Acantilados del Infierno: de Cuerres/Guadamía a Ribadesella por la costa. Bufones de Pría.

  • Tipos de ruta: ida y vuelta.
  • Señalización: marcas blancas y amarillas de PRC.
  • Distancia: 10,330 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30 horas.
  • Desnivel: 219 m.
  • Altitud mínima: 9 m
  • Altitud máxima: 69 m

Reseña

Los Acantilados del Infierno, cuyo nombre posiblemente proceda del cortado más alto de todo el recorrido: El Infierno, es uno de los senderos costeros más bonitos de Asturias y, seguramente, de todo nuestro país. Se localiza en la costa este de Asturias, entre el Área Recreativa de Cuerres o Guadamía y el Área Recreativa del Infierno, próxima a la localidad de Ribadesella. Caminando en paralelo junto a la línea de costa, serpenteando entre una gran masa forestal de helechos, pequeños enebros, cotoyas, algún pino suelto y unos pocos eucaliptos, nos vamos adentrando en distintos balcones naturales, desde donde se puede contemplar la belleza de estas impresionantes escarpaduras, así como de los múltiples elementos geográficos y caprichosas formaciones rocosas que conforman este singular paisaje: acantilados, islotes, cuevas, arcos, ensenadas, playas, escarpes, arrecifes etc…. Sin olvidar las cavidades en las rocas que dan lugar, en épocas de agua agitada y brava, al espeluznante espectáculo de los bufones que rugen y lanzan agua hacia el cielo en los primeros metros de nuestro recorrido y al otro lado de la cercana playa de Guadamía (Bufones de Pría), haciendo de este lugar, un espacio mágico.

El recorrido puede hacerse circular, regresando por el interior y siguiendo un tramo del Camino de Santiago, pero optamos por hacerlo de ida y vuelta para disfrutar de los paisajes de la costa con diferentes perspectivas y tonos de luz. Por otro lado, queremos evitar volver por la carretera. Asesorados por nuestro amigo Rául Falcón, gran conocedor y amante de estas tierras asturianas, decidimos también hacerlo en sentido contrario a las agujas del reloj. Salimos desde Guadamía para gozar de la zona más espectacular: los Acantilados de Castro Arenas, tanto al principio como al final del camino e irnos a casa con un gran sabor de boca. La ruta esta muy bien señalizada con marcas amarillas y blancas de PRC y transcurre por veredas bien marcadas por el uso de los senderistas. En resumen, una ruta fácil y muy recomendable para dar un largo paseo en familia o en grupo -si lo hacemos con niños, el control ha de ser máximo por la cercanía y peligrosidad de los acantilados-, y volver a casa con el sentimiento de haber pasado un gran día envuelto en un entorno único y espectacular.

Descripción del recorrido.

Salimos desde el parking de Cuerres o Guadamía y seguimos las figuras de color azul con la figura de un caminante y las marcas de PRC. Ya, desde el principio, el recorrido es fascinante y siempre que la orografía lo permite avanzamos, muy despacio para no perder detalle del impresionante paisaje que tenemos delante, próximos al mar. En los primeros trescientos metros ya observamos algunos bufones que no lanzan agua, pero impresionan por sus enormes rugidos. Los primeros cortados los encontramos antes de llegar al km 1: Castro Arenas. Hacia el km 1.5, apreciamos una verdadera maravilla, La Ensenada de Olienco. Cerca del km 3.5, otros dos islotes, uno grande y otro diminuto, denominados Palo Verde y Palo pequeño respectivamente, junto a los acantilados que lo protegen, nos ofrecen otra preciosa estampa singular. Hacia el km 4.5, la última maravilla del recorrido: Punta Canto de Cabo Verde, saliente desde el que se tienen unas preciosas panorámicas de la costa. Llegados al Área recreativa del Infierno, rechazamos la idea de volver por el interior siguiendo el Camino de Santiago y optamos por desandar lo andado, para disfrutar de nuevo de estos impresionantes paisajes que la fuerza del mar ha ido modelando a lo largo de millones de años.


Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints.

Área Recreativa de Cuerres o Guadamía.

Es el lugar ideal para aparcar, pasar la noche en caravana o , simplemente, disfrutar de un buen día de campo comiendo en una de las múltiples mesas de madera, perfectamente colocadas para gozar de preciosas vistas al mar.

Al otro lado, separados por la Playa de Guadamía, se encuentran los acantilados del mismo nombre que acogen, en sus pareces escarpadas, los famosos Bufones de Pría, que más abajo comentaremos.

Acantilados de Castro Arenas.

Se trata de majestuosos cortados con caprichosas formas rocosas en la zona conocida como Tuzarrizu.

Ensenada de Olienco / Oliencu.

Preciosa entrada del mar en forma circular en la que vemos un arco que se suspende sobre el agua y un islote saliendo de las profundidades, convirtiendo esta cala en el lugar más bonito de toda la ruta.

Palo Verde y Palo Pequeño.

Son dos islotes que brotan desde las profundidades del mar cerca de los acantilados del infierno. Acercándose a ellos puede observarse una gran colonia de aves marinas que tienen estos peñascos como refugio.

Punta Canto de Cabo Verde.

Punta Canto de Cabo Verde es un balcón natural desde el que se tienen unas maravillosas vistas de la costa, y una bonita estampa de los Palos Verde y Pequeño.

Mirador y Área recreativa del Infierno.

Junto al área recreativa de «El Infierno», encontramos el punto más alto de toda la ruta. Se trata de un saliente desde el cual tenemos una vista inmejorable de las abruptas paredes que parecen ahí puestas, de forma natural, como para frenar la bravura del oleaje del mar.

Bufones de Pría. Playa de Guadamía.

Al finalizar la ruta de los Acantilados del Infierno, existe la posibilidad de completar el recorrido con una visita a los Acantilados de Guadamía, donde se encuentran los populares Bufones de Pría. Podemos acercarnos andando desde el Área Recreativa de Cuerres, o podemos coger el coche y conducir hasta la pequeña aldea de Llames de Pría, que es donde arranca el itinerario más concurrido que nos conduce hasta los acantilados de Guadamía. En ambos casos, pasaremos por la bonita playa de Guadamía, hermoso paraje natural excavado en la roca por la fuerza del mar, que divide los concejos de Llanes y Ribadesella. Siguiendo los carteles indicativos, llegaremos a la zona conocida como Bramadoriu, donde es obligatorio pararse a contemplar la actividad de los bufones. Si tenemos suerte, podemos ver los sifones o chimeneas de agua a presión que brotan desde las cuevas subterráneas procedentes del mar cuando hay marea viva, temporal o fuerte oleaje; y si no la tenemos, como nos ocurrió a nosotros, al menos escuchar los espeluznantes bramidos del aire que recorre las grietas de las rocas calizas ofreciendo auténticas maravillas musicales.

Avisos y recomendaciones

Al tratarse de una ruta lineal, puede hacerse en ambos sentidos. Nosotros recomendamos partir desde el Área recreativa de Cuerres y , si tenemos tiempo, completar el recorrido con los bufones de Pría que están próximos al punto de partida. La ruta es recomendable en cualquier época del año, pero es conveniente hacerla con el agua brava para observar la fuerza del mar golpeando los acantilados. También tendremos más posibilidades de escuchar los rugidos de los bufones y contemplar el hermoso espectáculo de las aguas elevándose hacia el cielo.
Si estamos particularmente interesados en ver los bufones, hemos de acercarnos a los de Pría que están justo al otro lado de la playa de Guadamía. Se puede ir fácilmente en coche hasta Llames de Pría y hacer andando unos 4 kms entre la ida y la vuelta.
El recorrido es muy fácil, está bien señalizado con marcas amarillas y blancas de PRC y algunas balizas con la figura de un senderista, por lo que no ofrece ninguna dificultad, pero es recomendable no acercarse demasiado a los cortados, avanzar con cuidado y siempre vigilantes de donde pisamos.
También es recomendable llevar pantalones largos, ya que hay muchas cotoyas, arbustos con pequeñas espinas y púas que pueden dañarnos.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Ribadesella: https://www.ayto-ribadesella.es/sendas-del-municipio

http://www.turismoasturias.es

inicio

Necrópolis de Palacios de la Sierra: El Castillo, Prado de Nava, Prados de Bañuelos.

  • Tipos de ruta: circular.
  • Señalización: solo algunas balizas sueltas.
  • Distancia: 14,50 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h-4.30 horas.
  • Desnivel: 244 m.
  • Altitud mínima: 1053 m
  • Altitud máxima: 1203 m

Reseña

Palacios de la Sierra, municipio ubicado en medio de una gran masa forestal, es un pueblo típico serrano y pinariego que se sitúa en una ramificación de la Sierra de la Demanda, en una solana de la Sierra de Neila, en la Comarca de la Demanda y Pinares, a 18 kms de Salas de los Infantes y a 73 de Burgos. Como expondremos más adelante, la localidad presenta importantes lugares de interés que intentamos visitar en este recorrido en el que descubriremos tres maravillosas necrópolis que hace mas de mil años formaban parte de poblados ya desaparecidos: Nava, Bañuelos y El Castillo, uno de las mayores cementerios altomedievales del país; pasaremos también por bellas zonas de recreo como el área de las piscinas y por parajes de gran interés ambiental como La Charca; veremos grandes praderas rodeadas de frondosos pinos silvestres, que crecen fácilmente gracias a los suelos poco profundos, magníficamente mezclados con robles rebollos; finalmente, nos perderemos en su casco urbano para ver sus casas nobles con escudos de los siglos XVI, VVII y XVIII, acercarnos a la Iglesia de Santa Eulalia y hacer una visita más exhaustiva, por largo tiempo deseada, al Centro de Visitantes Necrópolis del Alto Arlanza.

