Barbadillo de Herreros: la Umbría, cascada del Chorranco y Pico o Cerro dos Hombres

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización pobre: algunas marcas sueltas y varios hitos.
  • Distancia: 15 kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia baja-media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4-4:30 horas.
  • Desnivel: 720 m.
  • Altitud mínima: 1.110 m
  • Altitud máxima: 1.693 m

Reseña

Enclavado en pleno corazón del Espacio Natural Sierra de la Demanda (Sistema Ibérico), a los pies del techo de Burgos: Pico San Millán (2.132m), Barbadillo de Herreros es uno de esos pueblos en los que naturaleza e historia se funden de manera perfecta. Y es que quienes lo visitamos con frecuencia consideramos a Barbadillo como uno de esos entornos naturales ideales para realizar múltiples actividades deportivas: senderismo del bueno, montañismo, ciclismo de montaña, caza, pesca etc…, para gozar del campo en su estado más puro e imbuirse en exóticos rincones en los que sólo el rumor del agua rompe el impresionante silencio. Todo este encanto no sería posible sin la existencia de la abundante agua que proporcionan los ríos Pedroso y La Umbría, de importantes cumbres en sus alrededores, de una variada flora, en la que destacan sus hermosos bosques de roble rebollo, haya, pino de explotación, chopo, acebo y serbal principalmente, y de una fauna rica en mamíferos: corzos, ciervos, jabalíes y, en menor medida, zorros, lobos, tejones, gatos monteses, liebres etc…, y aves como buitres, milanos, cuervos, grajos, cárabos y grullas entre otras especies menos abundantes.

Acompaña a toda esta riqueza natural, una copiosa y apasionante historia. Cronistas e historiadores tienen una magnífica oportunidad de investigar los vestigios de los asentamientos de la Edad de Hierro y documentos que aún quedan de sus más de 1.100 años de historia: el antiguo Alfoz de «Barbatiello de Ferreros» (siglo X) y su integración en el Alfoz de Lara en el siglo XI, su relación con el Monasterio de San Pedro de Arlanza, las Reales Cédulas de 1.288, la dependencia de Barbadiel de Ferreros de la Familia de los Velasco en el siglo XIV, la prosperidad del pueblo durante la trashumancia, la interesante actividad minera de los siglos XIX y XX , sus monumentos religiosos actuales….

Aunque es un poco larga, la ruta es espectacular y emocionante. Recorrer la maravillosa senda de la Umbría, que flanquea el río dejándonos magníficas estampas impresionistas; conocer la Cascada del Chorranco lanzando grandes chorros de agua en épocas de deshielo o de muchas lluvias; ascender entre centenarios robles rebollos al Pico Dos Hombres y al Cerro Guariste y disfrutar de la impresionante e inolvidable panorámica que hay de las numerosas cumbres de la Demanda, es algo sólo destinado a ese tipo de personas selectas que buscan nuevas sensaciones con el agua, rincones inéditos o paisajes maravillosos y únicos. Porque, en esta bella localidad serrana, todo es extraordinariamente primoroso, alucinante, indescriptible. En resumen, si buscas senderismo del bueno en un paisaje privilegiado, si necesitas aire puro en medio de una naturaleza en perfecto estado de conservación, si quieres conocer buena gente o, si quieres descansar en un precioso pueblo, esta es tu ruta. ¡Te sorprenderá gratamente! ¡Con mucha agua, alucinarás!.

Descripción del recorrido

Salimos de la Plaza Mayor de Barbadillo de Herreros por la carretera BU-825 en dirección a Monterrubio de la Demanda. Al final del pueblo y sin cruzar el puente del río Pedroso, nos vamos a la izquierda por la C/ Santiuste. Entramos en la Ferrería, primero, y , después, buscamos el Camino del Chorranco al otro lado de un abandonado ferrocarril, convertido, en 2003, en un excelente camino natural ecológico. Avanzamos junto al río y no cruzamos el puente de madera. Continuamos por el margen izquierdo del río, junto a un precioso bosque de hayas y robles musgosos, frecuentemente adornados con un precioso musgo, hasta el arroyo del Chacarro y la Cascada del Chorranco (km 4,2). En épocas de lluvia y hielo, solemos encontrar una hermosa chorrera con algunos carámbanos en los laterales. El lugar, cuando hay mucho agua, invita a disfrutar del suave ruido y de las elegantes formas que va formando el salto de agua. Volvemos a la orilla del río Umbría, cruzamos el arroyo del Chacarro y cogemos, a la izquierda, una estrecha y escondida senda que arranca justo al otro lado del arroyo. Por esta vereda, a veces tapada y obstruida por las ramas de los matojos, ascendemos una dura y empinadísima cuesta, de casi el 30% de desnivel, hasta un balcón natural, próximo a la Tenada de Urdiales, desde donde tenemos una magnífica vista del barranco, del valle y hayedo de la Umbría. Tomamos, después, un amplio camino rodado, escoltado por preciosos helechos y centenarios robles rebollos, que nos sube hasta el Camino de Urdiales. Seguimos por la derecha para recorrer apenas 200 metros e irnos por la izquierda por otra pista forestal, la cual, tras pasar por el Cerro de Camorro y cruzar el Camino de la Demanda, corona en el punto más alto de la ruta: Pico o Cerro dos Hombres (km 8,3) . Nos perdemos en identificar con nuestro «pickfinder» las múltiples cumbres que se divisan desde el gran hito y refugio de piedras que preside la cima.
Iniciamos el descenso por el Camino de la Demanda hasta el Cerro de Guariste, primero, y hasta la confluencia con el Camino de Urdiales después. Éste nos lleva directos a la vía verde y a la zona de la Icilla (Km 13,6), área recreativa idónea para comer en alguna de las mesas que tiene el área, y , si el tiempo lo permite, para remojarse en el río. Desde aquí, desandamos el primer kilómetro y medio para volver a a nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

La Ferrería y el ferrocarril, hoy convertido en vía verde (km 1,6)

Ambos son símbolos de la época más gloriosa de Barbadillo de Herreros, en la que el pueblo llegó a alcanzar una población de casi dos mil habitantes, a tener dos ferrerías, una herrería y un tren que transportaba el mineral hasta Burgos.

La fundición es una actividad que ya estaba recogida en los documentos del Monasterio de Arlanza. Su comienzo se remonta al siglo XV. La ferrería que vemos en la ruta data de 1.875 y dejó de utilizarse en 1.926, cuando todavía se empleaba para la reducir el mineral de hierro. En ella, se llevaban a cabo las fundiciones del mineral, que se extraía en Barbadillo y en los pueblos de alrededor utilizando carbón vegetal, para transformarlo en lingotes. El auge de esta actividad minera propició la construcción, por parte de una empresa minera británica, de un ferrocarril que unía Monterrubio de la Demanda con la estación de Villafría en Burgos. El tren, sorprendentemente y bajo la sospecha de la corrupción, no llegó a Monterrubio; sólo funcionó entre los años 1.902 y 1.910, y nunca cumplió la otra función para la que fue diseñado y subvencionado por la diputación burgalesa: transportar viajeros a Burgos. Las vías fueron tristemente desmanteladas en 1.947, aunque, como único elemento positivo, su construcción favoreció el gran descubrimiento de los años 80: los Yacimientos de Atapuerca. Estuvo abandonada hasta que en el año 2.003 fuera transformada en un camino natural ecológico, denominado la Vía Verde del Ferrocarril Minero, por el Ministerio de Medio Ambiente. Dada la escasa dificultad de su recorrido, hoy en día es una de las mejores opciones para descubrir, andando, en bici o en caballo, las mismísimas entrañas de la Sierra de la Demanda.

Río la Umbría, arroyo del Chacarro y cascada del Chorranco.

El paraje de la Umbría está moldeado por un río del mismo nombre, que transporta aguas muy limpias y cristalinas, en el que, en tiempos pasados, era frecuente ver saltar alguna trucha de alta montaña. Hoy es casi un milagro ver alguna, ya que se han sido devoradas por la pesca y se encuentran en estado de recuperación. En su margen derecho está poblado de robles musgosos. En su margen izquierdo, por un hermoso hayedo, mezclado con amplias manchas de pinos de explotación, que en otoño ofrece un colorido de gran belleza. Es destino de varias arroyos, siendo el de Chacarro o Chorranco el más importante. Éste origina un bonito salto de agua de unos 20 metros de altura y dos vertientes de cascada, conocido como Cascada del Chorranco, poco antes de entregar sus aguas al río de la Umbría unos pocos metros más adelante.

Robledal y Tenada de Urdiales.

Urdiales es una gran masa forestal, principalmente cubierta por robles rebollos y helechos. En uno de sus pastizales yace una tenada que es parte de la riqueza etnográfica y símbolo de la gran cabaña ganadera que tuvo Barbadillo. Está siendo rehabilitada por el ayuntamiento con la idea de convertirla en un refugio de montaña para senderistas en un futuro.

Pico o Cerro dos Hombre (1.693 m)

Situado en la zona sur de la Sierra de la Demanda, el Pico dos Hombres es la cumbre más importante del municipio y un destino común para varias rutas que salen desde Barbadillo, como es el caso de la ruta que estamos describiendo. Está rodeado de varios pastizales y dominado por un gran hito de piedras, desde donde se divisan varias cumbres importantes del Sistema Ibérico: San Millán, Cabeza Aguilez y Otero al norte; San Lorenzo al noreste; Sierra de Neila y Pico Urbión, al Sur. Merece la pena entretenerse en identificarlas con wikiloc o “pickfinder”.

Refugio / Torre de vigilancia de Cerro Guariste.

