típico rincón de Aragón.

Descripción del recorrido


Salimos del puente medieval, junto al río Ésera, en dirección este. Pasamos por un área de picnic, que dejamos a la derecha, y al llegar al puente del Ésera, lo cruzamos para pasar al otro margen del río. En lugar de continuar por la carretera de Anciles, tomamos, muy cerquita, un bonito sendero que, saliendo desde la derecha, nos llevará hasta la Plaza de San Gregorio, a través de la Calle Barranco d´Alto, a las puertas de Anciles. El recorrido continua por la PR-HU 33, que encontramos nada más entrar al pueblo, pero nos adentramos en la aldea para visitar la iglesia y la calle del General Ferraz, con su Casa Piñana y otras construcciones típicas en piedra como la Casa Barrau. Regresamos a la Plaza Escuy y, por la derecha, nos vamos hacia Cerler por un camino empedrado que arranca desde el pueblo y pasa por el cementerio. Empezamos a subir por una hermosa vereda, flanqueada por tapias de piedra que cercan viejos prados. Pasamos por varios barrancos: la Selba, Puimestre y Remáscaro.
Seguimos camino a Cerler, el pueblo más alto del pirineo aragonés. Lo primero que encontramos es la estación de esquí de Aramón Cerler y, más adelante y un poco apartado de la carretera A-2617, el casco viejo con numerosas casas nobles del siglo XVI, principalmente, y centenarios anteriores. Al final del pueblo, antes de llegar a la Iglesia de San Lorenzo y tras haber andado como 1 km por la carretera, tomamos una pequeña vereda a la izquierda que, pasando por el cementerio, nos devolverá a Benasque por el denominado Camino de Felegás. Entramos por la parte baja, bordeamos la rotonda y regresamos a nuestro punto de partida por la Avenida los Tilos.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Anciles / Ansils

Situado en el corazón del pirineo aragonés, con apenas 175 habitantes y un pequeño grupo de casas, esta maravillosa aldea presenta todos los alicientes para hacer que su visita sea algo imprescindible en nuestro viaje al Valle de Benasque: magníficos edificios en piedra, con grandes arcos, patios y hermosos jardines, construidos entre los siglos XVI y XVIII; una iglesia, en honor de San Pedro Apóstol, reformada en el siglo XVII, pero que conserva numerosos elementos románicos originales; varias plazas y calles empedradas que son un buen reflejo de la arquitectura popular pirenaica, destacando la de San Gregorio, en la que encontramos un precioso chopo centenario. Elementos, todos ellos, que convierten a esta pequeña aldea en un magnífico conjunto arquitectónico que, sin quererlo o sin darnos cuenta, nos lleva a un hermoso viaje por el pasado.

Barranco de Remáscaro.

Remáscaro es el barranco más importante y peligroso de la zona y tal vez de España. Tiene una enorme cuenca que conduce las aguas de otros siete barrancos próximos que bajan desde una altura de más de 2000 metros. Por su enorme caudal, su gran desnivel (500 m) y la gran cantidad de materiales que arrastra, sus desbordamientos provocan siempre grandes daños. En la riada de 1963, muchas praderas y el puente viejo de Anciles, que quedó completamente destruido, sufrieron la furia de sus aguas. Fuera de esto, el lugar es tremendamente bello y algunos saltos de agua, espectaculares en varias épocas del año.

Cerler / Sarllé

Aunque, a primera vista, parece estar diseñado para el turismo de invierno, por estar repleto de bloques de apartamentos y hoteles y ofrecernos una impresionante estación de esquí: Aramón Cerler, cuando recorres esta otra pedanía de Benasque en su totalidad, te quedas gratamente sorprendido del precioso casco histórico que esconde en su interior y de las numerosas casas nobles del siglo XVI que lo adornan. Es fácil pasar de largo. ¡No olvides que el centro del pueblo guarda una verdadera joya con auténtico sabor pirenaico!.

Benasque / Benás.

Pasear por Benasque es una verdadera delicia. Además de los encantos que hemos relacionado en nuestra reseña, su centro histórico reúne múltiples atractivos que transforman este municipio en un lugar ideal para los amigos de la montaña, del senderismo, de la gastronomía y para los amantes de la paz y de la tranquilidad. Sus edificios de piedra, sus calles y plazas empedradas, sus apacibles rincones y terrazas, sus abundantes comercios, hoteles y restaurantes, sus numerosos eventos, su parking de caravanas, sus copiosos monumentos: Puente medieval, Iglesia de Santa María la Mayor (románica del siglo XIII con modificaciones en el siglo XVII), Palacio renacentista de los Condes de Ribagorza, Casa Juste y Torreón…, hacen que estemos ante un destino con todo tipo de servicios y comodidades que bien merece la pena visitar en cualquier época del año; sin ánimo de asustar, no olvidemos, no obstante, que, en algún extraño momento, podemos vernos sorprendidos por pequeños temblores provocados por la actividad sísmica típica de esta zona pirenaica.

Avisos y recomendaciones

La ruta no es muy exigente, ya que hemos de superar un desnivel de unos 500 metros aproximadamente, pero el estado del suelo, que es muy pedregoso, hace que tengamos que avanzar con cuidado en algunos tramos empinados. Está balizada y es muy fácil de seguir.
El casco histórico de Cerler no está incluido en el track. Si queremos visitarlo, debemos buscarlo en la parte derecha de la carretera. Merece mucho la pena.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Anciles_(Huesca)

https://es.wikipedia.org/wiki/Benasque

Circular desde la Besurta: Refugio y Collado de la Renclusa. Plan, Cascada y Forau de Aigüallut (Benasque).

  • Tipos de ruta: circular
  • Señalización: muy buena.
  • Distancia: 10,980 Km.
  • Dificultad: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4 horas.
  • Desnivel: 423 m.
  • Altitud mínima: 1.947 m
  • Altitud máxima: 2.342 m

Reseña

Hablar de la reserva natural de Aigüalluts es citar uno de los rincones más singulares e idílicos de nuestro país. Además, coincide que estamos ante una de las rutas más fáciles del pirineo aragonés, y, a su vez, ante uno de los parajes más espectaculares, alucinantes e inolvidables que puedes encontrar en el norte de España. Y todo ello, porque en apenas unos kilómetros, de fácil recorrido y perfectamente señalizados, puedes disfrutar a la vez de un emocionante paseo por la gran pradera de Plan de Aigüallut, contemplar su bellísima cascada y quedarte sorprendido viendo cómo un enorme sumidero se traga, como por arte de magia, el recién nacido río Ésera; sin olvidar las maravillosas vistas del entorno natural que rodea la explanada, destacando la Tuca d´Aigüalluts o Pico de la Escalada (2712m), nuestro querido Aneto (3408m), la montaña más alta de esta cordillera y la segunda de la Península Ibérica, y su deslumbrante glaciar habitando a la sombra de su cima y soltando agua sobre los torrentes, meandros y pequeños arroyos que recorren la gran pradera del valle.

Esta bellísima ruta, que, en sus inicios, atraviesa un gran torrente que baja de los Ibones de Villamuerta, se localiza en la zona de la Besurta (Parque Natural Possets-Madaleta), en el municipio de Benasque, comarca de La Ribagorza, en el corazón del Pirineo Aragonés limitando al este con el Valle de Arán y al norte con el Pirineo Francés, a 153 kms de Huesca. Tiene el objetivo de hacer un trayecto circular que nos permita admirar los encantos paisajísticos y naturales del Valle de Benasque, recorriendo el valle fluvial de la Besurta y pasando por el Refugio de la Renclusa, lugar habitual de partida de muchos montañeros que ascienden al Pico Aneto. En resumen, una fascinante y seductora ruta que cautiva y que, además, puedes recorrer con la familia o los niños. ¡Busca un rato y vete ya¡. Descubrirás y avistarás muchos encantos naturales y dejarás de ver muchos otros, porque el lugar es naturalmente inagotable y, muchas veces, inalcanzable a nuestro pies. Irás y volverás, estoy seguro, como lo haré yo para recorrer los itinerarios pendientes de una de las zonas más frecuentadas de nuestro país, y visitar, de nuevo, los preciosos pueblos que dan vida a este magnífico y típico rincón de Aragón.

Descripción del recorrido

Iniciamos la ruta en el parking de la Besurta. Avanzamos unos 700 m por el sendero de la Besurta hasta una intersección de caminos. Aunque la mayoría de los senderistas que nos acompañan se van por la izquierda, nosotros decidimos continuar en sentido contrario a las agujas del reloj para dirigirnos al refugio de la Renclusa. Lo alcanzamos siguiendo una hermosa vereda zigzagueante que nos sube unos 300 metros de desnivel, pero que se hace cómodamente. A mitad de camino, vemos una preciosa cascada a la derecha, que fotografiamos, aunque no nos acercamos. El refugio está abierto, pero decidimos dedicar la parada a disfrutar de las preciosas vistas que nos ofrecen los pirineos franceses desde el mirador del refugio. Muy cerca, nos llama la atención y nos acercamos a ver una ermita rupestre.
Preguntamos por la continuación del camino, ya que el balizado no es muy visible al principio, e iniciamos una ligera subida por un sendero que arranca desde la parte alta de atrás del refugio. Ahora bien marcado, lo seguimos, entre una frondosa vegetación y abundantes piedras mal colocadas que hacen difícil el ascenso, para coronar el Collado de la Renclusa. Las vistas al otro lado son impresionantes, destacando un preciosa imagen de la Tuca y de la explanada de Aigüalluts. Entre un gran número de senderistas que vienen en dirección contraria, hacemos el descenso al Plan de Aigualluts. El camino está en muy mal estado y es bastante exigente en la bajada. Al llegar al Plans´d Aigüalluts, tenemos la alternativa de ir directamente a la cascada que está situada a la izquierda o continuar por la derecha hacia el Valle de Barrancs. Tomamos está segunda opción con el objetivo de contemplar nuestro querido Aneto y las cimas de sus vecinos Tempestades, Salenques, Mulleres etc…, y apreciar de cerca el deshielo del glaciar del Aneto. Damos la vuelta a toda la pradera, ayudándonos de múltiples puentes de madera que nos permiten cruzar de un lado a otro y sortear las abundantes aguas fluviales.
Cuando salimos de la explanada y tomamos el sendero de vuelta, nos vamos primero a la Cascada de Aigüalluts, que no lanza excesiva agua, pero está preciosa. Después, nos acercamos al mirador sobre el Forau de Aiguallut, donde podemos disfrutar del paisaje espectacular de esta cavidad subterránea cuyo techo se ha derrumbado. Ya sólo nos queda 1,5 kms para regresar hasta el camino común, que habíamos dejado al principio de la ruta para ir al Refugio de la Renclusa, andar otro medio kilómetro y dar por terminada esta maravillosa aventura en nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Refugio de la Renclusa