Como el recorrido es circular y puede hacerse en ambos sentidos, hemos elegido dirigirnos en primer lugar al Camino de Monasterio para hacer primero este largo trayecto por pista forestal de más de 5 kms hasta la Nava, que, a decir verdad, se hace un poco largo comparándolo con el tramo posterior que avanza por hermosas veredas, entre exuberantes pinos y bonitos robles. La ruta no está balizada y tan sólo tiene algunos carteles sueltos que nos indican la llegada a las necrópolis, pero, si exceptuamos los 400 metros que vamos campo a través desde el Camino de la Relumbrosa hasta la Charca, el trascurre por amplios caminos rodados o veredas bien marcadas por el uso de los senderistas. En resumen, una ruta fácil y muy recomendable para dar un largo paseo en familia o en grupo y meterse de lleno en pleno paisaje pinariego.

Descripción del recorrido.

Salimos de la Plaza Mayor de Palacios, tomando como referencia un track de nuestro amigo Juan Ángel, usuario Ledanías, que hace una ruta parecida, pero en sentido inverso desde la Dehesilla. Nos dirigimos primero a la Necrópolis de El Castillo, situada en lo más alto del pueblo. Ofrece un aspecto un tanto descuidado. Vemos primero los restos de una fortaleza del siglo V y la primitiva Iglesia románico-gótica de la localidad, Santa Olalla o Eulalia, que fue abandonada y expoliada. Un poco más adelante, una impresionante necrópolis altomedieval, con innumerables tumbas de diferentes estilos. Echamos de menos las estelas de los sepulcros que, posteriormente, leemos que están custodiadas en el Centro de Visitantes. Al terminar la visita, descendemos al pueblo y nos dirigimos hacia la carretera local CL-117. La cruzamos y avanzamos, durante unos 5.5 kms, por el Camino de Monasterio y un camino rodado que nos deja en la segunda necrópolis que vamos a visitar: Prado de Nava. Esquivando el ganado vacuno que pasta la pradera, llegamos a un pequeño prado vallado donde está el cementerio medieval. Aunque no está en el track, nos acercamos también a localizar los restos de la ermita y del poblado, que están próximos al área sepulcral. De nuevo en ruta, por otro camino rodado, entre robles rebollos y pinos perfectamente mezclados, bajamos hacia Bañuelos. Cruzamos el amplio Camino de la Relumbrosa y descendemos al río que da nombre a la necrópolis. Lo sorteamos por un paso de grandes piedras y, siguiendo los carteles, llegamos a la necrópolis de Prados de Bañuelos, donde fácilmente encontramos los restos de una ermita con 5 tumbas próximas y otras 6 algo alejadas. Desandamos el camino hasta la pista forestal y , unos 200 metros más adelante, nos adentramos en el bosque para, campo a través, llegar a La Charca. Lo abandonamos por un preciosa vereda que sale de la parte de atrás del muro del estanque y nos dirigimos hacia las piscinas, desde donde seguimos la pista asfaltada que nos baja a la carretera comarcal y nos devuelve a nuestro punto de partida.

Antes de abandonar el pueblo, hacemos un visita obligada al interesante Centro de Visitantes Necrópolis del Alto Arlanza, del que quedamos gratamente sorprendidos por su contenido y la gran cantidad de fósiles que se exponen.


Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints.

Conjunto Arqueológico de El Castillo

Investigaciones llevadas a cabo por el profesor Alberto del Castillo entre los años 1968 y 1975, con la estrecha colaboración de los vecinos Lino Juanes y el párroco Julián Manrique, nos dicen que El Castillo es un conjunto arqueológico cuyas ruinas denotan la existencia pasada de una fortificación, una iglesia-ermita y una necrópolis, suponiéndose también la vida de un poblado próximo aún sin descubrir.

  • Fortificación: situada en la parte accidental del cerro, de sus restos puede deducirse que se trataba de una torre cuadrangular de 8 metros de lado, que servía como centro de poder sobre la población, así como de vigilancia y control de las vías de comunicación del valle. Su construcción data del año 974, aunque otros historiadores creen que ya existía en el siglo V.
  • Iglesia-Ermita: conocida con el nombre de Santa Olalla o Eulalia, fue la primitiva iglesia de la localidad. Dejó de serlo cuando el culto se trasladó a la actual iglesia del pueblo en 1591, convirtiéndose en ermita. Por la cimentación se sabe que hubo dos fases constructivas, la primera de estilo románico, y la segunda, gótico. Situada en el centro de del cerro, solamente conserva la base de sus muros y los suelos. En ruinas desde 1816, fue completamente expoliada.
  • Necrópolis: con más de medio millar de enterramientos de diferentes estilos: de lajas, sarcófagos y excavadas en la roca, desarrollados entre los siglos XI y XIII, nos encontramos ante una de las mayores necrópolis altomedievales de Europa. La mayoría yacen en la ladera sur y junto a la iglesia. Muchas fueron halladas con estelas que presentaban el signo de la cruz e inscripciones. Hoy podemos ver algunos excelentes ejemplares en el Centro de Visitantes. Solo se excavaron 161, encontrándose restos intactos de seres humanos en 47. No se encontraron ajuares, pero sí clavos, lo que nos indica que también utilizaban ataúdes de madera.

Puente de La Dehesilla.

Rehabilitado en 2002, se trata de puente de cuatro ojos hecho de piedra arenisca, muy abundante en la zona. Investigaciones llevadas a cabo ese mismo año han concluido que, aunque siempre se le ha considerado de estilo renacentista, podríamos estar ante una construcción románica de los siglos XIII o XIV.

Necrópolis de Nava.

Situada junto al arroyo Barranco de las Gargantas, la necrópolis de Prado de Nava está como escondida en un robledal vallado. Aunque se cree que hubo más de 50, resaltan 25 tumbas de piedra musgosa, algunas antropomorfas y varios sarcófagos sin tapa. El cementerio pertenecía al poblado medieval de Nava, que ya aparece documentado en el año 1092. Muy próximo al área sepulcral, pueden identificarse los restos de una ermita y numerosas marcas en las rocas que atestiguan la existencia del poblado. Como objeto llamativo del poblado, una bañera labrada en una roca de gran tamaño, que curiosamente se mueve con una cierta facilidad, la cual bien podría haber servido para el lavado de los cuerpos previo al enterramiento.

Necrópolis de Bañuelos.

Situada junto a las aguas del río Bañuelos, en este conjunto arqueológico podemos encontrar los restos de una ermita con 5 tumbas simétricas, con capacidad para dos personas, próximas al santuario, y otras 6 tumbas antropomorfas desordenadas en el lado más apartado de la ermita. En el lado sur de la necrópolis, cabe destacar un baptisterio formado por una gran pila con desagüe que en aquellos tiempos pudo utilizarse para el bautismo por inmersión. En el entorno de la necrópolis, restos de estructuras antiguas pertenecientes al poblado con un aljibe rectangular de 2 m de largo como elemento más destacado.

La Charca

Paraje de gran interés medioambiental con un estanque situado en medio de un bonito pinar.

Las Piscinas

Incomparable paraje para disfrutar de un día en plena naturaleza, comer o darte un buen baño.

Palacios de la Sierra

De origen celtíbero y romano -se conservan varios vestigios que así lo constatan-, Palacios de la Sierra debe su nombre a los numerosas casas de nobles o palacios que tiene el pueblo. Tuvo su esplendor inicial en el siglo X cuando formaba parte del Alfoz de Lara y participaba de los privilegios del Fuero de Salas. Posteriormente, como muchas otras localidades de la comarca de Pinares, también destacó por su pertenencia a la Cabaña Real de Carreteros hasta el siglo XIX, fidelidad de mas de 4 siglos que le otorgó múltiples privilegios tales como el pasto para sus ganados, la corta de madera para la construcción de casas y caminos, la exención de las milicias, y la popular «suerte de pinos», de la que disfrutan la mayoría de los vecinos de la comarca.

Hoy en día, tiene unos 800 habitantes que basan su economía en la ganadería y en la explotación maderera. En su casco urbano, cuenta con dos lugares de gran interés:

  • Iglesia de Santa Eulalia: construida en estilo gótico-renacentista en el siglo XVI sobre otra anterior de estilo románico de la que aún se conserva gran parte de la torre y algunos canecillos. En su interior, hay una valiosa pila bautismal románica del siglo XII y pueden encontrarse también varias estelas medievales de la necrópolis de «El Castillo».
  • Centro de Visitantes Necrópolis del Alto Arlanza: recoge información muy relevante sobre todas las necrópolis del Alto Arlanza, además de una excelente colección de fósiles de la zona donada, en su mayoría, por el vecino de la localidad Lino Juanes. Puede visitarse de martes a sábado. Recomendable consultar horarios en internet, ya que suelen cambiar con frecuencia e, incluso, en el mismo día.

Por otro lado, la villa tiene un curioso lavadero, algunos elementos de arquitectura popular como chimeneas cónicas y otras dos necrópolis de menor entidad: San Miguel y Pajares, que no hemos podido incluir en la ruta por encontrarse muy distantes de nuestro recorrido.

Avisos y recomendaciones

La ruta es larga, pero no ofrece ninguna dificultad importante, salvo el pequeño tramo que va campo a través, y el desnivel apenas se supera los 200 m, por lo que la hemos calificado de fácil. No tiene apenas señalización, por lo que es imprescindible el uso de Wikiloc o GPS. Es recomendable en cualquier época del año, pero es en primavera y en otoño cuando mejor podemos disfrutar del colorido de la flora.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Palacios de la Sierra: http://www.palaciosdelasierra.es/

http://www.necropolisaltoarlanza.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Palacios_de_la_Sierra

La Tejeda de Tosande (Dehesa de Montejo). Montaña Palentina.

  • Tipos de ruta: circular.
  • Señalización: balizas y marcas PRC
  • Distancia: 10,11 Km.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30h-4 horas.
  • Desnivel: 447 m.
  • Altitud mínima: 1071 m
  • Altitud máxima: 1435 m

Reseña

Considerada como una de las reliquias de la era terciaria y una verdadera joya botánica, la Tejeda de Tosande es un lugar mágico y único que se caracteriza por poseer una de las concentraciones de tejos centenarios más importantes de la península ibérica.

