Castrovido: un paseo por su rica historia y sus singulares rincones .

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 9,15 kms.
  • Señalización: No hay
  • Dificultad técnica: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 2:30-3 horas
  • Desnivel: 200 m
  • Altitud mínima: 966 m
  • Altitud máxima: 1138 m

Foto: José Luis Benito

Reseña

La ruta está ubicada en Castrovido, barrio de la ciudad burgalesa de Salas de los Infantes (Sierra de la Demanda) desde que se integrara en este municipio en el año 1970. Es la típica villa que crece a los pies de una torre medieval. Lugar muy apacible, fue un importante asentamiento celtíbero, pero llegó a su plenitud cuando los romanos hicieron pasar por esta localidad la calzada romana que unía, por un lado, Clunia con Tritium (actual Tricio de la Rioja), y el valle del Duero con el valle del Ebro por otro.

El recorrido es muy sencillo y puede hacerse con niños perfectamente, siempre y cuando estén acostumbrados a hacer ejercicio físico. Es ideal para pasear un buen rato, conocer el precioso pueblo de Castrovido, disfrutar del interior del Castillo y de las impresionantes vistas que pueden verse desde lo más alto de la torre: Salas, Valle del Arlanza, Peña Carazo, Campiña, Mencilla, Pantano etc.., sin olvidarnos de los singulares rincones y de los interesantes elementos de arquitectura popular que encontramos en Castrovido.

Descripción del recorrido

El recorrido, diseñado por nuestros amigos Carmela y Emilio, vecinos de Castrovido, sale del centro del pueblo y se dirige hacia el este por la Calle San Martín. Pasa junto a una piedra coladera con un interesante cartel que nos informa sobre los pasos y secretos de “hacer la colada” en tiempos ya pasados. Deja a su izquierda la Iglesia de San Martín Obispo y abandona la pista para desviarse a la derecha unos metros más adelante. Recorre, ahora, la bonita Senda del Tenao, que, haciendo honor a su nombre, nos lleva a una tenada en ruinas y a otra en buen estado: Camarmas. Progresa, después, por la popular y fascinante Senda del Fraile, en la que se encuentran Peña Matanzas y la primera cantera de piedras coladeras: Las Loberas. Al final del sendero, el camino tuerce a la izquierda hacia las tenadas de Resellana. Desde aquí, merece la pena hacer el recorrido de ida y vuelta a Peña Madalé, hermoso balcón natural desde el que se pueden ver el embalse de Castrovido y varias grandes cumbres al fondo. ¡El lugar es maravilloso!. De vuelta a Resellana, nuestra caminata se dirige al Camino de la Quemada; pasa por la deteriorada Fuente del Hierro y la segunda cantera coladera: Peñalta, para conducirnos a la joya de la corona: el Castillo, donde uno no puede dejar de subir a lo alto de la fortaleza para contemplar las maravillosas vistas de los alrededores. Queda aún descender y visitar la Ermita del Carmen y bajar al pueblo para dar un último paseo por su pintoresco y bien rehabilitado casco urbano.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Senda del Fraile: Tenada de Camarmas, Peña Matanzas y Cantera de Las Loberas.

La Senda del Fraile, cuyo nombre parecer tener su origen en haber sido el camino que recorrían algunos frailes cuando se acercaban a Salas desde el Monasterio de Alveinte, pequeño monasterio de estilo gótico construido por los Velasco y en ruinas desde la desamortización de Mendizábal, es uno de los senderos más fascinantes y populares de esta zona de Salas. En él podemos encontrar una tenada en buen estado: Camarmas, Peña Matanzas, peñasco en el que una cruz grabada y una oquedad  acreditan que se trata de un lugar sagrado probablemente utilizado por celtas y cristianos, y la primera cantera de piedras coladeras: Las Loberas, en la que son muy visibles varios hoyos en los que fueron extraídos algunos pedruscos y piedras coladeras casi acabadas que quedaron sin arrancar.

Resellana. Tenadas. Peña Madalé.

De propiedad municipal, las tenadas de Resellana o Rasallana son resquicios de las construcciones que se hicieron en la zona para proteger a los pastores y al ganado lanar, sobre todo ovejas merinas, de las duras inclemencias del tiempo y de animales depredadores tales como los lobos, muy frecuentes en esta zona en el pasado. Fueron construidas desde la Edad Media, aunque las actuales datan del siglo XVIII.

Peña Madalé es un magnífico lugar para contemplar una estampa completa de la presa de Castrovido desde lo alto, y perder la mirada en las grandes cumbres que se divisan al fondo: Mencilla, Otero, Mogosa etc..

Fuente del Hierro. Cantera de piedras coladeras: Peñalta

Castillo. Torre Medieval

Esta fortaleza es una de las torres más importantes en la defensa de las calzadas de la zona en época de los romanos y de los árabes. De hecho, la historia nos narra una importante derrota de Almanzor en tierras de Castrovido cuando volvía de su campaña por la Rioja, aunque otros investigadores como Abilio Abad opinan que procedía de la zona de Valdelaguna. De la fusión de Castro y Víctor o Vito surgió el nombre actual de villa: Castrovido. La construcción que podemos ver en la actualidad data del siglo XIV, no obstante, la original, que según el historiador Alberto Bengoechea tenía un pequeño cerco con saeteras para los ballesteros, fue levantada en el siglo IX por Don Victor, amigo de Gonzalo-Gustios, Señor de Salas a quien el Conde de Castilla Garci Fernández encargara su repoblación. Fue utilizada al menos hasta el siglo XIV, siglo en el que pasó a ser propiedad de la familia Velasco. Ha sido reconstruido recientemente gracias al gran trabajo de la Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido. Desde lo más alto pueden contemplarse unas maravillosas vistas de la comarca de Salas; puede entenderse, también, por qué este promontorio fue elegido para vigilar las aceifas del califato de Córdoba y defender las calzadas que conducían a  Valdelaguna y la Rioja.

Puente Romano

Aunque ha sido restaurado recientemente, tiene su origen en la época de dominación romana. Sobre él pasaba la calzada romana que unía Clunia con Tritium-Magallum. Cruzar este estrecho puente es uno más de los encantos que nos ofrece esta humilde, pero preciosa villa.

Castrovido

Además de las dos grandes joyas que ya hemos comentado: Castillo y Puente Romano, Castrovido tiene dos monumentos religiosos destacados: la Ermita de la Virgen del Carmen (siglo XI, aunque ha sido restaurada recientemente) y la Iglesia de San Martín Obispo, que es una construcción moderna asentada sobre otra anterior, e importantes muestras de arquitectura popular castellana: ​tres molinos, un abrevadero con fuente, un potro, las piedras coladeras, chimeneas cónicas etc…., lo que hace que la visita a este bello y singular paraje castellano se convierta en un recuerdo inolvidable.

Avisos y recomendaciones

No olvidar coger la llave del Castillo en el bar Macanas antes de partir para visitar el interior de la torre medieval.
Es una ruta fácil y con el suelo en buen estado, por lo que es ideal para hacerla solo, en familia o con escolares.
Para disfrutar plenamente del paisaje y de su rica vegetación, es recomendable realizarla en primavera o en otoño.
En época de caza mayor, son frecuentes las monterías en el Camino de la Quemada. Consultar en la página de la Junta de Castilla y León: medioambiente.jcyl.es/web/es/caza-pesca(plataforma pública cacerías colectivas

Más información en los siguientes enlaces:

Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido: https://www.facebook.com/pg/amigoscastillocastrovido/posts/

Castillos del Olvido: https://castillosdelolvido.com/?s=castrovido

Peñalara (Ruta Cuna de Castilla II): circular larga desde Quintanilla de las Viñas. El Castillo de Lara, Dolmen, Icnitas.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta está balizada en varios de sus tramos.
  • Distancia: 14,470 kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h-4.30h.
  • Desnivel positivo: 390 m.
  • Desnivel acumulado: 1140 m
  • Altitud mínima: 954 m
  • Altitud máxima: 1296 m

Reseña

Peñalara o Sierra de Lara es un macizo rocoso de un kilómetro de largo aproximadamente, con unos importantes acantilados de unos 50 metros de altura, que dividen, de forma natural, el valle de Lara y el del Arlanza. Aunque hoy esté en una evidente decadencia, históricamente hablando, estamos en uno de los enclaves más importantes de Castilla, sobre todo, en las épocas celtibéricas, romanas y medievales. Hablar del Alfoz de Lara y de su Castillo es acercarse a los tiempos de Fernán González, a la cuna y orígenes del antiguo Condado de Castilla. La Sierra se localiza en la comarca de la Sierra de la Demanda, a 24 kms de Salas de los Infantes y a 41 de la capital burgalesa.

Podemos decir que casi todos los accesos que tiene la Peña son sencillos; concretamente el que os proponemos sólo ofrece la pequeña dificultad de tener que trepar por unas cadenas, magníficamente colocadas, para alcanzar la cima, obstáculo que se ve altamente compensado por la cantidad de atractivos naturales, paleontológicos e históricos que nos ofrece la zona. Acercarse a un lugar tan evocador como el Castillo de Lara, pasear entre bellísimas encinas y sabinas, o perderse en la contemplación de impresionantes vistas, es algo que solo puede hacerse en esta altiplanicie. Sin olvidar la joya de nuestra ruta: Santa María de Quintanilla de las Viñas, una de las ermitas más representativas del arte visigodo en nuestro país.