Situado a las faldas del Macizo de la Madaleta (3308m), el pico más alto de la ladera sur de los pirineos, y a 2140 metros de altura, el refugio de Renclusa, que significa «abrigo bajo la roca», es lugar de partida de muchos escaladores que quieren ascender al Aneto por la cara norte, lo que le convierte en uno de los lugares más queridos y conocidos por los montañeros. Tiene 93 plazas y es gestionado conjuntamente por el ayuntamiento de Benasque, la Federación Aragonesa de Montañismo y el Centro Excursionista de Cataluña. En su historia, yacen múltiples anécdotas sobre los guardias del refugio que, a lo largo de sus más de 100 años de existencia, han rescatado y ayudado a muchos montañeros a subir a la montaña más alta del pirineo. En su entorno, pueden verse una ermita rupestre y maravillosas vistas del pirineo francés.

Collado de la Renclusa (2281m)

Plans de Aigüallut

Situada a los pies de los Montes Malditos, esta enorme pradera de unas 20 hectáreas recoge las aguas procedentes del deshielo del glaciar del Aneto. Paseando por los puentes de madera que te ayudan a sortear los torrentes y los arroyos, se puede dar una vuelta por toda la nilsa. Es aconsejable sentarse un buen rato y gozar de este apacible e idílico lugar, rodeado de verdaderas maravillas de la naturaleza. La simple contemplación del Aneto y de sus cimas vecinas, le dejan a uno completamente extasiado.

Cascada de Aigüalluts

Se trata, sin duda, de una de las cascadas más bellas e impresionantes de los Pirineos. Es el resultado del pequeño y recién nacido río Ésera que recoge las aguas del deshielo procedentes principalmente de los macizos del Aneto y Mulleres para lanzar, con una gran fuerza, una impresionante caudal sobre las enormes rocas que protegen el salto de agua.

Forau/Sumidero de Aigüallut

Tal vez sea esta sorprendente manifestación natural lo más conocido y curioso de toda la ruta. De hecho, este fenómeno geológico da nombre a la ruta. Consiste en la desaparición del río Esera después de haber recorrido la pradera de Aigüallut y haberse precipitado en el fondo arenoso de la cascada sobre una sima de 1 metro cuadrado. Esto es debido a la naturaleza kárstica del lugar y a la existencia de un conducto natural subterráneo de unos 3,5 kms (forau de Aigüallut) que permite que el río desaparezca en este punto para reaparecer en el Valle de Arán; exactamente, en la zona de la Era Artiga de Lin, donde entrega sus aguas al río Garonne para que las lleve hasta el Atlántico. Todo esto lo sabemos gracias al gran espeleólogo Nicolás Casteret quien, en 1931, tuvo la genial ocurrencia de echar 6 barriles de fluoresceína en Aigüallut y comprobar que, unas horas más tarde, aparecían teñidas en Era Artiga de Lin.

Avisos y recomendaciones

Para llegar al punto de partida de la ruta, en casi todas las épocas del año y con carácter obligatorio desde junio a septiembre, hay que aparcar unos 10 kms antes, en Llanos del Hospital, donde podemos dejar el coche y coger un autobús que nos lleva hasta la Besurta.
El recorrido que proponemos es algo duro. Lo calificamos de “moderado”, porque el estado del suelo es muy desigual e, incluso, peligroso en algunos lugares del Collado de la Renclusa. No olvidarse de llevar un buen calzado de montaña.
Si queremos hacerlo con niños, recomendamos no ir al Refugio de la Renclusa y hacer el camino de ida y vuelta hasta la explanada de Plans d´Áigüalluts. Son solo 4,5 kms y el desnivel apenas alcanza los 150 ms. Por el contrario, si preferimos hacer un itinerario más largo y exigente, existe la opción de acercarse al Ibón y collado de Toro o, si tenemos una buena preparación y un buen guía, lanzarse a la aventura de coronar el Aneto o alguna de las cimas que vigilan el valle.
Hemos de evitar hacer la ruta si hay previsiones de tormentas. El lugar puede ser muy peligroso. En épocas de mucho calor, utilizad crema solar y no olvidéis llevar mucha agua.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Aigualluts

https://www.benasque.com/es/todo-valle-de-benasque/excursion-forau-aigualluts

https://www.turismobenasque.com/

Pico Curavacas. Montaña Palentina.

  • Tipos de ruta: ida y vuelta
  • Señalización: algún hito suelto.
  • Distancia: 10,980 Km.
  • Dificultad: Difícil con exigencia alta.
  • Duración aproximada de la ruta: 6.30h-7 horas.
  • Desnivel: 1.182 m.
  • Altitud mínima: 1.342 m
  • Altitud máxima: 2.524 m

Reseña

Considerada como la cima más alta de la montaña palentina por encontrarse íntegramente dentro de la provincia, el Pico Curavacas es un lugar único y lleno de encanto que se caracteriza por estar formado de una roca oscura de color verdinegro a la que se adhieren numerosos líquenes, y por estar compuesta por tres cumbres, la Este (el pico al que habitualmente se asciende), el Pico Enmedio y la Oeste. Sus faldas, repletas de enormes pedreros en continuo ascenso, la convierten en una de las cotas de Castilla y León más difíciles de coronar. En invierno, se añaden la presencia de aludes, los cambios bruscos de tiempo, las frecuentes nevadas y las constantes heladas que han provocado la muerte a varios montañeros que han intentado su ascenso en el periodo invernal. Con todo, nada ha impedido que, hoy en día y dentro de la montaña palentina, sea considerado como uno de los picos más atractivos para los verdaderos amantes de la alta montaña.

Esta bellísima ruta, que, en sus inicios, transita principalmente entre bosques de brezos y arándanos que flanquean el arroyo Cabriles, se encuentra en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, concretamente en el Parque Natural Montaña Palentina (antes Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina), junto a la localidad de Vidrieros, en el término municipal de Triollo, a unos 138 kms. de la capital de provincia. Tiene el objetivo de ascender, por la cara sur, a uno de los picos más culminantes de la montaña palentina para contemplar, desde lo alto, varias cimas de la montaña palentina, los Picos de Europa, el extenso Valle de Pineda, el Pozo Curavacas y los Pozos del Ves, lagunas de origen glaciar que, junto a la laguna de Fuentes Carrionas, alimentan el río Carrión. En resumen, una fascinante y seductora ruta que cautiva, pero exige una gran preparación física y técnica. Si reúnes ambas, ¡no te lo pierdas!. Pasarás un día inolvidable perdido entre los dientes y las torres del Curavacas y te quedarás muchas veces con la boca abierta contemplando las espeluznantes vistas que lo rodean.

Descripción del recorrido

Salimos de Vidrieros, pedanía de Triollo, sobre las 9 de la mañana, y nos vamos por el Camino de Valdenievas hasta llegar a un puente que nos ayuda a cruzar el arroyo de Cabriles. Tomamos el sendero que sale a la derecha, muy pedregoso y, a veces, resbaladizo por la presencia de agua del arroyo, que nos conduce por la izquierda de la corriente hasta la Majada Cabriles. Desde aquí, ya podemos divisar la cara sur del Curavacas, con sus dos cimas más importantes al fondo: el propio Curavacas a la derecha y el Pico Enmedio (2.495m) a la izquierda. Impresiona el perfil, que iniciamos con tranquilidad, sabedores de que esta subida no da tregua y es muy dura por la abundancia de pindios y tediosos pedregales que hacen muy difícil avanzar. Después de dos largas horas, nos encontramos a las puertas del Canal Callejo Grande, a 4.5 kms de nuestro punto de partida y a unos 2.200 m de altitud. Dejando a la derecha el Collado del Hospital y el Diente del Oso, nos dirigimos hacia la Torre del Callejo Grande. Buscamos un pasadizo que nos da acceso al Paso de la Llana, en la cara noroeste, desde donde abordamos los últimos metros que nos dejarán en el vértice geodésico de nuestro ansiado objetivo: el Pico Curavacas. Hacemos una larga estancia para saborear las impresionantes vistas e identificar los pozos mencionados, el valle de Pineda y las cumbres del Pico Murcia, las Lomas, Peña Prieta y nuestro querido Espigüete, la otra cumbre más simbólica de esta montaña palentina.
Para regresar, tenemos buen cuidado de localizar la entrada al canal de bajada, e iniciamos el descenso por el mismo camino del ascenso. Aprovechamos los pedreros para avanzar rápidamente por el Canal Callejo Grande y enlazar con el camino que va paralelo al Arroyo Cabriles. Tras seis horas de vertiginoso esfuerzo, estamos de nuevo en Vidrieras, donde aprovecharnos para alimentarnos y reponer el gran desgaste sufrido.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Pico Curavacas (2.524m)

Esta alta montaña, de roca desnuda, es una de las joyas de la montaña palentina que todo amante de la alta montaña desea coronar. No debemos desdeñar, no obstante, el peligro que acarrea su ascenso en épocas de nieve y hielo. Su majestuosa cima, cargada de sueños y secretos y rodeada de lugares increíbles y paisajes típicos de la alta montaña, es el techo palentino, a pesar de que muchos montañeros consideran al Pico del Infierno, prolongación del Peña Prieta cuyo vértice geodésico tiene una altitud de 2.537 m, la cumbre de más altura.

