

- Tipo de ruta: circular.
- Señalización: la ruta está señalizada con balizas y marcas de PRC.
- Distancia: 17, 239 kms.
- Dificultad: Moderada con exigencia media.
- Duración aproximada de la ruta: 5-530 horas.
- Desnivel: 711 m.
- Altitud mínima: 954 m
- Altitud máxima: 1609 m
Reseña
Bañada por los ríos Tirón y Arlanzón y por los abundantes afluentes y arroyos que recorren el entorno; repleta de mágicos rincones, espectaculares sendas, paisajes muy variados, en perfecto estado natural y magníficamente conservados, la zona norte de la Sierra de la Demanda destaca, en general, por su gran belleza natural y, en particular, por sus espectaculares y maravillosos hayedos. Nos hemos acercado a un lugar idóneo para disfrutar, de lleno, de un espacio natural único, con una vegetación abundante y rica en robles, hayas, pinos, tejos, abedules y otras especies, y apreciar, de cerca, la paz y el silencio de uno de los parajes más bellos de la provincia burgalesa.
La ruta, que fue seleccionada para hacer la XV Ruta Nacional de Senderismo en el año 2016, parte de la villa de Pradoluengo, bella localidad situada en la vertiente septentrional de la Sierra de la Demanda, en la Comarca de Montes de Oca, a unos 47 kms al este de la capital de la provincia por las carreteras BU-825 y BU-820. Tiene el objetivo de subir a la Cruz de Guirlando, balcón natural desde el que se pueden contemplar maravillosas panorámicas de la Sierra de la Demanda; disfrutar de los colores propios de la primavera en los hayedos del Acebal y de La Muñeca para contrastarlos con los tonos amarillos, anaranjados y ocres que vimos en nuestra visita otoñal; observar la belleza y la armonía en la que convive la rica flora de la zona, con abundantes especies arbóreas tales como hayas, pinos negrales, robles, acebos, abedules, sauces y chopos entre otras; caminar al lado del río Oropesa o Pradoluengo y realizar el agradable paseo de la Senda de los Batanes, observando el antiguo patrimonio de la industria textil de Pradoluengo.
Aunque es un poco larga, la ruta es maravillosa. Llama la atención por la gran variedad de habitats naturales que divisamos, sus frondosos y abundantes bosques, sus valles fluviales…, y despierta un gran interés ambiental. Los amantes de la naturaleza, en esta época primaveral y en otoño, pueden disfrutar de múltiples y auténticos cuadros impresionistas con mezclas de colores pocas veces vistas. Los amantes de la paz pueden imbuirse en un lugar envuelto en un impresionante silencio. Los que busquen literatura, nada más sencillo que perderse en la magia de la Muñeca y reproducir el cuento de Caperucita y el lobo en medio de estos bosques. Los apasionados de la historia, revivir la época de gloria de la frenética actividad textil en la Senda de los Batanes. Porque, aquí, todo es divino, asombroso, inexplicable. En resumen, una gran marcha que estamos seguros que nunca olvidarás.
Descripción del recorrido
Siguiendo el track y la descripción de C. Baci, gran experto en la zona, iniciamos la ruta en la Plaza del Mercado de Pradoluengo, donde vemos indicadores de las rutas Sendero del Nacedero y Sendero de la Muñeca, que recorremos en muchos de sus tramos. Callejeando abandonamos el pueblo y subimos hasta el Área Recreativa de la Cascada. Continuamos, entre hermosos pinos y verdes praderas, alternando el Camino de las Barrancas y Roblespeña, y coronamos la Cruz de Guirlando. Vemos la cruz de hierro que identifica este pequeño monte y quedamos impresionados de las maravillosas vistas del valle y de las grandes cimas de la provincia, todavía con algo de nieve en esta época del año. !Espectacular, de verdad¡.
Cuesta abandonar el lugar, pero hemos de seguir. Bajamos hacia el Collado Hondo (Km 5,5 y 1.386m), donde iniciamos una tendida subida que se desvía a la izquierda en La Piedra Luisito (km 6) para tomar una estrecha vereda que nos deja en el punto más alto de la ruta (Km 9,3 y 1.609m). Antes habremos atravesado la Fuente de la Berrugaña, donde aprovechamos una fuente y una mesa de madera colocada por la Asociación de Montañeros de la Demanda para comer algo y refrescarnos, y nos hemos adentrado en uno de los lugares más mágicos de la zona: la Senda de la Muñeca. El hayedo centenario es increíblemente bello, ofreciéndonos una imagen diferente a la que habíamos visto en otoño pero no menos hermosa, con un colorido verde-lima de las hayas escarchadas que te invita a no pestañear. Pasear bajo el palio que forman los árboles, sentarse en la mesa junto al camino que se cruza con la senda del Nacedero, sentir el sigilo y el sosiego del lugar o , simplemente, degustar la riquísima agua de las fuentes, son sensaciones únicas y muy gratificantes.
La Muñeca finaliza en un cortafuegos. Torcemos a la izquierda, descendemos por una pronunciada bajada durante un kilómetro y tomamos un camino que, saliendo desde la derecha, se dirige a la Pasada. Frondosos pinos y, de nuevo, impresionantes hayas adornan un recorrido fácil de tres kilómetros y medio que nos deja en un refugio también denominado la Pasada. Junto al puente en el que se funden el río Pradoluengo y el Arroyo Acebal arranca la Senda de los Batanes, una delicada y preciosa vereda que avanza paralela al río Oropesa, cuyas aguas, durante siglos, alimentaron los molinos que movían los batanes que producían el paño de la lana que dio el sobrenombre de “Villa Textil” a Pradoluengo. La senda nos devuelve al pueblo; cruzamos varias pasarelas, recientemente instaladas o recuperadas por carpinteros locales, y el bonito Puente de las Barrancas, que nos ayudan a sortear el río; vemos algunas fuentes curiosas como las de la Cagalera y La Sal; pasamos junto a una hilatura en buen estado, el Caserío y la Ermita de San Antonio, a quien los pradoluenguinos profesan una gran devoción como así lo demuestran en su romería cada 13 de junio, el precioso camping de la Trapera, bonita transformación de un antiguo batán, que luce una hermosa cascada, la vieja Plaza de Toros “El Frontal”, un área recreativa etc…; por el Camino del Sol, el Teatro la Glorieta, la Plaza, la calle Ignacio Martínez y la Plaza Clemente Zaldo llegamos al mercado que nos vio partir.

