Peña Carazo/Villanueva (Ruta IV): Alrededor de la Peña (Carazo, Villanueva de Carazo, Ahedo, Betterville).

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 14,230 Kms.
  • Señalización: algunos hitos en algunos de sus tramos.
  • Dificultad técnica: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h30-5 horas
  • Desnivel: 543 m
  • Altitud mínima: 993 m
  • Altitud máxima: 1376 m

Reseña

La Peña Carazo, nombre que se considera el más correcto por provenir de la denominación medieval de las Peñas de Carazo o «las mis Peñas e fortaleza de Carazo», tal y como la llamaba el Conde de Haro y Señor de Salas, Pedro Fernández de Velasco, en 1414, está situada en la Comarca de la Demanda y Pinares, en el Parque Natural de Sabinares del Arlanza-La Yecla, muy cerca de Salas de los Infantes, y a 66 kms de Burgos. También conocida como Peña de Villanueva en los pueblos de alrededor, es un sinclinal de casi 6 kms de largo, una anchura de entre 150 y 750 ms, y una altura de 1.462 ms. Es una gran mesa con dos submesetas: Soncarazo y San Carlos. En la primera, todavía pueden verse algunos restos de un castro de la Edad de Hierro que estaba ubicado en la zona más oriental de la Peña. En sus cantiles, anidan muchas rapaces, destacando la presencia de buitres comunes, alimoches y alguna águila real, cuyos vuelos podemos observar durante todo el recorrido de la mesa. Desde la parte norte, hay una panorámica extraordinaria de la zona y pueden divisarse muchos pueblos de la comarca de Salas. Como curiosidad, es un referente climatológico para los lugareños. Por su aspecto, nuestros mayores son capaces de predecir el tiempo de una manera casi infalible.

Junto a Soncarazo, separado por el Collado de la Rasa, se encuentra el Fuerte San Carlos -no lo visitamos en esta ruta; sí lo hacemos en nuestras rutas I y V-, que es otro sinclinal de 1 km de longitud y 200 metros de ancho que hoy se nos presenta cono una enorme fortaleza que domina toda la zona; tiene difícil acceso, por lo que durante las contiendas de la Edad Media tuvo un gran valor estratégico. Su misión en aquella época era controlar el paso entre las ciudades de Clunia y Lara, cabeza del Alfoz. Se sabe que tuvo también una importancia decisiva en las luchas de los ejércitos musulmanes y cristianos, en las guerras entre Navarra y Castilla en el siglo XI, y, en el siglo XIX, en la Primera Guerra Carlista. Como anécdota, decir que el Cura Merino construyó, sobre unas ruinas medievales, un refugio para sus guerrilleros en el fuerte San Carlos.

La ruta de hoy es ideal para caminar por hermosas veredas como las de Fuente Cerezo y Las Llanas entre preciosas sabinas, dejarse sorprender por la presencia de alguna rapaz o de algún corzo, divisar altas cumbres a lo lejos y otear el bellísimo paisaje que rodea esta maravilla de la naturaleza. También para conocer los dos pequeños pueblos de Ahedo y Villanueva, claros vestigios de la despoblación. Si os animáis a hacerla, os aseguro que pasaréis un día inolvidable y que terminaréis con ganas de repetirla.

Descripción del recorrido

En un precioso día de nieve, salimos de Carazo por la carretera local BU-910 y a unos 300 metros, tomamos a la izquierda un camino forestal, después reconvertido en hermosa vereda, que va dejando a la derecha la Comunidad de Fuente Cerezo y nos va subiendo hasta la falda de la proa de la peña, en la que nos reciben varias manadas de buitres que sobrevuelan el Pico de la Rastra. Llegamos a una valla que divide las propiedades de Carazo y Villanueva y nos metemos en un tramo que se hace complicado, porque no hay ninguna señalización y las pequeñas veredas de animales están cerradas por matorrales y espinos. Son sólo 300 o 400 metros que hay que superar con una cierta paciencia y con un pequeño esfuerzo. A partir de ahí, no hay ninguna dificultad. Siempre con la vista de Villanueva al fondo, podemos bajar por varios sitios, pero la mejor opción es girar 90 grados a la altura del depósito del agua. Hay un sendero que nos baja hasta el pueblo. Desde aquí, cogemos un camino forestal que nos conduce a Ahedo cruzando la dehesa de Villanueva, repleta de bellos robles centenarios. En Ahedo, tomamos el camino de la Peña,señalizado como «Montaña», ascendemos hasta el collado de La Rasa y continuamos la ruta por la cara sur. Nos bajará por la preciosa senda de Las Llanas hasta cerca de Carazo. Antes de dirigirnos al pueblo, abrimos un portón al otro lado del camino y subimos a hacer una visita a Betterville -recientemente ha sido señalizado por la Asociación Cultural Sad Hill-, centro de prisioneros de la película El bueno, el feo y el malo. Desde aquí, una senda de 1 km nos conducirá al punto de partida. Una larga marcha, pero, por su paisaje único, el esfuerzo bien merece la pena.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Fuente Cerezo. Pico de la Rastra. Buitreras.

Villanueva de Carazo

Atravesada por el sendero de Gran Recorrido GR-82, esta pequeña localidad está situada en el Sureste de la provincia de Burgos, en la comarca de la Demanda y Pinares, a 4 kms de Salas de los Infantes y a 60 de Burgos. Parte de su territorio también forma parte del Parque Natural de Sabinares del Arlanza-La Yecla. Es un vestigio claro de la despoblación, ya que hoy en día no alcanza la media docena de vecinos de forma permanente, cuando en 1950 estaba habitado por 172 habitantes. Como anécdota histórica, se sabe que en las cercanías del pueblo tuvo lugar una importante batalla durante la primera guerra carlista, que ganaron los Isabelinos. Su monumento más destacado es la iglesia, dedicada a Santa Cruz, construida en piedra rojiza de la zona. En el exterior sobresale la torre y la portada clasicista; en su interior, podemos ver una interesante pila románica, el retablo barroco y dos cruces de los siglos XIV y XVI, respectivamente. Dengtro de su arquitectura popular, es interesante un lavadero que está en las proximidades del pueblo.

Dehesa de Villanueva.

Ahedo

Ahedo, también conocido como Haedo, es un pequeño pueblo que está situado en el antiguo Alfoz de Lara, en la ladera de la Peña de Carazo. En la actualidad, forma parte del ayuntamiento de La Revilla y Ahedo y apenas una docena de personas viven allí de forma habitual, cuando en 1950 contaba con 149 habitantes. Está rodeado de un bello paisaje y tiene un monumento destacado: la Iglesia dedicada al protomártir San Esteban. Es de una sola nave, recientemente recuperada tras un hundimiento, con una cabecera más alta de estilo renacentista en la que se sitúa el alta mayor.

Collado de la Rasa y Sendero de las Llanas

El collado de la Rasa une las mesetas de Soncarazo y San Carlos. Las Llanas es una hermosísima vereda que bordea la peña por su cara sur ofreciéndonos bellos paisajes y vistas de los cantiles de la peña.

Betterville

Para su mejor comprensión, reproducimos aquí el texto que aparece en el panel informativo spbre la película del Bueno, el feo y el malo que encontramos en el lugar: » La escena se rodó en un altozano cercano a la localidad de Carazo conocido como Majada de las Merinas. Para ello se construyó bajo un proyecto del escenógrafo Carlo Simi un imponente fuerte con profundos fosos, empalizada y edificaciones anejas donde se representa lo peor de la guerra, torturas, ejecuciones… Sergio Leone se inspiró en grabados y fotografías reales de la Guerra de Secesión americana y del campo nordista de Andersonville (Georgia) en 1864, tomadas por Mathew Brady, donde se cometieron ejecuciones masivas de prisioneros, hacinamiento, y hasta canibalismo. La escena incluye la tremenda paliza que propina el cabo Wallace (Mario Brega) a Tuco durante el interrogatorio del sargento Sentencia. Leone incluye una banda de músicos que tocan para silenciar las torturas. En esto se inspiró en bandas de judíos en los campos nazis durante la Segunda Guerra Mundial.»