Vidrieros

Habitado por apenas 30 habitantes, dedicados principalmente a la agricultura y a la ganadería, Vidrieros es una pedanía del municipio de Triollo, en el norte de la provincia de Palencia. Está situada al pie del pico Curavacas, en el Valle del río Carrión, cerca del embalse de Camporredondo. En su interior, llama la atención una cruz celta y una iglesia románica del siglo XII ligeramente apartada del pueblo, lo que podía haberse producido por el progresivo desplazamiento de sus habitantes hacia la parte baja de la localidad, donde se encuentra la carretera.

Avisos y recomendaciones

La ruta es muy exigente, ya que hemos de superar un desnivel de unos 1200 metros aproximadamente y el estado del suelo es muy pedregoso, por lo que la calificamos de difícil. Además, ofrece algunas dificultades técnicas, sobre todo en el tramo que va desde la Portilla hasta el Paso de la Llana, donde hemos de tomar serias precauciones y andar con cuidado para no deslizarnos y caer por la casi vertical cara norte.
No está señalizada, por lo que debemos estar muy atentos al track que utilicemos o al GPS. Para evitar los pedreros, algunos expertos recomiendan hacerla con nieve. De optar por esta opción, hemos de extremar todas las precauciones, mirar muy bien el pronóstico del tiempo para ver las condiciones de la nieve y prever que el paso del portillo mencionado pueda estar helado y ser muy peligroso. Por supuesto, obligatorio el uso de buen material técnico, con crampones y piolets como material imprescindible.
Es muy conveniente llevar abundante alimentación/suplementos y mucha agua, ya que se trata de uno de los picos que presenta mayores dificultades para los montañeros e, por otro lado, no tenemos fuentes en todo el recorrido.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Vidrieros

https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_natural_Monta%C3%B1a_Palentina

https://es.wikipedia.org/wiki/Curavacas

Rabanera del Pinar y La Aldea del Pinar: nueva «Ruta del Boletus».

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 12,820 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3h.30 horas
  • Desnivel: 181 m.
  • Altitud mínima: 1055 m
  • Altitud máxima: 1161 m

Reseña

La Ruta del Boletus, travesía que suele realizarse en verano en las modalidades de carrera nocturna, senderismo y marcha nórdica para sensibilizar a la sociedad sobre la enfermedad de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), discurre entre las poblaciones de Rabanera del Pinar y La Aldea del Pinar, localidades ambas situadas en la Comarca de la Demanda y Pinares. El punto de partida en Rabanera se encuentra a 21 kms de Salas de los Infantes, y a 76 km al sureste de la capital de provincia, Burgos. El recorrido rinde homenaje a una zona de pinares rica en aprovechamiento micológico, en la que se pueden coger numerosas setas comestibles tales como el campiñon, la senderilla, el níscalo, pero, sobre todo, destaca una variedad que es la que da nombre a esta gran fiesta del deporte en plena naturaleza: el boletus.

La ruta es fácil de hacer para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico. Está diseñada con varias finalidades: conocer el nuevo trazado de la Ruta del Boletus, modificado en esta VI edición de 2022; recorrer estos dos pueblos de belleza paisajística singular, y visitar varios elementos interesantes de su arquitectura popular tales el Campanario exento roqueño y la Casa Consistorial de Rabanera, o las Casas Carreteras y el Museo de la Fragua en La Aldea del Pinar. El camino, que transcurre por amplias pistas forestales, flanqueadas por ricos bosques de pinos albares, robles rebollos, helechos etc…, es una magnífica oportunidad para acercarse a las sencillas y valientes gentes de estas tierras, e ideal para aquellos que quieran perderse, solos o en familia, en la serenidad y el silencio de esta comarca de pinares.

Descripción del recorrido

Tomando como base un track de Juan Ángel, usuario Ledanías, salimos del frontón siguiendo la dirección de la marcha nocturna, pero de día. Avanzamos por la C/ de la Cuesta y , antes de llegar al Ayuntamiento, nos desviamos a la izquierda para coger una pista forestal que, durante 3 kms y tras pasar por un precioso lavadero, nos lleva próximos a la Cruz de la Lobera. Sin llegar a ella, abandonamos la pista para seguir por la izquierda por otro camino forestal que, pasando por la Cruz de Valderrejas, nos conduce hasta el bonito pueblo de la Aldea del Pinar. Antes de llegar, hemos dejado a la izquierda un llamativo molino, al cual no podemos acceder por su carácter privado. Ya en el pueblo, pronto nos damos cuenta de que hemos llegado a un lugar muy bien cuidado, de gente muy amable con los visitantes, con un rico patrimonio arquitectónico y etnográfico, que recorremos detenidamente haciendo una parada especial en el Museo de la Fragua. Abandonamos la Aldea del Pinar por el camino del Cementerio. Pasamos al lado del Circuito MX y Enduro Fuente del Olivar y atravesamos el río Laisa o Rabanera por el llamado Puente Soriano, de los llamados romanos aunque el actual date del siglo XV. Estamos próximos a la vía del antiguo Santander-Mediterráneo y a punto de tomar una amplia pista forestal que, avanzando entre el río Rabanera y la vía, nos lleva primero hasta el Centro de Turismo Rural, ubicado en la vieja estación del ferrocarril y, poco después, a nuestro punto de partida.

Puntos de interés / Waypoints.

Rabanera del Pinar

Extendido sobre un hermoso vallejo, Rabanera esta dividido por el río Laisa en dos amplios barrios, a los que también separó, hasta los años 70, la antigua vía del tren Burgos-Soria.

Aunque se sabe que estuvo habitado desde el siglo VI a.C. por los celtíberos pelendones, su fundación real no fue documentada hasta el año 1075. Hoy en día, su población supera ligeramente los 100 habitantes, pero, su magnífico emplazamiento y su belleza paisajística singular atraen a más de 500 personas en el periodo estival y en otras épocas vacacionales del año. Contribuye también a esta afluencia de convecinos y turistas, la magnífica conservación de sus casas, que brillan, principalmente, por su construcción en piedra arenisca, arrancada de las propias canteras que han existido hasta hace muy poco en el pueblo. Como curiosidad leemos en Wikipedia que «se encuentra en una de las zonas con menor peligro sísmico de la zona».

Posee y mantiene numerosos monumentos de interés tales como la Iglesia de San Juan Bautista, de finales del siglo XVI; la Casa Consistorial, tipo lonja, del siglo XVIII; su Campanario, tipo torre vigía, sobre un bellísimo paraje rocoso; sus tres lavaderos y sus fuentes de gran valor etnográfico; una cruz del siglo XV, situada a la entrada del pueblo etc…. ; elementos todos ellos que, junto a su bonito caserío y su patrimonio industrial bien ejemplificado en la vieja estación del ferrocarril, dan al pueblo una belleza urbanística que bien mereció el Premio Provincial de Conservación del Patrimonio Urbano (en su categoría B), que, en el año 2001, les otorgó la Diputación Provincial de Burgos.

La Aldea del Pinar

Aldea del pinar es un pequeño pueblo, perteneciente al municipio de Hontoria del Pinar, en el que hoy en día habitan unos veinte habitantes, lo que contrasta con los más de 100 hogares que había en el pueblo en la época de gloria en la que sus gentes se dedicaban a la carretería. Sabemos que el pueblo celta de los Pelendones habría habitado sus tierras hace unos 2500 años y que los romanos también habrían pasado por aquí. El Pozo Airón, pequeña y legendaria laguna de origen kárstico que encontramos cerca del pueblo, y varios castros situados en los alrededores son claros vestigios de su origen celta. El Puente Soriano, de la influencia de los segundos. No hemos podido recoger, no obstante, el año exacto de su fundación. El pueblo se localiza en medio de una gran masa forestal de pinos, que dan el apellido al pueblo, mezclados con una rica vegetación de robles rebollos. Destaca, también, su rica micología, destacando especies tales como el boletus, el níscalo y la senderilla.

En su casco urbano, y a pesar de haber sufrido dos incendios a mediados del siglo pasado, llama poderosamente la atención la magnífica conservación de su caserío en piedra arenisca de la zona, con abundantes sillares y mampuestos, así como la extraordinaria adaptación de los edificios modernos a la vieja arquitectura. Sobresalen entre todas sus construcciones: la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, obra de estilo barroco del siglo XVII, varias casas carreteras de tipo señorial y artesano, y una gran casa carretera, de grandes dimensiones para albergar carros y corrales para los bueyes en su interior; es la más antigua que se conserva en la zona y un buen testimonio de que la carretería fue un importante medio de vida para esta zona desde que los Reyes Católicos decidieran establecer la Real Cabaña de Carreteros en la Comarca de Pinares.

Cuando paseas por el pueblo, fácilmente puedes comprobar por qué esta pequeña aldea ha sido dos veces reconocida con el Premio a la Conservación del Patrimonio Urbano Rural por la Diputación de Burgos. La buena conservación de las viviendas, ya mencionada, la existencia de abundantes elementos de arquitectura popular: un museo dedicado a la Fragua, el lavadero, un molino, un potro de herrar, una carreta etc…, dan buena fe de la justicia de estos premios.

Avisos y recomendaciones.

Esta ruta del boletus es un recorrido ideal para encontrar la paz, en medio de preciosas zonas boscosas, y conocer la amabilidad y la hospitalidad de las gentes de los dos pueblos que visitamos. No está balizada ni se ven hitos en el recorrido, por lo que es imprescindible hacer uso de un buen track para no perderse en un laberinto de caminos forestales que se cruzan continuamente .
Es muy recomendable hacerla en primavera para disfrutar plenamente del colorido de los bosques.
Si disponemos de tiempo, merece la pena visitar tranquilamente todos los lugares de interés que hemos mencionado. Os sorprenderán gratamente.