Descripción del recorrido

Siguiendo la propuesta de la Asociación Tierra de Lara y el track de nuestro amigo Juan Ángel, usuario «Ledanías», salimos desde el centro del pueblo de Quintanilla de las Viñas y, por una carretera asfaltada, nos dirigimos a la Ermita Visigótica de Santa María. Tras una breve visita, iniciamos la subida al Picón de Lara por el GR-82 que une la ermita con el castillo. Abandonamos el castillo y ascendemos hasta el collado que hay entre el macizo de Peñalara y el castillo para pasar por el Castro de la Muela. Tras disfrutar de maravillosas vistas de la Sierra de las Mamblas y del valle del Arlanza, comenzamos la subida a Peñalara (1296 ms). Iniciamos la escalada a lo más alto agarrados a unas cadenas que nos ayudan a trepar y salvar el desnivel que hay hasta alcanzar la cumbre. En la cima, vemos un vértice geodésico y un pequeño buzón de montañeros.
Entre algunos enebros y magníficos ejemplares de encinas, por un amplio camino rodado, pasando por los restos de una antigua muralla de un castro de la Edad de Hierro, bajamos hacia Cubillejo. Poco antes de llegar al pueblo, encontramos un esqueno/enebro singular a la derecha del camino. Nos vamos por la izquierda y nos acercamos a la Iglesia, que un lugareño nos enseña con agrado. Llama la atención la belleza de una pila bautismal en el fondo de la nave. Tras la visita, salimos a una plaza en la que hay un excelente cartel informativo sobre la ruta y los puntos de interés de esta zona de Lara. Continuamos por el camino forestal que, partiendo desde la parte baja de la carretera, nos lleva hasta el Dolmen de Cubillejo. Tras contemplarlo detenidamente, desandamos unos 50 metros metros y, por otro camino rodado y con algunas balizas de orientación, nos vamos por la derecha en dirección a Quintanilla de las Viñas. Hacemos una parada en el Yacimiento de las Sereas, para ver varias icnitas. Poco más adelante, abandonamos el camino rodado y ascendemos campo a través hasta el alto, desde el cual parte un sendero balizado que nos lleva a nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Ermita de Santa María de las Viñas (Siglo VII)

Aunque hoy sea considerada como una ermita visigoda de finales del siglo VII o principios del VIII, siempre han existido grandes dudas sobre su autoría y datación. Reconstruida y declarada monumento nacional en 1929, nos ha llegado incompleta, ya que solo se conservan el ábside cuadrado y la nave transversal; las bóvedas no son originales y la techumbre de madera fue incorporada con la reconstrucción de principios del siglo XX. Con todo, no deja de ser una de las grandes joyas de la arquitectura prerrománica española.

Para su construcción, se utilizaron grandes sillares de piedra caliza con franjas de decoración de la misma clase de piedra, aunque un poco más clara. En su interior, destaca un maravilloso arco toral visigodo, con forma de herradura, que ha sido considerado uno de los más perfectos de este estilo. En su exterior, los frisos decorativos, que dan a la ermita una elegancia y una vistosidad extraordinaria.

Castillo de Lara de los Infantes (1096 m).

Símbolo del poder del Alfoz de Lara en la Alta Edad Media, la fortaleza se alza en el extremo del denominado Picón de Lara, altiplanicie de gran importancia a lo largo de la historia de estas Tierras de Lara. De hecho, está documentado que fue el lugar de nacimiento de Fernán González, Conde de Castilla, en torno al año 910.

A pesar de que sólo conserva unos pocos restos de lo que fue una gran fortaleza de 7 torres y un gran puente de acceso, tiene el estatus de BIC (bien de interés cultural). Su deterioro no es reciente, sino que se sabe que ya presentaba un cierto estado ruinoso a principios del siglo XVI.

Alto de Peñalara

En la cima de esta sierra puede encontrarse un vértice geodésico, una pequeña capilla dedicada a la Virgen María, un pequeño buzón de montañeros y una placa próxima al buzón recordando que aquí murió un joven de estas tierras de Lara. Si algo es destacable en esta altiplanicie, son las espectaculares vistas de las comarcas de Lara y del Arlanza, de la Sierra de las Mamblas y del Mencilla que pueden contemplarse desde cualquier punto de esta meseta.

Esqueno/Enebro singular

Próximo a Cubillejo de Lara, a unos 300 metros desde la iglesia del pueblo, encontramos a la derecha de nuestro camino un precioso ejemplar de enebro que ha sido catalogado como espécimen por la Junta de Castilla y León, e incluido en la lista de Árboles Singulares de España. Además de su enorme tamaño, llama la atención la belleza de su copa. Desde aquí, también puede verse una preciosa vista del pueblo con las Mamblas al fondo.

Cubillejo de Lara

Cubillejo, junto con Mambrillas y Quintanilla de las viñas, forman el municipio de Mambrillas de Lara. Situado a las faldas de Peñalara, apenas cuenta con una decena de habitantes. Como monumento más destacado, merece la pena una visita a su iglesia dedicada a San Martín. Es un edificio curioso que destaca por reunir varios estilos arquitectónicos: románico, gótico tardío, el más preponderante, o el clásico. En el fondo de la nave principal, conserva una pila bautismal románica, del siglo XII y de gran belleza, que no te puedes perder. Si te la encuentras cerrada, los lugareños dan todo tipo de facilidades para dejarte la llave o enseñarte el templo. En su término municipal y a unos 2 kms del pueblo, también hay un dolmen de enormes dimensiones que describimos más adelante.

Dolmen

Excavado en 1970 -se encontraron algunos restos humanos y un pequeño ajuar-, declarado Bien de Interés Cultural en 1985, y considerado uno de los monumentos megalíticos más importantes de nuestro país, El Dolmen de Cubillejo, también conocido como dolmen de Mazariegos, es un monumento funerario construido en el Neolítico, hace unos 5000 años. Está formado por un corredor de 10,5 metros de largo que da acceso a una cámara con 12 ortostatos o grandes bloques de piedra hincados verticalmente en el suelo. Tienen especial interés los grabados que hay en uno de los ortostatos en la parte derecha del corredor.

Yacimiento de Las Sereas

Las Sereas es un macroyacimiento de icnitas de Dinosaurios que dejaron sus huellas cuando caminaban a la orilla de un gran lago existente en esta zona. Las casi 800 pisadas fósiles encontradas a lo largo de unos cinco kilómetros son de diferentes tipos: Terópodos, Saurópodos y Tireópodos; pueden contemplarse en este ruta (Las Sereas 3. Fotos 1,2 y 3)) y en otro lugar próximo al pueblo de Quintanilla (Las Sereas 7. Fotos 4,5 y 6)), junto a la carretera que da acceso al pueblo. Tienen unos 145 millones de años y pertenecen al periodo de tránsito entre el jurásico y el cretácico. La Fundación Dinosaurios de Salas de los Infantes ha realizado grandes tareas de excavación y documentación en esta zona de Lara.

Quintanilla de las Viñas

Forma parte del municipio de Mambrillas de Lara. Hablar de Quintanilla de las Viñas es nombrar, sobre todo, su ermita visigótica de Santa María, que es la que ha dado reconocimiento internacional al pueblo. Hoy en día, su población está en torno a la veintena de habitantes. En su interior, es interesante visitar su iglesia y varios elementos de arquitectura popular: lavadero, potro, fuente-abrevadero etc…

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero en verano el calor es sofocante. Para disfrutar plenamente del colorido y belleza de la vegetación y de los valles, es recomendable realizarla en primavera o en otoño. El recorrido es bastante cómodo en la mayoría de sus tramos. La subida por las cadenas tampoco ofrece mucha dificultad. No obstante, si la hacemos con nieve, conviene utilizar crampones para no resbalar por los cordales y las laderas de acceso a la cumbre.
Esta ruta también tiene una versión más corta que vuelve directamente a Quintanilla desde Cubillejo, pasando por una tumba funeraria visigoda. Por otro lado, también puede hacerse en sentido inverso, lo que hace que la subida a Peñalara sea más tendida y con una menor exigencia física.

Más información en los siguientes enlaces:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ermita_de_Santa_Mar%C3%ADa_(Quintanilla_de_las_Vi%C3%B1as)

https://castillosdelolvido.com/castillo-de-lara-de-los-infantes/Todos los accesos

https://www.tierradelara.es/

https://www.arteguias.com/ermita/quintanilladelasvinas.htm

http://arte-historia-curiosidades.blogspot.com/2019/02/dolmen-de-cubillejo-de-lara.html

Haz clic para acceder a fi1diario-de-los-dinosaurios-8.pdf

Peñalara (Ruta Cuna de Castilla I): circular corta desde Quintanilla de las Viñas. El Castillo de Lara.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: la ruta está balizada en varios de sus tramos.
  • Distancia: 10,860 kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30-4 horas.
  • Desnivel positivo: 336 m.
  • Altitud mínima: 1023 m
  • Altitud máxima: 1297 m

Reseña

Peñalara o Sierra de Lara es un macizo rocoso de un kilómetro de largo aproximadamente, con unos importantes acantilados de unos 50 metros de altura, que dividen, de forma natural, el valle de Lara y el del Arlanza. Aunque hoy esté en una evidente decadencia, históricamente hablando, estamos en uno de los enclaves más importantes de Castilla, sobre todo, en las épocas celtibéricas, romanas y medievales. Hablar del Alfoz de Lara y de su Castillo es acercarse a los tiempos de Fernán González, a la cuna y orígenes del antiguo Condado de Castilla. La Sierra se localiza en la comarca de la Sierra de la Demanda, a 24 kms de Salas de los Infantes y a 41 de la capital burgalesa.