Se trata de una torre de vigilancia abandonada situada a 1.643 m de altitud. Desde ella, pueden contemplarse las mejores vistas de las cumbres de la Demanda y de los Picos de Urbión y todos los valles a los que da forma el río Pedroso.

Barbadillo de Herreros .

Situado a unos 80 kms de la capital burgalesa, se asienta a orillas del río Pedroso. Llegó a tener una gran población cuando fue el núcleo de la minería serrana a finales del siglo XIX y a principios del XX, pero, actualmente, sólo lo habita un centenar de vecinos, que se multiplica de forma considerable los fines de semana y en periodos vacacionales. Tiene varios monumentos de interés. En su casco urbano encontramos:

Iglesia Visitación de Nuestra Señora: templo edificado en el siglo XVII sobre otro anterior de estilo románico. En su interior pueden verse dos obras importantes: una pila bautismal románica del siglo XII y una talla de San Sebastián en mármol blanco, atribuida a Diego de Siloé.

En los alrededores cabe destacar:

Ermita de Costana: dedicada a la patrona de sus fiestas mayores, a quién los vecinos profesan una gran devoción. Su construcción actual es del siglo XVII, aunque se cree que ya existía en el siglo XV. Se localiza en el sureste del pueblo junto al arroyo Campozares y a las faldas del cerro Motote.

Ermita de los Mártires: dedicada a San Cosme y San Damián, es de origen románico (siglo XII), de cuyo estilo aún pueden verse los canecillos y el ajetreado de la ventana del ábside. El edificio actual es más tardío, seguramente del siglo XV. Está situada a unos tres kilómetros del pueblo, en dirección a Monterrubio de la Demanda, y algo apartada de la carretera, aunque se llega fácilmente en coche. Próximo al templo, existió un poblado del que no quedan ruinas: Villanueva de los Herreros.

Avisos y recomendaciones.

Se trata de una de los parajes más hermosos de la Sierra de la Demanda burgalesa, en el que vas a quedar deslumbrado por los paisajes singulares que vas encontrando por el camino. La ruta está muy limpia, pero mal señalizada, por lo que es imprescindible llevar un buen track de Wikiloc.

En épocas de mucha lluvia y deshielo, en la cascada podemos encontrarnos con la dificultad de cruzar el arroyo Chacarro para continuar el ascenso hacia el mirador y la Tenada de Urdiales. Pasa pocas veces, pero, si topas con este obstáculo, con paciencia se encuentra un espacio por donde cruzar. Por otro lado, siempre queda el recurso de descalzarse.
La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en otoño, es espectacular contemplar el colorido de las hayas. La primavera y el invierno también son estaciones muy propicias para disfrutar del rumor de las aguas.

Más información en los siguientes enlaces:

https://www.barbadillodeherreros.es/rutas

https://www.instagram.com/laderasurcaranorte/

http://www.turismoburgos.org

Agalsa

Senda de los Batanes, Hayedo del Acebal, Senda de la Muñeca y Nacedero del río Oropesa desde Pradoluengo.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta está señalizada con flechas direccionales y marcas de PRC.
  • Distancia: 15,600 kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia media-alta.
  • Duración aproximada de la ruta: 4:30-5 horas.
  • Desnivel: 627 m
  • Altitud mínima: 958 m
  • Altitud máxima: 1.588 m

Fotos: José Luis Benito y Julio Cámara

Reseña

Bañada por los ríos Tirón y Arlanzón y por los abundantes afluentes y arroyos que recorren el entorno; repleta de mágicos rincones, espectaculares sendas, paisajes muy variados en perfecto estado natural y magníficamente conservados, la zona norte de la Sierra de la Demanda destaca, en general, por su gran belleza natural y, en particular, por sus espectaculares y maravillosos hayedos. Nos hemos acercado a un lugar idóneo para disfrutar, de lleno, de un auténtico jardín botánico y apreciar, de cerca, la paz y el silencio de uno de los parajes más bellos de la provincia burgalesa.

La ruta parte de la villa de Pradoluengo, bella localidad situada en la vertiente septentrional de la Sierra de la Demanda, en la Comarca de Montes de Oca, a unos 47 kms al este de la capital de la provincia por las carreteras BU-825 y BU-820. Tiene la finalidad de realizar el agradable paseo de la Senda de los Batanes observando el patrimonio de la decadente industria textil de Pradoluengo; disfrutar de los colores propios de otoño en los hayedos del Acebal y de La Muñeca para contrastarlos con los que ya vimos en nuestra ruta primaveral; observar la belleza y la armonía en la que convive la rica flora de la zona, con abundantes hayas, pinos negrales, robles, acebos, serbales, sauces y chopos entre otros; visitar el hermoso paraje del nacedero y caminar al lado del río Oropesa o Pradoluengo para sentir el agradable rumor del agua del río.

Aunque es un poco larga, la ruta es maravillosa. Llama la atención por la gran variedad de habitats naturales que divisamos, sus frondosos y abundantes bosques, sus valles fluviales…, y despierta un gran interés ambiental. Los amantes de la naturaleza, en esta época primaveral y en otoño, pueden disfrutar de múltiples y auténticos cuadros impresionistas con mezclas de colores pocas veces vistas. Los amantes de la paz pueden imbuirse en un lugar singularizado por su impresionante silencio. Los que busquen literatura, nada más sencillo que perderse en la magia de la Muñeca y reproducir el cuento de Caperucita y el lobo en medio de estos bosques. Los apasionados de la historia, revivir la época de gloria de la frenética actividad textil en la Senda de los Batanes. Porque, aquí, todo es divino, asombroso, inexplicable. En resumen, una gran marcha que nunca olvidarás. En otoño, te cautivará.

Descripción del recorrido

Tomando como base un recorrido diseñado por Carlos Bacigalupe, experto senderista de la zona, iniciamos la ruta en la Plaza del Mercado de Pradoluengo, donde vemos los indicadores de las rutas Sendero del Nacedero y Sendero de la Muñeca, los cuales recorreremos en muchos de sus tramos. Antes de abandonar el pueblo y tomar la Senda de los Batanes en el Parque de los Patos, hemos dejado atrás la Plaza Clemente Zaldo, el Ayuntamiento, el Teatro, la vieja Plaza de Toros «El Frontal»… Ya en la hermosa y maravillosa senda de los Batanes, vemos, primero, el precioso camping de la Trapera, bonita transformación de un antiguo batán con una hermosa cascada; posteriormente, el Caserío y Ermita de San Antonio, el sombrío y misterioso Rincón de Lara, la Hilatura de la Pasada y varios restos de batanes, hilaturas y tintes que aprovechaban la fuerza de las aguas para mover las máquinas hidraúlicas o batanes que golpeaban, desengrasaban y enfurtían los paños.
En el Refugio de la Pasada nos vamos por un amplio y empinado camino forestal en busca del Hayedo del Acebal. A la llegada, llama la atención la variedad de colores propios de esta época otoñal y sorprenden el silencio y la inmensa paz que reinan en el lugar. Dejamos el hayedo y, por un pequeño cortafuegos con una empinada cuesta, avanzamos hasta el Cerro de San Antonio. Estamos llegando a nuestro gran objetivo: la Senda de la Muñeca. Entre hayas, primero; pinos negrales , después, y , de nuevo, entre hayas, por una hermosísima vereda cruzamos este lugar mágico, cargado de inmensa belleza y sosiego, de peculiares y agradables olores, y lleno de una luz brillante que, con la salida del sol, atraviesa los árboles haciendo hermosos reflejos y figuras. Descansamos y reponemos energías en la mesa que hay en el cruce del camino del Nacedero. Luego, toca bajar una cuesta muy pronunciada. Siguiendo las marcas de los árboles, alcanzamos fácilmente el nacedero. En el camino hasta la Pasada, vemos brotar el agua por todos los lados y son varios los arroyos que van engordando el cauce del rio Oropesa. También llaman la atención dos belenes bien conservados en una pequeña pradera rodeada de hayas. Un lugareño nos explica que el nacimiento se deja allí todo el año y que los senderistas lo respetan y lo cuidan.
De vuelta a Pradoluengo, tomamos de nuevo la delicada y preciosa senda de los batanes junto al puente en el que se funden el río Pradoluengo y el Arroyo Acebal para regresar a nuestro punto de partida por el mismo camino.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Senda de los Batanes.

Precioso y clásico sendero de unos 3 kilómetros que avanza junto al río Oropesa, en cuyos márgenes se edificaron los batanes, hilaturas y tintes que aprovechaban la fuerza de las aguas para mover las máquinas que dieron a Pradoluengo, desde el siglo XVI y de forma importante a partir de la primera mitad del siglo XIX, la época de oro de su industria textil. Aunque sí que se conservan algunas fábricas en mal estado, hoy en día apenas quedan unos retazos de las 20 construcciones documentadas; la mayoría de los batanes e hilaturas han desaparecido; varias conservan algunas ruinas y otras como La Trapera, viejo batán convertido en un precioso camping, han sido trasformadas.

La desaparición de la industria ha dado protagonismo a la naturaleza, resultando de este proceso un sendero que luce una belleza exquisita. Todo está perfectamente colocado: las fuentes, el camping, la abundante vegetación que habita junto al río, los setos de los prados, las múltiples pasarelas de madera – recientemente instaladas o recuperadas por carpinteros locales-, que nos ayudan a sortear el río, el recoveco que acoge el Rincón de Lara etc… ¡Qué maravilla pasear al lado del río y cruzar sus puentes, mientras te detienes a contemplar los destellos y el sinfónico ruido de las aguas!. ¡Una pasada y una experiencia única en uno de los paseos más populares y más bellos de toda la Sierra de la Demanda!.

Refugio de la Pasada.