Carazo

La existencia de varios castros celtas en su peña y en los alrededores del pueblo nos dice que estamos ante una localidad muy antigua. De hecho, aparece citada en el Poema de Fernán González. Se sabe que, en el lugar que hoy ocupa, hubo importantes asentamientos celtas y romanos, de los que aún quedan algunos vestigios. Debido a su situación estratégica, estaba cruzada por una gran vía de comunicaciones, construída por los romanos, que unía Clunia con Tritium Magallum, actual Tricio en la Rioja. Hoy en día, es una pequeña villa con apenas 40 habitantes que viven principalmente de la ganadería y la agricultura. Es conocida fundamentalmente por haberse rodado allí dos películas: El Valle de las Espadas y el Bueno, el feo y el malo. Tiene dos monumentos destacados: la Iglesia de Santa Eugenia (siglo XVI), con un interesante retablo clasicista de madera policromada y una pila bautismal románica, y la Ermita de la Virgen del Sol, anteriormente comentada.

Avisos y recomendaciones

En el camino que va de Villanueva a Carazo, hay un tramo de unos 400 metros que es un poco confuso, debido a que las veredas que hacen los animales están cerradas por los matorrales y los espinos. Estad atentos al track pues tan solo se trata de unos metros en tan largo recorrido. Lo importante es coger bien la bajada enfrente del depósito de agua y tener siempre el pueblo de Villanueva como referencia.

En la bajada desde el Collado de la Rasa al Sendero de Las Llanas hay que estar muy atentos para coger bien el sendero de bajada. luego, hay un pequeño tramo con piedras sueltas en el que tenemos que bajar con cuidado para no resbalar.

Más información en los siguientes enlaces:

https://es.wikipedia.org/wiki/Villanueva_de_Carazo

http://www.carazo.es/content/historia

https://es.wikipedia.org/wiki/Carazo_(Burgos)

Asociación Cultural Sad Hill: http://www.acsadhill.es/

Peña Carazo/Villanueva (Ruta III): Carazo, Soncarazo, Ahedo, Villanueva de Carazo.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 15,45 Kms.
  • Señalización: algunos hitos en algunos de sus tramos.
  • Dificultad técnica: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h30-5 horas
  • Desnivel: 656 m
  • Altitud mínima: 993 m
  • Altitud máxima: 1455 m

Reseña

La Peña Carazo, nombre que se considera el más correcto por provenir de la denominación medieval de las Peñas de Carazo o «las mis Peñas e fortaleza de Carazo», tal y como la llamaba el Conde de Haro y Señor de Salas, Pedro Fernández de Velasco, en 1414, está situada en la Comarca de la Demanda y Pinares, en el Parque Natural de Sabinares del Arlanza-La Yecla, muy cerca de Salas de los Infantes, y a 66 kms de Burgos. También conocida como Peña de Villanueva en los pueblos de alrededor, es un sinclinal de casi 6 kms de largo, una anchura de entre 150 y 750 ms, y una altura de 1.462 ms. Es una gran mesa con dos submesetas: Soncarazo y San Carlos. En la primera, todavía pueden verse algunos restos de un castro de la Edad de Hierro que estaba ubicado en la zona más oriental de la Peña. En sus cantiles, anidan muchas rapaces, destacando la presencia de buitres comunes, alimoches y alguna águila real, cuyos vuelos podemos observar durante todo el recorrido de la mesa. Desde la parte norte, hay una panorámica extraordinaria de la zona y pueden divisarse muchos pueblos de la comarca de Salas. Como curiosidad, es un referente climatológico para los lugareños. Por su aspecto, nuestros mayores son capaces de predecir el tiempo de una manera casi infalible.

Junto a la Peña, separado por el Collado de la Rasa, se encuentra el Fuerte San Carlos -no lo visitamos en esta ruta; sí lo hacemos en nuestras rutas I y V-, que es un sinclinal de 1 km de largo y 200 metros de ancho. Hoy se nos presenta cono una enorme fortaleza que domina toda la zona. Tiene difícil acceso, por lo que durante las contiendas de la Edad Media tuvo un gran valor estratégico. Su misión en aquella época era controlar el paso entre las ciudades de Clunia y Lara, cabeza del Alfoz. Se sabe que tuvo también una importancia decisiva en las luchas de los ejércitos musulmanes y cristianos, en las guerras entre Navarra y Castilla en el siglo XI, y, en el siglo XIX, en la Primera Guerra Carlista. Como anécdota, decir que el Cura Merino construyó, sobre unas ruinas medievales, un refugio para sus guerrilleros en el fuerte San Carlos.

La ruta de hoy es ideal para caminar entre hermosas sabinas, dejarse sorprender por la presencia de alguna rapaz, disfrutar del impresionante silencio que reina allá arriba y otear el bellísimo paisaje que rodea esta maravilla de la naturaleza. Eso sí, cuidado con las rocas cortantes y afiladas que dificultan el caminar y con las cárcavas y torcas que, en épocas de nieves, pueden ser muy peligrosas. Después, conoceremos los dos pequeños pueblos de Ahedo y Villanueva, claros vestigios de la despoblación y seguiremos disfrutando nuevas cumbres y bellas perspectivas del otro lado de la Peña. Si os animáis a hacerla, os aseguro que pasaréis un día inolvidable y que terminaréis con ganas de repetirla.

Descripción del recorrido

Salimos de Carazo en dirección a la Ermita del Sol y ascendemos por el lado sur por un barranco en el que nace el río Mataviejas o Ura. La subida es relativamente empinada, sin grandes dificultades, pero exige un esfuerzo notable. En épocas del deshielo y de grandes lluvias, podemos vernos sorprendidos por preciosas cascadas que brotan de las rocas; incluso, podemos verlas heladas. En apenas unos minutos, habremos coronado por el castro celta y nos adentramos en la denominada meseta de Soncarazo. Llegamos hasta el final de la mesa, donde, en la cara norte, tenemos magníficas vistas del Valle del Arlanza, de varias cumbres del Sistema Ibérico y de un montón de pueblos ubicados en la comarca de Salas de los Infantes. Pronto nos recibirán manadas de buitres y nos sorprenderán la paz y el silencio que reinan en esta meseta.
Continuamos la ruta por la izquierda, próximos a los impresionantes acantilados que miran hacia el norte, durante unos dos kilómetros aproximádamente, para ir en busqueda de una de las dos pequeñas aberturas o desfiladeros que nos bajan hasta el collado de La Rasa, situado entre las dos mesetas: Soncarazo y el Fuerte de San Carlos. Desde La Rasa bajamos a Ahedo y , por un camino forestal y atravesando la hermosa dehesa de Villanueva, nos dirigimos a esta pequeña villa en la que tan sólo viven unos pocos vecinos de forma permanente. Toca volver a subir y escalamos desde el depósito de agua hasta buscar una preciosa vereda que, rodeando la Peña por la cara sur, nos devuelve a nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Ermita de la Virgen del Sol

La Ermita de la Virgen del Sol se encuentra junto al nacimiento del río Mataviejas o Ura, en la falda de la Peña de Carazo. Su virgen es la patrona del pueblo, a la que los caraceños rinden un sentido homenaje cada año en sus fiestas de agosto. Saliendo del pueblo en procesión, van bailando desde la villa hasta la ermita al son de dulzainas y tamboril en un increíble esfuerzo sólo propio de feligreses con una gran devoción.

