Peña el Vaso: circular por Cueva Andrés desde Necrópolis de Cuyacabras.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: hitos sueltos. Alguna baliza.
  • Distancia: 8,53 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 2.30 -3 horas.
  • Desnivel: 400 m.
  • Altitud mínima: 1171 m
  • Altitud máxima: 1580 m

Reseña

La Necrópolis y el Poblado Medieval de Cuyacabras es considerada como uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura medieval de nuestro país. Por otro lado, Cueva Andrés ha sido recientemente declarado Bien de Interés Cultural (BIC) , por tratarse de uno de los eremitorios más representativos de nuestro país y del mundo. Finalmente, la Peña el Vaso es una especie de “ciudad encantada”, con un montón de formaciones rocosas caprichosas entre las que destaca una que tiene forma de copa invertida que da nombre al lugar. Están situados a unos 25 kms de Salas de los Infantes y a 80 de Burgos, en la Mancomunidad Alta Sierra de Pinares, en el sureste de la provincia de Burgos.

La ruta puede abordarse desde diferentes puntos o poblaciones, pero hoy hemos elegido partir desde Cuyacabras con la finalidad principal de hacer un recorrido corto, cómodo, interesante y cargado de historia que nos permita conocer el conjunto arqueológico de Cueva Andrés y la excepcional necrópolis de Cuyacabras, así como ascender hasta el impresionante paraje conocido como la “Peña el Vaso”. Además, el paisaje que se observa, su riquísima flora con extensos bosques de pino albar, roble albar, roble melojo etc…, y su abundante fauna salvaje: corzo, jabalí, ciervo…, es una oportunidad única para pasar un rato inolvidable observando la perfecta armonía con la que se mezclan arqueología y naturaleza a partes iguales en todo el recorrido.

Descripción del recorrido

Partimos del poblado medieval y de la necrópolis de Cuyacabras, un conjunto arqueológico único en España. En una de las primeras rocas del poblado puede verse excavado, en su parte alta, un pequeño agujero en el que se cree que tenía lugar el lavado de los cadáveres antes de su inhumación. En la necrópolis, llama la atención la gran variedad de tumbas antropomorfas – más de 183 están documentadas-, 16 nichos sobre las rocas y una pequeña iglesia de planta rectangular en el centro de este promontorio rocoso. Abandonamos la necrópolis por la parte sur y, continuando un bonito sendero, atajamos por una vereda sin señalizar y mal marcada que desemboca en el camino forestal que va hacia Cueva Andrés. Situado junto a un pequeño riachuelo y una reducida pradera, se trata de un eremitorio formado por una gran cavidad natural que ha sufrido un desprendimiento, una tumba, una alacena y un oratorio con un arco de herradura esculpido en relieve con una cruz tallada y una inscripción casi ilegible. Tras disfrutar de este hermoso lugar, subimos a la pista por una vereda bien marcada y , por el sendero soriano, nos dirigimos hacia el cruce de la Horca, desde donde arranca otra pista forestal que nos sube a la Peña el Vaso. La belleza de las múltiples formaciones rocosas del lugar y las excelentes vistas de la sierra bien merecen una larga estancia.
Abandonamos el lugar por la parte de atrás y, campo a a través y sin ninguna señalización, andamos unos 500 metros para encontrar un camino de arrastre de madera, perfectamente marcado por la acción de las máquinas, que nos baja hasta el río Torralba, primero, y hasta nuestro punto de partida, después, donde ponemos fin a un precioso paseo por algunas de las maravillas más exquisitas de la Península Ibérica.



Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Necrópolis y Poblado Medieval de Cuyacabras.

Eremitorio rupestre de Cueva Andrés.

Estamos seguramente ante uno de los eremitorios más bellos y más significativos de la península ibérica. Cuando llegas al lugar, pronto se comprende por qué los anacoretas eligieron este paraje para dedicarse a la contemplación y a la oración. Está lleno de paz y de sosiego y el silencio que lo envuelve es impresionante. El eremitorio está formado por una cueva que ha sufrido un desprendimiento, dos tumbas en la parte baja seguramente pertenecientes a monjes importantes del cenobio, una alacena y un oratorio con un arco de herradura esculpido en relieve, con una cruz tallada y una inscripción casi ilegible.