Esta bellísima ruta, que transita por bosques de encinas, robles rebollos y albares, hayas y tejos, se encuentra en el corazón del Parque Natural Montaña Palentina, antes Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina, concretamente en la Sierra de la Peña, en el término municipal de Dehesa de Montejo, a unos 6 kms de Cervera de Pisuerga (Palencia). Tiene el objetivo de pasear por uno de los rincones más visitados de la Montaña Palentina, disfrutando del encanto del Valle de Tosando, precioso vallejo abierto entre las peñas calizas de la Sierra de la Peña, y del sepulcral silencio que envuelve el hermoso hayedo en el que estos tejos centenarios, por no decir milenarios si tenemos en cuenta su gran porte y grosor, están perfectamente integrados. En resumen, una ruta muy recomendable e ideal para pasar un día maravilloso en familia o en grupo descubriendo un mundo natural mágico y lleno de secretos.

Descripción del recorrido

Siguiendo el track de nuestro amigo Ángel Olivares y guiados por el personalmente, iniciamos la ruta en el parking que se ha habilitado para realizar la ruta junto a la CL-626, entre las localidades de Cantoral de la Peña y la Estación. Tras una breve parada para visitar el interesante Jardín Interpretativo de la Tejeda que hay junto al aparcamiento, descendemos por una pista y cruzamos un paso bajo el ferrocarril Bilbao-León, para, poco después, remontar hacia el Valle de Tosande. Siguiendo la angosta senda, pasamos junto a las ruinas de una antigua mina y nos vamos de nuevo por la pista forestal hasta encontrar una portilla. La cruzamos sin necesidad de abrirla, por el paso habilitado para los senderistas, y continuamos hasta llegar a un cruce de caminos en el que empieza la ruta circular del hayedo. Dejamos el puente de madera a la izquierda y nos vamos por la derecha, aunque aquí también se puede tomar la decisión de hacerla en sentido contrario. Pronto, el valle se abre y nos muestra una especie de cuenco verde abierto con un paisaje idílico, cubierto de pastizales. Nos desviamos a la izquierda para adentrarnos en el hayedo. Antes leemos un panel con información muy interesante sobre los enormes tejos que vamos a encontrar.
Ya en el hayedo, comenzamos una pronunciada subida , perfectamente escalonada en alguno de sus tramos y cubierta de hojarasca en casi todo el recorrido, que nos asciende hasta la parte superior de este bosque en cuyo interior se encuentra la Tejeda de Tosande. Impresionados por los magníficos ejemplares que flanquean la senda, nos detenemos varias veces a contemplar varios grupos de tejos singulares. Seguimos ascendiendo para apreciar una hermosa vista de la Sierra Palentina, en la que identificamos el Curavacas nevado.
Salimos de la Tejeda por el lado este y nos detenemos en un bonito mirador, donde, con las vistas de la Montaña Palentina al fondo y del Valle de Tosande abajo, aprovechamos para comer algo. Por una hermosa senda con peldaños abordamos un pequeño pero pronunciado descenso que nos baja hasta el puente de madera que habíamos dejado a la izquierda en la ida. Desde aquí, hacemos el recorrido de vuelta, por el mismo camino y en sentido inverso, hasta nuestro punto de partida en el aparcamiento.


Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Valle de Tosande

También conocido como Tosante en algunas localidades próximas, Tosande, regado por un arroyo del mismo nombre, es un valle repleto de fértiles praderas y abundantes pastos que son el sustento imprescindible para el ganado, sobre todo vacas, de los habitantes de Dehesa de Montejo. Está rodeado de peñas calizas, cubiertas de magníficos bosques que proporcionan la madera necesaria a los habitantes de la zona para calentarse en los duros inviernos, cocinar y construir sus viviendas y casonas.

Tiene una gran variedad de ecosistemas, lo que hace que presente una rica flora y una variada y abundante fauna. Además de ser lugar de paso para el oso pardo cantábrico, el jabalí, el corzo y el ciervo, entre otras especies, encuentran alimento en los frutos de las especies arbóreas del valle. Entre el resto de la fauna, aves como el pico, el mirlo, la curruca, y rapaces como el buitre leonado, el azor y el águila culebrera son el contingente más numeroso. En lo que a la masa forestal se refiere, el valle alberga bosques de encinas, robles rebollos y albares, hayas, tejos y algún acebo suelto entre otros.

Hayedo Mayor y Tejeda de Tosande

En la ladera septentrional de la Peña Oracada (1818 m) se encuentra un bosque mayor de hayas que da cobijo en su interior a un numeroso grupo de tejos centenarios, conocido como la Tejeda de Tosande. Están inventariados 743 ejemplares, relevantes por su gran tamaño y longevidad (algunos alcanzan los 150 cm de diámetro, lo que nos indica que tienen edades próximas al milenio), y tres especímenes de especial interés recogidos en la Agenda 21, proyecto de la ONU que promueve el desarrollo sostenible detallando acciones que han de ser acometidas a nivel mundial, nacional y local.

En estos bosques, los tejos crecen en una cota comprendida entre los 1300 y los 1500 m y prefieren sustratos calizos para su desarrollo. Cabe destacar que no aparecen aislados, sino formando pequeños grupos, así como sus curiosas y raras formas con troncos retorcidos y huecos en los que anidan aves y mamíferos de escaso tamaño.

Mirador de Tosande

Precioso balcón natural, bien habilitado, con magníficas vistas del Pico del Roblillo enfrente, y de varias cumbres de la Montaña Palentina al fondo.

Avisos y recomendaciones

Bellísima ruta, muy asequible a todo tipo de públicos. Ideal para hacerla en familia o con escolares. Está muy bien balizada y es muy fácil de seguir en todo su recorrido. El entorno está perfectamente conservado y nos invita a cuidar esta reliquia natural.
Tratándose de un hayedo, la primavera y el otoño son las estaciones más adecuadas para disfrutar del colorido de este espacio natural, aunque el hermoso valle de Tosande, las rocas calizas cubiertas de encinas que lo rodean y el inmenso bosque de tejos centenarios que queda al descubierto con la caída de las hojas, hacen que la ruta también tenga su encanto en invierno.

Más información en los siguientes enlaces

https://es.wikipedia.org/wiki/Tejeda_de_Tosande

https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_natural_Monta%C3%B1a_Palentina

https://patrimonionatural.org/casas-del-parque/casas-del-parque/casa-del-parque-de-fuentes-carrionas-y-fuente-cobre-montana-palentina

Piedra Andadera (Ruta II): circular desde el Puente de la Arenilla (Covaleda).

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: excelente, con balizas y marcas de GR y de PRC durante todo el recorrido.
  • Distancia: 9,870 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h- 3.30h
  • Desnivel: 407 m.
  • Altitud mínima: 1168 m
  • Altitud máxima: 1498 m

Reseña

La Piedra Andadera (1500 m), una de las mayores atracciones que podemos visitar en la Sierra de la Umbría o Resomo, es un mojón singular que marca los límites entre las poblaciones de Covaleda, Salduero y Molinos de Duero. La serranía en la que se encuentra ofrece un paisaje típicamente pinariego y, desde ella, pueden verse preciosas vistas de todo el Pinar Grande y del embalse de la Cuerda del Pozo. Metafóricamente hablando, su nombre nos sugiere que se trata de una roca que anda, o por decirlo en palabras más reales, de una gran piedra que desafía las leyes del equilibrio basculando con la simple presión sobre alguno de sus puntos, movimiento que hemos podido experimentar. Una leyenda nos ha hecho llegar la creencia de que, incluso, se tambalea con una simple racha de fuerte viento, pero este aspecto todavía no lo hemos podido comprobar en nuestras numerosas y frecuentes visitas a este hermoso paraje.

Al igual que nuestra Ruta I desde el Refugio de la Cabeza, este recorrido es otra versión corta de una serie de cuatro rutas que os proponemos en este blog para acercarse a esta legendaria y misteriosa roca. Para realizar una ruta más completa, puedes seguir III y IV desde la Plaza Mayor de Covaleda. Esta ruta II es sencilla, cómoda y asequible a todo tipo de públicos. Está excelentemente señalizada con balizas de madera tratada, labrada y pintada de esmalte, además de las señales rojas y blancas del GR-86 y las blancas y amarillas del PR-SO 77, por lo que es muy difícil perderse, incluso aunque no se disponga de un «track».
Es muy recomendable para hacerla en familia y descubrir bellas panorámicas como la del Picacho del tío Ambrosio, pintorescos paisajes pinariegos, rincones escondidos como la Cueva del Tío Melitón o el Corral de Periquillo, y hermosos bosques de pinos bellamente mezclados con robles sueltos y otras especies arbóreas. En definitiva, una ruta ideal con sabor a naturaleza que no necesita ni mucho tiempo ni una gran preparación física. ¿Te la vas a perder?.

Descripción del recorrido.

Se trata de una ruta circular idónea para hacerla en cualquiera de los dos sentidos.
La ruta empieza en el Puente de la Arenilla sobre el río Duero, que está situado a 2 kms de Covaleda. Para llegar aquí, hacemos el trayecto en coche desde la Oficina de Turismo de Covaleda y nos vamos por las calles Hermógenes Llorente y Avda. de la Constitución en dirección hacia el Campo de Fútbol. Seguimos por el Camino de Mañanca que enlaza con la pista forestal que nos baja hasta el Área Recreativa de la Arenilla, donde se puede aparcar fácilmente.