Como recomendaciones más importantes señalaríamos que, si vamos por la mañana en épocas de verano o de mucho calor, es recomendable hacer el recorrido en sentido a las manecillas del reloj para aprovechar la sombra de los bosques. También, no olvidéis coger una clave de acceso al Museo de la Fragua en la página http://www.museosvivos.com. Es gratuito.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Rabanera del Pinar: http://www.rabaneradelpinar.es/lugares-interes

https://es.wikipedia.org/wiki/Rabanera_del_Pinar

https://es.wikipedia.org/wiki/Aldea_del_Pinar

http://www.aldeadelpinar.com/historia/carreteria/generalidades/carreteria.html

Monasterio de la Sierra (Ruta VII/variante corta): interior de la Ciudad Encantada y Calderas de Matalhierro desde el Castillejo.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 4,330 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 1h.30-2 horas
  • Desnivel: 186 m.
  • Altitud mínima: 1231 m
  • Altitud máxima: 1394 m

Reseña

El Castillejo (1390m), llamado también «La Ciudad Encantanda» por los caprichosos conglomerados silíceos del Cretácico que constituyen este conjunto rocoso, es un enclave singular, cada vez más conocido y visitado, que se encuentra en el paraje denominado «El Burrero», a los pies de las sierras de Trasomo y Neila, en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. Por otro lado, las Calderas de Matalhierro son una serie de hoyas o marmitas que han sido esculpidas por las aguas del río Valladares. 

La ruta es fácil de hacer para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico. Está diseñada con un doble objetivo: visitar la ciudad encantada burgalesa, siempre espectacular pero especialmente adornada de preciosos brezos púrpuras y blancos en el mes de mayo, y asomarnos a la impresionante garganta de Matalhierro para escuchar su suave canto y contemplar su modesta pero bella cascada.

El camino, que transcurre por preciosas veredas flanqueadas por una riquísima flora, es un entorno ideal para aquellos que quieran perderse, solos o en familia, en la serenidad y el silencio de la naturaleza y desconectar de toda su actividad diaria.

Descripción del recorrido

Para hacer la ruta, hemos de llegar hasta Monasterio y conducir después por el Camino de Cargaduelo hasta el alto de El Castillejo (1390 m). Para ello, salimos en coche -mejor si es un todoterreno, pero un coche alto es suficiente-, del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos forestales. Nos vamos a la izquierda por el denominado «Camino de Cargaduelo» y ascendemos por una amplia pista forestal, que divide la dehesa, durante unos 5 kms, hasta el El Castillejo.
En lo alto, pronto percibimos que el lugar es único y que tiene unas vistas de tal belleza que te quedas extasiado. Dejamos el Castillejo para el final y, sin mucha demora, iniciamos el paseo regresando al camino forestal y continuando por la derecha. Bajamos unos ochocientos metros y nos vamos en búsqueda de una angosta y escondida senda que nos da acceso a las calderas de Matalhierro. La encontramos a la parte derecha de la pista, unos pocos metros antes de llegar a un puente sobre al arroyo Valladares. La seguimos con cuidado ya que en algunos sitios no es muy visible y muy pronto llegamos a la primera caldera. La cascada , que en otras épocas del año suele soltar un bello, inmenso y sonoro chorro de agua, se nos muestra silenciosa y con escasa agua.
Cumplido nuestro primer objetivo, nos vamos en dirección al pueblo por una angosta senda, bien marcada con múltiples hitos. En el trayecto hasta la zona de Peñalrayo, donde está la senda de subida a la Ciudad Encantada, hemos podido ver un original e interesante colmenar rústico, cruzar por un puente de piedras, único y muy representativo de la arquitectura popular de esta zona, y seguir contemplando preciosas vistas de la Ciudad Encantada.
Estamos ya en el punto donde arranca la vereda que nos subirá por todo el interior de la Ciudad Encantada. Cada cual más hermosa, vamos recorriendo las inimaginables formaciones una a una y comprobando que todas encajan perfectamente con el bellísimo paisaje y colorido de los brezos. Largas paradas en lo más alto para ver, tocar, inmortalizar a las reinas de la ciudad: Peña Amarilla y El Castillejo, e intentar adivinar donde podía ubicarse el desaparecido pueblo de Butrón.
Cumplidos los objetivos, regresamos en coche a Monasterio por el mismo Camino de Cargaduelo, mientras vamos disfrutando de la rica flora de robles albares, brezos, estepas y algunos helechos que flanquean ambos lados de la pista forestal.

Puntos de interés / Waypoints.

Calderas de Matalhierro.

Las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas en las rocas por la acción del agua del río Valladares a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada.

Elementos rústicos: colmenar, puente de losas.

Ciudad Encantada / El Castillejo.

A plena vista o en recónditos rincones, tanto en el alto de el Burrero como a lo largo de todo el recorrido de la ruta, podemos encontrar espectaculares relieves y formas más pequeñas de piedra tales como setas, mesas, arcos, formas de animales etc, que se han ido puliendo a lo largo de millones de años por la acción del agua, el hielo y el viento, y que impresionan por su espectacular originalidad y belleza.

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomorfas traídas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano/Bustomediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones.

Esta variante de la Ruta VII es la forma más sencilla de conocer el Castillejo y el hermoso paraje de rocas que conforman su entorno. La hemos diseñado exclusivamente para hacerla en familia y para aquellas personas que no tengan buena forma física y les cueste caminar. Para todos los demás, recomendamos hacer la Ruta VII íntegra, que es más completa y nos permite pasear por la singular dehesa de Monasterio.
Sin lugar a dudas, se trata de una de las rutas más bellas de la zona de Salas. No está balizada y, aunque el itinerario está repleto de hitos o señuelos, como los denominan los lugareños, hay que estar atentos al track para coger algunos senderos que están poco visibles.
Hay que tener mucho cuidado al acercarse a la caldera si se hace la ruta en época de lluvias. El suelo es muy resbaladizo y uno puede esbarar y precipitarse al fondo de la caldera. Por lo demás, la ruta es fácil y cómoda y el paisaje espectacular.
Es muy recomendable hacerla en el mes de mayo para disfrutar plenamente del colorido púrpura y blanco de los brezos.
Si disponemos de tiempo, merece la pena parar en el pueblo a la vuelta y hacer una breve visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarse en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, el potro de herrar y algunas chimeneas cónicas.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_la_Sierra

Acantilados del Infierno: de Cuerres/Guadamía a Ribadesella por la costa. Bufones de Pría.

  • Tipos de ruta: ida y vuelta.
  • Señalización: marcas blancas y amarillas de PRC.
  • Distancia: 10,330 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30 horas.
  • Desnivel: 219 m.
  • Altitud mínima: 9 m
  • Altitud máxima: 69 m

Reseña

Los Acantilados del Infierno, cuyo nombre posiblemente proceda del cortado más alto de todo el recorrido: El Infierno, es uno de los senderos costeros más bonitos de Asturias y, seguramente, de todo nuestro país. Se localiza en la costa este de Asturias, entre el Área Recreativa de Cuerres o Guadamía y el Área Recreativa del Infierno, próxima a la localidad de Ribadesella. Caminando en paralelo junto a la línea de costa, serpenteando entre una gran masa forestal de helechos, pequeños enebros, cotoyas, algún pino suelto y unos pocos eucaliptos, nos vamos adentrando en distintos balcones naturales, desde donde se puede contemplar la belleza de estas impresionantes escarpaduras, así como de los múltiples elementos geográficos y caprichosas formaciones rocosas que conforman este singular paisaje: acantilados, islotes, cuevas, arcos, ensenadas, playas, escarpes, arrecifes etc…. Sin olvidar las cavidades en las rocas que dan lugar, en épocas de agua agitada y brava, al espeluznante espectáculo de los bufones que rugen y lanzan agua hacia el cielo en los primeros metros de nuestro recorrido y al otro lado de la cercana playa de Guadamía (Bufones de Pría), haciendo de este lugar, un espacio mágico.

El recorrido puede hacerse circular, regresando por el interior y siguiendo un tramo del Camino de Santiago, pero optamos por hacerlo de ida y vuelta para disfrutar de los paisajes de la costa con diferentes perspectivas y tonos de luz. Por otro lado, queremos evitar volver por la carretera. Asesorados por nuestro amigo Rául Falcón, gran conocedor y amante de estas tierras asturianas, decidimos también hacerlo en sentido contrario a las agujas del reloj. Salimos desde Guadamía para gozar de la zona más espectacular: los Acantilados de Castro Arenas, tanto al principio como al final del camino e irnos a casa con un gran sabor de boca. La ruta esta muy bien señalizada con marcas amarillas y blancas de PRC y transcurre por veredas bien marcadas por el uso de los senderistas. En resumen, una ruta fácil y muy recomendable para dar un largo paseo en familia o en grupo -si lo hacemos con niños, el control ha de ser máximo por la cercanía y peligrosidad de los acantilados-, y volver a casa con el sentimiento de haber pasado un gran día envuelto en un entorno único y espectacular.

Descripción del recorrido.

Salimos desde el parking de Cuerres o Guadamía y seguimos las figuras de color azul con la figura de un caminante y las marcas de PRC. Ya, desde el principio, el recorrido es fascinante y siempre que la orografía lo permite avanzamos, muy despacio para no perder detalle del impresionante paisaje que tenemos delante, próximos al mar. En los primeros trescientos metros ya observamos algunos bufones que no lanzan agua, pero impresionan por sus enormes rugidos. Los primeros cortados los encontramos antes de llegar al km 1: Castro Arenas. Hacia el km 1.5, apreciamos una verdadera maravilla, La Ensenada de Olienco. Cerca del km 3.5, otros dos islotes, uno grande y otro diminuto, denominados Palo Verde y Palo pequeño respectivamente, junto a los acantilados que lo protegen, nos ofrecen otra preciosa estampa singular. Hacia el km 4.5, la última maravilla del recorrido: Punta Canto de Cabo Verde, saliente desde el que se tienen unas preciosas panorámicas de la costa. Llegados al Área recreativa del Infierno, rechazamos la idea de volver por el interior siguiendo el Camino de Santiago y optamos por desandar lo andado, para disfrutar de nuevo de estos impresionantes paisajes que la fuerza del mar ha ido modelando a lo largo de millones de años.


Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints.

Área Recreativa de Cuerres o Guadamía.

Es el lugar ideal para aparcar, pasar la noche en caravana o , simplemente, disfrutar de un buen día de campo comiendo en una de las múltiples mesas de madera, perfectamente colocadas para gozar de preciosas vistas al mar.