Peña el Vaso

Este lugar es un conjunto de formaciones de rocas areniscas talladas por la acción del agua, el hielo y el viento a lo largo de muchos milenios. Pueden contemplarse preciosas formaciones pétreas y sugerentes relieves emulando formas que dan pie a todo tipo de especulaciones. También, se puede disfrutar de preciosas vistas de la Campiña y de Quintanar, pasear entre las rocas y contemplar hermosas escenas provocadas por los rayos de luz que cruzan las oquedades de las rocas, recordándonos que estamos en un paraje de ensueño, cargado de belleza y de misterio. Su roca más significativa, El Vaso, es un verdadero icono del pueblo de Quintanar de la Sierra.

Catalogada como única y excepcional en España, . Puede datarse entre los siglos IX y XIII. En nuestro recorrido, primero encontramos el poblado. Localizado cerca de la iglesia y del cementerio como era habitual en la edad medieval, en él todavía pueden verse restos de estructuras y encajes cavados en las rocas para apoyar los muros y los puntales que sujetaban las casas. Se cree que había unas 10 casas, todas ellas con habitaciones y corrales a su alrededor. En una de las primeras rocas del poblado puede verse excavado, en su parte alta, un pequeño agujero en el que se cree que tenía lugar el lavado de los cadáveres antes de su inhumación.

En la necrópolis, con cronología entre los siglos IX y XI, llama la atención la gran variedad de tumbas – más de 183 están documentadas-. Las hay de tres tipos: con forma de bañera, antropomorfas y nichos cavados en las rocas. En el centro de este promontorio rocoso hay una pequeña iglesia de planta rectangular. De las oquedades que hay en el suelo, podemos deducir que en su diseño original tenía una cubierta de losas.

Avisos y recomendaciones.

Aunque la ruta es sencilla, en los primeros 500 metros de regreso desde la Peña el Vaso, hay que estar muy atentos al track para encontrar el camino de arrastre que baja hasta el río Torralba, ya que el sendero está totalmente ocupado por matorrales que dificultan nuestro andar.

Si se quiere hacer una ruta más completa, visitando también los conjuntos arqueológicos de La Cerca y Revenga, recomendamos hacer nuestra Ruta II desde Revenga.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Quintanar de la Sierra: http://www.quintanardelasierra.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimiento_arqueol%C3%B3gico_de_Cuyacabras

https://www.diariodeburgos.es/noticia/ZD4C44664-CAC2-CA5A-7AA32A9997813C92/El-eremitorio-mozarabe-de-Quintanar-declarado-BIC?fbclid=IwAR1JjyJrbl-pw8qVZG7hEplVAX6UmvgYoRUub0NaoQbyiznH9m-PXO8zdyQ

Sendero de las necrópolis (Ruta II): Revenga, La Cerca, Peña el Vaso, Cueva Andrés y Cuyacabras.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: balizada.
  • Distancia: 18,20 Kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia media por su largo recorrido.
  • Duración aproximada de la ruta: 5h-5.30 horas.
  • Desnivel: 576 m.
  • Altitud mínima: 1096 m
  • Altitud máxima: 1599 m

Reseña

El Sendero de las Necrópolis, que comprende algunos de los poblados, necrópolis y eremitorios altomedievales más importantes de nuestro país y del mundo, atraviesa el comunero de Revenga y las localidades de Quintanar de la Sierra, Canicosa de la Sierra y Regumiel de la Sierra. Por otro lado, la Peña el Vaso es una especie de “ciudad encantada”, con un montón de formaciones rocosas caprichosas entre las que destaca una que tiene forma de copa invertida que da nombre al lugar. Están situados a unos 25 kms de Salas de los Infantes y a 80 de Burgos, en la Mancomunidad Alta Sierra de Pinares, en el sureste de la provincia de Burgos.

La ruta puede abordarse desde diferentes puntos o poblaciones, pero hoy hemos elegido Revenga con la finalidad principal de hacer un recorrido cómodo, interesante y cargado de historia que nos permita conocer los conjuntos arqueológicos de Revenga y La Cerca, el eremitorio de Cueva Andrés y la excepcional necrópolis de Cuyacabras, y ascender hasta el impresionante paraje conocido como la “Peña el Vaso”. Además, el paisaje que se observa, su riquísima flora con extensos bosques de pino albar, roble albar, roble melojo etc…, y su abundante fauna salvaje: corzo, jabalí, ciervo…, es una oportunidad única para agotar la batería de nuestra cámara y retratar la perfecta armonía con la que se mezclan arqueología y naturaleza a partes iguales en todo el recorrido. Y como guinda, un pequeño paseo por la hermosísima vereda que acompaña al río Torralba hasta dejarnos en el camino forestal que nos devuelve a Revenga.