El Refugio de la Pasada se encuentra situado en un cruce de caminos, a unos 2 kilómetros al sureste de la villa de Pradoluengo y al noreste de la Cruz de Guirnaldo, en la confluencia del río Oropesa con el Arroyo del Acebal, pertenecientes a la cuenca del Ebro. Se ubica en una apacible área recreativa con varias mesas, pero sin instalaciones para el uso del fuego. Se trata de una choza silvestre o refugio libre diseñado para protegerse del mal tiempo.

Hayedo del Acebal

Precioso y salvaje hayedo atravesado por un amplio camino que transcurre, entre oscuros y sombríos bosques de pinos silvestres y hayas que desprenden una curiosa humedad, por la parte alta del Arroyo del Acebal. A pesar de su nombre, llama la atención la escasa existencia de acebos a lo largo del hayedo, aunque pueden encontrarse algunas muestras en el sotobosque.

Senda de la Muñeca.

Intrigados por el nombre del lugar, pudimos averiguar que se trata de una leyenda sobre un lobo y una niña que los lugareños ubican en lo más profundo de un bosque repleto de connotaciones mágicas y misteriosas.

La Senda de la Muñeca es una estrecha vereda forestal, de unos dos kilómetros y medio, que avanza, entre pinos repletos de liquen e inmensas y hermosas hayas. Atraviesa amplias laderas, con bastante desnivel, que, en otoño, podemos ver cubiertas de hojas, troncos y preciosas piedras musgosas. Su recorrido angosto, serpenteando entre las hayas y pasando entre hileras de pinos perfectamente alineados, nos permite disfrutar de un magnífico paisaje, lleno de color, con una hermosa mezcla de los colores de las hayas: verdes-lima, amarillos, ocres, anaranjados y marrones, dependiendo de la época del año en que la recorramos, con los verdes intensos de pinos negrales y acebos.

Nacedero del río Oropesa.

Localizado en un profundo valle abierto de la Sierra de la Demanda, es en este lugar donde tiene su origen este modesto río, también llamado Pradoluengo, que tributa sus aguas cristalinas al río Tir´´on unos kilómetros más adelante.

Pradoluengo.

Habitada en su orígenes por tribus celtíberas como los berones y autrigones; refugio de muchos vasallos vascones que se asentaron en estas tierras burgalesas en los siglos IX y X, hoy la villa de Pradoluengo es conocida por su impresionante belleza natural y por la producción de calcetines y boinas de una industrial textil, exultante durante casi dos siglos, pero hoy tristemente venida a menos por culpa de una globalización que ha arrollado todas estas pequeñas industrias familiares. Llegó a tener casi tres mil habitantes en su época de prosperidad en el siglo XIX, cuando hoy su población apenas alcanza los 1.200 vecinos. Esto no ha sido óbice para que todavía conserve varios palacetes de estilo indiano y bellas casonas de los siglos XIX y XX en la zona que los propios lugareños conocen como «la acera de los ricos». Sus gentes destacan también por su apasionado amor a la música y a las tradiciones; ´tiene una de las bandas más antiguas de la provincia de Burgos y un Coro Parroquial que no han cesado de hacer música desde hace 200 años, así como un buen Grupo de Danzas.

Entre su patrimonio monumental, destacan su iglesia neorrenacentista, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, la Ermita de San Roque, y la Casa Consistorial de 1843.

Avisos y recomendaciones.

Se trata de una de los parajes más hermosos de la Sierra de la Demanda burgalesa, en el que vas a quedar deslumbrado por los paisajes singulares que vas encontrando por el camino. La ruta está bien señalizada, lo que facilita mucho la realización del recorrido. Aunque la hemos calificado de moderada por su desnivel (627m), la longitud del trayecto la convierten en una ruta bastante exigente. Si dispones de poco tiempo o no estás en buena forma, siempre tienes el recurso de hacer el trayecto de la Senda de los Batanes -5 kms ida y vuelta-, desde el Parque de los Patos ubicado en el pueblo.
La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en otoño, es espectacular contemplar el colorido de las hayas y de los serbales. La primavera también es otra estación muy propicia para caminar por el lugar.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Pradoluengo: https://www.pradoluengo.es

Asociación de Montañeros de la Demanda: https://www.amlademanda.com/index.html?body4.html

http://www.turismoburgos.org

agalsa.es/localidades/pradoluengo/

Pozo Negro y Pico Otero desde el Refugio de Tres Aguas (Fresneda de la Sierra Tirón).

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta está señalizada con balizas y marcas de PRC.
  • Distancia: 16,700 kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia alta.
  • Duración aproximada de la ruta: 5:30-6 horas.
  • Desnivel: 945 m.
  • Desnivel acumulado: 1.050 m.
  • Altitud mínima: 1.105 m
  • Altitud máxima: 2.045 m

Reseña

Bañada por el río Tirón y por los abundantes afluentes y arroyos que recorren el entorno; repleta de mágicos rincones, espectaculares sendas, paisajes muy variados en perfecto estado natural y magníficamente conservados, la zona más septentrional de la Sierra de la Demanda destaca, en general, por su gran belleza natural y, en particular, por sus preciosos hayedos. Nos hemos acercado a un lugar idóneo para disfrutar, de lleno, de un espacio natural único: el Barranco del Pozo Negro y la Senda del Tejo, con una vegetación abundante y rica en robles, hayas, pinos, tejos, abedules y otras especies, y apreciar, de cerca, la paz y la tranquilidad de uno de los parajes más bellos de la provincia burgalesa. Subir al Pico Otero (2.045 m) por el Barranco del Pozo Negro y regresar por la Senda del Tejo es un clásico entre los montañeros burgaleses más exigentes y una de las rutas más emblemáticas de la Sierra de la Demanda. Magníficamente valorada, sobre todo, por su enclave en un entorno único e impresionante, por sus dos espectaculares hayedos y por los majestuosos paisajes montañeros que la rodean, es sin duda uno de los mejores y más duros senderos de la zona.

La caminata se inicia en el Refugio de Tres Aguas, al que se llega en coche siguiendo un camino forestal de unos 5,5 km que sale desde las proximidades de Fresneda, municipio situado a unos 62 kms de la capital burgalesa por las carreteras N-120 y BU-811, en la Comarca de Montes de Oca, a los pies de la Sierra de la Demanda y limitando con la Comunidad de la Rioja. Tiene el objetivo de disfrutar del espectacular Barranco del Pozo Negro, contemplar la preciosa laguna natural de origen glaciar, visitar el tejo milenario y coronar el Pico Otero. Aunque es un poco larga, la ruta es espectacular. Llama la atención por la gran variedad de habitats naturales que divisamos, sus frondosos y abundantes bosques, sus valles fluviales…, y despierta un gran interés ambiental. Los amantes de la naturaleza, en primavera y en otoño principalmente, pueden disfrutar de múltiples y auténticos cuadros impresionistas con mezclas de colores verdes, amarillos y ocres pocas veces vistas. Los amantes de la paz pueden imbuirse en un lugar en el que sólo el sonido del agua rompe el impresionante silencio. Los apasionados de la historia, pisar los montes que ya recorrieran civilizaciones tan importantes como celtíberos, vascones, romanos, visigodos, musulmanes etc… Porque, aquí, todo es divino, asombroso, inexplicable. En resumen, si buscas senderismo del bueno en un paisaje privilegiado, si necesitas aire puro en medio de una naturaleza salvaje, o, si quieres disfrutar de impresionantes vistas, esta es tu ruta. ¡Te encantará!. ¡En otoño, fliparás!..

Descripción del recorrido

La caminata arranca por detrás del refugio y marcha por otra cómoda pista, conocida como Camino de San Antonio, en el que se puede gozar de un exuberante jardín botánico con hayas, pinos, fresnos, avellanos y sauces como especies más abundantes. Siguiendo el trazado del GR-290, nos introduce en el angosto Barranco del Pozo Negro (km 3,5). El camino de subida, muy exigente y cada vez más pindio hasta que abandona el bosque muy cerca de la laguna natural del Pozo Negro, atraviesa un tupido y espectacular hayedo y discurre paralelo al arroyo del mismo nombre. Muere en un pequeño lago de origen glaciar cuyas aguas invitan a la contemplación y a la relajación: el Pozo Negro.

Cubierto el primer objetivo, el itinerario nos lleva, ahora, a coronar el Pico Otero (km 7,3). Separan ambos puntos de interés un kilómetro y medio de distancia y un desnivel de unos 280 metros. La estrecha vereda de subida se ofrece sin arbolado, supera todo el circo glaciar y alcanza el cordal cimero de la Sierra de la Demanda. Entre brezos, la ruta hace un camino de ida y vuelta hasta el Otero. Retrocede, después, por el cordal mencionado hacia las cimas de Poborlaza (1.942 m / Km 8,8) y Toborlaza o Zarzabala (1.901 m / km 10,4), donde abandona la cuerda para introducirse en el barranco de Zarzabala. En la bajada, pasa por unas pequeñas lagunillas, habitualmente hozadas y secas, y un collado bien llamado “Hermoso” por su magnífica panorámica. Se inserta, poco después, en un pinar de repoblación y en otro bonito hayedo, y visita el elemento más importante de la riqueza natural de Fresneda: el Tejo Milenario. Una bella cascada: los Chapatales y un nuevo barranco: Rehoyo, que confluye en Tres Aguas con el Barranco del Pozo Negro, son los últimos alicientes de una ruta larga, pero maravillosa y de enorme interés ecológico.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Refugio de Tres Aguas (1.115 m)

Tres Aguas está situado junto a la pista forestal que viene desde Fresneda de la Sierra Tirón, en un lugar estratégico desde el que salen varias rutas de montaña, en la zona conocida como Tirón, donde arranca el río de igual nombre que entrega sus aguas al Ebro en el municipio riojano de Haro. Este resguardo de tamaño medio, que toma su nombre de los tres barrancos que confluyen en este punto: Rehoyo o Reoyo -desciende desde Cabeza Aguilez-, Ticumbea -baja desde Remendía- y Pozo Negro -cae desde el Otero-, es libre y puede usarse sin necesidad de reservar. Eso sí, si está cerrado tendrás que pedir la llave en el bar de Fresneda. Su interior está en buen estado y muy bien habilitado para una estancia agradable en plena naturaleza. Dentro hay una chimenea y dos bancos de madera para comer; fuera, suele haber leña para poder hacer fuego.