Al otro lado, separados por la Playa de Guadamía, se encuentran los acantilados del mismo nombre que acogen, en sus pareces escarpadas, los famosos Bufones de Pría, que más abajo comentaremos.

Acantilados de Castro Arenas.

Se trata de majestuosos cortados con caprichosas formas rocosas en la zona conocida como Tuzarrizu.

Ensenada de Olienco / Oliencu.

Preciosa entrada del mar en forma circular en la que vemos un arco que se suspende sobre el agua y un islote saliendo de las profundidades, convirtiendo esta cala en el lugar más bonito de toda la ruta.

Palo Verde y Palo Pequeño.

Son dos islotes que brotan desde las profundidades del mar cerca de los acantilados del infierno. Acercándose a ellos puede observarse una gran colonia de aves marinas que tienen estos peñascos como refugio.

Punta Canto de Cabo Verde.

Punta Canto de Cabo Verde es un balcón natural desde el que se tienen unas maravillosas vistas de la costa, y una bonita estampa de los Palos Verde y Pequeño.

Mirador y Área recreativa del Infierno.

Junto al área recreativa de «El Infierno», encontramos el punto más alto de toda la ruta. Se trata de un saliente desde el cual tenemos una vista inmejorable de las abruptas paredes que parecen ahí puestas, de forma natural, como para frenar la bravura del oleaje del mar.

Bufones de Pría. Playa de Guadamía.

Al finalizar la ruta de los Acantilados del Infierno, existe la posibilidad de completar el recorrido con una visita a los Acantilados de Guadamía, donde se encuentran los populares Bufones de Pría. Podemos acercarnos andando desde el Área Recreativa de Cuerres, o podemos coger el coche y conducir hasta la pequeña aldea de Llames de Pría, que es donde arranca el itinerario más concurrido que nos conduce hasta los acantilados de Guadamía. En ambos casos, pasaremos por la bonita playa de Guadamía, hermoso paraje natural excavado en la roca por la fuerza del mar, que divide los concejos de Llanes y Ribadesella. Siguiendo los carteles indicativos, llegaremos a la zona conocida como Bramadoriu, donde es obligatorio pararse a contemplar la actividad de los bufones. Si tenemos suerte, podemos ver los sifones o chimeneas de agua a presión que brotan desde las cuevas subterráneas procedentes del mar cuando hay marea viva, temporal o fuerte oleaje; y si no la tenemos, como nos ocurrió a nosotros, al menos escuchar los espeluznantes bramidos del aire que recorre las grietas de las rocas calizas ofreciendo auténticas maravillas musicales.

Avisos y recomendaciones

Al tratarse de una ruta lineal, puede hacerse en ambos sentidos. Nosotros recomendamos partir desde el Área recreativa de Cuerres y , si tenemos tiempo, completar el recorrido con los bufones de Pría que están próximos al punto de partida. La ruta es recomendable en cualquier época del año, pero es conveniente hacerla con el agua brava para observar la fuerza del mar golpeando los acantilados. También tendremos más posibilidades de escuchar los rugidos de los bufones y contemplar el hermoso espectáculo de las aguas elevándose hacia el cielo.
Si estamos particularmente interesados en ver los bufones, hemos de acercarnos a los de Pría que están justo al otro lado de la playa de Guadamía. Se puede ir fácilmente en coche hasta Llames de Pría y hacer andando unos 4 kms entre la ida y la vuelta.
El recorrido es muy fácil, está bien señalizado con marcas amarillas y blancas de PRC y algunas balizas con la figura de un senderista, por lo que no ofrece ninguna dificultad, pero es recomendable no acercarse demasiado a los cortados, avanzar con cuidado y siempre vigilantes de donde pisamos.
También es recomendable llevar pantalones largos, ya que hay muchas cotoyas, arbustos con pequeñas espinas y púas que pueden dañarnos.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Ribadesella: https://www.ayto-ribadesella.es/sendas-del-municipio

http://www.turismoasturias.es

inicio

Necrópolis de Palacios de la Sierra: El Castillo, Prado de Nava, Prados de Bañuelos.

  • Tipos de ruta: circular.
  • Señalización: solo algunas balizas sueltas.
  • Distancia: 14,50 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h-4.30 horas.
  • Desnivel: 244 m.
  • Altitud mínima: 1053 m
  • Altitud máxima: 1203 m

Reseña

Palacios de la Sierra, municipio ubicado en medio de una gran masa forestal, es un pueblo típico serrano y pinariego que se sitúa en una ramificación de la Sierra de la Demanda, en una solana de la Sierra de Neila, en la Comarca de la Demanda y Pinares, a 18 kms de Salas de los Infantes y a 73 de Burgos. Como expondremos más adelante, la localidad presenta importantes lugares de interés que intentamos visitar en este recorrido en el que descubriremos tres maravillosas necrópolis que hace mas de mil años formaban parte de poblados ya desaparecidos: Nava, Bañuelos y El Castillo, uno de las mayores cementerios altomedievales del país; pasaremos también por bellas zonas de recreo como el área de las piscinas y por parajes de gran interés ambiental como La Charca; veremos grandes praderas rodeadas de frondosos pinos silvestres, que crecen fácilmente gracias a los suelos poco profundos, magníficamente mezclados con robles rebollos; finalmente, nos perderemos en su casco urbano para ver sus casas nobles con escudos de los siglos XVI, VVII y XVIII, acercarnos a la Iglesia de Santa Eulalia y hacer una visita más exhaustiva, por largo tiempo deseada, al Centro de Visitantes Necrópolis del Alto Arlanza.

Como el recorrido es circular y puede hacerse en ambos sentidos, hemos elegido dirigirnos en primer lugar al Camino de Monasterio para hacer primero este largo trayecto por pista forestal de más de 5 kms hasta la Nava, que, a decir verdad, se hace un poco largo comparándolo con el tramo posterior que avanza por hermosas veredas, entre exuberantes pinos y bonitos robles. La ruta no está balizada y tan sólo tiene algunos carteles sueltos que nos indican la llegada a las necrópolis, pero, si exceptuamos los 400 metros que vamos campo a través desde el Camino de la Relumbrosa hasta la Charca, el trascurre por amplios caminos rodados o veredas bien marcadas por el uso de los senderistas. En resumen, una ruta fácil y muy recomendable para dar un largo paseo en familia o en grupo y meterse de lleno en pleno paisaje pinariego.

Descripción del recorrido.

Salimos de la Plaza Mayor de Palacios, tomando como referencia un track de nuestro amigo Juan Ángel, usuario Ledanías, que hace una ruta parecida, pero en sentido inverso desde la Dehesilla. Nos dirigimos primero a la Necrópolis de El Castillo, situada en lo más alto del pueblo. Ofrece un aspecto un tanto descuidado. Vemos primero los restos de una fortaleza del siglo V y la primitiva Iglesia románico-gótica de la localidad, Santa Olalla o Eulalia, que fue abandonada y expoliada. Un poco más adelante, una impresionante necrópolis altomedieval, con innumerables tumbas de diferentes estilos. Echamos de menos las estelas de los sepulcros que, posteriormente, leemos que están custodiadas en el Centro de Visitantes. Al terminar la visita, descendemos al pueblo y nos dirigimos hacia la carretera local CL-117. La cruzamos y avanzamos, durante unos 5.5 kms, por el Camino de Monasterio y un camino rodado que nos deja en la segunda necrópolis que vamos a visitar: Prado de Nava. Esquivando el ganado vacuno que pasta la pradera, llegamos a un pequeño prado vallado donde está el cementerio medieval. Aunque no está en el track, nos acercamos también a localizar los restos de la ermita y del poblado, que están próximos al área sepulcral. De nuevo en ruta, por otro camino rodado, entre robles rebollos y pinos perfectamente mezclados, bajamos hacia Bañuelos. Cruzamos el amplio Camino de la Relumbrosa y descendemos al río que da nombre a la necrópolis. Lo sorteamos por un paso de grandes piedras y, siguiendo los carteles, llegamos a la necrópolis de Prados de Bañuelos, donde fácilmente encontramos los restos de una ermita con 5 tumbas próximas y otras 6 algo alejadas. Desandamos el camino hasta la pista forestal y , unos 200 metros más adelante, nos adentramos en el bosque para, campo a través, llegar a La Charca. Lo abandonamos por un preciosa vereda que sale de la parte de atrás del muro del estanque y nos dirigimos hacia las piscinas, desde donde seguimos la pista asfaltada que nos baja a la carretera comarcal y nos devuelve a nuestro punto de partida.

Antes de abandonar el pueblo, hacemos un visita obligada al interesante Centro de Visitantes Necrópolis del Alto Arlanza, del que quedamos gratamente sorprendidos por su contenido y la gran cantidad de fósiles que se exponen.


Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints.

Conjunto Arqueológico de El Castillo

Investigaciones llevadas a cabo por el profesor Alberto del Castillo entre los años 1968 y 1975, con la estrecha colaboración de los vecinos Lino Juanes y el párroco Julián Manrique, nos dicen que El Castillo es un conjunto arqueológico cuyas ruinas denotan la existencia pasada de una fortificación, una iglesia-ermita y una necrópolis, suponiéndose también la vida de un poblado próximo aún sin descubrir.

  • Fortificación: situada en la parte accidental del cerro, de sus restos puede deducirse que se trataba de una torre cuadrangular de 8 metros de lado, que servía como centro de poder sobre la población, así como de vigilancia y control de las vías de comunicación del valle. Su construcción data del año 974, aunque otros historiadores creen que ya existía en el siglo V.
  • Iglesia-Ermita: conocida con el nombre de Santa Olalla o Eulalia, fue la primitiva iglesia de la localidad. Dejó de serlo cuando el culto se trasladó a la actual iglesia del pueblo en 1591, convirtiéndose en ermita. Por la cimentación se sabe que hubo dos fases constructivas, la primera de estilo románico, y la segunda, gótico. Situada en el centro de del cerro, solamente conserva la base de sus muros y los suelos. En ruinas desde 1816, fue completamente expoliada.
  • Necrópolis: con más de medio millar de enterramientos de diferentes estilos: de lajas, sarcófagos y excavadas en la roca, desarrollados entre los siglos XI y XIII, nos encontramos ante una de las mayores necrópolis altomedievales de Europa. La mayoría yacen en la ladera sur y junto a la iglesia. Muchas fueron halladas con estelas que presentaban el signo de la cruz e inscripciones. Hoy podemos ver algunos excelentes ejemplares en el Centro de Visitantes. Solo se excavaron 161, encontrándose restos intactos de seres humanos en 47. No se encontraron ajuares, pero sí clavos, lo que nos indica que también utilizaban ataúdes de madera.