Mapa y elevación
Enlace Wikiloc
Puntos de interés / Waypoints
Cruz de Guirlando (1.421 m)
Ubicada a la derecha del río Urbión y a la izquierda del río Oropesa, esta modesta cumbre es conocida entre los naturales como el «Balcón de la Demanda». Ofrece una de las mejores vistas del valle de Urbión y de las cumbres más importantes de la provincia de Burgos: Pico San Millán y Trigaza. En su cima pueden verse dos cruces, una de las cuales tiene el típico buzón montañero y un original belén.




Collado de Celeicua. Piedra de Luisillo (1.428 m)
Lugar en lo alto desde el que podemos disfrutar de preciosas vistas del valle.


Fuente de la Berrugaña o Berrungaña (1523 m)
Alcanzamos uno de los lugares más antiguos de la Sierra a través de un pasadizo natural de pino negral perfectamente alineado. La fuente es un pequeño manantial de montaña que alimenta un minúsculo arroyo que lleva sus aguas al río Oropesa. Sitio idóneo para descansar, reponer agua y recuperar energías en la mesa que la Asociación de Montañeros de la Demanda ha colocado en este tranquilo y pintoresco paraje.





Senda de la Muñeca.
Intrigados por el nombre del lugar, pudimos averiguar que se trata de una leyenda sobre un lobo y una niña que los lugareños ubican en lo más profundo de un bosque repleto de connotaciones mágicas y misteriosas. La Senda de la Muñeca es una estrecha vereda forestal, de unos dos kilómetros y medio, que avanza, primeramente, entre inmensas y hermosas hayas y que, pronto, se adentra en un curioso pinar repleto de líquenes. Atraviesa amplias laderas, con bastante desnivel, que, en otoño, podemos ver cubiertas de hojas, troncos y preciosas piedras musgosas. Su recorrido angosto, serpenteando entre las hayas y pasando entre hileras de pinos perfectamente alineados, nos permite disfrutar de un magnífico paisaje, lleno de color, con una hermosa mezcla de los colores de las hayas: verdes-lima, amarillos, ocres, anaranjados y marrones, dependiendo de la época del año en que la recorramos, con los verdes intensos de pinos negrales y acebos.
Hayedo del Acebal
Precioso y salvaje hayedo atravesado por un amplio camino que transcurre, entre oscuros y sombríos bosques de pinos silvestres y hayas que desprenden una curiosa humedad, por la parte alta del Arroyo del Acebal. A pesar de su nombre, llama la atención al escasa existencia de acebos a lo largo del hayedo, aunque pueden encontrarse algunas muestras en el sotobosque.