Iniciamos nuestro recorrido a pie en el mismo puente donde hay una baliza que nos indica la ruta a la Piedra Andadera (5.5 km). Subimos hasta el final de la pista forestal de La Morciguilla y, en el cruce, nos desviamos a la izquierda y nos vamos en búsqueda de una vereda que parte, un poco más adelante, desde la parte derecha del camino. Está señalizada con un cartel que nos indica que nos dirigimos hacia el «Refugio de la Cabeza». A partir de aquí, siguiendo los puntos rojos marcados en los árboles y las marcas blancas y amarillas de PRC, pasaremos por varios lugares bien señalizados con balizas: «Picacho del Tío Ambrosio”, el ya mencionado «Refugio de la Cabeza», la “Cueva del Tío Melitón”, el “Portillo de la Remendada» y el «Juego de Pelota», precioso pastizal y balcón natural. Poco a poco, nos vamos acercando a nuestro gran objetivo: la Piedra Andadera, donde pronto podemos comprobar que, empujando desde ciertos puntos, se balancea y se mueve. Por falta de viento, no podemos certificar la leyenda de que se mueve cuando éste sopla con fuerza.
Tras una larguísima estancia para inmortalizar los movimientos de la piedra con nuestros videos, disfrutar de las maravillosas vistas de la zona de la presa de la Cuerda del Pozo y tomarnos un tentempié, desandamos un poco más de medio kilometro y , a la llegada a un cruce de caminos perfectamente señalizado con balizas, nos vamos a la derecha siguiendo la dirección que nos indica: «Pista Forestal». Una buena senda, a veces convertida en camino de arrastre de pinos, nos deja en la pista que encontramos 1 kilómetro más abajo. Siguiéndola por la izquierda volvemos hasta el Refugio de la Cabeza y regresamos a nuestro punto de partida tomando, en dirección contraria, la misma vereda que nos había traído hasta el refugio en nuestro camino de ida.
(Nota: desde el Refugio de la Cabeza también se puede volver siguiendo la pista forestal, pero tenemos 3 kms, 1 kms más, y se hace bastante monótono).

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Picacho del Tío Ambrosio (Mirador)

El Picacho del Tío Ambrosio es un balcón natural con preciosas vistas de la Sierra de Urbión y del pueblo de Covaleda.

Refugio de la Cabeza

La Cabeza es un refugio libre y apto para el uso del fuego. Próximo a él, puede verse una fuente de agua potable.

Cueva del Tío Melitón.

Este recóndito lugar se encuentra en un maravilloso rincón natural al que acedemos descendiendo por una angosta vereda. Se sabe que, después de casarse, se convirtió en morada de esta huraña y violenta pareja que vivió en esta caverna hace casi unos 200 años robando ganado, aterrorizando a las gentes de Covaleda y amenazando a todo el mundo que se les acercara; más aún, eran capaces de matar a quién se les opusiera, como nos describe la Voz de Urbión refiriéndose al tío Lerín.

Piedra Andadera

Apoyada sobre un saliente rocoso, casi en el punto más elevado de la Umbría (1500 m), a esta piedra basculante se la atribuye la capacidad de andar aunque, paradójicamente, lleve millones de años sin moverse de su sitio. Tiene más de 2 metros de altura y unos 4 metros de ancha, por lo que podría tener un volumen de unos 10 metros cúbicos. A pesar de que es muy difícil determinar su peso, algunas especulaciones hablan de unos 120.000 kilos, que, misteriosamente y gracias a su particular equilibrio, podemos mover con un simple empujón. Así la describía Ángel Terrel y Cuevas en 1912 en su obra De Covaleda y para Covaleda: «En medio de «Los pajareros» y la «Majada de la Juana», en la mojonera de la raya de Salduero, hay una piedra grande, de más de 10.000 arrobas de peso, que se apoya sobre la cuerda sosteniendo un equilibrio inestable y que tiene la particularidad de que cuando se ejerce una presión por cualquiera de sus lados se mueve, por lo que a esta piedra se la ha dado el nombre de Piedra Andadera, peña que anda«. Desde el resalte rocoso que la sostiene, se puede disfrutar de maravillosas vistas del Pinar Grande y de la zona de la presa de la Cuerda del Pozo.

Avisos y recomendaciones

La ruta es bellísima y fácil, ya que tiene un desnivel de menos de 500 m, por lo que puede realizarse fácilmente con gente que esté acostumbrada a andar. Está muy bien señalizada con balizas y marcas de ruta GR y PRC y no ofrece ningún tipo de dudas en ninguna parte del recorrido.
Si queréis hacer la ruta desde el pueblo, os invitamos a ver nuestras rutas III y IV en este mismo blog.
Para llegar al Puente de la Arenilla, no es necesario un vehículo todoterreno. Salvo algún bache suelto, la pista está en muy buen estado y se puede llegar con cualquier vehículo sin problemas.

Ayuntamiento de Covaleda: http://www.covaleda.es/zona-pinares/senderismo-y-rutas

http://www.guiadesoria.es

http://www.caminodesoria.com

Monasterio de la Sierra (Ruta IV): El Cucurucho, Robles orejones: naturaleza y arte.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 8,50 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 2h30-3 horas
  • Desnivel: 362 m.
  • Altitud mínima: 1134 m
  • Altitud máxima: 1496 m

Reseña

El monte Cucurucho (1496 m) es una modesta cumbre, pero a su vez el punto más alto de la población de Monasterio de la Sierra, localidad situada a 12 kms de Salas de los Infantes y a 68 km al sureste de la capital, en el suroeste de la Sierra de Neila, en el espacio natural de la Sierra de la Demanda.

Por otro lado, los robles orejones son un arte desarrollado por la acción de los pastores en varios árboles de la zona, logrando, con el paso del tiempo y el propio desarrollo natural de troncos y ramas, figuras inimaginables. En la ruta tendremos la oportunidad de pasear por una de los bosques de roble albar más espectaculares del país, en el que podremos contemplar bellos y singulares ejemplares de roble albar rodeados de preciosas rocas musgosas; también veremos unos hermosos «hormazos», columnas de piedras utilizadas por los pastores para la vigilancia y control de su ganado bobino y ovino, abundante en la zona, y conoceremos algunos lugares de interés ubicados dentro del pueblo tales como su iglesia, las tumbas antropomorfas y varios elementos de arquitectura popular: chimeneas cónicas, fragua, lavadero, potro etc…

El recorrido es muy sencillo; transcurre en su mayoría por amplios senderos y puede realizarse en plan familiar. Transcurre por hermosos parajes tales como la dehesa o el robledal de las Carboneras, rodeados de una riquísima flora y aislados, lo que nos ofrece la posibilidad de relajarnos y disfrutar de una gran paz y silencio en un entorno ideal para tener un contacto plácido y sereno con su abundante fauna y la naturaleza. Muy recomendable.

Descripción del recorrido

Guiados por nuestro amigo Santiago, lugareño y gran conocedor de los lugares más recónditos de la zona, salimos del centro del pueblo y continuamos por la Calle Mayor hasta una bifurcación de caminos. Nos vamos a la izquierda por el denominado «Camino de Cargaduelo» y ascendemos por un amplio camino forestal, que divide la dehesa, durante 1,5 kms. Aunque se puede seguir 1,5 kms más adelante y subir por una ancha senda que nos conduce directamente al Cucurucho, para disfrutar de la rica y abundante flora de la zona, nos adentramos en la dehesa por una vereda que sale a la izquierda de la pista forestal. Entre brezos, floridas estepas, gran cantidad de enormes robles albares centenarios y bastantes pinos, cruzamos varios hormachos que nos guían hasta el punto más alto de la ruta, el Cucurucho, donde paramos un buen rato a contemplar las preciosas vistas del Gayubar y de varias cumbres de la Demanda. Retomamos el camino y bajamos un poco hasta el Collado de la Lastra donde podemos degustar unas deliciosas fresas silvestres. Unos pocos metros más y podemos refrescarnos en Fuentespino, antes de avanzar hasta una hermosa choza que Santiago nos explica que sirve de refugio a los pastores de ganado bovino y ovino en los duros inviernos que les toca vivir en Monasterio.
Nos queda la visita a nuestro segundo gran objetivo y, para ello, nos desviamos hacia el robledal de Las Carboneras y nos adentramos en el El Cerrito Los Campos, donde se encuentran las preciosas y artísticas figuras. Larga estancia para disfrutar de tanto arte natural y vuelta al pueblo por una hermosa vereda que nos devuelve a nuestro punto de partida.
Como tenemos tiempo, aprovechamos para hacer una visita a la iglesia parroquial, a las tumbas antropomorfas procedentes de Gozmediano que reposan junto al templo, saciar nuestra sed en la fuente que nos recibe en su atrio y echar un vistazo a algunos elementos arquitectónicos del pueblo tales como las típicas casas serranas de piedra, el lavadero, el abrevadero, el potro y algunas chimeneas cónicas.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

La Dehesa

Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.

El Cucurucho

Precioso monte, presidido por un hormazo y adornado con una gran cantidad de jaras o estepas, que, en la época de floración, hacen del lugar una estampa única. Se distingue este monte por las preciosas vistas que pueden contemplarse desde su cumbre. Como curiosidad, existe entre los habitantes de Monasterio la tradición de subir el belén hasta su cima en vísperas de la navidad.

Collado de la Lastra

Robles Orejones

Monasterio de la Sierra (núcleo urbano).

Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y está rodeado de espesos y preciosos bosques de roble albar, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.

El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomórficas traidas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: típicas casas serranas de piedra, una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.

Avisos y recomendaciones

Bellísima ruta por el entorno de Monasterio de la Sierra. Aunque no está señalizada, el itinerario discurre por buenos caminos; no obstante, encontramos algunos tramos de veredas no muy visibles, en las que hemos de estar muy atentos al track para no desviarnos. Con todo, puede decirse que la ruta es fácil de hacer y de seguir, ya que, a pesar de los tramos mencionados, en general, los senderos y las angostas veredas son bastante visibles gracias al ganado vacuno que las transita y al buen mantenimiento de los caminos que hacen los vecinos de Monasterio

Podéis encontrar otras 11 rutas por Monasterio en este blog, algunas de las cuales son muy recomendables.

Más información en el siguiente enlace:

Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes

https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_la_Sierra

Presa de Alba: circular desde la Ermita de Nuestra Señora de Oca. Castro de Somoro. Desfiladero de la Hoz.

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  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta no está bien señalizada. Es necesario un track.
  • Distancia: 10,480 kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30h-4horas.
  • Desnivel: 362 m.
  • Altitud mínima: 968 m
  • Altitud máxima: 1118 m

Reseña

Situada en el borde oriental de los Montes de Oca, la Presa de Alba se localiza junto al pueblo jacobeo de Villafranca Montes de Oca, a unos 35 kms de la capital burgalesa, en la Comarca de la Demanda y Pinares. Consta de un enorme muro de 45 metros de altura, que apenas provoca impacto medioambiental y paisajístico al haber sido bien aprovechada la garganta rocosa que el río Oca ha ido tallando a lo largo de los siglos. De hecho, cuando uno la mira desde el ensanche de la carretera de acceso, desde el Castro de Somoro o desde cualquiera de los múltiples miradores que la rodean, tiene la sensación de estar contemplando un lago natural.