Descripción del recorrido

Partimos de la Ermita y albergue de Revenga , donde es interesante contemplar un rollo de justicia en la parte frontal y la Casa de la Madera al otro lado del camino forestal. Continuando por la parte derecha del parque infantil, pronto encontramos, en un montículo rocoso, la Necrópolis de Revenga. Tras una larga e interesante visita, salimos al camino forestal y, unos pocos metros más adelante, nos desviamos a la derecha para ascender hasta el Conjunto Arqueológico de La Cerca, que encontraremos a la izquierda del sendero en apenas un kilómetro de distancia. Por un acceso en el vallado de madera nos adentramos en el cenobio y recorremos sus múltiples escenarios. Aunque se puede continuar la ruta desde este alto, nosotros optamos por volver al sendero que nos trajo hasta aquí y desandar 200 metros para continuar por otra preciosa y bellísima senda que tomamos a la izquierda. Al llegar al vallado, seguimos subiendo por la senda que sale a la izquierda , la cual desemboca en un impresionante balcón natural, con unas vistas preciosas hacia un mar de pinos, desde donde continuamos hasta el alto del Calaverón. Estamos próximos a un cruce de caminos forestales denominado La Horca, donde confluyen los caminos que vienen de Regumiel y Quintanar. Al llegar aquí y dado que no hay ningún sendero bien marcado y limpio que nos lleve hasta la Peña El Vaso, iniciamos la subida por el camino forestal durante dos kilómetros hasta llegar a un pequeño parking desde donde parte, en la parte izquierda, una bellísima vereda que nos sube hasta la ciudad encantada de Quintanar. Antes de coronar, una doble y breve parada en el Mirador de El Almirón y en Peña Piquillo, risco original desde el que ya divisamos la Peña el Vaso.

El camino de vuelta hasta el cruce de La Horca la hacemos por la misma pista. Llegados al cruce, tomamos ahora el camino forestal de la derecha, conocido como Sendero Soriano, antigua cañada de la Mesta, para descender hasta un indicador de madera que nos señala la ubicación de Cueva Andrés. Bajamos por una vereda bastante empinada y, a unos 400 metros, encontramos, junto a un pequeño riachuelo y una reducida pradera, el eremitorio. Subimos de nuevo a la pista por la misma vereda y avanzamos en dirección norte hasta un cruce. Tomamos el camino de la izquierda para encontrar, muy pronto, el poblado medieval y, 100 metros más adelante, la necrópolis de Cuyacabras. Abandonamos la necrópolis por la parte sur y, continuando un bonito sendero bien señalizado, llegamos a un camino forestal que, si lo cogieramos a la izquierda, nos llevaría directamente a Revenga. Aunque esta es la ruta más habitual para volver al punto de partida, aprovechando que es verano y que puede cruzarse el río Torralba fácilmente, optamos por la senda que va por la parte izquierda de la pista y que enlaza con una preciosa senda que , avanzando junto al margen izquierdo del río, nos devuelve a la carretera un kilómetro antes de la llegada. Estamos próximos a Revenga y a punto de finalizar un largo paseo por algunas de las maravillas más exquisitas de la Península Ibérica.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Conjunto arqueológico de Revenga

Junto a la ermita del siglo XVIII y el albergue de este comunero, que comparten, desde el siglo XVI, las localidades de Quintanar de la Sierra, Canicosa de la Sierra y Regumiel de la Sierra, es interesante contemplar un rollo de justicia en la parte frontal, la Casa de la Madera al otro lado del camino forestal y, en la parte trasesa de un parque infantil, la Necrópolis de Revenga sobre un montículo rocoso. Nos espera una interesante visita al conjunto arqueológico con 132 tumbas antropomorfas excavadas en las rocas, los restos de una iglesia de planta rectangular y ábside rupestre, un baptisterio perfectamente conservado, utilizado para bautizar por inmersión, y 4 icnitas o huellas de dinosaurios.