Refugio de la Pasada.
El Refugio de la Pasada se encuentra situado en un cruce de caminos, a unos 2 kilómetros al sureste de la villa de Pradoluengo y al noreste de la Cruz de Guirnaldo, en la confluencia del río Oropesa con el Arroyo del Acebal, pertenecientes a la cuenca del Ebro. Se ubica en una apacible área recreativa con varias mesas, pero sin instalaciones para el uso del fuego. Se trata de una choza silvestre o refugio libre diseñado para protegerse del mal tiempo.


Senda de los Batanes.
Precioso y clásico sendero, de unos 2 kilómetros lineales, que avanza junto al río Oropesa, en cuyos márgenes se edificaron batanes, hilaturas y tintes que aprovechaban la fuerza de las aguas para mover las máquinas que dieron a Pradoluengo, desde el siglo XVI y de forma importante a partir de la primera mitad del siglo XIX, la época de oro de su industria textil. Aunque sí que se conservan algunas fábricas en mal estado, hoy en día apenas quedan unos retazos de las 20 construcciones documentadas; la mayoría de los batanes e hilaturas han desaparecido; varias conservan algunas ruinas y otras como La Trapera, viejo batán convertido en un precioso camping, han sido trasformadas.
La desaparición de la industria ha dado protagonismo a la naturaleza, resultando de este proceso un sendero que luce una belleza exquisita. Todo está perfectamente colocado: la abundante vegetación que habita junto al río, los setos de los prados, las múltiples pasarelas de madera que ayudan a sortear el río, el recoveco que acoge el Rincón de Lara, las fuentes, el camping etc etc… ¡Qué maravilla pasear al lado del río y cruzar sus puentes, mientras te detienes a contemplar los destellos y el sinfónico ruido de las aguas!. ¡Una pasada y una experiencia única en uno de los paseos más populares y más bellos de toda la Sierra de la Demanda!.
Pradoluengo.
Habitada en su orígenes por tribus celtíberas como los berones y autrigones, refugio de muchos vasallos vascones que se asentaron en estas tierras burgalesas en los siglos IX y X, hoy la villa de Pradoluengo es conocida por su impresionante belleza natural y por la producción de calcetines y boinas de una industrial textil, exultante durante casi dos siglos, pero hoy tristemente venida a menos por culpa de una globalización que ha arrollado todas estas pequeñas industrias familiares. Llegó a tener casi tres mil habitantes en su época de prosperidad en el siglo XIX, cuando hoy su población apenas alcanza los 1.200 vecinos. Esto no ha sido óbice para que todavía conserve varios palacetes de estilo indiano y bellas casonas de los siglos XIX y XX en la zona que los propios lugareños conocen como «la acera de los ricos». Sus gentes destacan también por su apasionado amor a la música y a las tradiciones; ´tiene una de las bandas más antiguas de la provincia de Burgos y un Coro Parroquial que no han cesado de hacer música desde hace 200 años, así como un buen Grupo de Danzas.
Entre su patrimonio monumental, destacan su iglesia neorrenacentista, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, la Ermita de San Roque, y la Casa Consistorial de 1843.

Avisos y recomendaciones.
Se trata de una de los parajes más hermosos de la Sierra de la Demanda burgalesa, en el que vas a quedar deslumbrado por los paisajes singulares que vas encontrando por el camino. La ruta está muy bien señalizada con marcas de PRC, lo que facilita mucho la realización del recorrido. Aunque la hemos calificado de moderada por su desnivel (720m), la longitud del trayecto la convierten en una ruta bastante exigente. Si dispones de poco tiempo o no estás en buena forma, siempre tienes el recurso de hacer el trayecto de la Senda de los Batanes -4 kms ida y vuelta-, desde el Parque de los Patos ubicado en el pueblo.
La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero, en otoño, es espectacular contemplar el colorido y el liquen de las hayas. La primavera también es otra estación muy propicia para caminar por el lugar.
Más información en los siguientes enlaces:
Ayuntamiento de Pradoluengo: https://www.pradoluengo.es
Asociación de Montañeros de la Demanda: https://www.amlademanda.com/index.html?body4.html
agalsa.es/localidades/pradoluengo/


