Podemos decir que casi todos los accesos que tiene la Peña son sencillos; concretamente el que os proponemos sólo ofrece la pequeña dificultad de tener que trepar por unas cadenas, magníficamente colocadas, para alcanzar la cima, obstáculo que se ve altamente compensado por la cantidad de atractivos naturales, paleontológicos e históricos que nos ofrece la zona. Acercarse a un lugar tan evocador como el Castillo de Lara, pasear entre bellísimas encinas y sabinas, o perderse en la contemplación de impresionantes vistas, es algo que solo puede hacerse en esta altiplanicie. Sin olvidar la joya de nuestra ruta: Santa María de Quintanilla de las Viñas, una de las ermitas más representativas del arte visigodo en nuestro país.

Descripción del recorrido

Con el objetivo de recorrer varios lugares de la cuna de Castilla y disfrutar de los bellos paisajes que se pueden ver desde lo alto de la peña, salimos desde el centro del pueblo de Quintanilla de las viñas. Por una carretera asfaltada, nos dirigimos a la Ermita Visigótica de Santa María. Tras una breve visita, iniciamos la subida al Picón de Lara por el GR-82 que une la ermita con el castillo. Abandonamos el castillo y ascendemos hasta el collado que hay entre el macizo de Peñalara y el castillo para pasar por el Castro de la Muela. Tras disfrutar de maravillosas vistas de la Sierra de las Mamblas y del valle del Arlanza, comenzamos la subida a Peñalara (1296 ms). Iniciamos la escalada agarrados a unas cadenas que nos ayudan a trepar y a salvar el desnivel que hay hasta alcanzar la cumbre. En la cima, vemos un vértice geodésico y un pequeño buzón de montañeros.
Entre algunos enebros y magníficos ejemplares de encinas, por un amplio camino rodado, pasamos por los restos de la antigua muralla de un castro de la Edad de Hierro y bajamos hacia Cubillejo. Poco antes de llegar al pueblo, encontramos un esqueno o enebro singular a la derecha del camino. Nos vamos por la izquierda y pronto estaremos en el pueblo. Nos acercamos a la Iglesia y entramos a ver su interior, donde quedamos anonadados de la belleza de su pila bautismal. Salimos a una plaza en la que hay un excelente cartel informativo sobre la ruta y los puntos de interés de esta zona que nos invitan a ver los amigos de Tierra Lara. Desandamos unos pocos metros y por la carretera nos vamos en dirección a Quintanilla de las Viñas. Nada más salir del pueblo, abandonamos la carretera asfaltada y tomamos un camino rodado que, saliendo desde la izquierda y pasando por una tumba visigoda, nos llevará a nuestro punto de partida.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Ermita de Santa María de las Viñas (Siglo VII)

Aunque hoy sea considerada como una ermita visigoda de finales del siglo VII o principios del VIII, siempre han existido grandes dudas sobre su autoría y datación. Reconstruida y declarada monumento nacional en 1929, nos ha llegado incompleta, ya que solo se conservan el ábside cuadrado y la nave transversal; las bóvedas no son originales y la techumbre de madera fue incorporada con la reconstrucción de principios del siglo XX. Con todo, no deja de ser una de las grandes joyas de la arquitectura prerrománica española.

Para su construcción, se utilizaron grandes sillares de piedra caliza con franjas de decoración de la misma clase de piedra, aunque un poco más clara. En su interior, destaca un maravilloso arco toral visigodo, con forma de herradura, que ha sido considerado uno de los más perfectos de este estilo. En su exterior, los frisos decorativos que dan a la ermita una elegancia y una vistosidad extraordinaria.

Castillo de Lara de los Infantes (1096 m).

Símbolo de poder del Alfoz de Lara en la Alta Edad Media, la fortaleza se alza en el extremo del denominado Picón de Lara, altiplanicie de gran importancia a lo largo de la historia de estas Tierras de Lara. De hecho, está documentado que fue el lugar de nacimiento de Fernán González, Conde de Castilla, en torno al año 910.

A pesar de que sólo conserva unos pocos restos de lo que fue una gran fortaleza de 7 torres y un gran puente de acceso, tiene el estatus de BIC (bien de interés cultural). Su deterioro no es reciente, sino que se sabe que ya presentaba un cierto estado ruinoso a principios del siglo XVI.

Alto de Peñalara (1296 m)

En la cima de esta sierra puede encontrarse un vértice geodésico, una pequeña capilla dedicada a la Virgen María, un pequeño buzón de montañeros y una placa próxima al buzón recordando que aquí murió un joven de estas tierras de Lara. Si algo es destacable en esta altiplanicie, son las espectaculares vistas de las comarcas de Lara y del Arlanza, de la Sierra de las Mamblas y del Mencilla, que pueden contemplarse desde cualquier punto de esta meseta.

Esqueno/Enebro singular

Próximo a Cubillejo de Lara, a unos 300 metros desde la iglesia del pueblo, encontramos a la derecha de nuestro camino un precioso ejemplar de enebro que ha sido catalogado como espécimen por la Junta de Castilla y León, e incluido en la lista de Árboles Singulares de España. Además de su enorme tamaño, llama la atención la belleza de su copa. Desde aquí, también puede verse una preciosa vista del pueblo con las Mamblas al fondo.

Cubillejo de Lara

Cubillejo, junto con Mambrillas y Quintanilla de las viñas, forman el municipio de Mambrillas de Lara. Situado a las faldas de Peñalara, apenas cuenta con una decena de habitantes. Como monumento más destacado, merece la pena una visita a su iglesia dedicada a San Martín. Es un edificio curioso que destaca por reunir varios estilos arquitectónicos: románico, gótico tardío, el más preponderante, o el clásico. En el fondo de la nave principal, conserva una pila bautismal románica, del siglo XII y de gran belleza, que no te puedes perder. Si te la encuentras cerrada, los lugareños dan todo tipo de facilidades para dejarte la llave o enseñarte el templo. En su término municipal y a unos 2 kms del pueblo, también hay un dolmen de enormes dimensiones que no está en la ruta, pero que merece la pena visitar en algún momento.

Quintanilla de las Viñas

Forma parte del municipio de Mambrillas de Lara. Hablar de Quintanilla de las Viñas es nombrar , sobre todo, su ermita de Santa María, que es la que ha dado reconocimiento internacional al pueblo. Hoy en día, su población está en torno a la veintena de habitantes. En su interior, es interesante visitar su iglesia y varios elementos de arquitectura popular: lavadero, potro, fuente-abrevadero etc…

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero en verano el calor es sofocante. Para disfrutar plenamente del colorido y belleza de la vegetación y de los valles, es recomendable realizarla en primavera o en otoño. El recorrido es bastante cómodo en la mayoría de sus tramos. La subida por las cadenas tampoco ofrece mucha dificultad. No obstante, si la hacemos con nieve, conviene utilizar crampones para no resbalar por los cordales y las laderas de acceso a la cumbre.
Esta ruta también tiene una versión más larga que pasa por el Dolmen neolítico y por el Yacimiento de las Sereas, paraje en el que podemos ver varias huellas de dinosaurios. Por otro lado, también puede hacerse en sentido inverso, haciendo la subida al Peñalara más tendida y menos exigente físicamente.

Más información en los siguientes enlaces:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ermita_de_Santa_Mar%C3%ADa_(Quintanilla_de_las_Vi%C3%B1as)

https://castillosdelolvido.com/castillo-de-lara-de-los-infantes/Todos los accesos

https://www.tierradelara.es/

https://www.arteguias.com/ermita/quintanilladelasvinas.htm

Árboles Fósiles, Robledal y Humedal de Hacinas.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Señalización: Buena. Líneas amarillas, balizas y flechas.
  • Distancia: 11, 5 kms.
  • Dificultad: Fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 3.30 – 4 horas.
  • Desnivel: 180 m.
  • Altitud mínima: 965 m
  • Altitud máxima: 1050 m

Reseña

Hacinas, derivado del sustantivo latino Facinas con el significado de montones de haces, es un pueblo milenario con una gran historia e innumerables tradiciones en el que , hoy en día, viven menos de 200 vecinos, cuando en 1950 había 435 habitantes. En el pasado dedicados al pastoreo y a la agricultura, sus habitantes actuales son principalmente gente mayor, varias parejas de jóvenes que han optado por quedarse en el pueblo, y algunos hacinenses que han decidido volver a sus raíces a descansar y vivir una tranquila jubilación. Ampliamente conocido por su romería de Santa Lucía, sus carnavales, sus árboles fósiles y por el Alpaka Fest, está localizado a 4 kms de Salas de los Infantes y a 59 de Burgos, en la comarca de la Sierra de la Demanda, en la provincia de Burgos.

La ruta, una de las más visitadas por nuestros seguidores, tiene varias finalidades: conocer los árboles fósiles expuestos en esta preciosa villa milenaria y acercarnos a alguno de los parajes del municipio tales como Las Trisineras y San Marcos donde se formaron hace más de 120 millones de años; pasear por la preciosa dehesa de Hacinas para contemplar su rica vegetación y sus hermosos robles centenarios; visitar la bonita charca del Humedal y su peculiar lavadero.

Es una caminata fácil entre preciosos robles, estepas y pinos de repoblación por el entorno de Hacinas. El itinerario, que discurre por sendas y veredas claras y limpias por el frecuente paso de senderistas, es una combinación de tres rutas de senderismo marcadas por varios lugareños voluntarios hace unos años: La Magdalena, San Marcos y Hacinas-Cabezón. Recientemente ha sido señalizada con flechas, balizas y franjas amarillas por voluntarios de la asociación Amigos de Hacinas. Te acerca a parajes hermosos y lugares recónditos de este pueblo, destacando la zona del Humedal, la Cueva de San Marcos y la Magdalena, donde podemos ver una fuente de aguas sulfurosas y restos de una ermita semirupestre. El colofón, para culminar un día inolvidable en uno de los pueblos más activos, interesantes y bellos de nuestra provincia, lo ponen los innumerables puntos de interés que encontramos en su casco urbano: Iglesia de San Pedro (siglo XVII), Museo del Árbol Fósil, cuatro árboles fósiles expuestos en la calle, Torre-campanario del Sagrado Corazón, el Castillo, escenario de El Baile, cueva de los Moros, mirador de San Cibrián con preciosas vistas de la Peña de Carazo o de Villanueva etc… ¡Marcharás encantado y con ganas de volver!.