La ruta es maravillosa y muy asequible. Podemos disfrutar, en un solo recorrido, de un embalse con impresionantes cortados y espectaculares efectos de luz sobre el agua y de dos hayedos, que lucen un colorido otoñal bellísimo; podemos visitar el pueblo abandonado de Alba, rodeado de rica y abundante vegetación, y observar el anidado y vuelo de rapaces tales como buitres y halcones en el Desfiladero de la Hoz. En resumen, un lugar ideal para gastar nuestro ocio en las múltiples oportunidades que nos ofrece este bello paraje y pasar unas horas inolvidables en la naturaleza.

Descripción del recorrido

Para realizar esta ruta es necesario acercarse al pueblo de Villafranca Montes de Oca, por la carretera nacional N-120, y tomar un desvío que hay poco antes de llegar al pueblo, si llegamos desde Burgos.
La ruta parte de la Ermita de Nuestra Señora de Oca, donde hay una zona recreativa en la que es fácil aparcar. Como está prohibido el paso en las proximidades del muro de la presa, nos dirigimos hacia la carretera que sube hasta lo más alto del embalse. Durante un kilómetro y medio, hacemos este inevitable y feo tramo de asfalto y de subida que queremos concluir cuanto antes. Ya en el ensanche de arriba, gozamos de una bonita perspectiva de la presa y de su entorno, pudiendo comprobar que esta impresionante obra apenas destaca y tiene impacto medioambiental en su entorno. Nos vamos por un camino rodado que parte a la derecha y, bordeando la presa, llegamos al pueblo abandonado de Alba. Llama la atención que, por culpa de la maleza, apenas son perceptibles las ruinas de esta aldea. Tan solo es claramente identificable un lavadero con una curiosa inscripción: «prohibido lavar los hombres …». Dejamos este melancólico lugar y , un poco más adelante, nos adentramos en el pequeño Hayedo de Alba, donde los suelos cubiertos de hojarasca y el colorido otoñal de las hayas nos obligan a gozar de una larga e intensa estancia. Descenso hacia el río Oca y nueva parada para quedar atónitos ante la vista del Desfiladero de la Hoz de Punegro que se abre sobre la presa. Cruzamos el río y, ahora, entre robles rebollos, iniciamos la subida por un amplio camino forestal que nos sube hasta la Laguna de Valliciruelas, que encontramos sorprendentemente seca. Seguimos un poco más adelante hasta encontrar una intersección de caminos. De frente, a unos 500 metros, está el Castro prerromano de Somoro. Hacemos el camino de ida y vuelta y, luego, bajamos por una vereda que nos introduce en el segundo hayedo. Quedamos cautivados por el silencio y la paz que desprende uno de sus rincones. Seguimos descendiendo y estamos próximos al Lago o Pozo de San Indalecio, fuente y pequeño manantial. Estamos muy próximos a la ermita, pero, antes, nos desviamos hacia del Desfiladero de la Hoz. Por un sendero tallado en la roca, nos adentramos hasta la base de la presa, mientras disfrutamos de una bonita cascada y de impresionantes cortados con varias oquedades en lo alto –Cueva de los Moros-. La observación de varias aves rapaces pone fin a nuestra visita a este hermoso rincón, e iniciamos el camino de vuelta hasta nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Ermita de Nuestra Señora de Oca.

Se encuentra situada al sur de la villa de Villafranca Montes de Oca, en una zona llana que ocuparon los visigodos y los romanos que poblaron la ciudad de Auca (Oca romana). Aunque ha sufrido constantes reformas de época gótica y posteriores, nos muestra algunos elementos arquitectónicos tales como el aparejo de la parte inferior, algunas construcciones del ábside, el óculo lobulado incrustado en la espada que sostiene el doble campanario y varias piedras incrustadas que nos indican que estamos ante una monumento de origen prerrománico. Junto a la ermita, hay unas fuentes en una de las cuales, según la leyenda, puede estar enterrado San Indalecio. Los historiadores dan poco validez histórica a esta creencia. También, podemos ver un amplia área recreativa con mesas y campo de fútbol que los lugareños utilizan frecuentemente para fiestas y romerías.

Presa

Diseñada principalmente para dar suministro de agua potable a varias localidades del Valle de Oca y de la Bureba -puede almacenar hasta 4.500 millones de litros-, para evitar riadas y facilitar el riego de la comarca, fue inaugurada a principios de 1996 gracias al patrocinio de la Diputación de Burgos, su actual propietario, y de la Junta de Castilla y León. Como mencionamos anteriormente, llama la atención el escaso impacto medioambiental en la zona.

Poblado de Alba. Castillo.

Pueblo abandonado que da nombre a la presa. Los 20 vecinos que los habitaban lo abandonaron en los años cincuenta tras sufrir un aparatoso incendio que lo dejó casi devastado. Hoy en día, apenas pueden verse algunos vestigios tales como los muros de la iglesia y de unas pocas casas, un lavadero con una curiosa inscripción: «prohibido lavar los hombres…», y un abrevadero fuente. El resto ha sido devorado por la maleza y las hiedras.

Está documentada -aún pueden verse algunos restos tales como un aljibe en mal estado, parte de un muro de mampostería, ladrillos macizos etc.-, la existencia de un Castillo-fortaleza o Castro de la Pedrera, que data de 1040 y que estuvo situado en un crestón calizo sobre el pueblo de Alba, en el margen izquierdo del Desfiladero del Oca.

Hayedo de Alba

Cerca de las ruinas de Alba y junto al roquedo podemos caminas bajo enormes y centenarias hayas. Muy cerca de este hayedo nace el río Oca para después avanzar por el interior del desfiladero.

Castro de Somoro (1104 m)

Esta enorme piedra, que se asoma sobre el embalse, ofrece hermosísimas vistas de la presa desde diferentes balcones naturales; también pueden avistarse la Sierra de la Demanda y los Montes Obarenes. Se sitúa en la margen derecha del desfiladero de Oca. Fue un lugar estratégico en la época romana gracias a sus excelentes condiciones defensivas.

Hayedo

Pozo o Lago de San Indalecio

Se trata de un pequeño estanque en el que la leyenda nos dice que fue martirizado San Indalecio, primer obispo de la diócesis de Auca durante el siglo III. Auca fue sede episcopal desde tiempos visigodos hasta su traslado a Gamonal y, posteriormente, a Burgos en el año 1075.

Desfiladero de la Hoz

Este pequeño cañón, tallado por el río Oca entre grandes peñascos, nos conduce hasta la base de la presa. Lugar recóndito en el que podemos ver como el río se nutre del desagüe del embalse, nos ofrece una preciosa cascada, numerosas oquedades en lo alto -Cueva de los Moros y Caldera-, una rica vegetación de álamos, un moderno puente y la posibilidad de avistar buitres y otras aves rapaces en lo alto.

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en, otoño es espectacular contemplar el colorido de las hayas. El único óbice es que el embalse tiene poca agua. No es recomendable en épocas de muchas lluvias porque hay que cruzar el río Oca y éste suele llevar mucho caudal, a no ser que no nos importe descalzarnos.

De los diferentes recorridos que podemos hacer para conocer los alrededores de esta presa, éste es bastante asequible y bonito. Solo queda afeado por el tramo que transcurre por asfalto.
Hay una variante a la ruta, consistente en empezar el recorrido por el interior del Desfiladero de la Hoz y subir por las escaleras del muro del embalse hasta una carretera que nos lleva al mismo ensanche en lo alto de la presa. No recomendamos esta opción porque está prohibido el tránsito por el interior de la presa.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Villafranca Montes de Oca: http://www.villafrancamontesdeoca.es

http://www.condadodecastilla.es/lugares/oca

Pico Navas (Ruta I): desde el Mirador de Costalago.

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  • Tipo de ruta: ida y vuelta (lineal).
  • Señalización: la ruta está señalizada con marcas rojas y azules.
  • Distancia: 10,680 kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30h
  • Desnivel: 335 m.
  • Altitud mínima: 1169 m
  • Altitud máxima: 1348 m

Nota: esta ruta es un tramo de la señalizada por Raúl Peñaranda y sus amigos de Hontoria. Blog: Conoce mis sendas y mis viajes… http://www.caminandoporpinares.wordpress.com

Reseña

Instalado en el extremo occidental del Parque de Costalago, el Pico Navas (1351 m.) es la mayor altura del Parque Natural del Cañón del río Lobos. Se localiza en el término municipal de Navas del Pinar, en la Sierra de Hontoria, a 25 kms de Salas de los Infantes y a 81 de Burgos, en la comarca de La Demanda y Pinares, en la provincia de Burgos. Situado sobre un amplio cerro, presenta bruscos cortados por el lado suroeste, en los que la observación de aves rapaces tales como el alimoche y los buitres es un gran atractivo. En su acceso por el lado este, el más desprotegido naturalmente, pueden verse los restos de una muralla de un castro que protegía este endeble lado de la fortificación, lo que ha sido documentado por el hallazgo de importantes y abundantes restos de cerámica castreña de la Edad de Hierro (s. VI-IV a. C). Se sabe que su cima fue habitada por dos poblados celtíberos.

De los tres accesos que tiene el pico, éste es el más fácil y asequible, ya que es prácticamente llano. Te acerca a parajes hermosos e impresionantes vistas del cañón, de varios pueblos de los alrededores y de las Sierras de Mencilla, Neila y Demanda. El colofón, para culminar un día inolvidable en una de las sierras más bellas de la provincia burgalesa, lo ponen las magníficas vistas desde el vértice geodésico y desde la Cruz de Navas. Seguro que pasarás unas horas inolvidables.