Meseta de Soncarazo.

Es la meseta calcárea más importante que encontramos en la Peña de Carazo. Se ha podido comprobar la existencia de poblamientos en esta altiplanicie desde tiempos prehistóricos. De hecho, se han encontrado restos de un castro de la Primera Edad del Hierro. En el centro de la meseta hay una cárcava bastante profunda. Desde los cantiles de su cara norte, puede observarse el vuelo de las rapaces y ver, al fondo, una espectacular panorámica del valle del Arlanza y de varias cumbres del Sistema Ibérico: San Lorenzo, Mencilla, Trigaza Norte y Trigaza Sur, San Millán, Urbión Campiña, Gayubar, Pico Águila etc….

Ahedo

Aedo, también conocido como Haedo, es un pequeño pueblo que está situado en el antiguo Alfoz de Lara, en la ladera de la Peña de Carazo. En la actualidad, forma parte del ayuntamiento de La Revilla y Ahedo y apenas una docena de personas viven allí de forma habitual, cuando en 1950 contaba con 149 habitantes. Está rodeado de un bello paisaje y tiene un monumento destacado: la Iglesia dedicada al protomártir San Esteban. Es de una sola nave, recientemente recuperada tras un hundimiento, con una cabecera más alta de estilo renacentista en la que se sitúa el alta mayor.

Dehesa de Villanueva

Villanueva de Carazo

Atravesada por el sendero de Gran Recorrido GR-82, esta pequeña localidad está situada en el Sureste de la provincia de Burgos, en la comarca de la Demanda y Pinares, a 4 kms de Salas de los Infantes y a 60 de Burgos. Parte de su territorio también forma parte del Parque Natural de Sabinares del Arlanza-La Yecla. Es un vestigio claro de la despoblación, ya que hoy en día no alcanza la media docena de vecinos de forma permanente, cuando en 1950 estaba habitado por 172 habitantes. Como anécdota histórica, se sabe que en las cercanías del pueblo tuvo lugar una importante batalla durante la primera guerra carlista, que ganaron los Isabelinos. Su monumento más destacado es la iglesia, dedicada a Santa Cruz, construida en piedra rojiza de la zona. En el exterior sobresale la torre y la portada clasicista; en su interior, podemos ver una interesante pila románica, el retablo barroco y dos cruces de los siglos XIV y XVI, respectivamente. Dentro de su arquitectura popular, es interesante un lavadero que está en las proximidades del pueblo.

Carazo

La existencia de varios castros celtas en su peña y en los alrededores del pueblo nos dice que estamos ante una localidad muy antigua. De hecho, aparece citada en el Poema de Fernán González. Se sabe que, en el lugar que hoy ocupa, hubo importantes asentamientos celtas y romanos, de los que aún quedan algunos vestigios. Debido a su situación estratégica, estaba cruzada por una gran vía de comunicaciones, construída por los romanos, que unía Clunia con Tritium Magallum, actual Tricio en la Rioja. Hoy en día, es una pequeña villa con apenas 40 habitantes que viven principalmente de la ganadería y la agricultura. Es conocida fundamentalmente por haberse rodado allí dos películas: El Valle de las Espadas y el Bueno, el feo y el malo. Tiene dos monumentos destacados: la Iglesia de Santa Eugenia (siglo XVI), con un interesante retablo clasicista de madera policromada y una pila bautismal románica, y la Ermita de la Virgen del Sol, anteriormente comentada.

Avisos y recomendaciones

En la meseta de Soncarazo hay que caminar con enorme cuidado, además de llevar un buen calzado, ya que el suelo está repleto de piedras afiladas y cortantes. En épocas de nieve es muy peligroso caminar por la cima, ya que hay cárcavas y torcas que están cubiertos de nieve y no son visibles, por lo que recomendamos abstenerse de ir en estas condiciones atmosféricas, a no ser que seamos senderistas o montañeros expertos o conozcamos muy bien el terreno.

En el camino que va de Villanueva a Carazo, hay un tramo de unos 400 metros que es un poco confuso, debido a que las veredas que hacen los animales están cerradas por los matorrales y los espinos. Estad atentos al track pues tan solo se trata de unos metros en tan largo recorrido.

Más información en los siguientes enlaces:

https://es.wikipedia.org/wiki/Villanueva_de_Carazo

http://www.carazo.es/content/historia

https://es.wikipedia.org/wiki/Carazo_(Burgos)

Peña Carazo/Villanueva (Ruta I): Ahedo, Soncarazo, Fuerte San Carlos.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 9,65 Kms.
  • Señalización: hitos en alguno de sus tramos.
  • Dificultad técnica: moderada con exigencia baja-media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30 horas
  • Desnivel: 519 m
  • Altitud mínima: 1030 m
  • Altitud máxima: 1460 m

Reseña

La Peña Carazo, nombre que se considera el más correcto por provenir de la denominación medieval de las Peñas de Carazo o «las mis Peñas e fortaleza de Carazo», tal y como la llamaba el Conde de Haro y Señor de Salas, Pedro Fernández de Velasco, en 1414, está situada en la Comarca de la Demanda y Pinares, en el Parque Natural de Sabinares del Arlanza-La Yecla, muy cerca de Salas de los Infantes, y a 66 kms de Burgos. También conocida como Peña de Villanueva en los pueblos de alrededor, es un sinclinal de casi 6 kms de largo, una anchura de entre 150 y 750 ms, y una altura de 1.462 ms. Es una gran mesa con dos submesetas: Soncarazo y San Carlos. En la primera, todavía pueden verse algunos restos de un castro de la Edad de Hierro que estaba ubicado en la zona más oriental de la Peña. En sus cantiles, anidan muchas rapaces, destacando la presencia de buitres comunes, alimoches y alguna águila real, cuyos vuelos podemos observar durante todo el recorrido de la mesa. Desde la parte norte, hay una panorámica extraordinaria de la zona y pueden divisarse muchos pueblos de la comarca de Salas. Como curiosidad, es un referente climatológico para los lugareños. Por su aspecto, nuestros mayores son capaces de predecir el tiempo de una manera casi infalible.

Junto a Soncarazo, separado por el Collado de la Rasa, se encuentra el Fuerte San Carlos, donde se halla otro asentamiento de finales de la Edad de Bronce o principios del Hierro. San Carlos es otra meseta convertida en fortaleza por los romanos para vigilar y dominar la calzada romana que unía Clunia con Lara. Tiene difícil acceso, por lo que durante las contiendas de la Edad Media y durante las guerras carlistas tuvo un gran valor estratégico.

En el recorrido de hoy, subiremos por la cara norte, por la empinada ladera que desemboca en el Collado de la Rasa, y ascenderemos por cualquiera de las dos grietas que recorren la pared y que, sin ningún problema, nos llevarán a la meseta de Soncarazo. Después, nos iremos al Fuerte San Carlos. Arriba, en cualquiera de las dos mesetas, sólo consiste en pasear entre bellas sabinas, dejarse sorprender por la presencia de alguna rapaz, disfrutar del impresionante silencio que reina allá arriba y otear el bellísimo paisaje que rodea estas dos maravillas de la naturaleza. Eso sí, cuidado con las rocas cortantes y afiladas que dificultan el caminar, y con las cárcavas que, en épocas de nieves, pueden ser muy peligrosas. En resumen, ruta muy interesante para descubrir una bonita perspectiva de toda la comarca de Salas y para ver los dos sinclinales de una forma rápida y segura. Os aseguro que pasaréis tres horas inolvidables y que terminaréis con ganas de volver a visitarla.