Descripción del recorrido

Siguiendo un sendero que nos había diseñado nuestro amigo Agustín, lugareño y gran conocedor del terreno hacinense, salimos del centro del pueblo, junto al Museo del Árbol Fósil, y continuamos por la Calle Nueva y La Carrera hacia Fuente Saz. Cruzamos el río Gete y Hacinas, abrimos y cerramos un vallado que da acceso al Soto, atravesamos Vallelaisa, pasamos por Olla Madrón y nos dirigimos a la Magdalena. Fácilmente y junto al camino principal encontramos la Fuente la Huevera (km 3,2). Un poco más allá, el pinar de la Magdalena. Trago de agua de rigor, como manda la tradición, para comprobar su peculiar sabor y su extraño olor a huevos podridos, y una rápida visita a las peñas, situadas a unos 100 metros en dirección este, que albergaron una ermita semirupestre.
Volvemos al camino principal y hacemos una breve parada en la «Peñita el vino», emulando a antiguos pastores del lugar que se reunían aquí para hacer el avituallamiento juntos y , también, para dirimir sus desencuentros y diferencias en el reparto de pastos. Pronto cruzamos una cancela, lo que nos indica que dejamos Ledanías y entramos en terreno de Hacinas, y ascendemos hasta una amplia roca a nivel del suelo, curiosamente denominada «Tenada Quemada», en la que es interesante observar inscripciones y dibujos grabados por los pastores en las rocas. Un poco más adelante, desvío hacia la izquierda para visitar Las Trisineras (km 6,1), yacimiento donde, en el año 1976, fue destapado el árbol fósil número 1 que está delante del museo. El ejemplar número 2, que vemos tumbado en un rincón en la subida a la iglesia del pueblo, fue encontrado en Vallejo la Zarza, lugar no visitado en este recorrido. Vuelta a la senda principal para acercamos a la Peña San Marcos. Accedemos a ella por una puerta principal de entrada, señalizada con una tablilla de madera labrada, y subimos al balcón natural para contemplar una gran masa forestal y bellísimas vistas de la parte que mira hacia Cabezón. En la Peña San Marcos hallamos la la cueva (km 6,9), un buen molde de árbol fósil colgado a 6 m de altura, y algunos moldes más pequeños pegados al suelo. Se cree que la cueva pudo ser habitada por eremitas.
Abandonamos San Marcos por el sur y nos encaminamos, por el camino de Cabezón, hacia otros lugares espectaculares de la ruta: La Roblada, Los Valles, Peña Valdespinos y las Tenadas de Valdemolino. A 1,5 km del pueblo encontramos la joya de la corona, el Humedal (km 10,2), varias lagunas pequeñas y una principal en las que muchas aves migratorias encuentran refugio y alimento. Larga parada y tiempo para recordar viejas anécdotas de nuestra niñez ayudando a nuestras madres a portar la ropa hasta este lavadero con una destartalada carretilla.
Regresamos a la pista principal y, a la altura del Soto, divisamos una bonita silueta del pueblo, el cual alcanzamos pronto a través de la Avenida del Árbol Fósil, en la que se ubica el Museo del Árbol Fósil, donde damos por finalizada esta bonita marcha.
Antes de abandonar el pueblo, hacemos una exhaustiva visita al Museo del Árbol Fósil, que hemos reservado en la página web de Museos Vivos de Castilla y León, para conocer el proceso de transformación de estas coníferas en árboles petrificados. Después, recorremos los otros lugares de interés que hemos mencionado más arriba y descrito más abajo, prestando especial interés a los árboles fósiles, motivo principal e hilo conductor de nuestra ruta, y al entorno del Castillo, símbolo de la rica historia de este precioso pueblo.

Mapa y elevación

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Puntos de interés / Waypoints

Árboles Fósiles y Centro de Interpretación.

Procedentes de coníferas sepultadas en la Era Secundaria o Mesozoica y con una antiguedad de 120 millones de años, los árboles fósiles que hoy se exponen fueron descubiertos por los pastores locales y desenterrados en los años noventa del siglo pasado. Hay 7 ejemplares localizados, de los cuales 3 han sido trasladados al municipio. El más importante está en la plaza, junto al Centro de Interpretación. De unos 6 m de longitud, se han izado 3.20 m, permaneciendo los tres trozos restantes tumbados en el suelo. Fue encontrado en el paraje de Las Trisineras, lugar que visitamos en esta ruta. El segundo, es un ejemplar completo de unos 5 m. Lo podemos ver tumbado y protegido por un tejado a la izquierda de la calzada que sube a la iglesia. Fue encontrado en Vallejo la Zarza, lugar no visitado en este recorrido. El tercero, colocado a la entrada del pueblo, es una reconstrucción de varios trozos de un árbol petrificado. Hay un cuarto árbol encastrado en la falda del castillo que mira al cementerio. En la cara norte del castillo, hay una cueva, la de los Moros, que también es considerada un molde de árbol fósil.

Inaugurado en el año 2009, el centro de interpretación dispone de múltiples ilustraciones y varios videos y notas explicativas sobre el origen y formación de los árboles fósiles. Tiene, además, una película sobre el lugar en el que fueron encontrados y una reproducción del bosque en el que cohabitarían estos árboles y los dinosaurios hace millones de años.

La Magdalena y la Fuente la Huevera.

Ahora desaparecido y con tan solo unos entalles o improntas como prueba de su existencia, se sabe que el nombre del lugar y del pinar provienen del templo semirupestre que hubo en el lugar en la Alta Edad Media. Muy próxima está la Fuente de la Huevera, conocida por el peculiar sabor y el extraño olor a huevos podridos de las aguas sulfurosas que manan a través de un gran tronco de roble.

En el número 65, página 32 de la Revista Amigos de Hacinas que puedes encontrar en su WEB, aparece un interesante artículo de Elías Rubio Marcos sobre las fuentes de Hacinas y la calidad de sus aguas.

Las Trisineras.

Las Trisineras es el yacimiento del árbol fósil que está expuesto enfrente del Museo del Árbol Fósil. Se extrajeron 6 m y todavía quedan enterrados muchos más. Se cree que podría medir casi 30 metros. Ha sido descrito por los investigadores Luis García Esteban y Paloma de Palacios de la Universidad Politécnica de Madrid, como una especie nueva, que ellos han denominado Protopodocarpoxylon hacinensis.

Cueva San Marcos.

La Cueva de San Marcos es un buen molde de árbol fósil colgado a 6 m de altura. Junto a ella y pegados al suelo, también pueden verse moldes más pequeños. Se cree que la cueva pudo ser habitada por eremitas. Se puede acceder a ella escalando la pared, con mucha precaución y ayudándose de varios peldaños que han sido excavados en la roca arenisca. La oquedad tiene unos dos metros tanto de alto como de ancho. A los lados pueden verse unos encajes, lo que probaría que sobre ellos se acoplaba una puerta de entrada. En su interior pueden verse inscripciones y nombres de pastores que se cree utilizaban este espacio para protegerse de las malas inclemencias del tiempo. En la parte más alta de la peña hay un precioso balcón natural desde el que podemos contemplar una gran masa forestal y bellísimas vistas de la zona de Cabezón de la Sierra.

El Robledal.

Uno de los lugares más bonitos para pasear en los alrededores del pueblo. La dehesa es preciosa y está bien cuidada y pastada por las muchas cabezas de ganado ovino y caballar que la habitan todos los días. Los robles son muy bonitos, destacando algunos ejemplares que son más que centenarios.

Lavadero y Humedal de Fuentepeña. La Tetera y el roble de los boyeros.

Construido en 1878, el lavadero de Fuentepeña fue el lugar donde las mujeres del pueblo acudían a lavar la ropa. Dejó de utilizarse prácticamente con la llegada del agua corriente al pueblo en el año 1975.

El humedal de Fuentepeña es un conjunto de 6 lagunas pequeñas y 1 grande, de entre 2 o 3 metros de profundidad, situadas a unos 2 kms del pueblo. Fueron excavadas para salvar una hondonada tapada por sedimentos transportados por el agua. Ha sido recuperado con éxito, lo que lo ha convertido en parada obligada para muchas aves migratorias y en fuente de alimentos para numerosas parejas de cigüeñas que anidan cada año en el pueblo. Junto a los juncos, calizos y espadañas que poblan las orillas de la laguna, pueden verse patos, muchos anfibios e, incluso, alguna nutria.

Hacinas: casco urbano

Además de los ya comentados, el casco urbano del pueblo tiene importantes lugares de interés que merece la pena visitar al comienzo o al final de la ruta (ver http://www.hacinas.es/lugares-de-interes). Resumimos y recopilamos literalmente algunas de las informaciones de la página:

Iglesia de San Pedro (siglo XVII): fue construida sobre otra anterior románica del siglo XII como puede verse por algunos vestigios que todavía se conservan: dos magníficos capiteles incrustados en la base del arco triunfal de la iglesia actual, la pila bautismal del mismo siglo XII, y , probablemente, lo que es la sacristía. En el interior, aparece como iglesia renacentista y restos góticos de tres naves con columnas, arcos y bóvedas estrelladas de piedra. También destacan sus cinco retablos barrocos de 1704. En el exterior, presenta una torre cuadrangular con pilastrones y remate de pináculos, un ábside rectangular con contrafuertes y una portada clasicista con cuatro columnas estriadas, tímpano partido, remate de bolas y, en hornacina, la imagen de San Pedro sedente; toda ella bajo gran arco adornado de entrepaños, como pórtico.