Barranco, Hayedo y Laguna Glaciar del Pozo Negro.

Ascender por un barranco entre hermosas hayas y cruzar varias veces el torrente, lo que puede obligarnos a descalzarnos o a pisar, con cuidado y haciendo equilibrios, los troncos mojados que han sido colocados para ayudarnos a vadear, es una sensación placentera y dura que sólo puedes experimentar en un lugar tan exclusivo como el Barranco del Pozo Negro. El lugar es mágico, diferente, magnífico y encantador.

Por otro lado, el Pozo Negro, perla de la ruta y lugar de encuentro de los lugareños, aparece enclavado en la umbría del Pico Otero, lo que provoca que sus aguas parezcan oscuras y den, erróneamente, nombre a esta laguna glaciar. Porque sus aguas son cristalinas y, cuando el sol se proyecta sobre ellas, tienen un color verde turquesa cambiante, lo que da sentido a que , en épocas pasadas, fuera conocido como Pozo Verde. Está ubicado en una pequeña cubeta glaciar que tuvo su origen a finales del Cuaternario, a casi 1.800 metros de altitud, en la vertiente noroeste de la Sierra de la Demanda. De aguas muy frías y permanentes – es el único ejemplo de laguna de estas características en todo el cordal de la Sierra de la Demanda-, tiene un perímetro de unos 300 metros y una profundidad que aún no ha sido determinada. Rodeado por la típica vegetación de alta montaña, es un rincón ideal para disfrutar del gran espectáculo natural que rodea la laguna, y, si hay suerte, divisar algún tritón palmeado en sus apagadas aguas. Si el día lo permite y no hay remolinos, darse un baño también puede ser una placentera experiencia.

Pico Otero (2.045 m)

El Pico Otero es uno de los «dosmiles» que rozan el cielo de la Sierra de la Demanda. Ofrece, habitualmente, una amplia cumbre con un buzón cimero, mucho viento, frecuentes nieblas y una impresionante panorámica de la Sierra de la Demanda, destacando el Pico San Millán al este y el San Lorenzo al oeste. Por el poeta Gonzalo de Berceo y su libro Vida de San Millán de la Cogolla sabemos que, en el siglo XIII, había en esta cima una ermita nombrada como Santa María de la Cabeza del Otero.

Tejo Milenario de Zarzabala. Senda del Tejo.

En esta ruta vemos miles de hayas centenarias, pero hay un árbol que es la joya de la corona: el Tejo Milenario de Zarzabala. Se localiza en el Barranco de los Chapatales, en otro sendero que recorre parcialmente nuestra ruta, conocido como Senda del Tejo. Revisando los números del cartel informativo que lo custodia: 10 m de altura, 2,26 de diámetro, 7,20 de circunferencia…, fácilmente se comprende por qué estamos ante el segundo tejo más grande de Castilla y León – el mayor ejemplar de esta especie podemos encontrarlo en el Barraco (Ávila)-, y por qué ha sido declarado “árbol singular” en esta comunidad autónoma. A modo de curiosidad, un rutero del pueblo con el que coincidimos nos contó que «este árbol ya estaba ahí antes de que se fundara el pueblo».

Merece la pena echar un vistazo a este magnífico artículo de Francisco Javier Díez Rábanos, publicado en el nº 5 de la revista «Amigos de Fresneda» en diciembre de 2005, para entender mejor el origen e importancia de este árbol milenario en nuestra comunidad y en nuestro país, : https://www.fresnedadelasierra.com/rutas.html

Cascada de los Chapatales

Encontramos la Cascada de los Chapatales en el barranco del mismo nombre, escondida en un lugar de difícil acceso y localización. Para acercarse al hermoso rincón en el que está ubicado el salto, es necesario avanzar con precaución, trepar y esquivar las raíces de varias hayas. En verano, las frías aguas de la poza invitan a darse un chapuzón para refrescarse.

Avisos y recomendaciones.

Se trata de una de los parajes más hermosos de la Sierra de la Demanda burgalesa, en el que vas a quedar deslumbrado por los paisajes singulares que vas encontrando por el camino. Desde Tres Aguas hasta el cordal, la ruta está muy bien señalizada con marcas de GR, lo que facilita mucho la realización del recorrido. En cambio, en la bajada desde la cuerda hasta conectar con la Senda del Tejo, que vuelve a tener marcas de PRC, sólo nos guían algunos hitos, por lo que hay que estar muy atentos al track en este tramo de 2 kilómetros (km 10,4-12,4). Aunque la hemos calificado de moderada por su desnivel (945m), la longitud del trayecto junto con el desnivel acumulado (1.050 m) la convierten en una ruta bastante exigente y difícil.
La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en otoño, es espectacular contemplar el colorido de las hayas. La primavera también es otra estación muy propicia para disfrutar del rumor de las aguas.

Más información en los siguientes enlaces:

https://www.fresnedadelasierra.com/rutas.html

Asociación de Montañeros de la Demanda: https://www.amlademanda.com/index.html?body4.html

http://www.turismoburgos.org

https://fresnedadelasierratiron.es/inicio

Agalsa

Cruz de Guirlando, Senda de la Muñeca y Senda de los Batanes desde Pradoluengo.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta está señalizada con balizas y marcas de PRC.
  • Distancia: 17, 239 kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 5-530 horas.
  • Desnivel: 711 m.
  • Altitud mínima: 954 m
  • Altitud máxima: 1609 m

Reseña

Bañada por los ríos Tirón y Arlanzón y por los abundantes afluentes y arroyos que recorren el entorno; repleta de mágicos rincones, espectaculares sendas, paisajes muy variados, en perfecto estado natural y magníficamente conservados, la zona norte de la Sierra de la Demanda destaca, en general, por su gran belleza natural y, en particular, por sus espectaculares y maravillosos hayedos. Nos hemos acercado a un lugar idóneo para disfrutar, de lleno, de un espacio natural único, con una vegetación abundante y rica en robles, hayas, pinos, tejos, abedules y otras especies, y apreciar, de cerca, la paz y el silencio de uno de los parajes más bellos de la provincia burgalesa.

La ruta, que fue seleccionada para hacer la XV Ruta Nacional de Senderismo en el año 2016, parte de la villa de Pradoluengo, bella localidad situada en la vertiente septentrional de la Sierra de la Demanda, en la Comarca de Montes de Oca, a unos 47 kms al este de la capital de la provincia por las carreteras BU-825 y BU-820. Tiene el objetivo de subir a la Cruz de Guirlando, balcón natural desde el que se pueden contemplar maravillosas panorámicas de la Sierra de la Demanda; disfrutar de los colores propios de la primavera en los hayedos del Acebal y de La Muñeca para contrastarlos con los tonos amarillos, anaranjados y ocres que vimos en nuestra visita otoñal; observar la belleza y la armonía en la que convive la rica flora de la zona, con abundantes especies arbóreas tales como hayas, pinos negrales, robles, acebos, abedules, sauces y chopos entre otras; caminar al lado del río Oropesa o Pradoluengo y realizar el agradable paseo de la Senda de los Batanes, observando el antiguo patrimonio de la industria textil de Pradoluengo.

Aunque es un poco larga, la ruta es maravillosa. Llama la atención por la gran variedad de habitats naturales que divisamos, sus frondosos y abundantes bosques, sus valles fluviales…, y despierta un gran interés ambiental. Los amantes de la naturaleza, en esta época primaveral y en otoño, pueden disfrutar de múltiples y auténticos cuadros impresionistas con mezclas de colores pocas veces vistas. Los amantes de la paz pueden imbuirse en un lugar envuelto en un impresionante silencio. Los que busquen literatura, nada más sencillo que perderse en la magia de la Muñeca y reproducir el cuento de Caperucita y el lobo en medio de estos bosques. Los apasionados de la historia, revivir la época de gloria de la frenética actividad textil en la Senda de los Batanes. Porque, aquí, todo es divino, asombroso, inexplicable. En resumen, una gran marcha que estamos seguros que nunca olvidarás.