Descripción del recorrido

Sorprendidos por una densa niebla, que poco a poco va desapareciendo, salimos de Ahedo por una senda situada un poco más abajo de la iglesia, señalizada con un pequeño cartel en el que puede leerse «Montaña». Ascendemos por una preciosa vereda, relativamente tendida al principio y muy empinada al final -más de 100 metros de desnivel en unos 400 metros-, que nos sube hasta el collado de La Rasa. Subimos primero a la meseta de Soncarazo por la primera garganta que da acceso a la cima. Avanzamos unos metros para acercarnos a un pequeño balcón natural desde donde tenemos magníficas vistas del Valle del Arlanza de un montón de pueblos ubicados en la comarca de Salas de los Infantes, y de varias cumbres del Sistema Ibérico al fondo. El recorrido por los impresionantes acantilados puede hacerse tan largo como uno desee, ya que tenemos casi 4 kms hasta la otra punta de la peña que tendríamos que hacer de ida y vuelta para continuar la ruta. Nosotros optamos por permanecer en el balcón observando el vuelo de un montón de buitres y disfrutando de la paz y el silencio del lugar, y regresar, ahora por el segundo desfiladero, al collado de la Rasa, desde donde continuamos nuestro camino hacia el Fuerte San Carlos. Accedemos a la meseta por un sendero que lo bordea por la parte izquierda, la recorremos para ver los torreones que aún se conservan, un vértice geodésico y un monolito conmemorativo con un minúsculo belén mirando al Valle de Mirandilla, donde, muy a lo lejos y con dificultad, podemos distinguir el cementerio de Sad Hill. Abandonamos la fortificación por la cara este siguiendo un vereda entre piedras que nos baja de nuevo al collado, desde donde iniciamos el descenso de vuelta a Aedo pofr el mismo camino.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Soncarazo

Soncarazo es el nombre que recibe la meseta que encontramos en la parte más alta de la Peña de Carazo o de Villanueva. Se ha podido comprobar la existencia de poblamientos desde tiempos prehistóricos. En su parte más oriental, todavía hay restos de un castro de la Primera Edad de Hierro. En el centro de la altiplanicie hay una cárcava bastante profunda. En los cantiles que la sostienen, anidan muchas rapaces, destacando la presencia de buitres leonados y alguna águila real, cuyos vuelos podemos observar durante todo el recorrido de la mesa. Desde la parte norte, hay una espectacular panorámica del valle y pueden divisarse muchos pueblos de la zona de Salas y, al fondo, las altas cumbres del Sistema Ibérico: San Lorenzo, Mencilla, Trigaza Norte y Trigaza Sur, San Millán, Urbión, Campiña, Gayugar, Pico Águila etc….

Fuerte San Carlos

El Fuerte San Carlos, cuyo nombre proviene de la ocupación del lugar por el ejército carlista, es un sinclinal de 1 km de longitud y 200 metros de ancho que se nos presenta como una enorme fortaleza que domina toda la zona. En su aplanada cima, todavía pueden verse restos de 5 cubos o torreones circulares y de una torre cuadrada, un vértice geodésico y un monumento a un general del aire que murió aquí durante unas maniobras de paracaidismo celebradas en 1955. Tiene difícil acceso, por lo que durante las contiendas de la Edad Media tuvo un gran valor estratégico. Su misión en aquella época era controlar el paso entre las ciudades de Clunia y Lara, cabeza del Alfoz. Se sabe que tuvo también una importancia decisiva en las luchas de los ejércitos musulmanes y cristianos, en las guerras entre Navarra y Castilla en el siglo XI, y, en el siglo XIX, en la Primera Guerra Carlista. Como anécdota, decir que el Cura Merino construyó, sobre unas ruinas medievales, un refugio para sus guerrilleros en esta fortificación. Desde su cima, además de las cumbres ya mencionadas en Soncarazo, podemos añadir Peñas Cerveras, Pico Águila etc…. en el lado noroeste del fuerte.

Ahedo

Ahedo, también conocido como Haedo, es un pequeño pueblo que está situado en el antiguo Alfoz de Lara, en la ladera de la Peña de Carazo. En la actualidad, forma parte del ayuntamiento de La Revilla y Ahedo y apenas una docena de personas viven allí de forma habitual, cuando en 1950 contaba con 149 habitantes. Está rodeado de un bello paisaje y tiene un monumento destacado: la Iglesia dedicada al protomártir San Esteban. Es de una sola nave, recientemente recuperada tras un hundimiento, con una cabecera más alta de estilo renacentista en la que se sitúa el alta mayor.

Avisos y recomendaciones

En la meseta de Soncarazo hay que caminar con enorme cuidado, además de llevar un buen calzado, ya que el suelo está repleto de piedras afiladas y cortantes. En épocas de nieve es muy peligroso caminar por la cima, ya que hay cárcavas y torcas que están cubiertas de nieve y no son visibles, por lo que recomendamos abstenerse de ir en estas condiciones atmosféricas, a no ser que seamos senderistas o montañeros expertos.

Más información en los siguientes enlaces:

https://castillosdelolvido.com/?s=fortaleza+de+carazo

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Peña Carazo/Villanueva (Ruta II): Carazo, Soncarazo, BFM: Betterville.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 8,940 Kms.
  • Señalización: hitos en la mayoría de sus tramos.
  • Dificultad técnica: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30-4 horas
  • Desnivel: 446 m
  • Altitud mínima: 1125 m
  • Altitud máxima: 1426 m

Reseña

La Peña Carazo, nombre que se considera el más correcto por provenir de la denominación medieval de las Peñas de Carazo o «las mis Peñas e fortaleza de Carazo», tal y como la llamaba el Conde de Haro y Señor de Salas, Pedro Fernández de Velasco, en 1414, está situada en la Comarca de la Demanda y Pinares, en el Parque Natural de Sabinares del Arlanza-La Yecla, muy cerca de Salas de los Infantes, y a 66 kms de Burgos. También conocida como Peña de Villanueva en los pueblos de alrededor, es un sinclinal de casi 6 kms de largo, una anchura de entre 150 y 750 ms, y una altura de 1.462 ms. Es una gran mesa con dos submesetas: Soncarazo y San Carlos. En la primera, todavía pueden verse algunos restos de un castro de la Edad de Hierro que estaba ubicado en la zona más oriental de la Peña. En sus cantiles, anidan muchas rapaces, destacando la presencia de buitres comunes, alimoches y alguna águila real, cuyos vuelos podemos observar durante todo el recorrido de la mesa. Desde la parte norte, hay una panorámica extraordinaria de la zona y pueden divisarse muchos pueblos de la comarca de Salas. Como curiosidad, es un referente climatológico para los lugareños. Por su aspecto, nuestros mayores son capaces de predecir el tiempo de una manera casi infalible.

Junto a Soncarazo, separado por el Collado de la Rasa, se encuentra el Fuerte de San Carlos -no lo visitamos en esta ruta; sí lo hacemos en nuestras rutas I y V-, que es un sinclinal de 1 km de longitud y 200 metros de ancho que hoy se nos presenta como una enorme fortaleza que domina toda la zona. Tiene difícil acceso, por lo que durante las contiendas de la Edad Media tuvo un gran valor estratégico. Su misión en aquella época era controlar el paso entre las ciudades de Clunia y Lara, cabeza del Alfoz. Se sabe que tuvo también una importancia decisiva en las luchas de los ejércitos musulmanes y cristianos, en las guerras entre Navarra y Castilla en el siglo XI, y, en el siglo XIX, en la Primera Guerra Carlista. Como anécdota, decir que el Cura Merino construyó, sobre unas ruinas medievales, un refugio para sus guerrilleros en el fuerte San Carlos.