Puente de La Dehesilla.

Rehabilitado en 2002, se trata de puente de cuatro ojos hecho de piedra arenisca, muy abundante en la zona. Investigaciones llevadas a cabo ese mismo año han concluido que, aunque siempre se le ha considerado de estilo renacentista, podríamos estar ante una construcción románica de los siglos XIII o XIV.

Necrópolis de Nava.

Situada junto al arroyo Barranco de las Gargantas, la necrópolis de Prado de Nava está como escondida en un robledal vallado. Aunque se cree que hubo más de 50, resaltan 25 tumbas de piedra musgosa, algunas antropomorfas y varios sarcófagos sin tapa. El cementerio pertenecía al poblado medieval de Nava, que ya aparece documentado en el año 1092. Muy próximo al área sepulcral, pueden identificarse los restos de una ermita y numerosas marcas en las rocas que atestiguan la existencia del poblado. Como objeto llamativo del poblado, una bañera labrada en una roca de gran tamaño, que curiosamente se mueve con una cierta facilidad, la cual bien podría haber servido para el lavado de los cuerpos previo al enterramiento.

Necrópolis de Bañuelos.

Situada junto a las aguas del río Bañuelos, en este conjunto arqueológico podemos encontrar los restos de una ermita con 5 tumbas simétricas, con capacidad para dos personas, próximas al santuario, y otras 6 tumbas antropomorfas desordenadas en el lado más apartado de la ermita. En el lado sur de la necrópolis, cabe destacar un baptisterio formado por una gran pila con desagüe que en aquellos tiempos pudo utilizarse para el bautismo por inmersión. En el entorno de la necrópolis, restos de estructuras antiguas pertenecientes al poblado con un aljibe rectangular de 2 m de largo como elemento más destacado.

La Charca

Paraje de gran interés medioambiental con un estanque situado en medio de un bonito pinar.

Las Piscinas

Incomparable paraje para disfrutar de un día en plena naturaleza, comer o darte un buen baño.

Palacios de la Sierra

De origen celtíbero y romano -se conservan varios vestigios que así lo constatan-, Palacios de la Sierra debe su nombre a los numerosas casas de nobles o palacios que tiene el pueblo. Tuvo su esplendor inicial en el siglo X cuando formaba parte del Alfoz de Lara y participaba de los privilegios del Fuero de Salas. Posteriormente, como muchas otras localidades de la comarca de Pinares, también destacó por su pertenencia a la Cabaña Real de Carreteros hasta el siglo XIX, fidelidad de mas de 4 siglos que le otorgó múltiples privilegios tales como el pasto para sus ganados, la corta de madera para la construcción de casas y caminos, la exención de las milicias, y la popular «suerte de pinos», de la que disfrutan la mayoría de los vecinos de la comarca.

Hoy en día, tiene unos 800 habitantes que basan su economía en la ganadería y en la explotación maderera. En su casco urbano, cuenta con dos lugares de gran interés:

  • Iglesia de Santa Eulalia: construida en estilo gótico-renacentista en el siglo XVI sobre otra anterior de estilo románico de la que aún se conserva gran parte de la torre y algunos canecillos. En su interior, hay una valiosa pila bautismal románica del siglo XII y pueden encontrarse también varias estelas medievales de la necrópolis de «El Castillo».
  • Centro de Visitantes Necrópolis del Alto Arlanza: recoge información muy relevante sobre todas las necrópolis del Alto Arlanza, además de una excelente colección de fósiles de la zona donada, en su mayoría, por el vecino de la localidad Lino Juanes. Puede visitarse de martes a sábado. Recomendable consultar horarios en internet, ya que suelen cambiar con frecuencia e, incluso, en el mismo día.

Por otro lado, la villa tiene un curioso lavadero, algunos elementos de arquitectura popular como chimeneas cónicas y otras dos necrópolis de menor entidad: San Miguel y Pajares, que no hemos podido incluir en la ruta por encontrarse muy distantes de nuestro recorrido.

Avisos y recomendaciones

La ruta es larga, pero no ofrece ninguna dificultad importante, salvo el pequeño tramo que va campo a través, y el desnivel apenas se supera los 200 m, por lo que la hemos calificado de fácil. No tiene apenas señalización, por lo que es imprescindible el uso de Wikiloc o GPS. Es recomendable en cualquier época del año, pero es en primavera y en otoño cuando mejor podemos disfrutar del colorido de la flora.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Palacios de la Sierra: http://www.palaciosdelasierra.es/

http://www.necropolisaltoarlanza.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Palacios_de_la_Sierra

La Tejeda de Tosande (Dehesa de Montejo). Montaña Palentina.

  • Tipos de ruta: circular.
  • Señalización: balizas y marcas PRC
  • Distancia: 10,11 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30h-4 horas.
  • Desnivel: 447 m.
  • Altitud mínima: 1071 m
  • Altitud máxima: 1435 m

Reseña

Considerada como una de las reliquias de la era terciaria y una verdadera joya botánica, la Tejeda de Tosande es un lugar mágico y único que se caracteriza por poseer una de las concentraciones de tejos centenarios más importantes de la península ibérica.

Esta bellísima ruta, que transita por bosques de encinas, robles rebollos y albares, hayas y tejos, se encuentra en el corazón del Parque Natural Montaña Palentina, antes Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, concretamente en la Sierra de la Peña, en el término municipal de Dehesa de Montejo, a unos 6 kms de Cervera de Pisuerga (Palencia). Tiene el objetivo de pasear por uno de los rincones más visitados de la Montaña Palentina, disfrutando del encanto del Valle de Tosando, precioso vallejo abierto entre las peñas calizas de la Sierra de la Peña, y del sepulcral silencio que envuelve el hermoso hayedo en el que estos tejos centenarios, por no decir milenarios si tenemos en cuenta su gran porte y grosor, están perfectamente integrados. En resumen, una ruta muy recomendable e ideal para pasar un día maravilloso en familia o en grupo descubriendo un mundo natural mágico y lleno de secretos.

Descripción del recorrido

Siguiendo el track de nuestro amigo Ángel Olivares y guiados por el personalmente, iniciamos la ruta en el parking que se ha habilitado para realizar la ruta junto a la CL-626, entre las localidades de Cantoral de la Peña y la Estación. Tras una breve parada para visitar el interesante Jardín Interpretativo de la Tejeda que hay junto al aparcamiento, descendemos por una pista y cruzamos un paso bajo el ferrocarril Bilbao-León, para, poco después, remontar hacia el Valle de Tosande. Siguiendo la angosta senda, pasamos junto a las ruinas de una antigua mina y nos vamos de nuevo por la pista forestal hasta encontrar una portilla. La cruzamos sin necesidad de abrirla, por el paso habilitado para los senderistas, y continuamos hasta llegar a un cruce de caminos en el que empieza la ruta circular del hayedo. Dejamos el puente de madera a la izquierda y nos vamos por la derecha, aunque aquí también se puede tomar la decisión de hacerla en sentido contrario. Pronto, el valle se abre y nos muestra una especie de cuenco verde abierto con un paisaje idílico, cubierto de pastizales. Nos desviamos a la izquierda para adentrarnos en el hayedo. Antes leemos un panel con información muy interesante sobre los enormes tejos que vamos a encontrar.
Ya en el hayedo, comenzamos una pronunciada subida , perfectamente escalonada en alguno de sus tramos y cubierta de hojarasca en casi todo el recorrido, que nos asciende hasta la parte superior de este bosque en cuyo interior se encuentra la Tejeda de Tosande. Impresionados por los magníficos ejemplares que flanquean la senda, nos detenemos varias veces a contemplar varios grupos de tejos singulares. Seguimos ascendiendo para apreciar una hermosa vista de la Sierra Palentina, en la que identificamos el Curavacas nevado.
Salimos de la Tejeda por el lado este y nos detenemos en un bonito mirador, donde, con las vistas de la Montaña Palentina al fondo y del Valle de Tosande abajo, aprovechamos para comer algo. Por una hermosa senda con peldaños abordamos un pequeño pero pronunciado descenso que nos baja hasta el puente de madera que habíamos dejado a la izquierda en la ida. Desde aquí, hacemos el recorrido de vuelta, por el mismo camino y en sentido inverso, hasta nuestro punto de partida en el aparcamiento.


Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Valle de Tosande

También conocido como Tosante en algunas localidades próximas, Tosande, regado por un arroyo del mismo nombre, es un valle repleto de fértiles praderas y abundantes pastos que son el sustento imprescindible para el ganado, sobre todo vacas, de los habitantes de Dehesa de Montejo. Está rodeado de peñas calizas, cubiertas de magníficos bosques que proporcionan la madera necesaria a los habitantes de la zona para calentarse en los duros inviernos, cocinar y construir sus viviendas y casonas.

Tiene una gran variedad de ecosistemas, lo que hace que presente una rica flora y una variada y abundante fauna. Además de ser lugar de paso para el oso pardo cantábrico, el jabalí, el corzo y el ciervo, entre otras especies, encuentran alimento en los frutos de las especies arbóreas del valle. Entre el resto de la fauna, aves como el pico, el mirlo, la curruca, y rapaces como el buitre leonado, el azor y el águila culebrera son el contingente más numeroso. En lo que a la masa forestal se refiere, el valle alberga bosques de encinas, robles rebollos y albares, hayas, tejos y algún acebo suelto entre otros.