Conjunto arqueológico de “La Cerca”.

Este cenobio fue un eremitorio medieval. Está formado principalmente por una enorme cueva que tiene en su parte de adelante varios mechinales que nos indican que seguramente la cueva fue alargada para ser habitada por los monjes. En el exterior y en su parte derecha, aparece tallado un cubículo con varias cazoletas en el techo, una cruz y varias figuras grabadas en las rocas, y , en el suelo, una tumba antropomorfa que se cree fue la tumba del prior de la comunidad. El monasterio está repleto de grietas y numerosas cuevas en las rocas, todas ellas utilizadas por los eremitas como viviendas, lugares de culto o tumbas. Delante de la cueva principal y junto a un gran roble, es interesante visitar los restos de la iglesia rupestre, en los que fácilmente podemos identificar el altar con sus escaleras de acceso y otra gran cruz con un arco en su parte inferior. En los alrededores de la iglesia, pueden verse varias tumbas antropomorfas escondidas entre la vegetación. Desde lo más alto del monasterio rupestre, hay una bonita vista de la cumbre de la Campiña de Neila.

Cueva Andrés

Estamos seguramente ante uno de los eremitorios más bellos y más representativos de la península ibérica. Cuando llegas al lugar, pronto se comprende por qué los anacoretas eligieron este paraje para dedicarse a la contemplación y a la oración. Está lleno de paz y de sosiego y el silencio que lo envuelve es impresionante. El eremitorio está formado por una cueva que ha sufrido un desprendimiento, dos tumbas en la parte baja seguramente pertenecientes a monjes importantes del cenobio, una alacena y un oratorio con un arco de herradura esculpido en relieve, con una cruz tallada y una inscripción casi ilegible.

Peña el Vaso

Este lugar es un conjunto de formaciones de rocas areniscas talladas por la acción del agua, el hielo y el viento a lo largo de muchos milenios. Pueden contemplarse preciosas formaciones pétreas y sugerentes relieves emulando formas que dan pie a todo tipo de especulaciones. También, se puede pasear entre las rocas y contemplar hermosas escenas provocadas por los rayos de luz que cruzan las oquedades de las rocas, recordándonos que estamos en un paraje de ensueño, cargado de belleza y de misterio. Su roca más significativa, El Vaso, es un verdadero icono del pueblo de Quintanar.

Necrópolis y Poblado Medieval de Cuyacabras.

Catalogada como única y excepcional en España, es considerada como uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura medieval de nuestro pais. Puede datarse entre los siglos IX y XIII. En nuestro recorrido, primero encontramos el poblado. Localizado cerca de la iglesia y del cementerio como era habitual en la edad medieval, en él todavía pueden verse restos de estructuras y encajes cavados en las rocas para apoyar los muros y los puntales que sujetaban las casas. Se cree que había unas 10 casas, todas ellas con habitaciones y corrales a su alrededor. En una de las primeras rocas del poblado puede verse excavado, en su parte alta, un pequeño agujero en el que se cree que tenía lugar el lavado de los cadáveres antes de su inhumación.

En la necrópolis, con cronología entre los siglos IX y XI, llama la atención la gran variedad de tumbas – más de 183 están documentadas-. Las hay de tres tipos: con forma de bañera, antropomorfas y nichos cavados en las rocas. En el centro de este promontorio rocoso hay una pequeña iglesia de planta rectangular. De las oquedades que hay en el suelo, podemos deducir que en su diseño original tenía una cubierta de losas.

Avisos y recomendaciones

Aunque proponemos hacer el último tramo bordeando el margen izquierdo del río Torralba para recorrer un emocionante sendero entre helechales y matorros, si realizamos esta ruta en invierno o en época de muchas lluvias o deshielo, los últimos 3 kilómetros hemos de hacerlos por el camino forestal, ya que el final del recorrido exige cruzar el río Torralba, y puede resultar dificultoso.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Quintanar de la Sierra: http://www.quintanardelasierra.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimiento_arqueol%C3%B3gico_de_Cuyacabras

Monasterio de la Sierra (Ruta XII): Lagunas y Pico Haedillo.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: regular (sólo está marcada con hitos, a veces no muy visibles o claros)
  • Distancia: 19,270 Kms.
  • Dificultad: moderada por su larga distancia, con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 5h30- 6 horas
  • Desnivel: 800 m.
  • Altitud mínima: 1160 m
  • Altitud máxima: 1890 m

Reseña

La Laguna de Haedillo (1745m), o Aedillo para algunos lugareños, junto con otras tres lagunas más pequeñas que podemos ver en invierno a su alrededor, pertenece al grupo de las once lagunas glaciares de la Sierra de Neila, siendo ésta la más occidental.