En el recorrido de hoy, subiremos por la cara sur, por la empinada ladera del monte Soncarazo que exige un notable esfuerzo. En épocas del deshielo y de grandes lluvias, podemos vernos sorprendidos por preciosas cascadas que brotan de las rocas; incluso, podemos verlas heladas. Una vez arriba, sólo consiste en caminar entre hermosas sabinas, dejarse sorprender por la presencia de alguna rapaz, disfrutar del impresionante silencio que reina allá arriba y otear el bellísimo paisaje que rodea esta maravilla de la naturaleza. Eso sí, cuidado con las rocas cortantes y afiladas que dificultan el caminar, y con las cárcavas que, en épocas de nieves, pueden ser muy peligrosas. Por lo demás, la ruta es excepcional y una de las mejores formas de disfrutar de la Peña. Os aseguro que pasaréis tres horas inolvidables y que terminaréis con ganas de repetirla.

Descripción del recorrido

Salimos de Carazo en dirección a la Ermita del Sol y ascendemos por el lado sur por un barranco en el que nace el río Mataviejas o Ura. La subida es relativamente empinada, sin grandes dificultades, pero exige un esfuerzo notable. En apenas unos minutos, habremos coronado por el castro celta y nos adentramos en la denominada meseta de Soncarazo. Llegamos hasta el final de la mesa, donde, en la cara norte, tenemos magníficas vistas del Valle del Arlanza y de un montón de pueblos ubicados en la comarca de Salas de los Infantes. Pronto nos recibirán manadas de buitres y nos sorprenderán la paz y el silencio que reinan en esta meseta.
Continuamos la ruta por la izquierda y próximos a los impresionantes acantilados que miran hacia el norte durante unos dos kilómetros aproximádamente, para ir en busqueda de una de las dos pequeñas aberturas o desfiladeros que nos bajan hasta el collado de La Rasa, situado entre las dos mesetas: Soncarazo y el Fuerte de San Carlos. Desde aquí, girando 90 grados, nos dirigimos a la izquierda para intentar buscar un descenso, apenas señalizado por un hito malformado, que nos conducirá por una pendiente resbaladiza hasta el precioso Camino de Las Llanas. Al llegar a un amplio camino forestal, podemos seguir recto por la izquierda hasta Carazo o abrir un portón situado enfrente de las granjas y ascender hasta Betterville, campo de concentración en la película de «El Bueno, el feo y el malo», ubicado en la Majada de las Merinas. Optamos por la segunda opción y, caminando entre matorrales -recientemente hemos comprobado que la Asociación Cultural Sad Hill ha señalizado este tramo con tablillas-, llegamos a la majada. Tras una breve visita y una lectura de los ilustrativos carteles, regresamos a Carazo por un sendero que arranca por la parte de atrás del fuerte.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Ermita de la Virgen del Sol

La Ermita de la Virgen del Sol se encuentra junto al nacimiento del río Mataviejas o Ura, en la falda de la Peña de Carazo. Su virgen es la patrona del pueblo, a la que los caraceños rinden un sentido homenaje cada año en sus fiestas de agosto. Saliendo del pueblo en procesión, van bailando desde la villa hasta la ermita al son de dulzainas y tamboril en un increíble esfuerzo sólo propio de feligreses con una gran devoción.

Meseta de Soncarazo.

Es la meseta calcárea más importante que encontramos en la Peña de Carazo. Se ha podido comprobar la existencia de poblamientos en esta altiplanicie desde tiempos prehistóricos. De hecho, se han encontrado restos de un castro de la Primera Edad del Hierro. En el centro de la meseta hay una cárcava bastante profunda. Desde los cantiles de su cara norte, puede observarse el vuelo de las rapaces y ver, al fondo, una espectacular panorámica del valle del Arlanza y de varias cumbres del Sistema Ibérico: San Lorenzo, Mencilla, Trigaza Norte y Trigaza Sur, San Millán, Urbión Campiña, Gayubar, Pico Águila etc….

Camino de las Llanas

Precioso sendero de unos dos kilómetros y medio, en el que podremos observar vuelos de rapaces, admirar los cantiles cortados de la peña a la izquierda, y pasar junto a enebros y robles centenarios de gran belleza.

Betterville

Para su mejor comprensión, reproducimos aquí el texto que aparece en el panel informativo que encontramos en el lugar: » La escena se rodó en un altozano cercano a la localidad de Carazo conocido como Majada de las Merinas. Para ello se construyó bajo un proyecto del escenógrafo Carlo Simi un imponente fuerte con profundos fosos, empalizada y edificaciones anejas donde se representa lo peor de la guerra, torturas, ejecuciones… Sergio Leone se inspiró en grabados y fotografías reales de la Guerra de Secesión americana y del campo nordista de Andersonville (Georgia) en 1864, tomadas por Mathew Brady, donde se cometieron ejecuciones masivas de prisioneros, hacinamiento, y hasta canibalismo. La escena incluye la tremenda paliza que propina el cabo Wallace (Mario Brega) a Tuco durante el interrogatorio del sargento Sentencia. Leone incluye una banda de músicos que tocan para silenciar las torturas. En esto se inspiró en bandas de judíos en los campos nazis durante la Segunda Guerra Mundial.»

Carazo

La existencia de varios castros celtas en su peña y en los alrededores del pueblo nos dice que estamos ante una localidad muy antigua. De hecho, aparece citada en el Poema de Fernán González. Se sabe que, en el lugar que hoy ocupa, hubo importantes asentamientos celtas y romanos, de los que aún quedan algunos vestigios. Debido a su situación estratégica, estaba cruzada por una gran vía de comunicaciones, construída por los romanos, que unía Clunia con Tritium Magallum, actual Tricio en la Rioja. Hoy en día, es una pequeña villa con apenas 40 habitantes que viven principalmente de la ganadería y la agricultura. Es conocida fundamentalmente por haberse rodado allí dos películas: El Valle de las Espadas y el Bueno, el feo y el malo. Tiene dos monumentos destacados: la Iglesia de Santa Eugenia (siglo XVI), con un interesante retablo clasicista de madera policromada y una pila bautismal románica, y la Ermita de la Virgen del Sol, anteriormente comentada.

Avisos y recomendaciones

En la meseta de Soncarazo hay que caminar con enorme cuidado, además de llevar un buen calzado, ya que el suelo está repleto de piedras afiladas y cortantes. En épocas de nieve es muy peligroso caminar por la cima, ya que hay cárcavas y torcas que están cubiertas de nieve y no son visibles, por lo que recomendamos abstenerse de ir en estas condiciones atmosféricas, a no ser que seamos senderistas o montañeros expertos.

En la bajada hacia el sendero de Las Llanas, hay unos 200 metros en los que hay que trepar y bajar con mucho cuidado ya que está llena de piedras sueltas y es bastante resbaladiza.

En la subida a Betterville, hay que ir muy pendientes del track para coger bien el portón que nos llevará hasta lo alto de la majada. Recientemente se ha señalizado con tablillas y ya no tiene ninguna pérdida.

Más información en los siguientes enlaces:

http://www.carazo.es/content/historia

https://es.wikipedia.org/wiki/Carazo_(Burgos)

Asociación Cultural Sad Hull: http://www.acsadhill.es/

Monasterio de la Sierra (Ruta III): Dehesa, Roble Singular, Cabeza San Vicente.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 4,980 Kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 1h30- 2 horas
  • Desnivel: 252 m.
  • Altitud mínima: 1160 m
  • Altitud máxima: 1412

Reseña

El Pico o Cabeza San Vicente es una modesta cumbre (1359m), situada en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. En él, pueden encontrarse vestigios de un castro prerromano y de un cementerio. Destacar la impresionante panorámica que tenemos desde su cima. Desde lo más alto, podemos contemplar numerosas localidades serranas, diferentes cumbres: Urbión, Campiña, Mencilla, San Millán, Peña Carazo, Pico Navas etc..,, y la nueva presa de Castrovido. Adornando la cima, podemos ver un vértice geodésico y un gran cruz de madera en el suelo con la inscripción «Dios te ama».