Hayedo Mayor y Tejeda de Tosande

En la ladera septentrional de la Peña Oracada (1818 m) se encuentra un bosque mayor de hayas que da cobijo en su interior a un numeroso grupo de tejos centenarios, conocido como la Tejeda de Tosande. Están inventariados 743 ejemplares, relevantes por su gran tamaño y longevidad (algunos alcanzan los 150 cm de diámetro, lo que nos indica que tienen edades próximas al milenio), y tres especímenes de especial interés recogidos en la Agenda 21, proyecto de la ONU que promueve el desarrollo sostenible detallando acciones que han de ser acometidas a nivel mundial, nacional y local.

En estos bosques, los tejos crecen en una cota comprendida entre los 1300 y los 1500 m y prefieren sustratos calizos para su desarrollo. Cabe destacar que no aparecen aislados, sino formando pequeños grupos, así como sus curiosas y raras formas con troncos retorcidos y huecos en los que anidan aves y mamíferos de escaso tamaño.

Mirador de Tosande

Precioso balcón natural, bien habilitado, con magníficas vistas del Pico del Roblillo enfrente, y de varias cumbres de la Montaña Palentina al fondo.

Avisos y recomendaciones

Bellísima ruta, muy asequible a todo tipo de públicos. Ideal para hacerla en familia o con escolares. Está muy bien balizada y es muy fácil de seguir en todo su recorrido. El entorno está perfectamente conservado y nos invita a cuidar esta reliquia natural.
Tratándose de un hayedo, la primavera y el otoño son las estaciones más adecuadas para disfrutar del colorido de este espacio natural, aunque el hermoso valle de Tosande, las rocas calizas cubiertas de encinas que lo rodean y el inmenso bosque de tejos centenarios que queda al descubierto con la caída de las hojas, hacen que la ruta también tenga su encanto en invierno.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Tejeda_de_Tosande

https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_natural_Monta%C3%B1a_Palentina

https://patrimonionatural.org/casas-del-parque/casas-del-parque/casa-del-parque-de-fuentes-carrionas-y-fuente-cobre-montana-palentina

Piedra Andadera (Ruta III): circular desde Covaleda por el Chozo del Tío Félix.

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: excelente, con balizas y marcas de GR y de PRC durante todo el recorrido.
  • Distancia: 17,01 Kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h30- 5h
  • Desnivel: 514 m.
  • Altitud mínima: 1168 m
  • Altitud máxima: 1498 m

Reseña

La Piedra Andadera (1500 m), una de las mayores atracciones que podemos visitar en la Sierra de la Umbría o Resomo, es un mojón singular que marca los límites entre las poblaciones de Covaleda, Salduero y Molinos de Duero. La serranía en la que se encuentra ofrece un paisaje típicamente pinariego y desde ella pueden verse preciosas vistas de todo el Pinar Grande y del embalse de la Cuerda del Pozo. Metafóricamente hablando, su nombre nos sugiere que se trata de una roca que anda, o por decirlo en palabras más reales, de una gran piedra que desafía las leyes del equilibrio basculando con la simple presión sobre alguno de sus puntos, movimiento que hemos podido experimentar. Una leyenda nos ha hecho llegar la creencia de que incluso se tambalea con una simple racha de fuerte viento, pero este aspecto todavía no lo hemos podido comprobar en nuestras numerosas y frecuentes visitas a este hermoso paraje.

Este recorrido es una de las dos versiones largas de una serie de cuatro rutas que os proponemos en este blog para acercarse a esta legendaria y misteriosa roca. Para realizar una ruta más corta y sencilla, puedes seguir nuestra Ruta I desde el Refugio de la Cabeza, o la Ruta II desde el Puente de la Arenilla. Esta ruta III no es difícil, pero es un poco larga por lo que exige una cierta preparación física y estar acostumbrados a andar. Está excelentemente señalizada con balizas de madera tratada, labrada y pintada de esmalte, además de las señales rojas y blancas del GR-86 y las blancas y amarillas del PRC-SO 77, por lo que es muy difícil perderse, incluso aunque no se disponga de un «track».
Es muy recomendable para pasar un gran día en grupo descubriendo pintorescos paisajes pinariegos, bellas panorámicas como el Picacho del Tío Ambrosio, rincones escondidos como la Cueva del Tío Melitón o el Corral de Periquillo y hermosos bosques de pinos bellamente mezclados con robles sueltos y otras especies arbóreas.

Descripción del recorrido.

Iniciamos la ruta en la Plaza Mayor de Covaleda y nos vamos por la calle Hermógenes Llorente en dirección hacia el Campo de Fútbol. En el Camino de Mañanca, nos salimos a la izquierda para acercarnos a la Ermita de San Cristóbal. Tras una breve visita, continuamos por el PR-SO 77,que está a la derecha, hasta el Puente de La Valerosa, cruzamos el río Duero y seguimos hasta llegar al Refugio del Tío Félix. Desde aquí, empezamos una larga subida que transcurre esencialmente entre caminos de arrastre de pinos. Al llegar a lo más alto, nos desviamos a la derecha y tomamos la GR-86 que nos lleva directamente a nuestro primer gran objetivo: la Piedra Andadera. Tras una larga y extensa visita para comprobar que, empujando desde ciertos puntos, se balancea y se mueve -por falta de viento, no podemos certificar la leyenda de que se mueve cuando éste sopla con fuerza-, y después de disfrutar de las fantásticas vistas de la presa de la Cuerda del Pozo y del Pinar Grande, desandamos 1 kilómetro y medio aproximadamente y nos vamos ahora por la derecha. La siguiente parada la hacemos en el curioso y escondido paraje de la Cueva del Tío Melitón donde tenemos una pequeña trepada. Regresamos al camino principal y bajamos hasta el Refugio de la Cabeza. Queremos refrescarnos, pero las bajísimas temperaturas han helado el agua de la fuente, que, en compensación, nos ofrece una estampa única. Cruzamos el camino forestal y, justo al otro lado del refugio, tomamos una hermosísima vereda que, entre frondosos pinos y algún roble suelto, nos baja hasta el Puente y Área Recreativa de la Arenilla. Antes, habremos hecho una breve parada en el Picacho del Tío Ambrosio, un mirador desde donde tenemos una excelente panorámica de la Sierra de Urbión, de Covaleda y de la gran masa de pinos que adorna la zona. Para regresar al pueblo, seguimos por la pista forestal que nos sube hasta la Ermita de San Cristóbal y volvemos a Covaleda por el mismo camino que nos vio partir.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Ermita de San Cristóbal

En el paraje de El Cubo y ocupando el mismo lugar de una antigua ermita se ubica esta moderna ermita que fue construida a iniciativa de los conductores del pueblo e inaugurada en 1975.

Puente de la Valerosa.

Situado en un silencioso paraje sobre el río Duero, este puente de tres ojos fue utilizado para el paso de los carreteros.

Chozo o Refugio del tío Félix

Piedra Andadera

Apoyada sobre un saliente rocoso, casi en el punto más elevado de la Umbría (1500 m), a esta piedra basculante se la atribuye la capacidad de andar aunque, paradójicamente, lleve millones de años sin moverse de su sitio. Tiene más de 2 metros de altura y unos 4 metros de ancha, por lo que podría tener un volumen de unos 10 metros cúbicos. A pesar de que es muy difícil determinar su peso, algunas especulaciones hablan de unos 120.000 kilos, que, misteriosamente y gracias a su particular equilibrio, podemos mover con un simple empujón. Así la describía Ángel Terrel y Cuevas en 1912 en su obra De Covaleda y para Covaleda: «En medio de «Los pajareros» y la «Majada de la Juana», en la mojonera de la raya de Salduero, hay una piedra grande, de más de 10.000 arrobas de peso, que se apoya sobre la cuerda sosteniendo un equilibrio inestable y que tiene la particularidad de que cuando se ejerce una presión por cualquiera de sus lados se mueve, por lo que a esta piedra se la ha dado el nombre de Piedra Andadera, peña que anda«. Desde el resalte rocoso que la sostiene, se puede disfrutar de maravillosas vistas del Pinar Grande y de la zona de la presa de la Cuerda del Pozo.

Cueva del Tío Melitón

Este recóndito lugar se encuentra en un maravilloso rincón natural al que acedemos descendiendo por una angosta vereda. Se sabe que, después de casarse, se convirtió en morada de esta huraña y violenta pareja que vivió en esta caverna hace casi unos 200 años robando ganado, aterrorizando a las gentes de Covaleda y amenazando a todo el mundo que se les acercara; más aún, eran capaces de matar a quién se les opusiera, como nos describe la Voz de Urbión refiriéndose al tío Lerín.

Refugio de la Cabeza

La Cabeza es un refugio libre y apto para el uso del fuego. Próximo a él, puede verse una fuente de agua potable.

Picacho del Tío Ambrosio (Mirador)

El Picacho del Tío Ambrosio es un balcón natural con preciosas vistas de la Sierra de Urbión y del pueblo de Covaleda.

Puente y área recreativa de la Arenilla.

Desde el Puente de la Arenilla podemos disfrutar de las aguas claras que lleva el recién nacido río Duero y, si es verano, tomar el sol y refrescarnos en un pequeño arenal que une el río con el área recreativa. Si queremos comer o gozar de la frescura de la sombra de los pinos, el área cuenta con varias mesas y algunas barbacoas.

Covaleda

Situado entre las sierras de Urbión y de Resomo, el pueblo de Covaleda, cuyo nombre procede de la existencia de cuevas en su entorno, está rodeado de enormes bosques de pinos, robles, hayas y acebos que esconden múltiples lugares pintorescos que atraen millares de visitantes. Atravesado por un jovencísimo río Duero, su caudal puede sortearse por dos hermosos puentes catalogados como Bien de Interés Cultural: el Puente de Soria y el de Santo Domingo. Destacan en su casco urbano dos importantes monumentos religiosos: la Iglesia dedicada a San Quirico y Santa Julita, templo de estilo gótico-tardío construido a finales del siglo XVII sobre otra anterior del siglo XV, y la Ermita de la Virgen del Campo, levantada entre los siglos XVII y XVIII y adquirida por los naturales a los monjes Benitos de Oña.