Descripción del recorrido

Para realizar esta ruta es necesario subir al Mirador de Costalago. Para ello, partimos de Hontoria del Pinar y conducimos por la Calle San Juan y, después , por la C/ Carretera Herrera; por un amplio camino forestal habremos llegado al mirador.
El recorrido desde aquí es lineal, así que iremos y volveremos por el mismo sitio. Tiene una señalización con franjas rojas y azules, realizada por nuestros amigos de Hontoria -usuario, Red Comarca de Pinares-, y además el camino está muy bien marcado por el uso frecuente de caminantes y vehículos.
Empezamos a andar en el mirador donde, además de una magnífica panorámica del valle de Costalago, hay unos paneles informativos que nos ilustran sobre la flora y la fauna de la zona, y nos cuentan que el Cura Merino tuvo aquí una de sus más preciadas hazañas derrotando a los franceses durante la Guerra de la Independencia.
Entre enebros y encinas principalmente, avanzamos hacia el oeste, en dirección al Alto Cabeza el Aro (1286m), dejando el valle a la izquierda y deteniendonos frecuentemente en distintos balcones naturales para contemplar el bello paisaje de la dehesa de Hontoria abajo y del Cañón del río Lobos al fondo. Un pequeño descenso para volver a subir y continuar junto a los farallones hasta llegar a un cartel que nos avisa que estamos entrando en una zona protegida en la que habitan especies amenazadas.
Con nuestro objetivo al fondo, el Pico Navas, seguimos próximos a los cantiles, donde nos sorprende el vuelo de un gran bandada de buitres, y entramos en las ruinas de un castro de la Edad de Hierro (siglos VI y V a.C), Raso Santo, que fuera habitado por dos poblados celtíberos y que tenía una muralla para proteger el acceso hasta esta elevación. Estamos llegando al vértice geodésico y, unos metros más adelante, a la Cruz de Navas, desde donde tenemos una preciosa vista del pueblo de Navas del Pinar, de las peñas de Cervera y Carazo, y, al noreste, de las Sierras del Mencilla, de Neila y de la Demanda. Un buen rato rato para descargar nuestra cámara y eternizar el lugar y vuelta al nuestro punto de partida por el mismo camino.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Mirador de Costalago

Situado a 1162 m., el Mirador de Costalago tiene una estupenda vista sobre el valle ganadero de este mismo nombre. Ayudado por medio millar de aldeanos de la localidad, en este paraje el Cura Merino, sacerdote y líder guerrillero español, tuvo una célebre victoria sobre el ejército francés en la Guerra de la Independencia.

Castro y Alto del Pico de Navas (1351m).

El cartel informativo que nos recibe a nuestra llegada al pico describe con claridad el significado de este castro de la Edad de Hierro (siglos VI y IV a.C), en el que se sabe que habitaron dos poblados celtíberos: «este castro, localizado sobre una destacada elevación, protege con un lienzo de muralla su zona más accesible. La ubicación de estos poblados en parajes de difícil acceso y sus construcciones defensivas nos informan de la existencia de incursiones en territorios vecinos, siendo el botín más preciado el ganado, principal elemento de acumulación de riqueza entre estos grupos».

Respecto al alto del Pico de Navas, además de los elementos que acoge y que ya hemos descrito anteriormente, señalar que fue un emplazamiento defensivo importante. Desde su vértice geodésico, hay unas excelentes vistas de la fértil ribera del Duero y de la extensa y seca zona de Pinares.

Cruz de Navas.

La famosa cruz, que preside la cara oeste de la cumbre, tiene 5 metros de altura y ha estado aquí expuesta desde 1929. Es una obra de un ebanista local: D. Segundo Camarero, que regresó a su tierra natal después de haber emigrado a Francia. Fue costeada por dos hijos del pueblo, ambos comerciantes, y colocada en esta hermosa atalaya en medio de un gran entusiasmo del pueblo que celebró su colocación con varios oficios religiosos y con un gran banquete animado con música de dulzaina y gramófono. Las vistas de varios pueblos y de la Peña Carazo y Peñas Cerveras desde la cruz son impresionantes.

Hontoria del Pinar: casco urbano

Hontoria, que significa «fuente de oro», del Pinar (apellido que toma de la abundancia de esta conífera en estas tierras para diferenciarla de otros pueblos con el mismo nombre) fue fundada en la primera década del siglo X en el ámbito del condado de Lara. Además de los aspectos ya comentados, el casco urbano del pueblo tiene importantes lugares de interés que merece la pena visitar al finalizar la ruta:

  • Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción: «construida en el siglo XVII en piedra arenisca de los Pinares, destaca por su torre recrecida, el ábside rectangular y su portada clasicista, con una Asunción de piedra, en la hornacina. En el interior, se nos muestra como iglesia barroca de tres naves con pilastrones, arcos de piedra y bóvedas de yesos moldurados». Web archiburgos.es
  • Rollo jurisdiccional: columna de piedra que representó la categoría administrativa y judicial que tuvo el villazgo de Hontoria.
  • Ermita de San Juan: destaca su portada románica y campanil y , en su interior, un retablo con Crucificado del s. XIV.
  • Puente Romano Campanario: tendido sobre el río Lobos, por este lugar pasaba la calzada romana que unía las ciudades de Clunia y Uxama.
  • Fuente Romana: Es una de las dos Fuentes Romanas que se conservan en Hontoria. Además de abastecer de agua a los vecinos, también fue utilizada coo punto de reunión de los habitantes de la villa.

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero en verano el calor es sofocante. Para disfrutar plenamente del colorido de la dehesa de Hontoria, las épocas más recomendable son la primavera y el otoño.

Hay una alternativa para hacer esta ruta desde Hontoria del Pinar (ver Ruta II en este mismo blog)

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Hontoria del Pinar: http://www.hontoriadelpinar.es/

https://celtiberiahistorica.es/es/exposicion-viva/pico-navas

http://www.caminandoporpinares.wordpress.com

Sendero de las necrópolis (Ruta I): Revenga, La Cerca, Cueva Andrés y Cuyacabras.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: balizada.
  • Distancia: 13,11 Kms.
  • Dificultad: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30-4 horas.
  • Desnivel: 290 m.
  • Altitud mínima: 1090 m
  • Altitud máxima: 1294 m

Reseña

El Sendero de las Necrópolis, que comprende algunos de los poblados, necrópolis y eremitorios altomedievales más importantes de nuestro país y del mundo, atraviesa el comunero de Revenga y las localidades de Quintanar de la Sierra, Canicosa de la Sierra y Regumiel de la Sierra. Está situado a 25 kms de Salas de los Infantes y a 80 de Burgos, en la Mancomunidad Alta Sierra de Pinares, en el sureste de la provincia de Burgos.

Las necrópolis y eremitorios pueden abordarse desde diferentes puntos o poblaciones, pero hoy hemos elegido Revenga con la finalidad principal de hacer una ruta cómoda e interesante para conocer los conjuntos arqueológicos de Revenga y La Cerca, el eremitorio de Cueva Andrés y la excepcional necrópolis de Cuyacabras. Además, el paisaje que se observa, su riquísima flora con extensos bosques de pino albar, roble albar, roble melojo etc…, y su abundante fauna salvaje: corzo, jabalí, ciervo…, es una oportunidad única para agotar la batería de nuestra cámara y retratar la perfecta armonía con la que se mezclan arqueología y naturaleza a partes iguales en todo el recorrido. Y como guinda, un pequeño paseo por la hermosísima vereda que acompaña al río Torralba hasta dejarnos en el camino forestal que nos devuelve a Revenga.

Descripción del recorrido

Partimos de la Ermita y albergue de Revenga , donde es interesante contemplar un rollo de justicia en la parte frontal y la Casa de la Madera al otro lado del camino forestal. Continuando por la parte derecha del parque infantil, pronto encontramos, en un montículo rocoso, la Necrópolis de Revenga. Tras una larga e interesante visita, salimos al camino forestal y, unos pocos metros más adelante, nos desviamos a la derecha para ascender hasta el Conjunto Arqueológico de La Cerca, que encontraremos a la izquierda del sendero en apenas un kilómetro de distancia. Por un acceso en el vallado de madera nos adentramos en el cenobio y recorremos sus múltiples escenarios. Aunque se puede continuar la ruta desde este alto, nosotros optamos por volver al sendero que nos trajo hasta aquí y desandar 200 metros, para continuar por otra preciosa y bellísima senda que tomamos a la izquierda. Al llegar al vallado, seguimos subiendo por la senda que sale a la izquierda , la cual desemboca en un impresionante balcón natural con unas preciosas vistas de un enorme mar de pinos, desde donde continuamos hasta el alto del Calaverón. Estamos próximos a un cruce de caminos forestales denominado La Horca, donde confluyen los caminos que vienen de Regumiel y Quintanar.

Llegados al cruce, tomamos ahora el camino forestal que va a Quintanar, conocido como Sendero Soriano, antigua cañada de la Mesta, para bajar hasta un indicador de madera que nos señala la ubicación de Cueva Andrés. Bajamos por una vereda bastante empinada y, a unos 400 metros, encontramos, junto a un pequeño riachuelo y una reducida pradera, el eremitorio. Subimos de nuevo a la pista por la misma vereda y avanzamos en dirección norte hasta un cruce. Tomamos el camino de la izquierda para encontrar, muy pronto, el poblado medieval y, 100 metros más adelante, la necrópolis de Cuyacabras. Abandonamos la necrópolis por la parte sur y, continuando un bonito sendero bien señalizado, llegamos a un camino forestal que, si lo cogieramos a la izquierda, nos llevaría directamente a Revenga. Aunque esta es la ruta más habitual para volver al punto de partida, aprovechando que es verano y que puede cruzarse el río Torralba fácilmente, optamos por la senda que va por la parte izquierda de la pista y que enlaza con una preciosa senda que , avanzando junto al margen izquierdo del río, nos devuelve a la carretera un kilómetro antes de la llegada. Estamos próximos a Revenga y a punto de finalizar un largo paseo por algunas de las maravillas más exquisitas de la Península Ibérica.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Conjunto arqueológico de Revenga

Junto a la ermita del siglo XVIII y el albergue de este comunero, que comparten, desde el siglo XVI, las localidades de Quintanar de la Sierra, Canicosa de la Sierra y Regumiel de la Sierra, es interesante contemplar un rollo de justicia en la parte frontal, la Casa de la Madera al otro lado del camino forestal y, en la parte trasesa de un parque infantil, la Necrópolis de Revenga sobre un montículo rocoso. Nos espera una interesante visita al conjunto arqueológico con 132 tumbas antropomorfas excavadas en las rocas, los restos de una iglesia de planta rectangular y ábside rupestre, una oquedad perfectamente conservada, que bien podría haber sido utilizada como baptisterio para bautizar por inmersión o para el lavado ritual de los cadáveres antes de ser amortajados; finalmente, 4 icnitas o huellas de dinosaurios.