Descripción del recorrido

Siguiendo el track y la descripción de C. Baci, gran experto en la zona, iniciamos la ruta en la Plaza del Mercado de Pradoluengo, donde vemos indicadores de las rutas Sendero del Nacedero y Sendero de la Muñeca, que recorremos en muchos de sus tramos. Callejeando abandonamos el pueblo y subimos hasta el Área Recreativa de la Cascada. Continuamos, entre hermosos pinos y verdes praderas, alternando el Camino de las Barrancas y Roblespeña, y coronamos la Cruz de Guirlando. Vemos la cruz de hierro que identifica este pequeño monte y quedamos impresionados de las maravillosas vistas del valle y de las grandes cimas de la provincia, todavía con algo de nieve en esta época del año. !Espectacular, de verdad¡.
Cuesta abandonar el lugar, pero hemos de seguir. Bajamos hacia el Collado Hondo (Km 5,5 y 1.386m), donde iniciamos una tendida subida que se desvía a la izquierda en La Piedra Luisito (km 6) para tomar una estrecha vereda que nos deja en el punto más alto de la ruta (Km 9,3 y 1.609m). Antes habremos atravesado la Fuente de la Berrugaña, donde aprovechamos una fuente y una mesa de madera colocada por la Asociación de Montañeros de la Demanda para comer algo y refrescarnos, y nos hemos adentrado en uno de los lugares más mágicos de la zona: la Senda de la Muñeca. El hayedo centenario es increíblemente bello, ofreciéndonos una imagen diferente a la que habíamos visto en otoño pero no menos hermosa, con un colorido verde-lima de las hayas escarchadas que te invita a no pestañear. Pasear bajo el palio que forman los árboles, sentarse en la mesa junto al camino que se cruza con la senda del Nacedero, sentir el sigilo y el sosiego del lugar o , simplemente, degustar la riquísima agua de las fuentes, son sensaciones únicas y muy gratificantes.
La Muñeca finaliza en un cortafuegos. Torcemos a la izquierda, descendemos por una pronunciada bajada durante un kilómetro y tomamos un camino que, saliendo desde la derecha, se dirige a la Pasada. Frondosos pinos y, de nuevo, impresionantes hayas adornan un recorrido fácil de tres kilómetros y medio que nos deja en un refugio también denominado la Pasada. Junto al puente en el que se funden el río Pradoluengo y el Arroyo Acebal arranca la Senda de los Batanes, una delicada y preciosa vereda que avanza paralela al río Oropesa, cuyas aguas, durante siglos, alimentaron los molinos que movían los batanes que producían el paño de la lana que dio el sobrenombre de “Villa Textil” a Pradoluengo. La senda nos devuelve al pueblo; cruzamos varias pasarelas, recientemente instaladas o recuperadas por carpinteros locales, y el bonito Puente de las Barrancas, que nos ayudan a sortear el río; vemos algunas fuentes curiosas como las de la Cagalera y La Sal; pasamos junto a una hilatura en buen estado, el Caserío y la Ermita de San Antonio, a quien los pradoluenguinos profesan una gran devoción como así lo demuestran en su romería cada 13 de junio, el precioso camping de la Trapera, bonita transformación de un antiguo batán, que luce una hermosa cascada, la vieja Plaza de Toros “El Frontal”, un área recreativa etc…; por el Camino del Sol, el Teatro la Glorieta, la Plaza, la calle Ignacio Martínez y la Plaza Clemente Zaldo llegamos al mercado que nos vio partir.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Cruz de Guirlando (1.421 m)

Ubicada a la derecha del río Urbión y a la izquierda del río Oropesa, esta modesta cumbre es conocida entre los naturales como el «Balcón de la Demanda». Ofrece una de las mejores vistas del valle de Urbión y de las cumbres más importantes de la provincia de Burgos: Pico San Millán y Trigaza. En su cima pueden verse dos cruces, una de las cuales tiene el típico buzón montañero y un original belén.

Collado de Celeicua. Piedra de Luisillo (1.428 m)

Lugar en lo alto desde el que podemos disfrutar de preciosas vistas del valle.

Fuente de la Berrugaña o Berrungaña (1523 m)

Alcanzamos uno de los lugares más antiguos de la Sierra a través de un pasadizo natural de pino negral perfectamente alineado. La fuente es un pequeño manantial de montaña que alimenta un minúsculo arroyo que lleva sus aguas al río Oropesa. Sitio idóneo para descansar, reponer agua y recuperar energías en la mesa que la Asociación de Montañeros de la Demanda ha colocado en este tranquilo y pintoresco paraje.

Senda de la Muñeca.

Intrigados por el nombre del lugar, pudimos averiguar que se trata de una leyenda sobre un lobo y una niña que los lugareños ubican en lo más profundo de un bosque repleto de connotaciones mágicas y misteriosas. La Senda de la Muñeca es una estrecha vereda forestal, de unos dos kilómetros y medio, que avanza, primeramente, entre inmensas y hermosas hayas y que, pronto, se adentra en un curioso pinar repleto de líquenes. Atraviesa amplias laderas, con bastante desnivel, que, en otoño, podemos ver cubiertas de hojas, troncos y preciosas piedras musgosas. Su recorrido angosto, serpenteando entre las hayas y pasando entre hileras de pinos perfectamente alineados, nos permite disfrutar de un magnífico paisaje, lleno de color, con una hermosa mezcla de los colores de las hayas: verdes-lima, amarillos, ocres, anaranjados y marrones, dependiendo de la época del año en que la recorramos, con los verdes intensos de pinos negrales y acebos.

Hayedo del Acebal

Precioso y salvaje hayedo atravesado por un amplio camino que transcurre, entre oscuros y sombríos bosques de pinos silvestres y hayas que desprenden una curiosa humedad, por la parte alta del Arroyo del Acebal. A pesar de su nombre, llama la atención al escasa existencia de acebos a lo largo del hayedo, aunque pueden encontrarse algunas muestras en el sotobosque.

Refugio de la Pasada.

El Refugio de la Pasada se encuentra situado en un cruce de caminos, a unos 2 kilómetros al sureste de la villa de Pradoluengo y al noreste de la Cruz de Guirnaldo, en la confluencia del río Oropesa con el Arroyo del Acebal, pertenecientes a la cuenca del Ebro. Se ubica en una apacible área recreativa con varias mesas, pero sin instalaciones para el uso del fuego. Se trata de una choza silvestre o refugio libre diseñado para protegerse del mal tiempo.

Senda de los Batanes.

Precioso y clásico sendero, de unos 2 kilómetros lineales, que avanza junto al río Oropesa, en cuyos márgenes se edificaron batanes, hilaturas y tintes que aprovechaban la fuerza de las aguas para mover las máquinas que dieron a Pradoluengo, desde el siglo XVI y de forma importante a partir de la primera mitad del siglo XIX, la época de oro de su industria textil. Aunque sí que se conservan algunas fábricas en mal estado, hoy en día apenas quedan unos retazos de las 20 construcciones documentadas; la mayoría de los batanes e hilaturas han desaparecido; varias conservan algunas ruinas y otras como La Trapera, viejo batán convertido en un precioso camping, han sido trasformadas.

La desaparición de la industria ha dado protagonismo a la naturaleza, resultando de este proceso un sendero que luce una belleza exquisita. Todo está perfectamente colocado: la abundante vegetación que habita junto al río, los setos de los prados, las múltiples pasarelas de madera que ayudan a sortear el río, el recoveco que acoge el Rincón de Lara, las fuentes, el camping etc etc… ¡Qué maravilla pasear al lado del río y cruzar sus puentes, mientras te detienes a contemplar los destellos y el sinfónico ruido de las aguas!. ¡Una pasada y una experiencia única en uno de los paseos más populares y más bellos de toda la Sierra de la Demanda!.

Pradoluengo.

Habitada en su orígenes por tribus celtíberas como los berones y autrigones, refugio de muchos vasallos vascones que se asentaron en estas tierras burgalesas en los siglos IX y X, hoy la villa de Pradoluengo es conocida por su impresionante belleza natural y por la producción de calcetines y boinas de una industrial textil, exultante durante casi dos siglos, pero hoy tristemente venida a menos por culpa de una globalización que ha arrollado todas estas pequeñas industrias familiares. Llegó a tener casi tres mil habitantes en su época de prosperidad en el siglo XIX, cuando hoy su población apenas alcanza los 1.200 vecinos. Esto no ha sido óbice para que todavía conserve varios palacetes de estilo indiano y bellas casonas de los siglos XIX y XX en la zona que los propios lugareños conocen como «la acera de los ricos». Sus gentes destacan también por su apasionado amor a la música y a las tradiciones; ´tiene una de las bandas más antiguas de la provincia de Burgos y un Coro Parroquial que no han cesado de hacer música desde hace 200 años, así como un buen Grupo de Danzas.

Entre su patrimonio monumental, destacan su iglesia neorrenacentista, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, la Ermita de San Roque, y la Casa Consistorial de 1843.

Avisos y recomendaciones.

Se trata de una de los parajes más hermosos de la Sierra de la Demanda burgalesa, en el que vas a quedar deslumbrado por los paisajes singulares que vas encontrando por el camino. La ruta está muy bien señalizada con marcas de PRC, lo que facilita mucho la realización del recorrido. Aunque la hemos calificado de moderada por su desnivel (720m), la longitud del trayecto la convierten en una ruta bastante exigente. Si dispones de poco tiempo o no estás en buena forma, siempre tienes el recurso de hacer el trayecto de la Senda de los Batanes -4 kms ida y vuelta-, desde el Parque de los Patos ubicado en el pueblo.
La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en otoño, es espectacular contemplar el colorido y el liquen de las hayas. La primavera también es otra estación muy propicia para caminar por el lugar.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Pradoluengo: https://www.pradoluengo.es

Asociación de Montañeros de la Demanda: https://www.amlademanda.com/index.html?body4.html

http://www.turismoburgos.org

agalsa.es/localidades/pradoluengo/

Pico Curavacas. Montaña Palentina.

  • Tipos de ruta: ida y vuelta
  • Señalización: algún hito suelto.
  • Distancia: 10,980 Km.
  • Dificultad: Difícil con exigencia alta.
  • Duración aproximada de la ruta: 6.30h-7 horas.
  • Desnivel: 1.182 m.
  • Altitud mínima: 1.342 m
  • Altitud máxima: 2.524 m

Reseña

Considerada como la cima más alta de la montaña palentina por encontrarse íntegramente dentro de la provincia, el Pico Curavacas es un lugar único y lleno de encanto que se caracteriza por estar formado de una roca oscura de color verdinegro a la que se adhieren numerosos líquenes, y por estar compuesta por tres cumbres, la Este (el pico al que habitualmente se asciende), el Pico Enmedio y la Oeste. Sus faldas, repletas de enormes pedreros en continuo ascenso, la convierten en una de las cotas de Castilla y León más difíciles de coronar. En invierno, se añaden la presencia de aludes, los cambios bruscos de tiempo, las frecuentes nevadas y las constantes heladas que han provocado la muerte a varios montañeros que han intentado su ascenso en el periodo invernal. Con todo, nada ha impedido que, hoy en día y dentro de la montaña palentina, sea considerado como uno de los picos más atractivos para los verdaderos amantes de la alta montaña.