Por otro lado, el Alto de Haedillo (1890m), formado por un conjunto de resaltes rocosos de cuarcita, es la cima que preside el entorno de las lagunas de Haedillo. Señalado con un vértice geodésico, es la cumbre más escondida y desconocida de toda la Sierra de Neila. Desde su cima, hay una excelente vista de la Sierra de la Demanda y del Valle de Valdelaguna. Pueden verse importantes cumbres tales como los picos San Lorenzo y San Millán y, si las condiciones atmosféricas lo permiten, también puede otearse el Sistema Central a lo lejos. El alto y las lagunas se localizan en el Parque Natural de las Lagunas Glaciares de Neila, zona de especial protección para la flora y la fauna, en el término municipal de Tolbaños de Arriba, en la provincia de Burgos.

Fantástica ruta para disfrutar de la belleza y grandiosidad de un precioso paisaje por el entorno de Monasterio de la Sierra, Ledanías y la Sierra de Neila. Exige un buen esfuerzo, fácilmente compensado por la contemplación de este escarpado circo rocoso y de la laguna desde lo alto. No tiene dificultades especiales, pero es muy larga, por lo que no es recomendable para aquellas personas que no estén aconstumbradas a andar largos recorridos. Aunque transcurre por caminos forestales en muchos de sus tramos, también recorre preciosas veredas entre pinos y hayas en un espacio natural en el que dominan la paz y un impresionante silencio.

Descripción del recorrido

Guiados por el Sr. Miguel, gran conocedor de todos los parajes de Monasterio, salimos del centro y, por un atajo situado en la parte de arriba del pueblo, continuamos hasta una bifurcación de caminos forestales. Nos vamos a la izquierda por el denominado “Camino de Cargaduelo” y ascendemos, durante unos 4.5 kms aproximádamente, por una amplia pista forestal que divide la dehesa, rde epleta brezos, estepas, algunos helechos, gran cantidad de robles albares y negrales, y bastantes pinos en lo más alto. A mitad camino , la tenada de Cargaduelo en ruinas nos recuerda que Monasterio siempre fue un pueblo de cría y paso de ganado.
Llegados a una nueva bifurcación del camino forestal, nos vamos por el de la izquierda y, un kilómetro más adelante, nos adentramos en una trocha que nos llevará hasta el otro lado del camino. Desde aquí, seguimos por otro atajo de un kilómetro que nos subirá, por una vereda marcada con hitos y entre espesos bosques de pinos y hayas, hasta una nueva pista situada en el Cerro de la Serratilla. Nos vamos hacia la derecha y por un buen camino rodado primero y, por diferentes caminillos escondidos entre bonitas formaciones rocosas después, habremos llegado al vértice geodésico de Haedillo (km 8.7). Todavía nos queda 1 km para avistar las lagunas, ubicadas en la parte baja del circo rocoso de origen glaciar.
Tiempo para reponer energías. Tras disfrutar del silencio y la belleza del lugar durante mas de media hora, iniciamos el regreso al pueblo por el mismo camino que nos había traído hasta aquí, exceptuando el incidente que mencionamos en nuestro apartado de avisos y recomendaciones.
En la vuelta por la pista forestal, merece la pena perderse en la contemplación lejana de Peña Águila, la Ciudad Encantada en el Buitrón y la Peña de Carazo al fondo.
Llegados al pueblo, sólo nos queda una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarnos en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, el potro de herrar y la fragua, la Torre del Reloj, y algunas chimeneas cónicas.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio

Laguna de Haedillo

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

La ruta no llega hasta el punto más alto de la cumbre de Haedillo, sólo hasta las formaciones rocosas desde las que se divisa la laguna. Está señalizada con hitos, o señuelos para los lugareños, por lo que en invierno hay que estar muy atentos al track porque los montones de piedras quedan ocultos entre la nieve y es fácil desviarse del de la ruta.
En el camino de vuelta, fuimos despistados por un hito mal colocado -avisamos de ello en un waypoint del track-, que nos hizo atajar por un lugar intransitable durante unos 500 metros, por lo que es muy recomendable hacer la vuelta exactamente por el mismo camino de la ida. El hito correcto está unos metros más hacia a la derecha del falso señuelo.
Es muy posible que la paz que reina en estos parajes se vea interrumpida por la presencia de algún corzo, ciervo y , tal vez, algún jabalí.

Más información en el siguiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

Monasterio de la Sierra (Ruta X): El Castillejo/Ciudad Encantada, Calderas de Matalhierro, Pico San Vicente.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 15,520 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30- 4 horas
  • Desnivel: 597 m.
  • Altitud mínima: 1172 m
  • Altitud máxima: 1458

Reseña

El Castillejo (1390m), llamado también “La Ciudad Encantada” por los caprichosos conglomerados silíceos del Cretácico que constituyen este conjunto rocoso, es un enclave singular, cada vez más conocido y visitado, que se encuentra en el paraje denominado “El Burrero”, a los pies de las sierras de Trasomo y Neila, en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. A plena vista o escondidas en recónditos rincones, tanto en el alto de el Burrero como a lo largo de todo el recorrido de la ruta, podemos encontrar espectaculares relieves y formas más pequeñas de piedra tales como setas, mesas, arcos etc, que se han ido puliendo a lo largo de millones de años por la acción del agua, el hielo y el viento, y que impresionan por su espectacular originalidad y belleza. Por otro lado, las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas en las rocas por la acción del agua del río Valladares a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada. Finálmente, el Pico o Cabeza San Vicente es una modesta cumbre (1359m), situada en el mismo término municipal, que nos ofrece unas impresionanates vistas de la zona. Desde lo más alto, podemos contemplar numerosas localidades serranas, diferentes cumbres: Urbión, Campiña, Mencilla, San Millán, Peña Carazo, Pico Navas etc..,, y la nueva presa de Castrovido. Adornando la cima, podemos ver un vértice geodésico y un gran cruz de madera en el suelo con la inscripción “Dios te ama”.

La ruta, un poco larga pero fácil de hacer para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico, está diseñada con una cuádruple finalidad: pasear por la dehesa de este silencioso pueblo, repleta de hermosos robledales y hayas y adornada con preciosos canchales de piedra cubiertos de musgo que hacen del lugar un espacio único y singular; visitar la ciudad encantada burgalesa; asomarnos a la garganta de Matalhierro y contemplar su modesta pero bella cascada; ascender al pico San Vicente y disfrutar de la bella panorámica que desde allí se ofrece.