Conjunto arqueológico de «La Cerca».

Este cenobio fue un eremitorio medieval. Está formado principalmente por una enorme cueva que tiene en su parte de adelante varios mechinales que nos indican que seguramente la cueva fue alargada para ser habitada por los monjes. En el exterior y en su parte derecha, aparece tallado un cubículo con varias cazoletas en el techo que representan motivos astrales simulando las constelaciones, una cruz y varias figuras grabadas en las rocas, y , en el suelo, una tumba antropomorfa que se cree fue la tumba del prior de la comunidad. El monasterio está repleto de grietas y numerosas cuevas en las rocas, todas ellas utilizadas por los eremitas como viviendas, lugares de culto o tumbas. Delante de la cueva principal y junto a un gran roble, es interesante visitar los restos de la iglesia rupestre, en los que fácilmente podemos identificar el altar con sus escaleras de acceso y otra gran cruz con un arco en su parte inferior. En los alrededores de la iglesia, pueden verse varias tumbas antropomorfas escondidas entre la vegetación. Desde lo más alto del monasterio rupestre, hay una bonita vista de la cumbre de la Campiña de Neila.

Cueva Andrés

Estamos seguramente ante uno de los eremitorios más bellos y más representativos de la península ibérica, recientemente considerado como Bien de Interés Cultural. Cuando llegas al lugar, pronto se comprende por qué los anacoretas eligieron este paraje para dedicarse a la contemplación y a la oración. Está lleno de paz y de sosiego y el silencio que lo envuelve es impresionante. El eremitorio está formado por una cueva que ha sufrido un desprendimiento, dos tumbas en la parte baja, seguramente pertenecientes a monjes importantes del cenobio, una alacena y un oratorio con un arco de herradura esculpido en relieve con una cruz griega tallada y una inscripción casi ilegible.

Necrópolis y Poblado Medieval de Cuyacabras.

Catalogada como única y excepcional en España, es considerada como uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura medieval de nuestro pais. Puede datarse entre los siglos IX y XIII. En nuestro recorrido, primero encontramos el poblado. Localizado cerca de la iglesia y del cementerio como era habitual en la edad medieval, en él todavía pueden verse restos de estructuras y encajes cavados en las rocas para apoyar los muros y los puntales que sujetaban las casas. Se cree que había unas 10 casas, todas ellas con habitaciones y corrales a su alrededor. En una de las primeras rocas del poblado puede verse excavado, en su parte alta, un pequeño agujero en el que se cree que tenía lugar el lavado de los cadáveres antes de su inhumación.

En la necrópolis, con cronología entre los siglos IX y XI, llama la atención la gran variedad de tumbas – más de 183 están documentadas-. Las hay de cuatro tipos: con forma de bañera, antropomorfas, sarcófagos y nichos cavados en las rocas. Las hay de cuatro tipos: con forma de bañera, antropomorfas, sarcófagos y nichos laterales cavados en las rocas. También está documentada la existencia de tumbas de lajas en las proximidades de la plataforma rocosa. En el centro de este promontorio rocoso hay una pequeña iglesia de planta rectangular. De las oquedades que hay en el suelo, podemos deducir que en su diseño original tenía una cubierta de losas.

Avisos y recomendaciones

Esta ruta puede completarse con la variante de la Peña el Vaso (ver Ruta II de este mismo usuario), donde podemos disfrutar de las impresionantes vistas que ofrece un balcón natural y de formaciones rocosas preciosas y únicas.
Aunque proponemos hacer el último tramo bordeando el margen izquierdo del río Torralba para recorrer un emocionante sendero entre helechales y matorros, si realizamos esta ruta en invierno o en época de muchas lluvias o deshielo, los últimos 3 kilómetros hemos de hacerlos por el camino forestal, ya que el final del recorrido exige cruzar el río Torralba, y puede resultar dificultoso.

Más información en los siguientes enlaces:

http://www.necropolisaltoarlanza.es/

Ayuntamiento de Quintanar de la Sierra: http://www.quintanardelasierra.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Yacimiento_arqueol%C3%B3gico_de_Cuyacabras

Betterville y Cementerio de Sad Hill desde Carazo (Ruta II BFM)

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: balizada en su primera parte.
  • Distancia: 12,850 km.
  • Dificultad: fácil con baja exigencia (apta para niños)
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30 horas.
  • Desnivel: 294 m.
  • Altitud mínima: 1095 m
  • Altitud máxima: 1217 m

Reseña

Esta preciosa ruta se localiza entre los términos municipales de Carazo, Contreras y Santo Domingo de Silos, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 67 de Burgos. Tiene el objetivo de recorrer dos de los cuatro lugares burgaleses en los que tuvo lugar el rodaje de la película «El Bueno, el Feo y el Malo» en el año 1966: el campo de prisioneros de Betterville y el cementerio de Sad Hill. En Betterville , próximo a la localidad de Carazo que también visitamos, es donde se rueda una escena emulando un campo de concentración. Para ello, se construyeron un fuerte con profundos fosos, una empalizada y varias construcciones anejas donde se producían las torturas, las ejecuciones y todo tipo de atrocidades propias de la guerra. Inspirado en los campos nazis, Sergio Leone hizo que, mientras se realizaban las torturas, un grupo de músicos traidos de Salas, Covaleda, Arauzo de Miel y Barbadillo del Pez entre otros, interpretara música de banda para acallar los gritos de las torturas. Por otro lado, en Sad Hill se rodó la escena más importante de la película en la que Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef se disputan en un duelo a tres o «triello» los 200.000 dólares que están escondidos en la tumba del desconocido. La zona fue elegida por Sergio Leone por la similitud de estos escenarios naturales con los de Nuevo México y río Grande. El cementerio estuvo totalmente abandonado hasta el año 2015 en el que fue recuperado gracias al gran trabajo y colaboración de voluntarios de la Asociación Cultural Sad Hill. De paso, una breve visita al pueblo de Carazo, que, si actualmente no tiene muchas cosas destacables, está cargado de historia y rodeado de impresionantes y hermosas peñas.

La ruta, que transcurre entre bellísimos enebros, robles centenarios y alguna encina suelta, ofrece un paisaje espectacular. El impresionante silencio que reina en la zona junto con la ausencia de cables, postes y otros signos de la civilización moderna, hace que estemos paseando por un lugar único e impecable en el que uno sólo puede dejarse llevar por la exquisita belleza de este entorno. Si vas a Sad Hill, no te conformes con ver el cementerio, date un paseo hasta Betterville y Carazo (ruta I) o desde Carazo pasando por Betterville (ruta II), que no lo olvidarás nunca.

Descripción del recorrido

Se trata de una ruta circular que podemos hacer en las dos direcciones. Nosotros optamos por subir primero a Betterville y dejar el tramo menos interesante para el final. Salimos desde la fuente de la Calle Huertas que está al final del pueblo y, tras cruzar el puente que hay sobre el rio Mataviejas, nos vamos a buscar la senda que nos sube hasta la Majada de las Merinas, que es donde está Betterville. Sin apenas resquicios de lo que fue el campo -tan solo queda la zanja en la que fue excavado el foso-, nos entretenemos en leer curiosas informaciones y anécdotas sobre Betterville, y nos perdemos en las fantásticas vistas de las dos peñas que rodean Carazo: Soncarazo a la derecha, y El Enebral a la izquierda. Con la mirada vigilante de la Peña de Soncarazo primero y de San Carlos después, entre brezos, robles, bellísimos enebros y alguna encina suelta, avanzamos por la GR-82, cerca de los términos de Valdemuerto, donde se rodó la película de El Valle de las Espadas, y de la Cerca hasta llegar al Cementerio de Sad Hill. Después de recorrerlo de arriba a abajo, salimos por la parte de atrás y, tras pasar por un abrevadero, buscamos el camino que nos trajo hasta aquí. Tenemos que volver a andarlo durante medio kilometro y dejarlo un poco más adelante para irnos hacia el pinar que hay a la derecha. Lo atravesamos inmersos en una inmensa paz. Con la hermosa vista de La Copeta a la derecha, bajamos hasta la Dehesa de Carazo, donde nos sorprende la gran cantidad de reses de ganado vacuno que pacen en el entorno. El último tramo, de escaso interés, transcurre por un camino rodado y por la carretera BU-910 durante unos 400 metros. Nos adentramos en el pueblo para pasearlo, hacer una visita a su bonita iglesia y refrescarnos en la fuente que nos vió partir. En resumen, una magnífica ruta que siempre recordarás por su preciosa vegetación y por estar ubicada en un entorno que es una auténtica maravilla de la naturaleza.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Betterville (Campo de prisioneros).

Reproducimos aquí literalmente parte de la información que podemos encontrar en el cartel informativo colocado en la majada en la que estuvo enclavada la prisión: «El visitante se encuentra frente a una de las cuatro localizaciones burgalesas de «El Bueno, el Feo y el Malo» (1966) de Sergio Leone. El campo de concentración de Betterville fue construído en el verano de 1966. La escena se rodó en este altozano cercano a la localidad de Carazo (Burgos) conocido como Majada de las Merinas». Para la construcción del fuerte «Sergio Leone se inspiró en grabados y fotografías reales de la Guerra de Secesión americana y del campo nordista de Andersonville (Georgia) tomadas en 1864 por Mathew Brady y donde se cometieron ejecuciones masivas de prisioneros, hacinamiento y hasta canibalismo».

Robledales y sabinares albares.

Todo el trayecto entre Betterville y Sad Hill está poblado de hermosos ejemplares de roble primero y de frondosas sabinas albares o enebros en el entorno del cementerio.

Cementerio Sad Hill

Reproducimos aquí literalmente parte de la información que podemos encontrar en el cartel informativo que preside el cementerio: «El visitante se encuentra frente a uno de las localizaciones cinematográficas más importantes de la historia del séptimo arte… . El set se construyó según el diseño del escenógrafo Carlos Simi en apenas tres días por 250 soldados del ejército español recreando un soberbio cementerio circular con más de 5000 tumbas dispuestas en círculos concéntricos y radios rodeando una plazoleta central empedrada de 30 metros donde se sitúa el clímax. Las imágenes están montadas como en un videoclip al ritmo de la banda sonora de Ennio Morricone que va «in crescendo» hasta la resolución final. Esta escena es una de las más recordadas del género y denota una maestría en el montaje admirable».

Dehesa de Carazo

Carazo

La existencia de varios castros celtas en su peña y en los alrededores del pueblo nos dice que estamos ante una localidad muy antigua. De hecho, aparece citada en el Poema de Fernán González. Se sabe que, en el lugar que hoy ocupa, hubo importantes asentamientos celtas y romanos, de los que aún quedan algunos vestigios. Debido a su situación estratégica, estaba cruzada por una gran vía de comunicaciones, construída por los romanos, que unía Clunia con Tritium Magallum, actual Tricio en la Rioja. Hoy en día, es una pequeña villa con apenas 40 habitantes que viven principalmente de la ganadería y la agricultura. Es conocida fundamentalmente por haberse rodado allí dos películas: El Valle de las Espadas y el Bueno, el feo y el malo. Tiene dos monumentos destacados: la Iglesia de Santa Eugenia (siglo XVI), con un interesante retablo clasicista de madera policromada y una pila bautismal románica, y la Ermita de la Virgen del Sol, junto al nacedero del río Mataviejas o Ura.

Avisos y recomendaciones

Es una ruta sencilla, pero muy curiosa e interesante. No presenta ninguna dificultad y es fácil de seguir, ya que la primera parte ha sido recientemente balizada por la Asociación Cultural Sad Hill, y la segunda parte transcurre por caminos rodados. Es inevitable que, al llegar al pueblo de Carazo, tengamos que andar un tramo de 400 metros por la carretera, lo que exige un especial cuidado, sobre todo si vamos acompañados de niños. Es asequible en cualquier época del año, pero es recomendable hacerla en primavera o en otoño para disfrutar del verde de los pastizales y del colorido de las hojas de los robles.

Más información en los siguientes enlaces:

Asociación Cultural Sad Hill:

http://www.acsadhill.es/

Ayuntamiento de Carazo:

http://www.carazo.es/

Sendero Minero de Juarros (San Adrián y Brieva).

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: muy buena y muy fácil de seguir.
  • Distancia: 12,56 km.
  • Dificultad: fácil con baja exigencia.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h-3.30 horas.
  • Desnivel: 238 m.
  • Altitud mínima: 1063 m
  • Altitud máxima: 1196 m

Reseña

El sendero minero de Juarros recorre las localidades de San Adrián de Juarros y Brieva de Juarros. Pasa por caminos que, desde 1841 hasta 1970, utilizaron los mineros de la zona para transportar su oro negro. En el recorrido, puede verse restos de 9 pozos de minas de carbón, hoy abandonadas y en ruinas, y una calera, muy relacionada con la actividad minera, lo que nos recuerda tiempos no muy lejanos en los que esta zona tuvo una gran actividad minera, favorecida por las características de esta zona de Juarros. La producción era consumida, fundamentalmente, por industrias de la ciudad de Burgos.

El sendero, de 10 kms de largo que nosotros hemos ampliado para subir al Alto del Sauce, conserva un gran encanto. Las enormes masas forestales de roble quejigo y pino le dan un colorido especial y las aguas cristalinas de los arroyos que lo recorren una pureza singular. Está bien señalizado con marcas blancas y amarillas de PRC y encontramos paneles informativos que nos dan información exhaustiva acerca de la actividad minera y sobre la fauna, flora y geología de la zona a lo largo de todo el recorrido. Tampoco faltan monumentos religiosos y hasta tenemos la oportunidad de ver un pequeño molino en ruinas. En definitiva, una hermosa y amable ruta que disfrutarás seguro solo o, mejor, con los tuyos.

Descripción del recorrido

Iniciamos la ruta en el pueblo de San Adrián de Juarros, junto a una caseta de madera en la que se ofrecen rutas guiadas y en la que hay varios carteles de información sobre la ruta. Abrimos una cancela para empezar la subida que, tras pasar por varias tenadas rodeadas de pastizales y hermosos robles rebollos, nos conduce hasta el alto donde está el desvío a la primera de las minas: la Mina del Conde. Tras visitar las escasas ruinas que quedan, cruzamos una nueva cancela y tomamos un amplio camino, la GR-82, que nos baja hasta el precioso pastizal de Mata de los Campos. Al final de la pradera, abandonamos la GR para irnos a la izquierda por una angosta vereda que deja a la izquierda el cauce del arroyo. Ascendemos ligeramente y de nuevo tomamos otra amplia pista forestal que , entre pinos repoblados y robles, nos lleva al Mirador del Valle de Salechón, donde las vistas son espectaculares.
Retomamos el recorrido y, de camino a Brieva, por una preciosa senda, llegamos a la entrada de la Mina de El Travesaño de los Villares. Otro pequeño tramo, ahora junto a un molino en ruinas, y nos vamos acercando al pueblo de Brieva. Tan pronto como dejamos el sendero, se nos aparece a la izquierda la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves. Un poco más adelante, un gran manantial de cristalinas aguas junto al arroyo del Horcajo, que atravesamos por una original pasarela de piedras y una barandilla de madera. Hacemos un descanso para retomar energías y darnos un paseo por el pueblo. Nos llama la atención el colorido de las piedras de sus fachadas, el triste estado de su hermosa iglesia románica y un crucero en el centro del pueblo. Tras el paseo, bajamos de nuevo al camino y nos paramos unos metros más adelante para subir a la Calera. Seguimos el camino y, tras avanzar por otra amplia pista forestal y, poco después, por la carretera que va a Brieva durante unos 400 metros, nos vamos a la izquierda para iniciar un empinada subida que pasa junto a varias explotaciones mineras abandonadas.
Antes de dirigirnos a nuestro punto de partida, vemos un cartel que nos invita a subir al Alto del Sauce. Aceptamos la invitación y subimos hasta el vértice geodésico. Para terminar, desandamos el camino que vuelve a la pista e nos vamos a ver el Roble de la Paz y la última mina: San Ignacio. Después, descenso a San Adrián y tiempo para pasear por esta preciosa villa y ver sus numerosos puntos de interés.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

Valle del Salechón. Mirador.

Atravesado por el arroyo que baja desde los verdes pastizales de Mat de los Campos, el Valle del Salechón es un lugar en el que está muy presente la explotación forestal llevada a cabo en estos momentos. Desde el precioso mirador que lo presice, puede verse como domina el color verde perenne de los que pinos que han repoblado estas zonas en sustitución de viejas especies autóctonas.

Brieva de Juarros.

Barrio de San Adrián, es un lugar situado en lo alto (1.100 ms) desde donde pueden verse un precioso paisaje y unas vistas impresionantes. Favorecido por su proximidad a la capital burgalesa, se trata de un pequeño pueblo en el que se están recuperando muchas casas para ser utilizadas en periodos vacacionales o en fines de semana. En su casco urbano, destaca sobre todo la iglesia románica dedicada a San Martín, un crucero y la lagunilla que existe en el centro del pueblo. En las proximidades, la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves.

Calera

La calera es un horno donde se calcina la roca caliza para obtener cal.

Bocaminas y pozos mineros

Sobre todo en la segunda parte del recorrido, pasamos junto a varias entradas de minas y pozos: la Escalera, Refugio, El Buey, la Juarreña, la más conocida por haber sido la primera en utilizar dinamita, etc…, los cuales hoy están abandonados o en ruinas.

Alto del Sauce (1139 m)

Desde el Mirador del Sauce, próximo a la localidad de San Adrián de Juarros, se puede disfrutar de unas maravillosas vistas de las cumbres de la Sierra de la Demanda, dominadas por el Pico San Millán. En la cima, donde nos sorprende un precioso atardecer, encontramos un vértice geodésico y cuatro paneles informativos orientados con los puntos cardinales.

Roble de la Paz

Pozo de San Ignacio

Cuando cesó la actividad de explotación del carbón en la zona, porque la calidad del carbón que se producía en estos montes no podía competir con el de León o Asturias, el último pozo en cerrarse fue el de San Ignacio, que lo hizó en 1970. Tiene más de 200 metros de profundidad y es el que mejor se conserva, ya que en el todavía pueden verse los apoyos de hormigón del castillete y su caña. El castillete que vemos actualmente, en el que podemos ver una vagoneta colgada de un cable, es una reciente y fea reproducción del original. 

San Adrián de Juarros

Situada al sureste de la ciudad de Burgos, en la comarca del Alfoz de Lara y en la Sierra de la Demanda, la localidad de San Adrián es considerada la cuna de una explotación minera de la zona que, junto a una intensa actividad agrícola favorecida por los férteles pastizales que la rodean, fue la actividad económina más importante de la comarca de Juarros hasta los años 70 del siglo pasado. En su casco urbano, destaca el sencillo pero armonioso edificio de su Iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. De estilo gótico-renacentista, fue construida entre los siglos XV y XVI. Llama también la atención su rica arquitectura popular, con sus casas de piedra arenisca rojiza, un bonito lavadero y un moderno potro de errar.

Avisos y recomendaciones

Es una ruta sencilla pero muy curiosa e interesante. No presenta ninguna dificultad y es fácil de seguir, ya que transcurre principalmente por caminos y sendas bien marcados. Aunque es un poco larga, si tenéis hijos que están acostumbrados a andar, es una ruta ideal para hacer en familia. En el tramo de 400 metros que va por la carretera hay que tener mucho cuidado con el tráfico, sobre todo si llevamos menores. Es asequible en cualquier época del año, pero es recomendable hacerla en primavera o en otoño para disfrutar de los tonos verdes de los pastizales y el colorido de las hojas de los robles.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de San Adrián de Juarros:

http://www.sanadriandejuarros.es/