Esta bellísima ruta, que, en sus inicios, transita principalmente entre bosques de brezos y arándanos que flanquean el arroyo Cabriles, se encuentra en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, concretamente en el Parque Natural Montaña Palentina (antes Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina), junto a la localidad de Vidrieros, en el término municipal de Triollo, a unos 138 kms. de la capital de provincia. Tiene el objetivo de ascender, por la cara sur, a uno de los picos más culminantes de la montaña palentina para contemplar, desde lo alto, varias cimas de la montaña palentina, los Picos de Europa, el extenso Valle de Pineda, el Pozo Curavacas y los Pozos del Ves, lagunas de origen glaciar que, junto a la laguna de Fuentes Carrionas, alimentan el río Carrión. En resumen, una fascinante y seductora ruta que cautiva, pero exige una gran preparación física y técnica. Si reúnes ambas, ¡no te lo pierdas!. Pasarás un día inolvidable perdido entre los dientes y las torres del Curavacas y te quedarás muchas veces con la boca abierta contemplando las espeluznantes vistas que lo rodean.

Descripción del recorrido

Salimos de Vidrieros, pedanía de Triollo, sobre las 9 de la mañana, y nos vamos por el Camino de Valdenievas hasta llegar a un puente que nos ayuda a cruzar el arroyo de Cabriles. Tomamos el sendero que sale a la derecha, muy pedregoso y, a veces, resbaladizo por la presencia de agua del arroyo, que nos conduce por la izquierda de la corriente hasta la Majada Cabriles. Desde aquí, ya podemos divisar la cara sur del Curavacas, con sus dos cimas más importantes al fondo: el propio Curavacas a la derecha y el Pico Enmedio (2.495m) a la izquierda. Impresiona el perfil, que iniciamos con tranquilidad, sabedores de que esta subida no da tregua y es muy dura por la abundancia de pindios y tediosos pedregales que hacen muy difícil avanzar. Después de dos largas horas, nos encontramos a las puertas del Canal Callejo Grande, a 4.5 kms de nuestro punto de partida y a unos 2.200 m de altitud. Dejando a la derecha el Collado del Hospital y el Diente del Oso, nos dirigimos hacia la Torre del Callejo Grande. Buscamos un pasadizo que nos da acceso al Paso de la Llana, en la cara noroeste, desde donde abordamos los últimos metros que nos dejarán en el vértice geodésico de nuestro ansiado objetivo: el Pico Curavacas. Hacemos una larga estancia para saborear las impresionantes vistas e identificar los pozos mencionados, el valle de Pineda y las cumbres del Pico Murcia, las Lomas, Peña Prieta y nuestro querido Espigüete, la otra cumbre más simbólica de esta montaña palentina.
Para regresar, tenemos buen cuidado de localizar la entrada al canal de bajada, e iniciamos el descenso por el mismo camino del ascenso. Aprovechamos los pedreros para avanzar rápidamente por el Canal Callejo Grande y enlazar con el camino que va paralelo al Arroyo Cabriles. Tras seis horas de vertiginoso esfuerzo, estamos de nuevo en Vidrieras, donde aprovecharnos para alimentarnos y reponer el gran desgaste sufrido.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Pico Curavacas (2.524m)

Esta alta montaña, de roca desnuda, es una de las joyas de la montaña palentina que todo amante de la alta montaña desea coronar. No debemos desdeñar, no obstante, el peligro que acarrea su ascenso en épocas de nieve y hielo. Su majestuosa cima, cargada de sueños y secretos y rodeada de lugares increíbles y paisajes típicos de la alta montaña, es el techo palentino, a pesar de que muchos montañeros consideran al Pico del Infierno, prolongación del Peña Prieta cuyo vértice geodésico tiene una altitud de 2.537 m, la cumbre de más altura.

Pernoctando en el Curavacas. Fotos de Rodrigo Pérez Miguel

Vidrieros

Habitado por apenas 30 habitantes, dedicados principalmente a la agricultura y a la ganadería, Vidrieros es una pedanía del municipio de Triollo, en el norte de la provincia de Palencia. Está situada al pie del pico Curavacas, en el Valle del río Carrión, cerca del embalse de Camporredondo. En su interior, llama la atención una cruz celta y una iglesia románica del siglo XII ligeramente apartada del pueblo, lo que podía haberse producido por el progresivo desplazamiento de sus habitantes hacia la parte baja de la localidad, donde se encuentra la carretera.

Avisos y recomendaciones

La ruta es muy exigente, ya que hemos de superar un desnivel positivo de unos 1200 metros aproximadamente y el estado del suelo es muy pedregoso, por lo que la calificamos de difícil. Además, ofrece algunas dificultades técnicas, sobre todo en el tramo que va desde la Portilla hasta el Paso de la Llana, donde hemos de tomar serias precauciones y andar con cuidado para no deslizarnos y caer por la casi vertical cara norte.
No está señalizada, por lo que debemos estar muy atentos al track que utilicemos o al GPS. Para evitar los pedreros, algunos expertos recomiendan hacerla con nieve. De optar por esta opción, hemos de extremar todas las precauciones, mirar muy bien el pronóstico del tiempo para ver las condiciones de la nieve y prever que el paso del portillo mencionado pueda estar helado y ser muy peligroso. Por supuesto, obligatorio el uso de buen material técnico, con casco, crampones y piolets como material imprescindible.
Es muy conveniente llevar abundante alimentación/suplementos y mucha agua, ya que se trata de uno de los picos que presenta mayores dificultades para los montañeros y, por otro lado, no tenemos fuentes en todo el recorrido.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Vidrieros

https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_natural_Monta%C3%B1a_Palentina

https://es.wikipedia.org/wiki/Curavacas

La Tejeda de Tosande. Dehesa de Montejo (Palencia).

  • Tipos de ruta: circular.
  • Señalización: balizas y marcas PRC
  • Distancia: 10,11 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30h-4 horas.
  • Desnivel: 447 m.
  • Altitud mínima: 1071 m
  • Altitud máxima: 1435 m

Reseña

Considerada como una de las reliquias de la era terciaria y una verdadera joya botánica, la Tejeda de Tosande es un lugar mágico y único que se caracteriza por poseer una de las concentraciones de tejos centenarios más importantes de la península ibérica.

Esta bellísima ruta, que transita por bosques de encinas, robles rebollos y albares, hayas y tejos, se encuentra en el corazón del Parque Natural Montaña Palentina, antes Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, concretamente en la Sierra de la Peña, en el término municipal de Dehesa de Montejo, a unos 6 kms de Cervera de Pisuerga (Palencia). Tiene el objetivo de pasear por uno de los rincones más visitados de la Montaña Palentina, disfrutando del encanto del Valle de Tosando, precioso vallejo abierto entre las peñas calizas de la Sierra de la Peña, y del sepulcral silencio que envuelve el hermoso hayedo en el que estos tejos centenarios, por no decir milenarios si tenemos en cuenta su gran porte y grosor, están perfectamente integrados. En resumen, una ruta muy recomendable e ideal para pasar un día maravilloso en familia o en grupo descubriendo un mundo natural mágico y lleno de secretos.

Descripción del recorrido

Siguiendo el track de nuestro amigo Ángel Olivares y guiados por él personalmente, iniciamos la ruta en el parking que se ha habilitado para realizar la ruta junto a la CL-626, entre las localidades de Cantoral de la Peña y la Estación. Tras una breve parada para visitar el interesante Jardín Interpretativo de la Tejeda que hay junto al aparcamiento, descendemos por una pista y cruzamos un paso bajo el ferrocarril Bilbao-León, para, poco después, remontar hacia el Valle de Tosande. Siguiendo la angosta senda, pasamos junto a las ruinas de una antigua mina y nos vamos de nuevo por la pista forestal hasta encontrar una portilla. La cruzamos sin necesidad de abrirla, por el paso habilitado para los senderistas, y continuamos hasta llegar a un cruce de caminos en el que empieza la ruta circular del hayedo. Dejamos el puente de madera a la izquierda y nos vamos por la derecha, aunque aquí también se puede tomar la decisión de hacerla en sentido contrario. Pronto, el valle se abre y nos muestra una especie de cuenco verde abierto con un paisaje idílico, cubierto de pastizales. Nos desviamos a la izquierda para adentrarnos en el hayedo. Antes leemos un panel con información muy interesante sobre los enormes tejos que vamos a encontrar.
Ya en el hayedo, comenzamos una pronunciada subida , perfectamente escalonada en alguno de sus tramos y cubierta de hojarasca en casi todo el recorrido, que nos asciende hasta la parte superior de este bosque en cuyo interior se encuentra la Tejeda de Tosande. Impresionados por los magníficos ejemplares que flanquean la senda, nos detenemos varias veces a contemplar varios grupos de tejos singulares. Seguimos ascendiendo para apreciar una hermosa vista de la Sierra Palentina, en la que identificamos el Curavacas nevado.
Salimos de la Tejeda por el lado este y nos detenemos en un bonito mirador, donde, con las vistas de la Montaña Palentina al fondo y del Valle de Tosande abajo, aprovechamos para comer algo. Por una hermosa senda con peldaños abordamos un pequeño pero pronunciado descenso que nos baja hasta el puente de madera que habíamos dejado a la izquierda en la ida. Desde aquí, hacemos el recorrido de vuelta, por el mismo camino y en sentido inverso, hasta nuestro punto de partida en el aparcamiento.


Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Valle de Tosande

También conocido como Tosante en algunas localidades próximas, Tosande, regado por un arroyo del mismo nombre, es un valle repleto de fértiles praderas y abundantes pastos que son el sustento imprescindible para el ganado, sobre todo vacas, de los habitantes de Dehesa de Montejo. Está rodeado de peñas calizas, cubiertas de magníficos bosques que proporcionan la madera necesaria a los habitantes de la zona para calentarse en los duros inviernos, cocinar y construir sus viviendas y casonas.

Tiene una gran variedad de ecosistemas, lo que hace que presente una rica flora y una variada y abundante fauna. Además de ser lugar de paso para el oso pardo cantábrico, el jabalí, el corzo y el ciervo, entre otras especies, encuentran alimento en los frutos de las especies arbóreas del valle. Entre el resto de la fauna, aves como el pico, el mirlo, la curruca, y rapaces como el buitre leonado, el azor y el águila culebrera son el contingente más numeroso. En lo que a la masa forestal se refiere, el valle alberga bosques de encinas, robles rebollos y albares, hayas, tejos y algún acebo suelto entre otros.

Hayedo Mayor y Tejeda de Tosande

En la ladera septentrional de la Peña Oracada (1818 m) se encuentra un bosque mayor de hayas que da cobijo en su interior a un numeroso grupo de tejos centenarios, conocido como la Tejeda de Tosande. Están inventariados 743 ejemplares, relevantes por su gran tamaño y longevidad (algunos alcanzan los 150 cm de diámetro, lo que nos indica que tienen edades próximas al milenio), y tres especímenes de especial interés recogidos en la Agenda 21, proyecto de la ONU que promueve el desarrollo sostenible detallando acciones que han de ser acometidas a nivel mundial, nacional y local.

En estos bosques, los tejos crecen en una cota comprendida entre los 1300 y los 1500 m y prefieren sustratos calizos para su desarrollo. Cabe destacar que no aparecen aislados, sino formando pequeños grupos, así como sus curiosas y raras formas con troncos retorcidos y huecos en los que anidan aves y mamíferos de escaso tamaño.

Mirador de Tosande

Precioso balcón natural, bien habilitado, con magníficas vistas del Pico del Roblillo enfrente, y de varias cumbres de la Montaña Palentina al fondo.

Avisos y recomendaciones

Bellísima ruta, muy asequible a todo tipo de públicos. Ideal para hacerla en familia o con escolares. Está muy bien balizada y es muy fácil de seguir en todo su recorrido. El entorno está perfectamente conservado y nos invita a cuidar esta reliquia natural.
Tratándose de un hayedo, la primavera y el otoño son las estaciones más adecuadas para disfrutar del colorido de este espacio natural, aunque el hermoso valle de Tosande, las rocas calizas cubiertas de encinas que lo rodean y el inmenso bosque de tejos centenarios que queda al descubierto con la caída de las hojas, hacen que la ruta también tenga su encanto en invierno.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Tejeda_de_Tosande

https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_natural_Monta%C3%B1a_Palentina

https://patrimonionatural.org/casas-del-parque/casas-del-parque/casa-del-parque-de-fuentes-carrionas-y-fuente-cobre-montana-palentina

Pradoluengo: Hayedo del Acebal, Senda de la Muñeca y Fuente de la Berrungaña desde Refugio de la Pasada.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta está señalizada con balizas y marcas de PRC.
  • Distancia: 13,940 kms.
  • Dificultad: Moderada con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4.30h-5horas.
  • Desnivel: 589 m.
  • Altitud mínima: 1103 m
  • Altitud máxima: 1664 m

Reseña

La ruta trascurre cerca de la villa de Pradoluengo, localidad situada en la vertiente septentrional de la Sierra de la Demanda, en la Comarca de Montes de Oca, a unos 47 kms al este de la ciudad de Burgos, y a 62,5 de Salas de los Infantes por las carreteras BU-825 y BU-820. Tiene el objetivo de disfrutar de los contrastes de colores propios del otoño en los hayedos del Acebal y de La Muñeca, y observar la armonía en la que convive la rica flora de la zona, con abundantes hayas, pinos negrales, robles, acebos, abedules y mostajos entre otros.

Aunque con algunas rampas un poco duras en sus primeros cinco kilómetros, la ruta es maravillosa. Destaca por su gran belleza, sus frondosos y abundantes bosques, sus valles fluviales y por el interés ambiental que despierta. Los amantes de la naturaleza, en esta época otoñal y en primavera, pueden disfrutar de múltiples y auténticos cuadros impresionistas con mezclas de colores pocas veces vistas. Los amantes de la paz pueden imbuirse en un lugar envuelto en un impresionante silencio. Los que busquen literatura, nada más sencillo que perderse en la magia del lugar y reproducir el cuento de Caperucita y el lobo en medio de estos bosques. Porque, aquí, todo es divino, asombroso, inexplicable. En resumen, una gran marcha que estamos seguros que nunca olvidarás.

Descripción del recorrido

Siguiendo el asesoramiento de nuestro amigo Raúl – usuario «nirafal», y el track del usuario C. Baci, salimos del Refugio de la Pasada y nos vamos, por un amplio y empinado camino forestal, en búsqueda del Hayedo del Acebal. A la llegada, llama la atención la variedad de colores propios de esta época otoñal y sorprenden el silencio y la inmensa paz que reinan en el lugar. Dejamos el hayedo y, por un pequeño cortafuegos y una empinada cuesta, avanzamos hasta el Cerro de San Antonio. Estamos llegando a nuestro gran objetivo: la Senda de la Muñeca. Entre hayas, primero; pinos negrales , después, y , de nuevo, entre hayas, por una hermosísima vereda, cruzamos este lugar mágico, cargado de inmensa belleza y sosiego, de peculiares y agradables olores, y lleno de una luz brillante que, con la salida del sol, atraviesa los árboles haciendo hermosos reflejos y figuras. Dejamos, con pena, este paraje único y seguimos hasta la Fuente de la Berrugaña, donde aprovechamos para refrescarnos y tomar algunas energías. Ya en el Camino de Celeicua, hacemos una nueva parada para curiosear y fotografiar la famosa Piedra de Luisillo. Continuamos hasta el Cerro del Hondo, donde, haciendo caso omiso de las señales amarillas y blancas -si las sigues, vas a Pradoluengo y no vuelves al Refugio de la Pasada-, desandamos unos metros y giramos casi por completo a la derecha para tomar un nuevo camino forestal que nos baja hasta el río Oropesa. Desde aquí, el camino de vuelta transcurre por una preciosa senda que va paralela al río, con varios puentes rústicos de madera que nos acercan a algunos de los vestigios de la la vieja industria textil de Pradoluengo, y que desemboca en nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Refugio de la Pasada.

El Refugio de la Pasada se encuentra situado en un cruce de caminos, a unos 2 kilómetros al sureste de la villa de Pradoluengo y al noreste de la Cruz de Guirnaldo, en la confluencia del río Oropesa con el Arroyo del Acebal, pertenecientes a la cuenca del Ebro. Se ubica en una apacible área recreativa con varias mesas, pero sin instalaciones para el uso del fuego. Se trata de una choza silvestre o refugio libre diseñado para protegerse del mal tiempo.

Hayedo del Acebal

Precioso y salvaje barranco atravesado por un amplio camino que transcurre, entre oscuros y sombríos bosques de pinos silvestres y hayas que desprenden una curiosa humedad, por la margen derecha del curso del agua del Arroyo del Acebal. A pesar de su nombre, llama la atención al escasa existencia de acebos a lo largo del hayedo, aunque pueden encontrarse algunas muestras en el sotobosque.

Senda de la Muñeca (1643 m)

Intrigados por el nombre del lugar, pudimos averiguar que se trata de una leyenda sobre un lobo y una niña que los lugareños ubican en lo más profundo de un bosque repleto de connotaciones mágicas y misteriosas.

La Senda de la Muñeca es una estrecha vereda forestal, de unos dos kilómetros y medio, que avanza primeramente entre pinos, pero que pronto se adentra en un inmenso y hermoso hayedo. Atraviesa una amplia ladera, con bastante desnivel, que aparece completamente cubierta de hojas y de troncos y piedras musgosos en esta época otoñal. Su recorrido angosto, pasando entre hileras de pinos perfectamente alineados y serpenteando entre las hayas, nos permite disfrutar de un magnífico paisaje, lleno de color, con una hermosa mezcla de los colores amarillos y marrones de las hayas con los verdes de pinos negrales y acebos.

Fuente de la Berrugaña o Berrungaña (1523 m)

Alcanzamos uno de los lugares más antiguos de la Sierra a través de un pasadizo natural de pino negral perfectamente alineado. La fuente es un pequeño manantial de montaña que alimenta un minúsculo arroyo que lleva sus aguas al río de Pradoluengo u Oropesa. Sitio idóneo para descansar, reponer agua y recuperar energías en la mesa que la Asociación de Montañeros de la Demanda ha colocado en este tranquilo y pintoresco paraje.

Collado de Celeicua. Piedra de Luisillo (1428 m)

Lugar en lo alto desde donde podemos disfrutar de las mejores vistas del valle.

Ribera del río Oropesa

La vereda que avanza junto al río Oropesa es de gran belleza. La fuente de la Cervecera, los puentes rústicos que cruzan el río, la gran variedad de flora que habita junto al río y los restos de una antigua fábrica de alfileres son algunos de sus atractivos más importantes.