Rollo jurisdiccional: construido en 1573, es un símbolo del poder jurisdiccional de la villa de Hacinas en las causas criminales y civiles. Se erigió para «castigar a delincuentes y facinerosos» en la misma villa. Es de sobrio estilo gótico tardío. Todavía se conserva la argolla.

El castillo: como otros similares en la comarca de Arlanza: Castrovido, Castrillo, Palacios, Pinilla etc…, fue levantado, entre el final del siglo IX y el X, para proteger la zona de las incursiones de los moros toledanos que llegaban al Arlanza desde Atienza y Medinaceli. También debió tener relevancia en el siglo XI en las guerras entre Castilla y Navarra. Se cree que estuvo habitado por el Conde de Monterrey, Señor de Hacinas, hasta el siglo XVIII.

Cueva de los Moros: ubicada en la pared noroeste del castillo, esta oquedad se asienta a 5 metros sobre el nivel del suelo. Se considera cueva-molde de un árbol fósil. Ha sido un escondite frecuentado por los niños y ha servido de excusa de múltiples leyendas.

Sagrado Corazón: esta torre campanario es una espadaña natural de roca arenisca, con una altura aproximada de unos veinte metros, que aparece citada en el siglo XV como «la peña del campanario». A su pie se reunía el Concejo del pueblo. En su parte superior conserva dos arcos de medio punto que en su día alojaron las antiguas campanas. Sobre ellos descansa la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, que se colocó en 1951.

Ermita de Santa Lucía: templo modernista que consta de tres naves y bóvedas de yesos, sin valores arquitectónicos destacables, ya que data del siglo XX. Foco de peregrinaciones y de una gran devoción, acoge una de las romerías más importantes de la provincia el domingo anterior a la festividad de San Mateo (21 de septiembre).

Otros lugares de interés: El Baile, Mirador de San Cibrián y varias muestras de arquitectura popular: chimeneas encestadas, potro de herrar etc…

Avisos y recomendaciones

La ruta puede realizarse en cualquier estación del año, pero es muy recomendable hacerla en otoño o en primavera para disfrutar del colorido de los robles. Aunque la ruta es un poco larga, podría hacerse con niños o con grupos de colegiales sin que haya problemas de seguridad.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Hacinas: https://es.wikipedia.org/wiki/Hacinas

http://www.hacinas.es/lugares-de-interes

http://www.arbolfosilhacinas.es/

Salas de los Infantes (antigua Demandasaurus): Peña Rota, Valdecalibia, Castrovido.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 15,540 kms.
  • Dificultad técnica: moderada con exigencia baja-media.
  • Duración aproximada de la ruta: 3h30-4h.
  • Desnivel: 338 m
  • Altitud mínima: 929 m
  • Altitud máxima: 1115 m

Reseña

Es casi idéntica a la ruta clásica que se hace en la marcha del Demandasaurus, que se celebra cada año en el mes de octubre, con una participación de unos 300 senderistas. Es una preciosa ruta por bellos parajes de Salas, de Ledanías y Castrovido, en la comarca de la Sierra de la Demanda, paseando entre estepas, robles y pinos, con hermosísimas y angostas sendas en varias partes de su recorrido. Aunque no está señalizada, es muy fácil de seguir con el track e ideal para caminar un buen rato, ver las hermosas cuevas-eremitorios de Peña Rota, pasear por las cañadas merinas y por el alto de Valdecalibia y el pinar, conocer el precioso pueblo de Castrovido con sus dos templos religiosos y sus interesantes elementos de arquitectura popular, subir al Castillo Medieval y disfrutar de las impresionantes vistas que pueden verse desde lo más alto de la torre: Salas, Valle del Arlanza, Peña Carazo, Campiña, Pantano etc..,; y , finálmente, para serpentear por la Senda del Fraile, una de las veredas más bellas del municipio.

Descripción del recorrido

Salimos de la Plaza Mayor en dirección a la Calle Filomena Huerta y al final de esta calle tomamos un camino a a la derecha que, poco más adelante, dobla hacia la izquierda para conducirnos hasta la calzada que va paralela al río. Poco después, cruzamos el puente de madera que nos deja en la Peña Rota, donde podemos ver las cuevas-eremitorios colgadas en las rocas de la izquierda y el parque de la Chopera justo enfrente. Cruzamos y subimos por el sendero que arranca desde la otra parte de la carretera y hacemos una parada para adentrarnos en uno de los habitáculos de estos anacoretas penitentes. La visita ha merecido la pena.
Ascendemos de nuevo y ,en apenas unos metros, hacemos otra parada en uno de los lugares más bellos de la ruta para contemplar, desde un pequeño balcón natural, un excelente paisaje del valle del Arlanza, el castillo de Castrovido, la Campiña… . A la derecha, una senda mal marcada nos baja hasta el Puente de San Miguel.
Volvemos de nuevo al sendero principal y avanzamos por un angosto sendero hasta un cruce de caminos situado medio kilómetro más adelante. Continuamos todo recto hasta encontrarnos con la cañada merina, que no dejaremos hasta mitad del pinar, unos 4 kms más adelante, en el Alto de Valdecalibia. En este punto, giramos casi 120 grados a la derecha y, bordeando el pinar, bajamos por diferentes senderos hasta el puente romano de Castrovido. Subida al pueblo y, por una calle empinada, vamos en búsqueda de la Ermita del Carmen, desde donde arranca un precioso sendero, bien habilitado para la subida, que nos conduce hasta el Castillo. Poco antes y junto a la ermita, nos habremos encontrado las dos tumbas antropomorfas y un pequeño monumento a Ángel García «el Sorejo», allí homenajeado por su esfuerzo y lucha por recuperar el castillo en ruinas.
Ya una vez arriba, pronto podemos comprobar por qué esta torre fue un lugar estratégico. Por el sur, oteamos todo el valle del Arlanza, con su Peña de Carazo al fondo que, como nos dijera el poeta, aparece ahí como abriéndonos la puerta a la Sierra. Miramos hacia el este para contemplar el pantano de Castrovido y el Alto de la Campiña (2048 ms) vigilando los pueblos de pinares.
Tras disfrutar de un impresionante paisaje, retomamos el camino por el este y recorremos un kilometro aproximádamente para desviarnos a la derecha y bajar hasta la Calle de San Martín, junto a una granja de ovejas próxima al pueblo. Continuamos por la izquierda y pasamos al otro lado del camino. Bordeando el prado, pronto encontramos la Senda del Fraile que abandonamos más adelante para bajar, por un sendero que sale a la derecha, hasta el camino de Castrovido. Unos metros y, por la izquierda, subida a un altozano para rodear el Castro de los Pelendones y bajar de nuevo al camino asfaltado.
Continuamos el recorrido por la izquierda y, a unos 500 metros, cogemos una senda que, partiendo desde la derecha, va junto al río Arlanza. No cruzamos el puente de madera y la seguimos hasta acercarnos al pueblo, entre cuidadas huertas, por el mismo camino que nos vio partir desde la Plaza Mayor y la Calle Filomena Huerta.

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Peña Rota y cuevas-eremitorios. Parque de La Chopera

A la salida del pueblo y junto a la carretera que va a Nájera, podemos encontrar estas cuevas-eremitorios en las que vivieron los anacoretas entre los siglos VI y VIII. En ellas y tal y como reza la placa que custodia la entrada «La vida en Peña Rota estaba dedicada, casi en exclusiva, a la oración y a la meditación». Se accede a ellas por una escalera y en su interior pueden verse 10 cuevas independientes que han sido excavadas en las rocas.

Junto a la Peña Rota encontramos el popular parque de La Chopera. Lugar de recreo, junto al río Arlanza, está dotado con un parque infantil, cocinas de asar y una fuente. Es uno de los rincones favoritos de los salenses para pasear, comer al aire libre o disfrutatr un buen rato con los niños. Es tradicional la comida de hermandad, en la que se departen pan, vino, chorizo y carne con patatas, que los salenses celebran el día 17 de agosto, siempre animada por las magníficas charangas de las peñas.

Mirador y Puente San Miguel

Preciosa formación rocosa junto a la Peña Rota. Desde lo más alto pueden contemplarse una bellas vistas de varias cimas y del castillo de Castrovido.

Valdecalibia: tenadas y cañadas merinas.

La cañada merina es un bonito camino rodado por el que han pasado miles de cabezas de ganado, procedentes de Neila y del Valle de Valdelaguna con destino a Extremadura. De esa época, todavía nos quedan vestigios de tenadas como las de Valdecalibia, que avistamos a la parte izquierda de la cañada.

Castrovido

Pedania de Salas de los Infantes desde que se integrara en este municipio en el año 1970, es la típica aldea medieval que crece a los pies de una torre medieval. Lugar apacible, ya fue un importante asentamiento celtíbero, pero llego a su plenitud con los romanos cuando estos hicieron pasar por esta localidad la calzada romana que unía Clunia con Tritium, actual Tricio en la Rioja.

Además de dos grandes perlas: su Castillo y su Puente Romano -no está incluido en este track, pero se puede visitar fácilmente- , tiene esta villa dos monumentos religiosos destacados: la Ermita del Carmen (siglo XI, aunque ha sido restaurada recientemente) y la Iglesia de San Martín, que es una construcción moderna asentada sobre otra anterior, e importantes muestras de arquitectura popular castellana: ​tres molinos, un abrevadero con fuente, un potro, las piedras coladeras, chimeneas cónicas etc….; todo ello convertirá nuestra visita en un recuerdo inolvidable de este bello y singular paraje.