Los primeros vestigios de esta villa se remontan a la Edad de Bronce y está documentada la presencia de tribus celtíberas -hay interesantes hallazgos de estas épocas en el Museo Numantino de Soria-, y de los romanos en la zona -pueden verse unos tramos de la calzada romana en sus proximidades-. Sabemos no obstante, que Covaleda fue fundada poco antes del siglo X porque aparece citada en las crónicas de Fernán González haciendo referencia a sus contiendas con los moros.

Hoy se nos presenta como un pueblo de construcción moderna con bonitas casas de piedra balconadas, debido a que un incendio arrasó la mayoría de sus casas antiguas un 8 de septiembre de 1923. Los aproximadamente 1600 covaledenses que habitan la villa, también conocidos como «Bretos» seguramente por la existencia de pueblos bretones en sus tierras, tuvieron la carretería como su principal medio de vida desde el siglo XIV; al verse sustituida ésta por modernos medios de transporte, la trasformación de la madera ha tomado el relevo como base principal de su economía, compitiendo cada día más con el turismo, que se ha convertido en otra fuente importante de ingresos para una localidad perfecta para disfrutar plenamente de la naturaleza y realizar actividades tales como senderismo, montañismo, ciclismo de montaña y esquí de travesía.

Avisos y recomendaciones

De las dos rutas largas que hemos compartido para llegar a la Piedra Andadera desde Covaleda, ésta es más asequible y más atractiva, ya que evita los caminos forestales en la mayor parte de su recorrido.
No debemos olvidar coger mucha agua, ya que la ruta es bastante larga y solo encontramos agua potable en el Refugio La Cabeza.
La ruta es bellísima, sobre todo en sus últimos 10 kilómetros; es fácil, pero tiene un desnivel de 500 metros y es un poco larga, por lo que la hemos calificado de moderada. Está muy bien baliseñalizada con balizas, marcas de PRC y no ofrece ningún tipo de dudas en ninguna parte del recorrido.

Ayuntamiento de Covaleda: http://www.covaleda.es/zona-pinares/senderismo-y-rutas

http://www.guiadesoria.es

http://www.caminosoria.com

Piedra Andadera (Ruta II): circular desde el Puente de la Arenilla (Covaleda).

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: excelente, con balizas y marcas de GR y de PRC durante todo el recorrido.
  • Distancia: 9,870 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h- 3.30h
  • Desnivel: 407 m.
  • Altitud mínima: 1168 m
  • Altitud máxima: 1498 m

Reseña

La Piedra Andadera (1500 m), una de las mayores atracciones que podemos visitar en la Sierra de la Umbría o Resomo, es un mojón singular que marca los límites entre las poblaciones de Covaleda, Salduero y Molinos de Duero. La serranía en la que se encuentra ofrece un paisaje típicamente pinariego y, desde ella, pueden verse preciosas vistas de todo el Pinar Grande y del embalse de la Cuerda del Pozo. Metafóricamente hablando, su nombre nos sugiere que se trata de una roca que anda, o por decirlo en palabras más reales, de una gran piedra que desafía las leyes del equilibrio basculando con la simple presión sobre alguno de sus puntos, movimiento que hemos podido experimentar. Una leyenda nos ha hecho llegar la creencia de que, incluso, se tambalea con una simple racha de fuerte viento, pero este aspecto todavía no lo hemos podido comprobar en nuestras numerosas y frecuentes visitas a este hermoso paraje.

Al igual que nuestra Ruta I desde el Refugio de la Cabeza, este recorrido es otra versión corta de una serie de cuatro rutas que os proponemos en este blog para acercarse a esta legendaria y misteriosa roca. Para realizar una ruta más completa, puedes seguir III y IV desde la Plaza Mayor de Covaleda. Esta ruta II es sencilla, cómoda y asequible a todo tipo de públicos. Está excelentemente señalizada con balizas de madera tratada, labrada y pintada de esmalte, además de las señales rojas y blancas del GR-86 y las blancas y amarillas del PR-SO 77, por lo que es muy difícil perderse, incluso aunque no se disponga de un «track».
Es muy recomendable para hacerla en familia y descubrir bellas panorámicas como la del Picacho del tío Ambrosio, pintorescos paisajes pinariegos, rincones escondidos como la Cueva del Tío Melitón o el Corral de Periquillo, y hermosos bosques de pinos bellamente mezclados con robles sueltos y otras especies arbóreas. En definitiva, una ruta ideal con sabor a naturaleza que no necesita ni mucho tiempo ni una gran preparación física. ¿Te la vas a perder?.

Descripción del recorrido.

Se trata de una ruta circular idónea para hacerla en cualquiera de los dos sentidos.
La ruta empieza en el Puente de la Arenilla sobre el río Duero, que está situado a 2 kms de Covaleda. Para llegar aquí, hacemos el trayecto en coche desde la Oficina de Turismo de Covaleda y nos vamos por las calles Hermógenes Llorente y Avda. de la Constitución en dirección hacia el Campo de Fútbol. Seguimos por el Camino de Mañanca que enlaza con la pista forestal que nos baja hasta el Área Recreativa de la Arenilla, donde se puede aparcar fácilmente.

Iniciamos nuestro recorrido a pie en el mismo puente donde hay una baliza que nos indica la ruta a la Piedra Andadera (5.5 km). Subimos hasta el final de la pista forestal de La Morciguilla y, en el cruce, nos desviamos a la izquierda y nos vamos en búsqueda de una vereda que parte, un poco más adelante, desde la parte derecha del camino. Está señalizada con un cartel que nos indica que nos dirigimos hacia el «Refugio de la Cabeza». A partir de aquí, siguiendo los puntos rojos marcados en los árboles y las marcas blancas y amarillas de PRC, pasaremos por varios lugares bien señalizados con balizas: «Picacho del Tío Ambrosio”, el ya mencionado «Refugio de la Cabeza», la “Cueva del Tío Melitón”, el “Portillo de la Remendada» y el «Juego de Pelota», precioso pastizal y balcón natural. Poco a poco, nos vamos acercando a nuestro gran objetivo: la Piedra Andadera, donde pronto podemos comprobar que, empujando desde ciertos puntos, se balancea y se mueve. Por falta de viento, no podemos certificar la leyenda de que se mueve cuando éste sopla con fuerza.
Tras una larguísima estancia para inmortalizar los movimientos de la piedra con nuestros videos, disfrutar de las maravillosas vistas de la zona de la presa de la Cuerda del Pozo y tomarnos un tentempié, desandamos un poco más de medio kilometro y , a la llegada a un cruce de caminos perfectamente señalizado con balizas, nos vamos a la derecha siguiendo la dirección que nos indica: «Pista Forestal». Una buena senda, a veces convertida en camino de arrastre de pinos, nos deja en la pista que encontramos 1 kilómetro más abajo. Siguiéndola por la izquierda volvemos hasta el Refugio de la Cabeza y regresamos a nuestro punto de partida tomando, en dirección contraria, la misma vereda que nos había traído hasta el refugio en nuestro camino de ida.
(Nota: desde el Refugio de la Cabeza también se puede volver siguiendo la pista forestal, pero tenemos 3 kms, 1 kms más, y se hace bastante monótono).

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Picacho del Tío Ambrosio (Mirador)

El Picacho del Tío Ambrosio es un balcón natural con preciosas vistas de la Sierra de Urbión y del pueblo de Covaleda.

Refugio de la Cabeza

La Cabeza es un refugio libre y apto para el uso del fuego. Próximo a él, puede verse una fuente de agua potable.

Cueva del Tío Melitón.

Este recóndito lugar se encuentra en un maravilloso rincón natural al que acedemos descendiendo por una angosta vereda. Se sabe que, después de casarse, se convirtió en morada de esta huraña y violenta pareja que vivió en esta caverna hace casi unos 200 años robando ganado, aterrorizando a las gentes de Covaleda y amenazando a todo el mundo que se les acercara; más aún, eran capaces de matar a quién se les opusiera, como nos describe la Voz de Urbión refiriéndose al tío Lerín.

Piedra Andadera

Apoyada sobre un saliente rocoso, casi en el punto más elevado de la Umbría (1500 m), a esta piedra basculante se la atribuye la capacidad de andar aunque, paradójicamente, lleve millones de años sin moverse de su sitio. Tiene más de 2 metros de altura y unos 4 metros de ancha, por lo que podría tener un volumen de unos 10 metros cúbicos. A pesar de que es muy difícil determinar su peso, algunas especulaciones hablan de unos 120.000 kilos, que, misteriosamente y gracias a su particular equilibrio, podemos mover con un simple empujón. Así la describía Ángel Terrel y Cuevas en 1912 en su obra De Covaleda y para Covaleda: «En medio de «Los pajareros» y la «Majada de la Juana», en la mojonera de la raya de Salduero, hay una piedra grande, de más de 10.000 arrobas de peso, que se apoya sobre la cuerda sosteniendo un equilibrio inestable y que tiene la particularidad de que cuando se ejerce una presión por cualquiera de sus lados se mueve, por lo que a esta piedra se la ha dado el nombre de Piedra Andadera, peña que anda«. Desde el resalte rocoso que la sostiene, se puede disfrutar de maravillosas vistas del Pinar Grande y de la zona de la presa de la Cuerda del Pozo.

Avisos y recomendaciones

La ruta es bellísima y fácil, ya que tiene un desnivel de menos de 500 m, por lo que puede realizarse fácilmente con gente que esté acostumbrada a andar. Está muy bien señalizada con balizas y marcas de ruta GR y PRC y no ofrece ningún tipo de dudas en ninguna parte del recorrido.
Si queréis hacer la ruta desde el pueblo, os invitamos a ver nuestras rutas III y IV en este mismo blog.
Para llegar al Puente de la Arenilla, no es necesario un vehículo todoterreno. Salvo algún bache suelto, la pista está en muy buen estado y se puede llegar con cualquier vehículo sin problemas.

Ayuntamiento de Covaleda: http://www.covaleda.es/zona-pinares/senderismo-y-rutas

http://www.guiadesoria.es

http://www.caminodesoria.com