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en otoño, es espectacular contemplar el colorido y el liquen de las hayas. La primavera también es otra estación muy propicia para caminar por el lugar.

De los diferentes recorridos que podemos hacer para conocer la Senda de la Muñeca, éste es de los más asequibles y bonitos. Aunque no parte del pueblo ni recoge la Senda de los Batanes, es una ruta completa de los rincones más significativos de la Sierra de San Antonio.
Esta ruta es una alternativa corta a uno de los senderos más característicos de la localidad, consistente en empezar el recorrido en Pradoluengo y pasar por la Cruz de Guirnaldo. Este otro es un recorrido más completo y muy interesante – fue seleccionado para celebrar el día del senderista en 2016-, lo que indica que se trata de un itinerario muy popular y atractivo.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Pradoluento: http://www.pradoluengo.es

Asociación de Montañeros de la Demanda: https://www.amlademanda.com/index.html?body4.html

Presa de Alba: circular desde la Ermita de Nuestra Señora de Oca. Castro de Somoro. Desfiladero de la Hoz.

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta no está bien señalizada. Es necesario un track.
  • Distancia: 10,800 kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30h-4 horas.
  • Desnivel: 320 m.
  • Altitud mínima: 968 m
  • Altitud máxima: 1118 m

Reseña

Situada en el borde oriental de los Montes de Oca, la Presa de Alba se localiza junto al pueblo jacobeo de Villafranca Montes de Oca, a unos 35 kms de la capital burgalesa, en las comarcas de la Demanda y Montes de Oca. Consta de un enorme muro de 45 metros de altura, que apenas provoca impacto medioambiental y paisajístico al haber sido bien aprovechada la garganta rocosa que el río Oca ha ido tallando a lo largo de los siglos. De hecho, cuando uno la mira desde el ensanche de la carretera de acceso, desde el Castro de Somoro o desde cualquiera de los múltiples miradores que la rodean, tiene la sensación de estar contemplando un lago natural.

La ruta es maravillosa y muy asequible. Podemos disfrutar, en un solo recorrido, de un embalse con impresionantes cortados y espectaculares efectos de luz sobre el agua y de dos hayedos, que lucen un colorido otoñal bellísimo; podemos visitar el pueblo abandonado de Alba, rodeado de rica y abundante vegetación, y observar el anidado y vuelo de rapaces tales como buitres y halcones en el Desfiladero de la Hoz. En resumen, un lugar ideal para gastar nuestro ocio en las múltiples oportunidades que nos ofrece este bello paraje y pasar unas horas inolvidables en la naturaleza.

Descripción del recorrido

Para realizar esta ruta es necesario acercarse al pueblo de Villafranca Montes de Oca, por la carretera nacional N-120, y tomar un desvío que hay poco antes de llegar al pueblo, si llegamos desde Burgos.
La ruta parte de la Ermita de Nuestra Señora de Oca, donde hay una zona recreativa en la que es fácil aparcar. Como está prohibido el paso en las proximidades del muro de la presa, nos dirigimos hacia la carretera que sube hasta lo más alto del embalse. Durante un kilómetro y medio, hacemos este inevitable y feo tramo de asfalto y de subida que queremos concluir cuanto antes. Ya en el ensanche de arriba, gozamos de una bonita perspectiva de la presa y de su entorno, pudiendo comprobar que esta impresionante obra apenas destaca y tiene impacto medioambiental en su entorno. Nos vamos por un camino rodado que parte a la derecha y, bordeando la presa, llegamos al pueblo abandonado de Alba. Llama la atención que, por culpa de la maleza, apenas son perceptibles las ruinas de esta aldea. Tan solo es claramente identificable un lavadero con una curiosa inscripción: «prohibido lavar los hombres …». Dejamos este melancólico lugar y , un poco más adelante, nos adentramos en el pequeño Hayedo de Alba, donde los suelos cubiertos de hojarasca y el colorido otoñal de las hayas nos obligan a gozar de una larga e intensa estancia. Descenso hacia el río Oca y nueva parada para quedar atónitos ante la vista del Desfiladero de la Hoz de Punegro que se abre sobre la presa. Cruzamos el río y, ahora, entre robles rebollos, iniciamos la subida por un amplio camino forestal que nos sube hasta la Laguna de Valliciruelas, que encontramos sorprendentemente seca. Seguimos un poco más adelante hasta encontrar una intersección de caminos. De frente, a unos 500 metros, está el Castro prerromano de Somoro. Hacemos el camino de ida y vuelta y, luego, bajamos por una vereda que nos introduce en el segundo hayedo. Quedamos cautivados por el silencio y la paz que desprende uno de sus rincones. Seguimos descendiendo y estamos próximos al Lago o Pozo de San Indalecio, fuente y pequeño manantial. Estamos muy próximos a la ermita, pero, antes, nos desviamos hacia del Desfiladero de la Hoz. Por un sendero tallado en la roca, nos adentramos hasta la base de la presa, mientras disfrutamos de una bonita cascada y de impresionantes cortados con varias oquedades en lo alto –Cueva de los Moros-. La observación de varias aves rapaces pone fin a nuestra visita a este hermoso rincón, e iniciamos el camino de vuelta hasta nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Ermita de Nuestra Señora de Oca.

Se encuentra situada al sur de la villa de Villafranca Montes de Oca, en una zona llana que ocuparon los visigodos y los romanos que poblaron la ciudad de Auca (Oca romana). Aunque ha sufrido constantes reformas de época gótica y posteriores, nos muestra algunos elementos arquitectónicos tales como el aparejo de la parte inferior, algunas construcciones del ábside, el óculo lobulado incrustado en la espada que sostiene el doble campanario y varias piedras incrustadas que nos indican que estamos ante una monumento de origen prerrománico. Junto a la ermita, hay unas fuentes en una de las cuales, según la leyenda, puede estar enterrado San Indalecio. Los historiadores dan poco validez histórica a esta creencia. También, podemos ver un amplia área recreativa con mesas y campo de fútbol que los lugareños utilizan frecuentemente para fiestas y romerías.

Presa

Diseñada principalmente para dar suministro de agua potable a varias localidades del Valle de Oca y de la Bureba -puede almacenar hasta 4.500 millones de litros-, para evitar riadas y facilitar el riego de la comarca, fue inaugurada a principios de 1996 gracias al patrocinio de la Diputación de Burgos, su actual propietario, y de la Junta de Castilla y León. Como mencionamos anteriormente, llama la atención el escaso impacto medioambiental en la zona.

Poblado de Alba. Castillo.

Pueblo abandonado que da nombre a la presa. Los 20 vecinos que los habitaban lo abandonaron en los años cincuenta tras sufrir un aparatoso incendio que lo dejó casi devastado. Hoy en día, apenas pueden verse algunos vestigios tales como los muros de la iglesia y de unas pocas casas, un lavadero con una curiosa inscripción: «prohibido lavar los hombres…», y un abrevadero fuente. El resto ha sido devorado por la maleza y las hiedras.

Está documentada -aún pueden verse algunos restos tales como un aljibe en mal estado, parte de un muro de mampostería, ladrillos macizos etc.-, la existencia de un Castillo-fortaleza o Castro de la Pedrera, que data de 1040 y que estuvo situado en un crestón calizo sobre el pueblo de Alba, en el margen izquierdo del Desfiladero del Oca.

Hayedo de Alba

Cerca de las ruinas de Alba y junto al roquedo podemos caminas bajo enormes y centenarias hayas. Muy cerca de este hayedo nace el río Oca para después avanzar por el interior del desfiladero.

Castro de Somoro (1104 m)

Esta enorme piedra, que se asoma sobre el embalse, ofrece hermosísimas vistas de la presa desde diferentes balcones naturales; también pueden avistarse la Sierra de la Demanda y los Montes Obarenes. Se sitúa en la margen derecha del desfiladero de Oca. Fue un lugar estratégico en la época romana gracias a sus excelentes condiciones defensivas.

Hayedo

Pozo o Lago de San Indalecio

Se trata de un pequeño estanque en el que la leyenda nos dice que fue martirizado San Indalecio, primer obispo de la diócesis de Auca durante el siglo III. Auca fue sede episcopal desde tiempos visigodos hasta su traslado a Gamonal y, posteriormente, a Burgos en el año 1075.

Desfiladero de la Hoz

Este pequeño cañón, tallado por el río Oca entre grandes peñascos, nos conduce hasta la base de la presa. Lugar recóndito en el que podemos ver como el río se nutre del desagüe del embalse, nos ofrece una preciosa cascada, numerosas oquedades en lo alto -Cueva de los Moros y Caldera-, una rica vegetación de álamos, un moderno puente y la posibilidad de avistar buitres y otras aves rapaces en lo alto.

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en, otoño es espectacular contemplar el colorido de las hayas. El único óbice es que el embalse tiene poca agua. No es recomendable en épocas de muchas lluvias porque hay que cruzar el río Oca y éste suele llevar mucho caudal, a no ser que no nos importe descalzarnos.

De los diferentes recorridos que podemos hacer para conocer los alrededores de esta presa, éste es bastante asequible y bonito. Solo queda afeado por el tramo que transcurre por asfalto.
Hay una variante a la ruta, consistente en empezar el recorrido por el interior del Desfiladero de la Hoz y subir por las escaleras del muro del embalse hasta una carretera que nos lleva al mismo ensanche en lo alto de la presa. No recomendamos esta opción porque está prohibido el tránsito por el interior de la presa.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Villafranca Montes de Oca: http://www.villafrancamontesdeoca.es

http://www.condadodecastilla.es/lugares/oca