Castillo

Una de las torres más importantes en la defensa de las calzadas que conducían a Valdelaguna y la Rioja en época de los romanos; fue construida en el siglo IX por Don Victor, amigo de Gonzalo-Gustios, Señor de Salas al que el Conde de Castilla Garci Fernández encargara su repoblación. Fue utilizado al menos hasta el siglo XIV,, siglo en el que pasó a ser propiedad de la familia Velasco. Nos narra la historia una importante derrota de Almanzor en tierras de Castrovido cuando volvía de su campaña por la Rioja. De la fusión de Castro y Víctor o Vito surgió el nombre actual de villa: Castrovido. Ha sido reconstruido recientemente gracias al gran trabajo de la Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido. En la actualidad, es un paraje singular desde donde disfrutar de impresionantes vistas de toda la comarca de Salas.

Senda de Castrovido

Castro de los Pelendones

En el camino a Castrovido, sobre un altozano situado a nuestra derecha, está documentada la existencia de un Castro que fuera habitado por uno de los múltiples pueblos celtas que poblaron las tierras de Salas entre los siglos V-III a.C.: los Pelendones. Es fácilmente reconocible porque aún se conservan algunos restos de su muralla defensiva y, principalmente, por la presencia de un cartel informativo y de un miliario que nos recuerda que estamos caminando por una antigua calzada romana.

Avisos y recomendaciones

Recomendamos hacer esta ruta en cualquier estación excepto en el verano al objeto de disfrutar del paisaje en su plenitud y evitar los fuertes calores del verano.

Mas información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Salas: https://www.salasdelosinfantes.net/turismo/rutas

Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido: https://www.facebook.com/pg/amigoscastillocastrovido/posts/

Castillos del olvido: https://castillosdelolvido.com/?s=castrovido

Salas de los Infantes: Peña Rota, Castrovido, Castillo, Resellana, Peña Madalé, Icnitas de Costalomo (Histórica).

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 15,300 Kms.
  • Señalización: inexistente.
  • Dificultad: fácil con exigencia media por su recorrido.
  • Duración aproximada de la ruta: 4h-4.30 horas.
  • Desnivel: 219 m.
  • Altitud mínima: 923 m
  • Altitud máxima: 1132 m

Reseña

Es una de las rutas más representativas de la riqueza natural y paleontológica que define a esta pequeña ciudad burgalesa de la Sierra de la Demanda. El recorrido es sencillo y fácil de seguir con un track. Es algo duro, porque es un poco largo y, además, la subida al Castillo desde la ermita del Carmen es bastante empinada y exige un considerable esfuerzo. La ruta es ideal para caminar un largo rato, conocer el paraje de Peña Rota y de la Chopera, pasear junto a la orilla del río Arlanza, visitar el precioso pueblo de Castrovido y disfrutar desde su castillo de las impresionantes vistas que pueden verse desde lo más alto de la torre: Salas, Valle del Arlanza, Peña Carazo, Campiña, Pantano etc.., -sin olvidarnos de los interesantes elementos de la arquitectura popular castellana que encontraremos en Castrovido-, para enlazar, después, con las preciosas praderas de Resellana y Costalomo, donde nos quedaremos con las ganas de ver las 239 icnitas que permanecen aún tapadas con tierra para preservarlas de los efectos de agentes atmosféricos.

Descripción del recorrido

Salimos del Museo de los Dinosaurios en dirección a la Calle Filomena Huerta y, al final de esta calle, tomamos un camino a a la derecha que, poco más adelante, dobla hacia la izquierda para conducirnos hasta la calzada que va paralela al río. Cruzamos una pasarela sobre el río Arlanza que nos deja en la Peña Rota, donde podemos ver las cuevas-eremitorios colgadas en las rocas al otro lado de la carretera. Estuvieron habitadas entre los siglos VI y X y eran lugares de culto. Junto a las cuevas-eremitorios, el parque de la Chopera, lugar de recreo y encuentro de los salenses.
Seguimos el sendero y pasamos el río por otro puente de madera que desemboca en el popular Camino de Castrovido. Apenas 500 metros más adelante, un cartel informativo explicando el Castro de los Pelendones y un miliario que nos recuerda que avanzamos por la calzada romana que unía Clunia con Tritium. Continuamos hasta el pueblo, cogemos la llave de la Torre Medieval en el Bar Macanas y, por una calle empinada, subimos a la Ermita del Carmen, desde donde arranca un precioso sendero, bien habilitado para el ascenso, que nos conduce hasta el Castillo. Poco antes y junto a la ermita, nos habremos encontrado las dos tumbas antropomorfas y un pequeño monumento a Ángel García «el Sorejo», allí homenajeado por su esfuerzo y lucha por recuperar el castillo en ruinas.
Una vez arriba, pronto podemos comprobar por qué esta torre fue un lugar estratégico. Por el sur, oteamos todo el valle del Arlanza, con su Peña de Carazo al fondo que, como nos dijera el poeta, aparece ahí como abriéndonos la puerta a la Sierra. Miramos hacia el este para contemplar el pantano de Castrovido, el Pico San Vicente (1359m), y los Altos de Haedillo (1896m) y la Campiña (2048 ms) vigilando los pueblos de pinares.
Tras disfrutar de un impresionante paisaje, nos dirigimos ahora, durante unos tres kms aproximadamente, hacia Resellana por el Camino de La Quemada. En las Tenadas, tenemos la alternativa de acercarnos al Mirador de Peña Madalé, desde donde tenemos unas maravillosas vistas del pantano de Castrovido, o de tomar un ancho camino forestal que sale a la derecha y continuar la ruta. En apenas unos metros, nos introducimos en una hermosa vereda que vuelve a salir a la pista forestal. Doscientos metros más adelante, estamos atentos para localizar la senda de Peñarroya, que nos llevará hasta las icnitas de Costalomo. Apenas podremos ver algún vestigio de las huellas, ya que las más importantes están tapadas con tierra para su conservación.
De vuelta a Salas, bajamos hasta las tenadas de Costalomo y, por un camino forestal que sale a la derecha, continuamos recto por Peña Negra. Cruzamos el campo rústico de golf. Al final del camino, giramos a la derecha, pasamos la pista de motocross y tomamos otro camino forestal que nos baja al barrio de Santa María. Nos acercamos a la Iglesia para ver, en el exterior, su portada de estilo renacentista-plateresca (1549), un esbelto crucero del siglo XVII y un monolito que rinde homenaje a los jóvenes de Salas que murieron en la Guerra Civil. Si la encontramos abierta, merece la pena entrar a contemplar la belleza y la armonía del templo, su precioso retablo plateresco y una magnífica pila bautismal de estilo gótico del siglo XV.
Abandonamos el recinto por las escaleras que bajan a Santa María, donde nos queda otra breve parada para visitar algunas casas blasonadas y varias tumbas antropomorfas procedentes del poblado altomedieval de Gozmediano o Bustomediano, antes de dirigirnos a nuestro punto de partida. Habremos completado, así, una de las rutas más representativas de la riqueza natural y arqueológica que define a esta pequeña ciudad.

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Puntos de interés / Waypoints

Peña Rota y cuevas-eremitorios. Parque de La Chopera.

A la salida del pueblo y junto a la carretera que va a Nájera, podemos encontrar estas cuevas-eremitorios en las que vivieron los anacoretas entre los siglos VI y X d.C. En ellas y tal y como reza la placa que custodia la entrada, «La vida en Peña Rota estaba dedicada, casi en exclusiva, a la oración y a la meditación». Se accede por una escalera exterior y en su interior pueden verse 10 cuevas independientes que han sido excavadas en las rocas. En su parte inferior, junto a la carretera, puede verse una gran cueva que pudo ser una iglesia rupestre. Parte de ella, fue destruida cuando se construyó la carretera local BU-825.

Junto a la Peña Rota y al río Arlanza, está el popular parque de La Chopera. Lugar de recreo, está dotado con un parque infantil, cocinas para asar y una fuente. Es uno de los rincones favoritos de los salenses para pasear, comer al aire libre o disfrutar un buen rato con los niños. Es tradicional la comida de hermandad, en la que se departen pan, vino, chorizo y carne con patatas, que se celebra el día 17 de agosto, siempre animada por las magníficas charangas de las peñas.

El Castro

En el camino a Castrovido, sobre un altozano situado a nuestra derecha, está documentada la existencia de un Castro que fuera habitado por uno de los múltiples pueblos celtas que poblaron las tierras de Salas entre los siglos V-III a.C.: los Pelendones. Se sabe que estos celtíberos construían casas con una base de piedra y entramados de madera y adobe parecidos a los que hoy podemos encontrar en algunos pueblos que conservan esta arquitectura tradicional típica tales como Covarrubias. El Castro es fácilmente reconocible porque aún se conservan algunos restos de su muralla defensiva y, principalmente, por la presencia de un cartel informativo y un miliario que nos recuerdan que estamos caminando por una antigua calzada romana.

Castrovido

Barrio de Salas de los Infantes desde que se integrara en este municipio en el año 1970, es la típica aldea que crece a los pies de una torre medieval. Lugar apacible, ya fue un importante asentamiento celtíbero, pero llego a su plenitud con los romanos cuando estos hicieron pasar por esta localidad la calzada romana que unía Clunia con Tritium, actual Tricio en la Rioja.