El camino, que transcurre en sus inicios por la pista forestal de Cargaduelo, y, posteriormente, por preciosas veredas flanqueadas por brezos y estepas, es un entorno ideal para aquellos que quieran perderse, sólos o en familia, en la serenidad y el silencio de la naturaleza y desconectar de toda su actividad diaria.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos. Nos vamos a la izquierda por el denominado “Camino de Cargaduelo” y ascendemos por un amplio camino forestal, que divide la dehesa entre brezos, estepas, algunos helechos, gran cantidad de enormes robles albares centenarios, y bastantes pinos en lo más alto, durante unos 4,5 kms. aproximadamente. Hemos dejado la tenada de Cargaduelo en ruinas a mitad de camino. Casi en la cima, nos paramos a contemplar las preciosas vistas del Castillejo que pueden verse desde la pista forestal. Avanzamos unos metros y nos vamos a la derecha para ver de cerca y tocar el Castillejo, Peñamarilla y contemplar múltiples e inimaginables formaciones rocosas en el entorno. El lugar es único y de tal belleza que cuesta abandonarlo.
Lo hacemos regresando al camino forestal para continuar nuestra ruta por la derecha. Bajamos unos metros y nos vamos en búsqueda de una angosta y escondida senda que nos da acceso a las calderas de Matalhierro. La encontramos a la parte derecha, unos metros antes de llegar a un puente sobre al arroyo Valladares. La seguimos con cuidado ya que en algunos sitios no es muy visible; muy pronto encontramos la caldera. Nos acercamos con cuidado para ver su enorme garganta. La cascada , que en otras épocas del año suele soltar un bello, inmenso y sonoro chorro de agua, se nos muestra silenciosa y con escasa agua.
Cumplido nuestro primer objetivo, vamos a por el segundo: subir al Pico San Vicente. Para ello, regresamos en dirección al pueblo por una angosta senda, bien marcada con múltiples hitos, que enlaza con el camino de Peñalrayo, mientras seguimos contemplando preciosas vistas de la Ciudad Encantada a nuestra derecha. Un poco más adelante, nos desviamos unos 200 metros para bajar a ver un precioso colmenar rústico que queda escondido a la izquierda del camino. Regresamos a la senda principal y continuamos la ruta por un amplio sendero que cruza dos hermosos puentes de losas de piedra, Seguimos por este camino y poco antes de llegar a un arroyo, normalmente seco, nos desviamos a la izquierda, bajamos por el Burrero, cruzamos el Arroyo Valladares y, por el camino de la izquierda, iniciamos el ascenso al Pico San Vicente.
Aunque la ruta se puede seguir por el camino forestal, denominado, “Camino de Monasterio a Palacios”, seguimos de frente y atajamos por una preciosa vereda que nos acerca a un enorme roble singular y nos sube hasta Peñalosa. Seguimos ascendiendo un poco más y , unos metros más adelante, dejamos el camino forestal y nos vamos a la derecha. Siguiendo una senda bien marcada, entre matorrales de roble y preciosas formaciones rocosas, llegamos a la cima del Pico San Vicente. Desde su vértice geodésico y las rocas que lo rodean, nos perdemos en la contemplación de una bellísima panorámica de varias cimas: San Lorenzo, San Millán, Humarrero, Peña Carazo etc., y del pueblo de Monasterio.
Cumplido nuestro objetivo de coronar la cima, desandamos camino y nada más abandonar la cumbre nos vamos por una vereda, bien señalizada con un hito, que parte a la izquierda. La senda es angosta pero hermosa para disfrutar de viejos robles y múltiples plantas de brezo que adornan la bajada hasta el otro puente que cruza el arroyo Valladares. En el camino, habremos dejado una vieja tenada en ruinas y un precioso árbol muerto de enormes dimensiones.
Ya en el camino forestal, una breve ojeada a las piedras de moler, traídas desde el molino y abandonadas en la parte izquierda del camino junto al río, y subida al pueblo por una empinada cuesta que, a través de la Calle Miguel de Cervantes, nos lleva a nuestro punto de partida.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio

El Castillejo / Ciudad Encantada

Caldera de Matalhierro

Elementos rústicos de piedra: colmena, puente

Mirador de Peñalosa

Cabeza / Pico San Vicente

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Esta ruta VIII es un combinado de nuestras rutas II y VI con el objeto de hacer la cima y la ciudad encantada en un solo recorrido (ver Ruta II) y ( Ruta VI) de este mismo usuario, y hacer con ambas una ruta muy completa y atractiva.

Si se hace la ruta en época de lluvias, hay que tener mucho cuidado al acercarse a la caldera. El suelo es muy resbaladizo y uno puede caerse al fondo de la caldera. Otra dificultad en épocas de muchas lluvias y de deshielo es que hay que cruzar el río, Este puede llevar bastante agua, por lo que recomendamos no hacerla en pleno invierno o hacer una alternativa sin tener que cruzar el río Valladares (haciendo la ruta VI primero y luego la II por separado haríamos prácticamente el mismo itinerario).

Si disponemos de tiempo, merece la pena hacer una breve visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarse en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, la fragua, el potro de herrar, la Torre del Reloj, la fuente de piedra y algunas chimeneas cónicas.