La ruta se inicia en una pista forestal que sale del pueblo y, posteriormente, avanza por preciosas veredas rodeadas de robles albares y rebollos hermosísimos que la hacen muy agradable. Además de una excelente panorámica, tiene también dos grandes atractivos un roble singular en la primera ladera del caminoy las preciosas formaciones rocosas que sujetan la cumbre de San Vicente.

A pesar de subir casi 300 metros, el itinerario es muy sencillo, y la ascensión, bastante tendida por lo que es totalmente asequible a todo tipo de públicos, siempre y cuando estén acostumbrados a hacer ejercicio físico de forma habitual.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo, junto a la iglesia, y continuamos por la Calle Mayor. Al llegar a una bifurcación, nos vamos por el camino forestal de la derecha y bajamos hasta un puente que cruza el arroyo Valladares. Aunque la ruta se puede seguir por el camino forestal denominado «Camino de Monasterio a Palacios», seguimos de frente y atajamos por una preciosa vereda que nos acerca a un enorme roble singular y nos sube hasta Peñalosa. Seguimos ascendiendo un poco más y , unos metros más adelante, dejamos el camino forestal y nos vamos a la derecha. Siguiendo una senda bien marcada, entre matorrales de roble y preciosas formaciones rocosas llegamos a la cima del Pico San Vicente. Desde su vértice geodésico y las rocas que lo rodean, nos perdemos en la contemplación de una bellísima panorámica de varias cimas: San Lorenzo, San Millán, Humarrero, Peña Carazo etc., y del pueblo de Monasterio.
Cumplido nuestro objetivo de coronar la cima, desandamos unos metros y nada más abandonar la cumbre nos vamos por una vereda, bien señalizada con un hito, que parte a la izquierda. La senda es angosta pero hermosa para disfrutar de viejos robles y múltiples plantas de brezo que adornan la bajada hasta el otro puente que cruza el arroyo Valladares. En el camino habremos dejado una vieja tenada en ruinas y un precioso árbol muerto de enormes dimensiones.
Ya en el camino forestal, una breve ojeada a las piedras de moler, traídas desde el molino y abandonadas en la parte izquierda del camino junto al río, y subida al pueblo por una empinada cuesta que, a través de la Calle Miguel de Cervantes, nos lleva a nuestro punto de partida.
Llegados al pueblo, sólo nos queda una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarnos en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, la fragua, el potro de herrar, la Torre del Reloj y algunas chimeneas cónicas.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa y Roble Singular.

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

Mirador de Peñalosa

Cabeza San Vicente

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano).

Surgido al pie de los montes Cucurucho y San Vicente, se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar y negral, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que lo da nombre. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse con niños siempre y cuando estén bien custodiados en la cima.

También podemos enlazarla con el Monasterio de Alveinte (ver Ruta V), aunque la exigencia es mucho mayor y ya tendría una dificultad moderada.

Monasterio de la Sierra (Ruta X): Dehesa, El Castillejo/Ciudad Encantada, Calderas de Matalhierro, Pico San Vicente.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 15,520 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30- 4 horas
  • Desnivel: 597 m.
  • Altitud mínima: 1172 m
  • Altitud máxima: 1458

Reseña

El Castillejo (1390m), llamado también «La Ciudad Encantada» por los caprichosos conglomerados silíceos del Cretácico que constituyen este conjunto rocoso, es un enclave singular, cada vez más conocido y visitado, que se encuentra a los pies de las sierras de Trasomo y Neila, en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. A plena vista o escondidas en recónditos rincones, tanto en el alto de El Burrero como a lo largo de todo el recorrido de la ruta, podemos encontrar espectaculares relieves y formas más pequeñas de piedra tales como setas, mesas, arcos etc…, que se han ido puliendo a lo largo de millones de años por la acción del agua, el hielo y el viento, y que impresionan por su espectacular originalidad y belleza.

Por otro lado, las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas en las rocas por la acción del agua del río Valladares a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada.

Finálmente, el Pico o Cabeza San Vicente es una modesta cumbre (1359m), situada en el mismo término municipal, que nos ofrece unas impresionantes vistas de la zona. Desde lo más alto, podemos contemplar numerosas localidades serranas, diferentes cumbres: Urbión, Campiña, Mencilla, San Millán, Peña Carazo, Pico Navas etc..,, y la nueva presa de Castrovido. Adornando la cima, podemos ver un vértice geodésico y la peana de una gran cruz de madera que, tras caer al suelo, ha sido retirada.

La ruta, un poco larga pero fácil para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico, está diseñada con una cuádruple finalidad: pasear por la dehesa de este silencioso pueblo, repleta de hermosos robledales y hayas, y adornada con preciosos canchales de piedra cubiertos de musgo que hacen del lugar un espacio único y singular; visitar el Castillejo (1390 m) o Ciudad Encantada y ver de cerca las impresionantes formaciones rocosas, rodeadas en primavera de bellísimos brezos en flor con sus colores púrpuras y blancos; asomarnos a la garganta de Matalhierro y contemplar su modesta, pero bella cascada; ascender al pico San Vicente y disfrutar de la bella panorámica que desde allí se ofrece.

El camino, que transcurre en sus inicios por la pista forestal de Cargaduelo, y, posteriormente, por preciosas veredas flanqueadas por brezos, estepas y esquenos, es un entorno ideal para aquellos que quieran perderse, solos o en familia, en la serenidad y el silencio de la naturaleza y desconectar de toda su actividad diaria.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos. Nos vamos a la izquierda por el denominado «Camino de Cargaduelo» y ascendemos por una amplia pista forestal que divide la dehesa durante unos 4,5 kms aproximadamente; avanzamos entre brezos, estepas, algunos helechos, gran cantidad de enormes robles albares centenarios, y bastantes pinos en lo más alto. Hemos dejado la tenada de Cargaduelo en ruinas a mitad de camino. Casi en la cima, nos paramos a contemplar las preciosas vistas del Castillejo que pueden verse desde la pista forestal. Coronamos y nos vamos a la derecha para ver de cerca y tocar el Castillejo, Peña Amarilla y contemplar múltiples e inimaginables formaciones rocosas en el entorno. El lugar es único y de tal belleza que cuesta abandonarlo.
Lo hacemos regresando al camino forestal. Bajamos unos metros y nos vamos en búsqueda de una angosta y escondida senda que nos da acceso a las calderas de Matalhierro. La encontramos a la parte derecha, unos metros antes de llegar a un puente sobre al arroyo Valladares. La seguimos con cuidado, ya que en algunos sitios no es muy visible. Muy pronto topamos con la caldera. Nos acercamos con cuidado para ver su enorme garganta. La cascada , que en otras épocas del año suele mostrarse silenciosa y con escasa agua, hoy suelta un bello, inmenso y sonoro chorro.
Cumplido nuestro primer objetivo, vamos a por el segundo: subir al Pico San Vicente. Para ello, regresamos en dirección al pueblo por una angosta senda, bien marcada con múltiples hitos, que enlaza con el camino de Peñalrayo; mientras, seguimos contemplando preciosas vistas de la Ciudad Encantada a nuestra derecha. Un poco más adelante, nos desviamos unos 200 metros para bajar a ver un precioso colmenar rústico que queda escondido a la izquierda del camino. Regresamos a la senda principal y continuamos la ruta por un amplio sendero que cruza dos hermosos puentes de losas de piedra. Por este mismo camino y poco antes de llegar a un arroyo, normalmente seco, nos desviamos a la izquierda, bajamos campo a través por el Burrero, cruzamos el Arroyo Valladares y, por el camino de la izquierda, iniciamos el ascenso al Pico San Vicente.
Aunque la ruta se puede seguir por el camino forestal, denominado, «Camino de Monasterio a Palacios», seguimos de frente y atajamos por una preciosa vereda que nos acerca al paraje de Fuente Umbría, donde hay un enorme roble singular, y nos sube hasta Peñalosa. Seguimos ascendiendo un poco más y , unos metros más adelante, dejamos el camino forestal y nos vamos a la derecha. Siguiendo una senda bien marcada, entre matorrales de roble y preciosas formaciones rocosas, llegamos a la cima del Cabeza San Vicente. Desde su vértice geodésico y las rocas que lo rodean, nos perdemos en la contemplación de una bellísima panorámica de varias cimas: Mencilla, San Millán, Humarrero, Peña Carazo etc., y de varios pueblos de la Sierra., con una preciosa estampa de Monasterio abajo en las faldas del pico.
Cumplido nuestro objetivo de coronar la cima, desandamos camino y nada más abandonar la cumbre nos vamos por una vereda, bien señalizada con un hito, que parte a la izquierda. La senda es angosta, pero hermosa para disfrutar de viejos robles y múltiples plantas de brezo que adornan la bajada hasta el otro puente que cruza el arroyo Valladares. En el camino, habremos dejado una vieja tenada en ruinas y un precioso árbol muerto de enormes dimensiones.
Ya en el camino forestal, una breve ojeada a las piedras de moler, traídas desde el molino y abandonadas en la parte izquierda del camino junto al río, y subida al pueblo por una empinada cuesta que, a través de la Calle Miguel de Cervantes, nos lleva a nuestro punto de partida.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa de Monasterio

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

El Castillejo

Calderas de Matalhierro.

Dehesa de Monasterio

Mirador de Peñalosa

Cabeza / Pico San Vicente

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Esta ruta VIII es un combinado de nuestras rutas II y VI con el objeto de hacer la cima y la ciudad encantada en un solo recorrido (ver Ruta II) y ( Ruta VI) de este mismo usuario, y hacer con ambas una ruta muy completa y atractiva.

Si se hace la ruta en época de lluvias, hay que tener mucho cuidado al acercarse a la caldera. El suelo es muy resbaladizo y uno puede caerse al fondo de la caldera. Otra dificultad en épocas de muchas lluvias y de deshielo es que hay que cruzar el río, Este puede llevar bastante agua, por lo que recomendamos no hacerla en pleno invierno o hacer una alternativa sin tener que cruzar el río Valladares (haciendo la ruta VI primero y luego la II por separado haríamos prácticamente el mismo itinerario).

Si disponemos de tiempo, merece la pena hacer una breve visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarse en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, la fragua, el potro de herrar, la Torre del Reloj, la fuente de piedra y algunas chimeneas cónicas.

Más información en el sigiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

Monasterio de la Sierra (Ruta V): Dehesa, Roble Singular, Pico/Cabeza San Vicente, Monasterio Alveinte.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 12, 760 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h- 3.30 horas
  • Desnivel: 506 m.
  • Altitud mínima: 1052 m
  • Altitud máxima: 1348

Reseña

El Pico o Cabeza San Vicente es una estribación boscosa de la Sierra de Neila. Es una cima modesta con tan solo 1359m de altitud. Por otro lado, el Monasterio de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte, que da nombre al pueblo, es el monumento más importante del patrimonio cultural de Monasterio de la Sierra. A pesar de los esfuerzos de sus vecinos por limpiar la vegetación que lo rodea e intentar mantener en pie sus escasos restos, tiene el honor de ser ahora el primer monumento incluido en la Lista Roja del Patrimonio, elaborada por Hispania Nostra, debido a su total abandono por parte de los organismos públicos competentes. Está situado a unos 3,5 kms del núcleo urbano. Fue fundado en 1440 por los monjes franciscanos sobre otro edificio anterior; fue saqueado e incendiado por las tropas francesas en 1810, expropiado con la desamortización de Mendizábal y abandonado de forma definitiva en 1835. Desde entonces, ha sido frecuentemente expoliado, sabiéndose que, a principios del siglo pasado, fue destruido casi por completo para utilizar sus piedras en la construcción de una central eléctrica próxima al monasterio que alimentó durante varios años las fábricas madereras de Salas de los Infantes. Todo ello, ha tenido graves consecuencias en un edificio que ya tan solo conserva el altar la iglesia, la bóveda de crucería, algunos ventanales góticos y unos pocos muros a su alrededor. De su historia destacamos que fue refugio del Cura Merino y de la Junta Provincial de Defensa de Burgos durante la Guerra de la Independencia, y que, según la leyenda, este fue un lugar de castigo para los monjes: «Fraile, ¿qué hiciste, que Alveinte viniste?, te recitan los lugareños cuando te hablan del lugar. Recientemente hemos sabido que se salvó de las aguas del pantano porque se rebajó la altura de la presa. Ambos lugares de interés se encuentran en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos.

Diseñamos la ruta con un doble objetivo. En primer lugar, ascender al San Vicente y disfrutar desde esta cima de una impresionante panorámica. En segundo lugar, visitar las ruinas del monasterio y envolvernos en la paz, belleza y el silencio del lugar.

El camino, además, transcurre por una pista forestal primero y, posteriormente, por preciosas veredas rodeadas de robles albares y rebollos hermosísimos que lo hacen muy agradable. Tiene también otros dos grandes atractivos: un roble singular en la primera ladera del camino y preciosas formaciones rocosas sujetando la cumbre.

Aunque solo se suben unos 300 metros de altitud, el recorrido es complicado en uno de sus tramos, debido a que las veredas desaparecen entre los matorrales y hemos de avanzar campo a través. No obstante, la ruta es bastante recomendable para aquellos que quieran tener un contacto sereno con la naturaleza.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo, junto a la iglesia, y continuamos por la Calle Mayor. Al llegar a una bifurcación, nos vamos por el camino forestal de la derecha y bajamos hasta un puente que cruza el arroyo Valladares. Aunque la ruta se puede seguir por el camino forestal, denominado, «Camino de Monasterio a Palacios», seguimos de frente y atajamos por una preciosa vereda que nos acerca a un enorme roble singular y nos sube hasta Peñalosa. Seguimos ascendiendo un poco más y , unos metros más adelante, dejamos el camino forestal y nos vamos a la derecha. Siguiendo una senda bien marcada, entre matorrales de roble y preciosas formaciones rocosas llegamos a la cima del Pico San Vicente.
Cumplido nuestro objetivo de coronar la cima, volvemos por el mismo camino y nada más abandonar la cumbre nos vamos por una vereda, bien señalizada con un hito, que parte a la izquierda. La senda es angosta pero hermosa para disfrutar de viejos robles, rebollos y múltiples plantas de brezo que adornan la bajada hasta el otro puente que cruza el arroyo Valladares. En el camino habremos dejado una vieja tenada en ruinas y un precioso árbol muerto de enormes dimensiones.
Ya en el camino forestal, tomamos el camino de la izquierda sin cruzar el puente y continuamos por él durante unos tres kilómetros y medio. Cerca ya de nuestro segundo objetivo, atravesamos una larga era redonda, Campo Cubillo, lugar en el que las gentes del lugar celebran la fiesta de la patrona del Monasterio; siguiendo todo recto, nos vamos acercando al Monasterio.
Podemos acceder a las ruinas por un sendero-arroyo que arranca en la parte derecha del camino. Lo hemos señalizado con un waypoint, pero lo más recomendable es seguir hasta un prado vallado, saltar la pared de piedra que rodea el portón y cruzarlo hasta el final. Salimos del prado y bordeando la pared por fuera, a unos 100 metros habremos llegado al Monasterio.
Realizada la visita, volvemos al portón para iniciar el regreso al pueblo por una vereda que arranca a la derecha. Al principio, la senda, aunque es angosta, está bastante limpia, pero, a partir del kilómetro 9 y hasta llegar al manantial que surtió de agua al monasterio durante muchos años (km 9.700) – hoy es un abrevadero, Pilones del Bardalón, y han desaparecido las canalizaciones que conducían el agua -, hay que prestar mucha atención al track porque la vereda, en algunos tramos, está oculta entre matorrales de roble. Lo mismo sucede hasta llegar a las Tenadas de Peñacorrales (Km 10.200).
Una vez aquí, un amplio sendero rodado nos sube hasta el Camino de Monasterio a Palacios por el que volveremos al pueblo siguiendo el mismo itinerario que habíamos realizado al principio de la ruta.
Llegados a Monasterio, sólo nos queda una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarnos en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, la fuente de piedra, el potro, la fragua, la Torre del Reloj y algunas chimeneas cónicas.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa y Roble Singular.