Además de dos grandes perlas: su Torre Medieval y su Puente de origen romano, tiene esta villa dos monumentos religiosos destacados: la Ermita del Carmen (siglo XI, aunque ha sido restaurada recientemente) y la Iglesia de San Martín, que es una construcción moderna asentada sobre otra anterior, e importantes muestras de arquitectura popular castellana: ​tres molinos, un abrevadero con fuente, un potro, las piedras coladeras, chimeneas cónicas etc….; todo ello convertirá la visita en un recuerdo inolvidable de este bello y singular paraje.

Castillo. Torre Medieval

Una de las torres más importantes en la defensa de las calzadas que conducían a Valdelaguna y la Rioja en época de los romanos; fue construida en el siglo IX por Don Victor, amigo de Gonzalo-Gustios, Señor de Salas al que el Conde de Castilla Garci Fernández encargara su repoblación. Fue utilizado al menos hasta el siglo XIV, siglo en el que pasó a ser propiedad de la familia Velasco. Nos narra la historia una importante derrota de Almanzor en tierras de Castrovido cuando volvía de su campaña por la Rioja. De la fusión de Castro y Víctor o Vito surgió el nombre actual de villa: Castrovido. Ha sido reconstruido recientemente gracias al gran trabajo de la Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido. En la actualidad, es un paraje singular desde donde disfrutar de impresionantes vistas de toda la comarca de Salas.

Resellana. Tenadas. Peña Madalé.

De propiedad municipal, estas tenadas son resquicios de las construcciones que se hicieron en la zona para proteger al ganado lanar, sobre todo ovejas merinas, de las inclemencias del tiempo y de animales depredadores tales como los lobos, muy frecuentes en esta zona en el pasado.

Peña Madalé es un magnífico lugar para contemplar la presa de Castrovido desde lo alto y perder la mirada en las grandes cumbres que se divisan al fondo: Mencilla, Otero, Mogosa, Alto de Haedillo, etc..

Costalomo. Icnitas.

En este yacimiento, situado a unos 4 km de Salas de los Infantes, fueron descubiertas 239 icnitas o huellas fósiles de dinosaurios de unos 125 millones de antiguedad, pertenecientes al Cretácico inferior. Las más abundantes son las de los terópodos, dinosaurios carnívoros. Hoy en día, casi todas están tapadas para protegerlas de las inclemencias del tiempo y del pillaje, y favorecer su conservación.

Iglesia y Barrio de Santa María

Levantada en un altozano sobre una anterior románica del siglo XII, la Iglesia de Santa María la Mayor data del siglo XV y es de estilo gótico isabelino. En el exterior, sobresalen la portada, de estilo renacentista-plateresco, construida en 1549, la torre con sus dos grandes campanas, los contrafuertes que sostienen los muros y las gárgolas por las que el tejado vierte sus aguas. En el atrio, encontramos un esbelto crucero del siglo XVII, en el que sobresale una cruz arzobispal, y un pequeño monolito que rinde honor a los jóvenes de Salas que murieron en la Guerra Civil Española. En las escaleras de acceso, varias tumbas antropomorfas traídas del poblado medieval de Gozmediano/Bustomediano en 1974 y un escudo de Salas realizado con piedras en el suelo de la Plaza de Santa María. La rodean bellas casas blasonadas – la primera de la izquierda fue sede del Cuartel de la Guardia Civil; actualmente es propiedad de la Parroquia.

En su interior, destaca la belleza y la armonía del templo. Llaman rápidamente la atención el retablo plateresco del siglo XVI que encontramos adosado al ábside, la imagen del Santo Cristo de la Salud colgado en una hermosa hornacina (siglo XIV), y el Cristo Yacente del siglo XVII que está muy próximo. De éste, destacar la devoción de los salenses que con orgullo lo sacan a la calle en la procesión del Santo Entierro de Semana Santa; finalmente, una magnífica pila bautismal, de estilo gótico del siglo XV, colocada a la parte izquierda de la entrada principal al templo.

Avisos y recomendaciones

Para disfrutar plenamente de la belleza del paisaje, es recomendable hacerla en primavera o en otoño.

La ruta es muy larga y, salvo en Castrovido, no encontramos ninguna fuente de agua potable. Es muy recomendable llevar un par de litros de líquido, sobre todo en época estival o de mucho calor.
El track no incluye la visita al Puente Romano, que está situado en la parte baja del pueblo de Castrovido. Se puede bajar y regresar al centro del pueblo para continuar la ruta.
Peña Madalé es una buena alternativa para ver la Presa de Castrovido desde lo Alto. Si queremos recortar la ruta, ésta sería una buena opción.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Salas: https://www.salasdelosinfantes.net/turismo/rutas

Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido: https://www.facebook.com/pg/amigoscastillocastrovido/posts/

Fundación Dinosaurisos: http://www.fundaciondinosaurioscyl.com/es/c/?idsec=373

Castillo del Olvido: https://castillosdelolvido.com/?s=castrovido

Salas de los Infantes: río Arlanza, Peña Rota, Castrovido, Caminos anchos.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 10,04 kms.
  • Señalización: no existe.
  • Dificultad técnica: fácil con exigencia baja.
  • Duración aproximada de la ruta: 2 – 2h30
  • Desnivel: 149 m
  • Altitud mínima: 934 m
  • Altitud máxima: 1074 m

Reseña

Es una de las rutas más populares y más visitadas de entre todas las que hemos diseñado en la ciudad burgalesa de Salas de los Infantes, ubicada en la Sierra de la Demanda. Es muy fácil de seguir con el track e ideal para caminar un buen rato, pasear por hermosas sendas junto a la orilla del río Arlanza, conocer el precioso pueblo de Castrovido con sus dos templos religiosos y sus interesantes elementos de arquitectura popular, subir al Castillo Medieval y disfrutar de las impresionantes vistas que pueden verse desde lo más alto de la torre: Salas, Valle del Arlanza, Peña Carazo, Campiña, Pantano etc..,; finálmente, para pasear por la Senda del Fraile, una de las veredas más bellas del municipio.

Descripción del recorrido

Salimos de la Plaza Mayor en dirección a la Calle San Roque por la carretera que divide en dos a los feligreses de Salas desde el Siglo XVI. A la izquierda, los de Santa María; a la derecha, los de Costana. Al final de esta calle, dejamos la calzada romana a la izquierda y tomamos el sendero de la derecha que va junto al río Arlanza. Pasamos por debajo del nuevo puente de hierro y del emblemático puente de Costana que sostiene la carretera nacional Burgos-Soria; poco después, cruzamos el puente de madera que nos deja en la Peña Rota, donde podemos ver las cuevas-eremitorios colgadas en las rocas de la izquierda al otro lado de la carretera, y el parque de la Chopera justo enfrente. Seguimos el sendero y pasamos el río por otro puente de madera para salir al popular Camino de Castrovido. Apenas 500 metros más adelante, giramos a la derecha para bordear el Castro de Los Pelendones y bajar de nuevo al Camino de Castrovido. Continuamos hasta el pueblo y, por una calle empinada, vamos en búsqueda de la Ermita del Carmen, desde donde arranca un precioso sendero, bien habilitado para la subida, que nos conduce hasta el Castillo. Poco antes y junto a la ermita, nos habremos encontrado dos tumbas antropomorfas y un pequeño monumento a Ángel García «el Sorejo», allí homenajeado por su esfuerzo y lucha por recuperar el castillo en ruinas.
Ya una vez arriba, pronto podemos comprobar por qué esta torre fue un lugar estratégico. Por el sur, oteamos todo el valle del Arlanza, con su Peña de Carazo al fondo que, como nos dijera el poeta, aparece ahí como abriéndonos la puerta a la Sierra. Miramos hacia el este para contemplar el pantano de Castrovido y el Alto de la Campiña (2048 ms) vigilando los pueblos de pinares.
Tras disfrutar de un impresionante paisaje, la vuelta la hacemos por la Senda del Tenao y un camino empedrado que corona en el cementerio de Santa María. Desde aquí, una pequeña senda que bordea el cementerio por su parte derecha nos bajará hasta el Camino de Castrovido. Ya estamos en el Barrio de La Loma ; sólo unos pocos metros para tomar el camino de La Carrera que sale a la derecha y acercarnos, casi si darnos cuenta, a nuestro punto de partida. Un paseo único en el pueblo para disfrutar de la ribera del río y de la belleza que lucen algunos de sus alrededores.

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Puntos de interés / Waypoints

Ermita de San Roque

Ermita del siglo XVI junto a la calzada romana que encontramos tapada un poco más adelante. En su interior, llaman la atención la techumbre y el coro de madera, así como la bóveda de crucería gótica que hay en el presbiterio. En el exterior, el campanillo enmarcado en una preciosa espadaña. Tiene un bello crucero en el atrio del siglo XVI que está tallado en sus dos caras, lo que no es frecuente ver en los cruceros de Castilla. Los salenses muestran su gran devoción con su masiva afluencia a la misa y a una exhibición de bailes populares el día 16 de agosto.

Calzada Romana

Vestigio de las rutas romanas entre Clunia y la Rioja y de las campañas de los moros contra los cristianos; se encuentra situada al final del camino de San Roque, aunque hoy en día ha sido tapada para permitir el paso de vehículos.

Peña Rota y cuevas-eremitorios. Parque de La Chopera

A la salida del pueblo y junto a la carretera que va a Nájera, podemos encontrar estas cuevas-eremitorios en las que vivieron los anacoretas entre los siglos VI y VIII. En ellas y tal y como reza la placa que custodia la entrada «La vida en Peña Rota estaba dedicada, casi en exclusiva, a la oración y a la meditación». Se accede a ellas por una escalera y en su interior pueden verse 10 cuevas independientes que han sido excavadas en las rocas.