Más información en el sigiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

Monasterio de la Sierra (Ruta VI): El Castillejo/Ciudad Encantada y Calderas de Matalhierro.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 12,11 Kms.
  • Dificultad: moderada con dificultad baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30 horas
  • Desnivel: 349 m.
  • Altitud mínima: 1176 m
  • Altitud máxima: 1464 m

Reseña

El Castillejo (1390m), llamado también “La Ciudad Encantanda” por los caprichosos conglomerados silíceos del Cretácico que constituyen este conjunto rocoso, es un enclave singular, cada vez más conocido y visitado, que se encuentra en el paraje denominado “El Burrero”, a los pies de las sierras de Trasomo y Neila, en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. A plena vista o escondidas en recónditos rincones, tanto en el alto de el Burrero como a lo largo de todo el recorrido de la ruta, podemos encontrar espectaculares relieves y formas más pequeñas de piedra tales como setas, mesas, arcos etc, que se han ido puliendo a lo largo de millones de años por la acción del agua, el hielo y el viento, y que impresionan por su espectacular originalidad y belleza. Por otro lado, las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas en las rocas por la acción del agua del río Valladares a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada.

La ruta, un poco larga pero fácil de hacer para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico, está diseñada con un triple objetivo: visitar la ciudad encantada burgalesa; pasear por la dehesa de este silencioso pueblo, repleta de hermosos robledales y hayas, y adornada con preciosos canchales de piedra cubiertos de musgo que hacen del lugar un espacio único y singular; finálmente, asomarnos a la impresionante garganta de Matalhierro y contemplar su modesta pero bella cascada.

El camino, que transcurre en sus inicios por la pista forestal de Cargaduelo, y, posteriormente, por preciosas veredas flanqueadas por brezos y estepas, es un entorno ideal para aquellos que quieran perderse, sólos o en familia, en la serenidad y el silencio de la naturaleza y desconectar de toda su actividad diaria.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos. Nos vamos a la izquierda por el denominado “Camino de Cargaduelo” y ascendemos por un amplio camino forestal, que divide la dehesa, entre brezos, estepas, algunos helechos, gran cantidad de enormes robles albares centenarios, y bastantes pinos en lo más alto, durante unos 4,5 kms. aproximadamente. Hemos dejado la tenada de Cargaduelo en ruinas a mitad de camino. Casi en la cima, nos paramos a contemplar las preciosas vistas del Castillejo que pueden verse desde la pista forestal. Avanzamos unos metros y nos vamos a la derecha para ver de cerca y tocar el Castillejo, Peña Amarilla y contemplar múltiples e inimaginables formaciones rocosas en el entorno. El lugar es único y de tal belleza que cuesta abandonarlo.
Lo hacemos regresando al camino forestal para continuar nuestra ruta por la derecha. Bajamos unos metros y nos vamos en búsqueda de una angosta y escondida senda que nos da acceso a las calderas de Matalhierro. La encontramos a la parte derecha, unos metros antes de llegar a un puente sobre al arroyo Valladares. La seguimos con cuidado ya que en algunos sitios no es muy visible y muy pronto encontramos la caldera. Nos acercamos con cuidado para ver su enorme garganta. La cascada , que en otras épocas del año suele soltar un bello, inmenso y sonoro chorro de agua, se nos muestra silenciosa y con escasa agua.
Cumplido nuestro objetivo, regresamos al pueblo por una angosta senda, bien marcada con múltiples hitos, que enlaza con el camino de Peñalrayo, mientras seguimos contemplando preciosas vistas de la Ciudad Encantada. Un poco más adelante, nos desviamos unos 200 metros para bajar a ver un precioso colmenar rústico que queda escondido a la izquierda del camino. Regresamos a la senda principal y continuamos la ruta por un amplio sendero que, tras cruzar dos hermosos puentes de losas de piedra, nos sube hasta enlazar de nuevo con el Camino de Cargaduelo que nos llevará, ahora en la otra dirección, hasta nuestro punto de partida.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio

El Castillejo / Ciudad Encantada

Caldera de Matalhierro

Elementos rústicos de piedra: colmena,puente

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano).

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Esta ruta VI puede combinarse con la subida al Pico San Vicente (ver Ruta VIII), convirtiéndose en una ruta muy completa y atractiva.

Hay que tener mucho cuidado al acercarse a la caldera si se hace la ruta en época de lluvias. El suelo es muy resbaladizo y uno puede caerse al fondo de la caldera.

Si disponemos de tiempo, merece la pena hacer una breve visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarse en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, la fragua, el potro de herrar, la Torre del Reloj, la fuente de piedra y algunas chimeneas cónicas.

Más información en el siguiente enlace:

Ayuntamiento de Monastgerio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes