Monasterio de la Sierra: Ciudad Encantada, Calderas de Matalhierro, Dehesa, Robles Orejones (Novedad)


- Tipo de ruta: circular.
- Distancia: 13 Kms.
- Dificultad: fácil con exigencia baja-media.
- Duración aproximada de la ruta: 4 horas horas
- Desnivel: 350 m.
- Altitud mínima: 1116 m
- Altitud máxima: 1395 m
Reseña
Monasterio de la Sierra, hermoso pueblo que yace apartado en la ladera sur de la Sierra de Neila y a los pies de la Sierra de Trasomo, es siempre encantador. Repleto de rutas de senderismo puro, hoy te proponemos un recorrido que visita originales formaciones rocosas, curiosas cascadas, dehesas con robles albares (Quercus petraea) y negrales (Quercus pyrenaica) de gran porte, brezos, canchales, angostas veredas flanqueadas por una riquísima flora, recónditos lugares de gran belleza natural… ¡Y todo ello, en un solo viaje delicioso y maravilloso!.
Entre los lugares que visitamos, destacamos «El Castillejo» (1390m), también llamada «La Ciudad Encantanda» por los caprichosos conglomerados silíceos del Cretácico que constituyen este conjunto rocoso. Es un enclave singular, cada vez más conocido y visitado, que se encuentra en el paraje denominado «El Butrón», en la Sierra de la Demanda, a 12 kms de Salas de los Infantes y a 72 de Burgos. Por otro lado, las Calderas de Matalhierro son una serie de ollas o marmitas que han sido esculpidas por las aguas del río Valladares a lo largo de millones de años. Finalmente, nos acercamos a ver el arte desarrollado por la acción de los pastores en varios robles de una zona próxima al pueblo: los Robles Orejones.
La ruta es un poco larga pero fácil de realizar para cualquier persona que esté acostumbrada a hacer ejercicio físico. Si buscas un enclave idóneo para desconectar, buena gente con quien conversar o un contacto permanente con el medio natural, Monasterio es ese lugar. ¡Te encantará¡
Descripción del recorrido
Guiados por Ramón, lugareño, atleta, montañero y gran conocedor de estos montes, nos dirigimos a un primoroso sendero que los lugareños nombran popularmente como “De puente a puente”. Antes del primer puente, vemos unas enormes piedras de moler abandonadas. La exquisita senda, que pasa junto a una pequeña presa, impresiona por la majestuosidad de varios robles centenarios y el color verde lima de sus hojas. En el segundo puente, cruza de nuevo el río Valladares y enlaza con una escondida vereda que ha sido recientemente adecentada por los afanosos y generosos vecinos del pueblo. Hasta Peñalrayo, sorprenden el escaso caudal del Arroyo del Burrero, el Covachón, y el agradable rumor de las aguas del río. Otro arroyo: el Ortigal, con un puente de piedra de la más pulcra arquitectura popular, es la señal de que la ruta se aproxima a la Ciudad Encantada (km 3,8). Recorriendo su interior, pueden contemplarse inimaginables relieves y peculiares formas que encajan perfectamente con el paisaje y la gran masa de brezos de color púrpura y blanco que adornan el entorno. En lo más alto, parada especial para ver los dos roquedos que presiden la ciudad, Peña Amarilla y Castillejo, e intentar adivinar dónde se ubicaba el desaparecido pueblo de Butrón.
El Camino de Cargaduelo y otra estrecha vereda nos conducen a nuestro siguiente destino: Calderas de Matalhierro. Nos asomamos a la impresionante garganta y escuchamos el sonoro chorro que lanza la cascada en esta época del año. Medio kilómetro más adelante, gracias a otra nueva y arriesgada senda en la que todavía perviven un montón de dujos o cuezos, se puede bajar a la cascada y refrescarse en la profunda olla que han labrado las aguas del río Valladares a lo largo de millones de años. El regreso lo hacemos volviendo al Camino de Peñalrayo. Otra parada para conocer otra cascada recientemente acondicionada: el Escalerón. Al llegar al cruce con Cargaduelo, podemos volver al pueblo directamente o hacer otro pequeño esfuerzo para continuar hasta los Robles Orejones por el camino de Camalla.
Puntos de interés / Waypoints.
Ciudad Encantada / Castillejo.
Popularmente conocida como el Castillejo, actualmente es conocida como la «Ciudad encantada burgalesa» por los caprichosos conglomerados silíceos del cretácico que constituyen este singular conjunto rocoso. A plena vista o en recónditos rincones, tanto en el alto de el Butrón como a lo largo de todo el recorrido de la ruta, podemos encontrar espectaculares relieves y formas más pequeñas de piedra tales como setas, mesas, arcos, oquedades etc…, que se han ido puliendo a lo largo de millones de años por la acción del agua, el hielo y el viento, y que impresionan por su espectacular originalidad y belleza.
Calderas de Matalhierro.
Las Calderas de Matalhierro son unas concavidades cilíndricas de gran profundidad que han sido labradas en las rocas por la acción del agua del río Valladares a lo largo de millones de años. Durante la mayor parte del año, puede contemplarse en ellas una modesta pero preciosa cascada. Recientemente ha sido adecentada una senda para poder contemplar la cascada y la olla desde la parte baja del salto.


Elementos rústicos: colmenas, dujos o cuezos y más formaciones rocosas.



Puente de piedra y cascada del Escalerón.


Dehesa de Monasterio. El Burrero.
Destaca esta tierra acotada y arbolada por tener una de las masas más extensas de roble albar (quercus petraea) del país, así como por el perfecto estado de conservación de una gran cantidad de estos bellos ejemplares únicos. Todo ello se debe fundamentalmente a que se trata de una especie que se adapta perfectamente al suelo y a las duras condiciones climatológicas que sufren estos montes.


Robles negrales, Canchales de la Camalla.
La Camalla es un enorme bosque de robles negrales que, según los mayores del pueblo, nunca han sido castigados con el hacha o el motosierra. Lucen a su lado preciosas estampas de rocas musgosas, desprendidas de las cumbres próximas por la acción de los glaciares y traídas hasta aquí por los torrentes que azotan la zona.


Robles Orejones.
Estas preciosas y artísticas figuras, labradas por los pastores en los troncos de varios robles, se encuentran en una zona próxima al pueblo, conocida como El Cerrito Los Campos.


Monasterio de la Sierra (núcleo urbano)
Se trata de un pequeño pueblo de montaña que siempre fue lugar de paso de rutas ganaderas como las cañadas. Está rodeado de espesos y preciosos bosques, lo que le convierte en un lugar de una gran paz y un impresionante silencio. Esto, lejos de ser un óbice, le ha dado un enorme atractivo, siendo en estos momentos un enclave idóneo para el descanso y para estar en permanente contacto con la naturaleza.
El pueblo tiene numerosos monumentos, destacando el Monasterio de Alveinte (1440), que da nombre al pueblo. Apartado unos 3 kms, sólo conserva la iglesia y en un estado bastante ruinoso. Tiene también una hermosa iglesia: San Pedro Apóspol, una ermita: San Cosme y San Damián, unas tumbas antropomorfas traídas desde el antiguo pueblo medieval de Gozmediano o Aguamediano, y múltiples elementos que son un buen testimonio de la arquitectura que se ha desarrollado en la zona a lo largo de los años: una fuente de piedra maciza, un lavadero, un potro para herrar, una fragua, un abrevadero, chimeneas cónicas, la Torre del reloj, izada por los habitantes del pueblo, y un molino reconstruido.


Avisos y recomendaciones.
Sin lugar a dudas, se trata de una de las rutas más bellas de la zona de Salas y de la provincia de Burgos. Si buscas un enclave idóneo para desconectar, buena gente con quien conversar o un contacto permanente con el medio natural, Monasterio es ese lugar. ¡Te encantará¡ .
Aunque no está balizada, el itinerario, que está repleto de hitos o señuelos como los denominan los lugareños, discurre por buenos caminos y angostos senderos bien visibles. Hay que tener mucho cuidado al acercarse a Matalhierro si se hace la ruta en épocas de lluvia o nieve. El suelo es muy resbaladizo y uno puede esbarar en las rocas y lesionarse o precipitarse al cañón. Por lo demás, la ruta es cómoda y fácil de seguir. El paisaje y la fauna, espectaculares.
Aunque es atractiva todo el año, es muy recomendable hacerla en el mes de mayo para disfrutar plenamente del colorido de los brezos y de los robles; en otoño, cuando los robles albares y negrales presentan un colorido ocre y amarillo también es muy llamativa.
Más información en los siguientes enlaces:
Ayuntamiento de Monasterio de la Sierra: http://www.monasteriodelasierra.es/lugares-interes




























































































































































































































































