Junto a la Peña Rota encontramos el popular parque de La Chopera. Lugar de recreo, junto al río Arlanza, está dotado con un parque infantil, cocinas de asar y una fuente. Es uno de los rincones favoritos de los salenses para pasear, comer al aire libre o disfrutatr un buen rato con los niños. Es tradicional la comida de hermandad, en la que se departen pan, vino, chorizo y carne con patatas, que los salenses celebran el día 17 de agosto, siempre animada por las magníficas charangas de las peñas.

El Castro

En el camino a Castrovido, sobre un altozano situado a nuestra derecha, está documentada la existencia de un Castro que fuera habitado por uno de los múltiples pueblos celtas que poblaron las tierras de Salas entre los siglos V-III a.C.: los Pelendones. Es fácilmente reconocible porque aún se conservan algunos restos de su muralla defensiva y, principalmente, por la presencia de un cartel informativo y de un miliario que nos recuerda que estamos caminando por una antigua calzada romana.

Castrovido

Barrio de Salas de los Infantes desde que se integrara en este municipio en el año 1970, es la típica aldea medieval que crece a los pies de una torre medieval. Lugar apacible, ya fue un importante asentamiento celtíbero, pero llego a su plenitud con los romanos cuando estos hicieron pasar por esta localidad la calzada romana que unía Clunia con Tritium, actual Tricio en la Rioja.

Además de dos grandes perlas: su Castillo y su Puente Romano -no está incluido en este track, pero se puede visitar fácilmente- , tiene esta villa dos monumentos religiosos destacados: la Ermita del Carmen (siglo XI, aunque ha sido restaurada recientemente) y la Iglesia de San Martín, que es una construcción moderna asentada sobre otra anterior, e importantes muestras de arquitectura popular castellana: ​tres molinos, un abrevadero con fuente, un potro, las piedras coladeras, chimeneas cónicas etc….; todo ello convertirá nuestra visita en un recuerdo inolvidable de este bello y singular paraje.

Castillo

Una de las torres más importantes en la defensa de las calzadas que conducían a Valdelaguna y la Rioja en época de los romanos; fue construida en el siglo IX por Don Victor, amigo de Gonzalo-Gustios, Señor de Salas al que el Conde de Castilla Garci Fernández encargara su repoblación. Fue utilizado al menos hasta el siglo XIV, siglo en el que pasó a ser propiedad de la familia Velasco. Nos narra la historia una importante derrota de Almanzor en tierras de Castrovido cuando volvía de su campaña por la Rioja. De la fusión de Castro y Víctor o Vito surgió el nombre actual de villa: Castrovido. Ha sido reconstruido recientemente gracias al gran trabajo de la Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido. En la actualidad, es un paraje singular desde donde disfrutar de impresionantes vistas de toda la comarca de Salas.

Barrio de La Loma

Una de las zonas más populares de Salas de los Infantes. Junto a La Botica, Costana, La Plaza, El Valle y el nuevo de San Roque, constituyen el conjunto de barrios que forman el pueblo.

Avisos y recomendaciones

Puede hacerse con niños, siempre y cuando estén muy acostumbrados a hacer ejercicio físico, ya que es un poco larga para ellos y la subida al Castillo es bastante empinada y exige un importante esfuerzo.

El track no incluye la bajada al Puente Romano de Castrovido. Aunque tenemos que desviarnos unos 400 metros, la visita es muy recomendable.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Salas: https://www.salasdelosinfantes.net/turismo/rutas

Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido: https://www.facebook.com/pg/amigoscastillocastrovido/posts/

Castillos del Olvido: https://castillosdelolvido.com/?s=castrovido

Salas de los Infantes: un paseo a Castrovido y Castillo Medieval.

  • Tipo de ruta: circular.
  • Distancia: 7,62 kms.
  • Señalización: Buena
  • Dificultad técnica: fácil con exigencia muy baja (apta para niños).
  • Duración aproximada de la ruta: 1h30- 2 horas
  • Desnivel: 127 m
  • Altitud mínima: 998 m
  • Altitud máxima: 1136 m

Reseña

La ruta, ubicada en la ciudad burgalesa de Salas de los Infantes (Sierra de la Demanda), es muy sencilla y puede hacerse con niños perfectamente, siempre y cuando estén acostumbrados a hacer ejercicio físico, ya que la subida al Castillo es bastante empinada y exige un pequeño esfuerzo. Es ideal para caminar un buen rato, pasear junto a la orilla del río Arlanza, conocer el precioso pueblo de Castrovido, disfrutar del interior del Castillo y de las impresionantes vistas que pueden verse desde lo más alto de la torre: Salas, Valle del Arlanza, Peña Carazo, Campiña, Pantano etc.., sin olvidarnos de los interesantes elementos de la arquitectura popular castellana que encontraremos en Castrovido.

Descripción del recorrido

Salimos de la Plaza Mayor para dirigirnos por La Carrera hacia el Barrio de La Loma. Al llegar a la fuente, giramos a la izquierda y tomamos un camino asfaltado, denominado de Castrovido, lugar favorito de los salenses para sus paseos diarios. Avanzamos junto al margen del río Arlanza y , a unos 800 metros a la derecha y sobre un altozano, nos encontramos con el Castro celtíbero de los pelendones. Continuamos nuestro paseo hasta el pueblo de Castrovido y nos dirigimos directamente a la casa de Begoña y Felipe (Bar Macanas), donde nos dejarán una llave para nuestra visita al interior del Castillo. Por una calle empinada, vamos en búsqueda de la Ermita del Carmen, desde donde arranca un precioso sendero, bien habilitado para la subida, que nos conduce hasta el Castillo. Poco antes y junto a la ermita, nos habremos encontrado las dos tumbas antropomorfas y un pequeño monumento a Ángel García «el Sorejo», allí homenajeado por su esfuerzo y lucha por recuperar el castillo en ruinas.
Ya una vez arriba, subimos a su torre para comprobar por qué fue un lugar estratégico. Por el sur, oteamos todo el valle del Arlanza, con su Peña de Carazo al fondo que aparece ahí como abriéndonos la puerta a la Sierra. Miramos hacia el este para contemplar el pantano de Castrovido y el Alto de la Campiña (2048 ms) vigilando los pueblos de pinares.
La vuelta la hacemos por el mismo itinerario para cumplir religiosamente con la devolución de la llave del Castillo. Si estamos hambrientos, es muy recomendable degustar la comida casera de Begoña. Saliendo desde el bar, ahora tomamos la dirección contraria y nos vamos por la izquierda a hacer una visita obligada al Puente Romano. De nuevo y sin cruzarlo, volvemos hacia el pueblo por la carretera asfaltada que atraviesa la aldea hasta la Iglesia de San Martín. Terminada la visita, volvemos de nuevo al centro del pueblo para tomar la vía que nos llevará hasta Salas por el mismo camino.

Mapa y elevación

Enlace Wikiloc

Puntos de interés / Waypoints

El Castro

En el camino a Castrovido, sobre un altozano situado a nuestra derecha, está documentada la existencia de un Castro que fuera habitado por uno de los múltiples pueblos celtas que poblaron las tierras de Salas entre los siglos V-III a.C.: los Pelendones. Es fácilmente reconocible porque aún se conservan algunos restos de su muralla defensiva y, principalmente, por la presencia de un cartel informativo y de un miliario que nos recuerda que estamos caminando por una antigua calzada romana.

Castrovido

Pedania de Salas de los Infantes desde que se integrara en este municipio en el año 1970, es la típica aldea medieval que crece a los pies de una torre medieval. Lugar apacible, ya fue un importante asentamiento celtíbero, pero llego a su plenitud con los romanos cuando estos hicieron pasar por esta localidad la calzada romana que unía Clunia con Tritium, actual Tricio en la Rioja.

Además de dos grandes perlas: su Castillo y su Puente Romano, que luego comentaremos, tiene esta villa dos monumentos religiosos destacados: la Ermita del Carmen (siglo XI, aunque ha sido restaurada recientemente) y la Iglesia de San Martín, que es una construcción moderna asentada sobre otra anterior, e importantes muestras de arquitectura popular castellana: ​tres molinos, un abrevadero con fuente, un potro, las piedras coladeras, chimeneas cónicas etc….; todo ello convertirá nuestra visita en un recuerdo inolvidable de este bello y singular paraje.

Castillo

Una de las torres más importantes en la defensa de las calzadas que conducían a Valdelaguna y la Rioja en época de los romanos; fue construida en el siglo IX por Don Victor, amigo de Gonzalo-Gustios, Señor de Salas al que el Conde de Castilla Garci Fernández encargara su repoblación. Fue utilizado al menos hasta el siglo XIV,, siglo en el que pasó a ser propiedad de la familia Velasco. Nos narra la historia una importante derrota de Almanzor en tierras de Castrovido cuando volvía de su campaña por la Rioja. De la fusión de Castro y Víctor o Vito surgió el nombre actual de villa: Castrovido. Ha sido reconstruido recientemente gracias al gran trabajo de la Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido. En la actualidad, es un paraje singular desde donde disfrutar de impresionantes vistas de toda la comarca de Salas.

Puente Romano

Aunque ha sido restaurado recientemente, tiene su origen en la época de dominación romana. Sobre el pasaba la calzada romana que unía Clunia con Tritium-Magallum. Cruzar este estrecho puente es uno mas de los encantos que nos ofrece esta humilde, pero preciosa villa.

Avisos y recomendaciones

Ruta apta para hacerla con niños que estén acostumbrados a andar.

Más información en los siguientes enlaces:

Ayuntamiento de Salas: https://www.salasdelosinfantes.net/turismo/rutas

Asociación de Amigos del Castillo de Castrovido: https://www.facebook.com/pg/amigoscastillocastrovido/posts/

Castillos del Olvido: https://castillosdelolvido.com/?s=castrovido