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

Mirador de Peñalosa

Cabeza San Vicente

Desde esta modesta cumbre (1359m), podemos disfrutar de una impresionante panorámica; desde lo más alto, podemos contemplar numerosas localidades serranas, diferentes cumbres: Urbión, Campiña, Mencilla, San Millán, Peña Carazo, Pico Navas etc..,, y la nueva presa de Castrovido. Adornando la cima, podemos ver un vértice geodésico y una gran cruz de madera en el suelo con la inscripción «Dios te ama». También tenemos una preciosa vista de la escondida localidad de Monasterio.

Monasterio de Alveinte

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Esta ruta V aglutina las Ruta II y Ruta III de este mismo usuario. Recomendamos hacerla en esta dirección, porque, aunque la ruta está bien marcada por hitos o señuelos en casi toda su recorrido, entre el kilómetro 9 y el 10 hay varias veredas que están tapadas por matorros. Siguiendo el track en esta dirección, desde el portón que da acceso al Monasterio de Alveinte, es muy fácil encontrarlas; en cambio, si lo hacemos en la dirección contraria, podemos perdernos fácilmente en esa parte del recorrido.

Más información en el siguiente enlace:

Ayuntamiento de Monsterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

Monasterio de la Sierra (Ruta IX): Dehesa, Roble Singular, Ruinas de Gozmediano / Bustomediano o Aguamediano, Cabeza San Vicente.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 13,180 Kms.
  • Dificultad: moderada con exigencia baja
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30- 4h
  • Desnivel: 421 m.
  • Altitud mínima: 1110 m
  • Altitud máxima: 1350 m

Reseña

Gozmediano, también denominado Bustomediano o Aguamediano, es un poblado surgido en el siglo XI (1044), ahora desaparecido. En él, apenas se conservan unas pocas tumbas antropomorfas, El resto de la necrópolis fue trasladado al atrio de la Ia Iglesia de Monasterio y a las escaleras de subida a la Iglesia de Santa María la Mayor de Salas de los Infantes en 1974. Por lo demás, el poblado está bastante deteriorado y es difícil encontrar vestigios que nos ayuden a reconstruir mentalmente el poblado.

Por otro lado, el Pico o Cabeza San Vicente es una modesta cumbre (1359m), situada en el término municipal de Monasterio de la Sierra, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 de Burgos. En él, pueden encontrarse vestigios de un castro prerromano y de un cementerio. Destacar la impresionante panorámica que tenemos desde su cima. Desde lo más alto, podemos contemplar numerosas localidades serranas, diferentes cumbres: Urbión, Campiña, Mencilla, San Millán, Peña Carazo, Pico Navas etc..,, y la nueva presa de Castrovido. Adornando la cima, podemos ver un vértice geodésico y un gran cruz de madera en el suelo con la inscripción «Dios te ama».

La ruta se inicia en una pista forestal que sale del pueblo y, posteriormente, avanza por preciosas veredas rodeadas de robles albares y rebollos hermosísimos que la hacen muy agradable. Además de una excelente panorámica, tiene también tres grandes atractivos un roble singular en la primera ladera del camino, las tumbas antropomorfas del poblado medieval ya citadas, y las preciosas formaciones rocosas que sujetan la cumbre de San Vicente.

A pesar de subir casi 300 metros, el itinerario es muy sencillo, y la ascensión, bastante tendida. Sólamente la longitud del recorrido hace que la clasifiquemos con una exigencia media, pero es totalmente asequible a todo tipo de públicos, siempre y cuando estén acostumbrados a hacer ejercicio físico de forma habitual.

Descripción del recorrido

Salimos del centro del pueblo, junto a la iglesia, y continuamos por la Calle Mayor. Al llegar a una bifurcación, nos vamos por el camino forestal de la derecha y bajamos hasta un puente que cruza el río Valladares. Aunque la ruta se puede seguir por el camino forestal denominado «Camino de Monasterio a Palacios», seguimos de frente y atajamos por una preciosa senda que nos acerca a un enorme roble singular y nos sube hasta Peñalosa. Seguimos ascendiendo un poco más y , unos metros más adelante, dejamos el camino forestal y nos vamos a la izquierda por el camino de Monasterio a Palacios. Por otro camino forestal, poco después convertido en una bellísima vereda que se esconde a veces entre los matorrales que dificultan nuestro caminar, nos vamos en búsqueda del desaparecido poblado de Aguamediano. Lo encontramos a la izquierda hacia el km 6 del recorrido. Trás dar múltiples vueltas, finálmente podemos encontrar 3 sarcófagos dispersos y un cuarto que hace de pila de una fuente junto al camino.
Cumplido el objetivo, regresamos al pueblo por la misma angosta senda y el camino rodado que lo continua. Al llegar al km 10, nos desviamos a la izquierda para ascender al Pico San Vicente. Siguiendo una senda bien marcada, entre matorrales de roble y preciosas formaciones rocosas llegamos a la cima del Pico San Vicente. Desde su vértice geodésico y las rocas que lo rodean, nos perdemos en la contemplación de una bellísima panorámica de varias cimas: San Lorenzo, San Millán, Humarrero, Peña Carazo etc., y del pueblo de Monasterio.
Cumplido nuestro segundo objetivo de coronar la cima, volvemos por el mismo camino y, nada más abandonar la cumbre, nos vamos por una vereda, bien señalizada con un hito, que parte a la izquierda. La senda es angosta pero hermosa para disfrutar de viejos robles y múltiples plantas de brezo que adornan la bajada hasta el otro puente que cruza el arroyo Valladares. En el camino habremos dejado una vieja tenada en ruinas y un precioso árbol muerto de enormes dimensiones.
Ya en el camino forestal, una breve ojeada a las piedras de moler, traídas desde el molino y abandonadas en la parte izquierda del camino junto al río, y subida al pueblo por una empinada cuesta que, a través de la Calle Miguel de Cervantes, nos lleva a nuestro punto de partida.
Llegados al pueblo, sólo nos queda una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas que reposan junto al templo, refrescarnos en la fuente de San Pedro que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como el lavadero, el abrevadero, el potro de herrar, la fragua, la Torre del Reloj y algunas chimeneas cónicas.

Puntos de interés / Waypoints

Dehesa y Roble singular.

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

Mirador de Peñalosa

Poblado medieval de Gozmediano / Bustomediano o Aguamediano

Cabeza San Vicente

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano).

Surgido al pie de los montes Cucurucho y San Vicente, se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar y negral, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que lo da nombre. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

En la vereda que va a Gozmediano, hay que ir muy atentos al track o a los hitos. A veces, están escondidos y podemos despistarnos fácilmente.

Más información en el siguiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes